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miércoles, 1 de octubre de 2014

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCLVI



Oh, Boy: 24 Horas en Berlín (Oh, Boy, Alemania, 2012), de Jan Ole Gerster. Finalmente ha llegado a las salas comerciales mexicanas esta multi-premiada opera prima que arrasó en la entrega de los premios de la Academia Alemana de Cine en el 2013, ganando seis galardones, incluyendo el de Mejor Película. 
Niko Fisher (Tom Schilling) es un confundido joven berlinés que ha dejado de estudiar Derecho, no tiene trabajo, acaba de cortar con su novia, se le está acabando la lana y, para acabarla de amolar, no consigue tomarse una mugre taza de café. En el transcurso de las 24 horas del título Niko se encuentra con una galería de personajes de lo más variada, en una suerte de circular periplo existencial. La fotografía Philipp Kirsamer, más que notable. 

La Postura del Hijo (Pozitia Copilului, Rumania, 2013), de Calin Peter Natzer. Vista en Morelia 2013 y ganadora tanto del Oso de Oro como del FIPRESCI en Berlín 2013, el tercer largometraje de Calin Peter Natzer ya se vio también en la televisión de paga hace varios meses pero, bueno, ha llegado finalmente su exhibición comercial. Más vale tarde que nunca.
La adinerada mamá dominadora Cornelia Keneres (Luminita Gheorghiu) se entera que su único hijo, el treintón Barbu (Bogdan Dumitrache), ha atropellado y matado a un niño de 14 años en algún pueblito del interior rumano. Cornelia sale de Bucarest con el fin claro de que a su retoño -que no quiere verla, por cierto, ni en pintura- no le "arruine la vida" ese "lamentable accidente". Cornelia se muestra capaz de todo -amenazar, apabullar, sobornar, aplastar- aunque también pareciera que ni ella ni su malcriado hijo madurón son inmunes a los remordimientos. Un sólido drama realizado con incesante cámara en mano, alejada del cine contemplativo con el que se ha hecho famoso el cine rumano en la última década. 

El Dador de Recuerdos (The Giver, EU, 2014), de Philipp Noyce. Hay una ironía cruel en todo este asunto. "El Dador de Recuerdos", la novela original escrita por Lois Lowry, se publicó en 1993, varios años antes del exitoso ciclo de libros y películas juveniles iniciado a fines del siglo pasado. Sin embargo, como la adaptación cinematográfica tardó demasiado en realizarse, esta cinta parece, injustamente, una película derivativa y oportunista, que sigue los pasos de sagas similares como Los Juegos del Hambre, Divergente o Maze Runner. En sentido estricto, es al revés. Aunque, para el caso, da lo mismo. La película es, en efecto, derivativa y oportunista. Y, además, está desprovista, de todo sentido de urgencia, emoción o suspenso. Mi crítica, en el Primera Fila de Reforma del viernes pasado. 

martes, 30 de septiembre de 2014

Fénix 2014... en un vistazo



El 29 de septiembre se dieron a conocer las nominaciones, en 12 categorías -Fotografía, Vestuario, Sonido, Dirección de Arte, Música, Edición, Guion, Dirección, Actor, Actriz, Mejor Largometraje de Ficción y Mejor Documental-, de los Premios Fénix a entregarse en el DF, en el Teatro de la Ciudad, el 30 de octubre. 
Los pre-seleccionados y, luego, los nominados fueron elegidos por más de 60 críticos, catedráticos y programadores entre lo mejor del cine iberoamericano estrenado en el último año. Los nombres de los electores se los debo -la página oficial de los Fénix está caída en este momento-, aunque conozco a varios de ellos y su reputación como críticos y promotores cinematográficos. Por lo mismo, algunas de las omisiones me parece inexplicables: ¿ni una sola nominación para Matar a un Hombre? ¿A poco se merecía ese ninguneo Los Insólitos Peces Gato? ¿Y qué pasó con El Hombre de las Multitudes? ¿Y Conducta? En fin, también de eso se trata este tipo de ejercicios: de quejarse por qué sí están unas películas y por qué no están otras. 
En todo caso, mientras llega la premiación que, hasta donde recuerdo haber leído, va a ser transmitida por E! Entertainment, he aquí la lista de los filmes nominados que he visto, en orden de preferencia. Como siempre en este tipo de ejercicios, mi evaluación positiva va de uno a cuatro asteriscos; la negativa, de una a dos cruces. Por supuesto, espero que antes de la entrega de los Fénix 2014 pueda ver algunos pendientes, como la multi-elogiada Jauja
La lista completa de los nominados, por categoría, por acá.


Club Sándwich (México, 2013), de Fernando Eimbcke: ***

Pelo Malo (Venezuela, 2013), de Mariana Rondón: ***

O Lobo Atrás da Porta (Brasil, 2013), de Fernando Coimbra: ***

Heli (México-Francia-Holanda-Alemania, 2013), de Amat Escalante: ** 1/2

Eco de la Montaña (México-EU, 2014), de Nicolás Echavarría: ** 1/2

La Jaula de Oro (México-España, 2013), Diego Quemada-Diez: ** 1/2

Caníbal (España-Rumania-Rusia-Francia, 2013), de Manuel Martín Cuenca: ** 1/2

La Herida (España, 2013), de Fernando Franco: **

E Agora? Lembra-Me (Portugal, 2013), de Joaquim Pinto: **

Las Analfabetas (Chile, 2013), de Moisés Sepúlveda: **

El Mudo (Perú-Francia-México, 2013), de Daniel y Diego Vega: * 1/2

Las Brujas de Zugarramurdi (España-Francia, 2013), de Alex de la Iglesia: * 

La Danza de la Realidad (Chile-Francia, 2013), de Alejandro Jodorowsky: ++

lunes, 29 de septiembre de 2014

Río de Janeiro 2014... en un vistazo



El 16to. Festival do Río 2014 se lleva a cabo en Río de Janeiro desde ayer, 24 de septiembre, hasta el 8 de octubre y por esos lares brasileños, post-mundiales y pre-olímpicos, estaré la próxima semana, ya que formo parte del Jurado FIPRESCI, encargado de premiar a la Mejor Cinta Latinoamericana del Festival. Se trata de un festival enorme -dos semanas, más de una veintena de secciones-, pero responsabilidad obliga: estaré viendo, casi exclusivamente, cine latinoamericano.
Por lo pronto, antes de llegar a Río, he aquí la tradicional lista de cintas que he podido ver programadas en ese festival, en orden de preferencia. Como de costumbre, la evaluación positiva va de uno a cuatro asteriscos; la negativa de una a dos cruces.


Viaje al Oeste (Xi You, Francia-Taiwán, 2013), de Ming-Liang Tsai. Panorama do Cine Mundial: ***

Ida (Ídem, Polonia, 2013), de Pawel Pawlikowski. Panorama do Cine Mundial: ***

Los Insólitos Peces Gato (México, 2013), de Claudia Saint Luce. Foco México: ***

Matar un Hombre (Chile-Francia, 2014), de Alejandro Fernández Almendras. Panorama Latino: ***

L'enlèvement de Michel Houellebecq (Francia, 2014), de Guillaume Nicloux. Panorama do Cine Mundial: **

E agora? Lembra-me (Portugal, 2013), de Joaquim Pinto. Panorama do Cine Mundial: **

Las Horas Muertas (México-Francia-España, 2013), de Aarón Fernández. Foco México: **

González (México, 2013), de Christian Díaz Pardo. Foco México: **

Los Ángeles (México-Alemania, 2014), de Damian John Harper. Foco México: **

Life Itself (EU, 2014), de Steve James. Filme Doc: **

Feriado (Ecuador-Argentina, 2014), de Diego Araujo. Panorama Latino: **

Mauro (Argentina, 2014), de Hernán Rosselli. Panorama Latino: **

Manto Acuífero (México, 2013), de Michel Rowe. Foco México: * 1/2

Cumbres (México, 2014), de Gabriel Nuncio: Foco México: * 1/2

Party Girl (Francia, 2014), de Marie Amachoukeli, Claire Burger y Samuel Theis: Expectativa 2014: * 1/2

Somos Mari Pepa (México, 2013), de Samuel Kishi Leopo. Foco México: *

La Princesa de Francia (México, 2014), de Matías Piñeiro: +

Los Ausentes (México-España-Francia, 2014), de Nicolás Pereda. Foco México: +

Cantinflas (México, 2014), de Sebastián del Amo: +

domingo, 28 de septiembre de 2014

Matrimonio a la Italiana




Hoy finaliza en la Cineteca Nacional la breve pero sustanciosa retrospectiva de Sophia Loren, que estuvo en nuestro país -Carlos Slim de por medio- para celebrar sus primeros 80 años de edad. Además del huateque pagado por el hombre más rico del planeta, Slim le organizó a la Loren una exposición –con todo y el Oscar que ganó en 1962 por Dos Mujeres (De Sica, 1960)- y la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de México le otorgó un Ariel de Oro.
El caso es que la Cineteca no se podía quedar atrás y programó una retrospectiva que termina el día de hoy con la exhibición de Matrimonio a la Italiana (Matrimonio all’italiana, Italia-Francia, 1964), largometraje número 20 de Vittorio de Sica.
Realizado inmediatamente después de Ayer, Hoy y Mañana (1963) y con los mismos protagonistas (Marcello Mastroianni y la Loren), Matrimonio a la Italiana significó el regreso a los primeros planos del padre del neorrealismo italiano, Vittorio de Sica, quien a finales de los 50 había entrado en una suerte de bache creativo. 
Matrimonio a la Italiana está basado en la obra teatral de Eduardo de Filippo “Filumena Maturano”, que describe descarnadamente la relación entre un hombre acomodado y una prostituta a lo largo de 22 años. Convertida en la amante de planta, criada de confianza y administradora de los negocios de Don Domenico Surriano (Mastroianni), Filumena (Loren) ve frustradas todas sus esperanzas de aparecer como la señora de la casa, así que finge estar agonizando para obligar a su egoísta macho italiano a casarse con ella.
Ágilmente dirigida por de Sica, la cinta tiene muy poco de teatral. Los diálogos son chispeantes, Sofía y Marcello están en plena forma,  y un tono desbordado de farsa convierten a esta película en un ejemplo superior de la comedia italiana de los años 60: crítica, provocadora, amoral, colorida.
Los dos personajes son variantes apenas exageradas de los protagonistas de algún melodrama amoroso: Domenico es un conquistador, narcisista y ególatra; Filumena es la mujer noble y abnegada convertida luego en feroz fiera vengativa. Al final, en una especie de torcido e hipócrita final feliz, otra familia típica italiana se ha formado. Filumena puede llorar por vez primera: ahora sí ya es feliz de verdad.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Pídala Cantando/LXI



El lector habitual Saúl Baas Bolio me pidió rescatar lo que había escrito en su momento de Los Puentes de Madison (1995) y, contra todo pronóstico, encontré el texto. Se trata de una crítica publicada hace casi 20 años, escrita con, acaso, demasiado entusiasmo. O acaso no: el entusiasmo es justo el que merece esa obra mayor de Eastwood.


A estas alturas del juego, llamarse sorprendido por la nueva película dirigida por Clint Eastwood es arriesgarse a quedar instalado en el más rancio lugar común. Creo que nadie puede ya asombrarse realmente por la calidad del cine de Eastwood; creo que ya nadie -ni los que hasta hace poco eran más escépticos- puede negar la estatura creativa del ex-Harry "el sucio" convertido en uno de los más importantes y atípicos cineastas americanos de su generación. Con todo, la película número 18 dirigida por Eastwood y número 50 actuada (más bien habitada) por él mismo se presta a provocar el más desbordado entusiasmo.
Los Puentes de Madison (The Bridges of Madison County, EU, 1995) nos presenta la historia de un Breve Encuentro (Lean, 1945) amoroso entre Francesca, una madurona y todavía guapa ama de casa perdida en el pequeño condado de Madison, Iowa, y Robert Kincaid, un serio y espigado fotógrafo free-lance, que ha llegado a ese mismo condado de Madison para tomar unas fotos de sus famosos y bellísimos puentes de madera para un número especial de la revista National Geographic.
Me niego a seguir contando más. Como los grandes melodramas amorosos a lo David Lean (Breve Encuentro, Los Amigos Apasionados/1949), la película número 18 dirigida por Clint Eastwood puede parecer una basura cursilona contada literalmente. Y no lo es. Acaso Los Puentes de Madison sea inevitablemente cursi. Pero dista mucho de ser una basura.
A contracorriente del Hollywood actual, Eastwood dirige y actúa la cinta con un indeclinable impulso clásico. Su narración está basada en la eficacia y nunca en el efecto; su fuerza actoral descansa en su sola presencia. Más aún: Eastwood no sólo ha adquirido oficio a lo largo de los años. Ha adquirido la auténtica sabiduría de los grandes maestros del cine. De esta forma, sabe que su propia aparición como icono fílmico debe estar custodiada por un sólido grupo actores. Así fue en Los Imperdonables (1992) al rodearse de Gene Hackman, Morgan Freeman y Richard Harris; así fue en Un Mundo Perfecto (1993) al lograr una espléndida interpretación de Kevin Costner; así es en Los Puentes de Madison, en donde Meryl Streep logra su mejor papel en años (por lo menos desde Fuera de África/1985).
La química entre Streep y Eastwood es uno de los dos pilares en los que sostiene la película. Las pláticas iniciales, los diálogos alrededor de la pequeña mesa familiar de Francesca, las primeras caricias y las propias escenas de amor entre los dos, serían impensables sin la risa de Streep, sin los largos pasos cansados de Eastwood, sin las miradas que se cruzan a lo largo de la cinta.
El otro pilar es, por supuesto, el estilo narrativo de Eastwood. En un género -el melodrama amoroso- tan presto a caer en el exceso y la cursilería, Eastwood sabe mantener el equilibrio gracias a varios momentos de buen humor (adaptación y diálogos de Richard LaGravenese, el autor del guión de Pescador de Ilusiones/Gilliam/1992) y a la sobriedad que el cineasta le imprime a la película.
Eastwood sabe lo que hace: es fiel al género, como buen cineasta clásico que es, pero sabe cómo trascenderlo. Una escena destinada a convertirse en antológica subraya el talento narrativo del exalcalde de Carmel: Francesca ve de lejos, bajo una torrencial lluvia, a Robert Kincaid, el hombre de sus sueños, con quien compartió los mejores cuatro días de su vida. Kincaid camina rumbo a ella, empapado de agua. Si Kincaid/Eastwood está llorando, no lo sabemos. La lluvia cubre las lágrimas del hombre pero expresa, sin lugar a dudas, las lágrimas de la película. Extraordinario momento fílmico. Esa lluvia representa no sólo las lágrimas de Francesca o de Kincaid; también, qué carajos, las lágrimas de nosotros.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Filosofía Natural del Amor



Con su segundo largometraje, Filosofía Natural del Amor (México, 2014), Sebastián Hiriart confirma que los logros de su opera prima A Tiro de Piedra (2010) no fueron de chiripa. Estamos ante un meritorio filme que se mueve entre la ilustración documental-ensayística y la narración dramática convencional. Así, un modo de producción -el documental erótico/psicológico/naturalista- comenta otro -las cuatro ficciones que van avanzando a lo largo de la cinta-, mientras cada segmento nuevo -sea documental, sea de ficción- complementa el anterior.
Manuel (Manuel Castro Rosas), un solitario trabajador de las prensas de Excélsior con 36 años de edad, entabla una curiosa amistad -y acaso algo más- con una jovencita secundariana que apenas tiene 16 años; una pareja de novios extranjeros (Sae Bluff y Jacca Jordan) viaja de mochilazo limpio a algún remoto lugar de la geografía tropical, entre mar, manglares y bichos; un taxista chilango (espléndido Jorge Zárate) visita un antro de mala muerte en donde hace migas con cierto travesti; Vicente (el ubicuo Gabino Rodríguez) se topa con una amiga de la adolescencia en Ciudad Universitaria con quien, acaso, tiene algo importante qué compartir. 
 Mientras estas cuatro historias se van desarrollando, cada una de ellas centrada en ciertos aspectos del amor erótico -la represión sexual en el caso del taxista, el amor puro en la historia de Manuel, la violencia en el segmento universitario, las dinámicas animales entre macho y hembra en la sección selvática-, la narración es interrumpida por imágenes documentales de insectos socializando o copulando y, también, por una decena de testimonios -¿reales?, ¿actuados?: da lo mismo- en los que diferentes parejas confiesan sus broncas, sus frustraciones, sus alegrías o sus manías frente a la cámara, entre los apuntes chistosones de cierta comedia romántica ya casi clásica (Cuando Harry Encontró a Sally/Reiner/1989) y los duros interrogatorios emocionales de la obra maestra Maridos y Esposas (Allen, 1992).
Más allá de que dos de las historias están directamente conectadas -el taxista es papá de la muchachita que está noviando con el treintañero Manuel-, Hiriart logra enlazar las distintas vetas de la película a través de una fluida puesta en imágenes -fotografía del propio Hiriart, Pedro González Rubio y Jerónimo García Naranjo- en la que vemos cómo la mirada de un personaje parece dirigirse hacia el espacio de la otra historia o en la que cierto movimiento de cámara inicia en un segmento y continúa en el otro. Así pues, los peligros del amor erótico -ah, qué difícil es resistirse a esos peligros- son ilustrados de distinta manera, visual y reflexivamente, entre imágenes de bichos varios, confesiones gozosas/patéticas, historias bien ejecutadas y hasta un cameo clave de Hugo Hiriart, el orgullo de su nepotismo del joven director. O, más bien, al revés volteado.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCLV



Pues con la pena pero este fin de semana no vi nada de la cartelera comercial ni cultural. Lo único que podía haber resultado interesante -las recientes cintas de Spike Lee o Atom Egoyan- llegaron con tal retraso y arrastrando tan mala crítica que mejor las dejaré para cuando aparezcan en la televisión. En cuanto a Cantinflas, escribí de ella en el Primera Fila de hace dos semanas y repito lo que anoté: la película es un desastre y el envío a competir por el Oscar da pena ajena.