jueves, 25 de octubre de 2007

Cine en televisión para el jueves 25 de octubre




PSICOSIS (EU, 1998), de Gus Van Sant. En uno de los más memorables cuentos de Jorge Luis Borges llamado "Pierre Menard, autor de El Quijote", el escritor argentino juega con la posibilidad de que alguien pudiera volver a escribir la monumental obra de Cervantes en nuestros días. Es decir, en el cuento mencionado, un tal Pierre Menard reescribe palabra por palabra el texto de Cervantes; Borges, entonces, se da a la tarea de explicar la diferencia entre las dos novelas (la de Cervantes, la de Menard) que son exactamente idénticas.


Gus Van Sant hizo con la Psicosis original de 1960 casi lo mismo que Pierre Menard con "El Quijote": filmó el clásico hitchcockiano -una de las peliculas más influyentes en toda la historia del cine- usando la misma secuencia de créditos -de Saul Bass-, la misma música -los legendarios violines chirriantes de Bernard Herrmann-, el mismo guión -de Joseph Stefano-, casi los mismos diálogos y hasta con practicamente la misma duración -la de Hitchcock tiene 109 minutos; el remake, 104.


Dicho lo anterior la primera pregunta -y la más importante- aflora de inmediato: ¿para qué hacer un remake asi? Permítaseme ponerme del lado de Van Sant: ¿y por qué no? Después de todo, Hollywood acostumbra hacer remakes para "modernizar" la temética original -como en el Caracortada (1983) de De Palma- o para presumir una tecnología más avanzada -como en el lamentable King Kong (1976) de Guillermin. Van Sant, en contraste, hizo una película que se parece tanto visualmente a su fuente de inspiración que, en ciertos momentos, parece haberse copiado la cinta de Hitchcock cuadro por cuadro.


Es decir, Van Sant resultó -propongo provocadoramente- más original que todos los hacedores de remakes al tomar una posición de profundo respeto por la obra original. En lugar de re-elaborar el tema, de filmar una version más violenta o de agregar o quitar personajes, el cineasta ha decidido hacer un autentico homenaje a la obra de Hitchcock. De hecho, el mismo Van Sant ha sugerido que su Psicosis es el equivalente a un "cover" musical de la cinta de 1960.


Pero todo "cover" tiene que ser, por más parecido que sea a la cancion original, algo diferente. Y la Psicosis del 98 es, efectivamente, distinta a la clásica. Además de la diferencia natural en el impacto (el filme de Hitchcock fue uno de los acontecimientos más importantes en la historia del cine) y en el uso del color (la Psicosis original fue filmada en blanco y negro), Van Sant deslizó algunos pequeños detalles que marcan sus diferencias: la atracción de Norman Bates (Vince Vaughn) hacia Marion Crane (Anne Heche) se hace más explicita; el personaje de Marion es más abierto y menos distante que el original; Lila Crane (Julianne Moore) es mucho más agresiva (de hecho, hasta participa en la neutralizacion de la "Madre" en el desenlace del filme); y se permite muy pocas herejías visuales: el trasero de Viggo Mortensen, los "inserts" (¿flash-backs?, ¿alucinaciones?) de las víctimas de la "Madre" cuando aquéllas son asesinadas, o la secuencia inicial, cuando la camara recorre desde las alturas la ciudad de Phoenix para introducirse en el cuarto de hotel donde estan Marion y Sam Loomis (Mortensen) --secuencia que, por cierto, sí estaba en el guión original de Hitchcock sólo que éste no la usó porque no existía la tecnología adecuada para hacerla como Hitch quería.


Acaso la distancia más notable entre el clásico y la cinta del 98 radica en el Norman Bates de Anthony Perkins comparándolo con el de Vince Vaughn. Mientras el primero parecía realmente un émulo de las aves de rapiña que él mismo disecaba, el segundo es más un muchacho común, agradable y atractivo, aunque con una mirada sombría y unas ojeras que denotan desvelo, obsesión, enfermedad.


Van Sant realizó hace una década, pues, una auténtica pieza de arte conceptual aplicada al cine. Es obvio que no quiso superar al maestro; tampoco enmendarle la plana. Quiso, simple y llanamante, homenajearlo. Sin duda, lo logró: en la Psicosis del 98 quien sigue brillando es Hitchcock.



Cinecanal; jueves 25, medianoche, tiempo del centro de México.

5 comentarios:

Joel Meza dijo...

Otra cosa que leí en una entrevista con Van Sant (chin... "¿tú le crees a los cineastas?") es que una razón más para rehacer Psicosis casi cuadro por cuadro, fue para "blindarla" de otros posibles remakes ordenados por los estudios y de los -temibles- posibles resultados (que no es muy difícil imaginarlos, nomás hay que ver alguna de las "secuelas" de Psicosis para guacarear).

Paxton Hernandez dijo...

En mi opinión, uno de los bodrios más infectos del Hollywood contemporáneo. Habrá que revisarla.

Carl Zand dijo...

No, no no. De hecho, la primera secuela de Psycho, escrita por Tom Holland, no es nada mala. Aguanta. Tom Holland, lástima, ese sí prometía. Fright Night, una delicia de refernecias. Puristas, favor de abstenerse. P.D. Un proyector. Un proyector. Mi reino por un proyector. Nada como una buena imagen deslavada proyectada en un pared más grande que cualquier t.v. de gran tamaño.

Joel Meza dijo...

Tendrás razón, Carlos: de las secuelas sólo he visto Psicosis III, la dirigida por Perkins, y en su momento me pareció ridícula. No he visto la II, así que, debo decir, por mi experiencia, que la vomitiva fue la III. Y la neta, no tengo nada de ganas de ver la II, con tanto qué ver todavía de otros temas/actores/directores/escritores. Me quedo con Norman Bates el joven.

Diezmartinez dijo...

Yo, recuerdo vagamente que me sorprendió Psicosis 2 por NO ser precisamente, un bodrio, sino un "slahser" bastante decente y entretenido. Pero, claro, la vi en el estreno y no la he vuelto a ver. La tres sí la vi y, por fortuna, la he olvidado casi por completo.