jueves, 18 de octubre de 2007

El cliché que yo ya vi/IV


La toma del cantinero. En las películas, pareciera que los cantineros no tienen otro negocio que estar limpiando el interior de los vasos con un trapo. (Y si se trata de una película mexicana con Pedro Infante, el cantinero tiene que ser, forzosamente, gordo).
Cliché "descubierto" por David W. Smith de Westminister, California, y recogido por Roger Ebert en su libro Ebert's Little Movie Glosary. (Por supuesto, el agregado acerca del cantinero gordo no es del señor Smith sino de un servidor).

2 comentarios:

Tyler dijo...

En este cliché también podríamos agregar que todos los cantineros que salen en las películas siempre están dispuestos a escuchar las penas y desgracias del protagonista y a veces hasta de darle un sabio consejo... Que raro, a mi lo único que me piden son propinas sino, no me sirven.

Joel Meza dijo...

Además, en las películas mexicanas los cantineros son, invariablemente, españoles.