lunes, 10 de diciembre de 2007

Momentos: 2002/I


Seguimos hurgando en nuestros archivos. Algo que he hecho para algunos periódicos es listar los grandes momentos fílmicos vistos en un año. Algunos de esos momentos no vienen en grandes películas y, por lo mismo, son más preciados aún. Los momentos del 2002 fueron (digo, para mí):

+El prólogo de Anímate, con Vitamin C cantando “Love Will Keep Us Together” mientras una serie de personas cantan y bailan tras ella. Tres minutos divertidos y graciosos que resultan ser lo mejor de una comedia apenas palomera.


+Legolas (Orlando Bloom) subiéndose a su caballo en plena batalla en el Abismo de Helm en El Señor de los Anillos: Las Dos Torres. Legolas se sube al caballo cuando éste va de frente y en plena marcha: no sé si esto se logró con tecnología digital, sustituyendo a Bloom con un stunt-man o trayendo a un elfo de verdad. De cualquier manera, es uno de entre tantos incontables momentos de Las Dos Torres en donde el espectador desea levantarse para aplaudir y gritar como niño en matinée.

+La bella presencia neurótica de Hope Davis en Nostalgia del Pasado.


+La secuencia en donde Frank Abagnale Jr. (Leo DiCaprio) se escapa de su obsesivo perseguidor Carl Hanratty (Tom Hanks) protegido por un grupo de preciosas azafatas, mientras se escucha en la banda sonora la voz de Sinatra, todo ello en la deliciosa comedia (de) escapista Atrápame si Puedes.


+El buen timing de TODO el reparto en La Gran Estafa, especialmente entre George Clooney y Brad Pitt y las tirantes escena entre el primero y Andy García.


+La secuencia de calacas diseñada por los Hermanos Quay en Frida.


+Susana Zabaleta en Vivir Mata. Ya sé, ya sé, la película apenas si aguanta el palomazo (si es que lo aguanta), pero la Zabaleta es la Zabaleta es la Zabaleta...


+Pierce Brosnan barbón, sucio y en harapos llegando a un lujoso hotel de Hong Kong en Otro Día Para Morir. Una escena digna del 007 en la época de Connery.


+El misterio de los gnomos viajantes en Amelie.


+El momento en el que sale de la tele la niña fantasma en El Aro. Buen momento de horror.


+El diálogo clave entre el General Garrison (Sam Shepard) y cierto sátrapa africano en La Caída del Halcón Negro.


+La demencial y onírica secuencia de la entrada a la vagina en Hable con Ella, otra gran cinta de Almodóvar.


+El bellísimo desenlace, la secuencia muda en cafetín parisino, la escena de los zapatos en Regreso a Casa, del nonagenario DeOliveira.


+La extrañísima relación entre Bernard Giraudeau y Jean Pierre Lorit en Cuestión de Buen Gusto; la historia de amor a contracorriente entre Vincent Cassel y Emmanuelle Devos en Lee Mis Labios.


+Algunos diálogos frescos de Amar te Duele: “ya agarraste aborigen”, “si te gusta el frijol...”.


+Max von Sydow retirando la silla que tiene enfrente para acercarse amenazadoramente a la esposa de Tom Cruise en Minority Report. Un momento de genuina tensión logrado solamente por el genio del anciano actor sueco.


+La secuencia de la lucha libre en El Hombre Araña y, al final, Tobey Maguire abandonando a Kirsten Dunst (¡como se atreve a hacer eso!).


+El acento chilango de Gael García Bernal en Bendito Infierno. Gael encarna al Demonio... Chilango tenía que ser.


+Agnes Varda dirigiendo su pequeña cámara digital hacia su mano manchada por los años. Uno de los mejores filmes del año: Los Cosechadores y Yo.


+El rostro sorprendido de Frances McDormand mientras Robert De Niro le habla de su pasado en La Marca del Asesino.


+El perpetuo rostro de “¿on toy?” de Matt Damon en la entretenida Identidad Desconocida.


+El desparpajo de Miguel Rodarte y Fernando Luján en El Tigre de Santa Julia. El cuerpazo de Ivonne Montero en esa misma película.


+La forma en la que los Coen hacen que el principio de incertidumbre –una de las teorías básica de la física moderna—tenga sentido dramático en su extraordinario film-noir El Hombre que Nunca Estuvo.


+El terrible, sobrio y sosegado momento en el que los tornillos se van cerrando en el ataúd del hijo muerto en La Habitación del Hijo, otro de los grandes filmes del 2002.


+Jack Black en Pena Ajena y Amor Ciego. Por fin Hollywood le está encontrando utilidad a uno de sus mejores comediantes.


+El encuentro de Richard Gere con Vincent Perez en Infidelidad. Acaso el mejor momento del filme.

+La narración “en off” de Un Gran Chico, la comedia más madura del año.

3 comentarios:

Tyler dijo...

Sin algún orden por año específico te comparto algunos grandes momentos de algunas grandes películas para mí (y algunas tal vez no tan grandes, pero buenos momentos al fin)

-La extraordinaria secuencia de boxeo lograda por Guy Ritchie en Snatch con un Brad Pitt (en el papel que mejor le sale) cayendo casi noqueado a un estanque de agua con Fucking In The Bushes de Oasis como musica de fondo...

-No recuerdo haber brincado más en una butaca de cine, que cuando una de las chicas de El Descenso esta filmando en la oscuridad de la cueva con su camara de video portatil activada en night mode... (tienen que verla)

-The Bourne Ultimatum, toda la parte donde Jason Bourne se queda de ver con un reportero en la estación de trenes de Waterloo en Londres. Un trabajo de edición verdaderamente laberíntico, mis respetos al que haya tenido que armar ese rompecabezas!

-Cada que Anton Ego aparece en la de Ratatouille. Ese Peter O'Toole se lleva la película.

-Y ya que estoy hurgando en mi sector Pixar de memoria, aquella parte donde Marlin conoce a Dory la preciosa pecesita azul con perdida de memoria temporal, de risa loca, lo juro

-Y hablando de mala memoria, en Memento, cuando Guy Pearce va persiguiendo a un tipo y dice: "ok, voy persiguiendo a alguien, por que lo voy persiguiendo?" le disparan y entonces dice: "ah no, el me viene persiguiendo a mi" JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!

-En el Viaje de Chihiro, cuando ella va de regreso al castillo de Yubaba volando en el lomo de Haku, el cual va en forma de dragón volador. Miyasaki es un genio, de verdad que si...

-Cuando Virginia Madsen le platica a Paul Giamatii porque le gusta el vino en la maravillosa Entre Copas (todavía sigo enojado, Giamatti se merecía al menos la nominación al Oscar)

Oye que buen tema Ernesto!

Bueno, los últimos:

-Cuando Flama, Moco y el repartidor de pizzas se quedan sin luz cuando estan a punto de definir si la pizza es gratis o no en Temporada de Patos.

-La cara de felicidad de Malcolm McDowell con el funcionario de gobierno al lado suyo en el final de Naranja Mecánica.

Joel Meza dijo...

Ese momento de Légolas a mí sí me hizo soltar un sonoro "¡aya pinchi!" (o como se escriba), demostrando mi herencia sinaloense en la abarrotada sala cachanilla donde ví esta película. Y que conste que no traía celular prendido. (Por cierto, no sólo se sube al caballo en plena carrera, sino que en un movimiento continuo toma una flecha, la pone en el arco y la dispara. ¡Aya Pinchi!)

Anónimo dijo...

Pendiente por rentar en el Blockbuster de la esquina, pero sobre todo luego de haber leído esta entrada la semana pasada, por fin pude ver Lee mis labios...
Si bien es cierto que la historia de amor que se desarrolla a contracorriente puede ser considerada como un gran momento, siento que la cinta es mucho más que eso... qué te puedo decir, la película me encantó, es excelente, de lo mejor de ese 2002 en mi humilde opinión