
Más momentos sacados de la memoria (más de mi PC que de la personal). Todos son de filmes de inicios/mediados de los 90; muchos, de películas que no son exactamente obras maestras. Por eso mismo son más preciados: momentos de buen cine perdidos como islotes en cintas apenas palomeras o, a veces, francamente fallidas. Otros momentos sí son de grandes filmes, de auténticas obras mayores. Como sigue:
+El equipo jamaiquino de las olimpiadas de invierno, llegando a Calgary a concursar por vez primera, en la agradable Jamaica Bajo Cero (Turtelbaub, 1993), una de las últimas cintas en donde actúo John Candy.
+Kathleen Turner asesinando a una amable señora cinéfila a ritmo de "Tomorrow" (la canción-tema de "Anita la huerfanita") y blandiendo como arma una pierna de carnero. La misma Kathleen Turner abriéndose rítmicamente de piernas frente a un sudoroso voyeur a punto de darle un infarto en una sala de juzgado. Los dos momentos en la magnífica comedia de humor guarro Mamá Es una Asesina (Waters, 1994).
+Michael Keaton dándole instrucciones grabadas en video a un hijo que posiblemente no conocerá en Lo Mejor de Mi Vida (Rubin, 1993). (Especialmente las escenas en donde le dice cómo rasurarse y cómo saludar a la gente).
+La danza árabe bailada por Jean Rochefort en El Marido de la Peluquera (Leconte, 1991), uno de mis momentos fílmicos favoritos DE VERDAD, DE SIEMPRE. Una de mis cintas preferidas de los 90.
+El mismo Jean Rochefort contando su patética historia de marido locamente enamorado de su promiscua esposa en Tango: la Maté porque la Quería (Leconte, 1993).
+El vital personaje gay interpretado maravillosamente por Simon Callow en Cuatro Bodas y un Funeral (Newell, 1994). Fue tan fuerte la actuación de Callow que el amigo gay se convirtió en uno de los clichés más socorridos del cine de la última década.
+El mejor gag de una película orgullosamente imbécil: la incidental eliminación de cierta ave rarísima en Una Pareja de Idiotas (Farelly, 1994).
+Geena Davis pariendo en Angie (Coolidge, 1994).
+La belleza de Lisa Owen en el bien resuelto corto Ponchada (Moya, 1994).
+La violación de Vanessa Cianguerotti por parte de Ernesto Gómez Cruz en el magnífico corto Patty Chula (Murguía, 1991).
+Las conversaciones banales entre Travolta y Samuel L. Jackson, el recurrente monólogo bíblico de éste último, el baile de Travolta con Uma Thurman, el asesinato accidental de un matón cuando se le sale un tiro a Travolta, la violación animalesca de Ving Rahmes, la sola presencia de Harvey Keitel... Todo ello en Tiempos Violentos (Tarantino, 1994).
+La bárbara castración que le inflinge una anciana a un guardia en Germinal (Berri, 1993).
+El grotesco final de Ecos de un Imperio Sombrío (Herzog, 1990): un chimpancé enjaulado fumando con fruición un cigarrillo. La escena/resumen de este terrible y fascinante documental, un viaje a los infiernos del extinto gobierno de Bokassa I en el Imperio Centroafricano.
+La hipnótica voz en off de Max von Sydow en Europa (von Trier, 1993).
+El cobarde hermano forzudo de Léolo siendo cacheteado impunemente por un raterillo de quinta en Léolo (Leuzon, 1992).
+El jubiloso final de Casper (Silberling, 1995).
+El rostro de Juliette Binoche en Tres Colores: Azul (Kieslowski, 1993).
+La tensión homosexual entre Ian Hart (John Lennon) y David Angus (Brian Epstein) en la magnífica Las Horas y los Tiempos (Munch, 1991).
+La maniaca asesina que interpreta Lena Olin en La Sangre de Romeo (Medak, 1994).
+La secuencia inicial de Tumba al Ras de la Tierra (Boyle, 1994) con el trío de protagonistas entrevistando jocosamente a varios hombres y mujeres que buscan compartir un cuarto con ese trío de yuppies ojetes.
+El final de Tres Colores: Blanco (Kieslowski, 1994) con la pareja protagónica separada por los gruesos muros de una cárcel polaca.
+Los agresivos diálogos de Judy Davis y Kevin Spacey en El Árbitro (T. Demme, 1994).
+La semisonrisa que puede uno adivinar en el rostro de Jean Louis Tringtignant en el final de Tres Colores: Rojo (Kieslowski, 1994), mágico y ambiguo final de la trilogía y de toda la filmografía kieslowskiana.
+La larguísima secuencia en la zona de tolerancia de Monterrey en En el Paraíso No Existe el Dolor (Saca, 1994).
+La secuencia de la boda en El Anzuelo (Rimoch, 1995).
+Las elipsis narrativas en Fiorile (1993), de los Taviani.
+Las filmaciones dirigidas por Edward D. Wood Jr. (Jonny Depp), la actuación de Martin Landau y la personificación que hace Vincent D'Onofrio de Orson Welles en Ed Wood (Burton, 1995).
+El papel rasgado por Michel Piccoli dibujando a Emmanuelle Béart en La Bella Latosa (1991), otra de mis cintas favoritas de la década.