sábado, 19 de enero de 2008

A los maestros con cariño.../XII


El escritor (novelista, dramaturgo, cuentista y guionista de cine) Graham Greene (1904-1991) ejerció la crítica de cine de 1935 a 1941 en The Spectator, Night and Day y Sight and Sound. No sólo fue uno de los más grandes cinecríticos de la década de los 30 sino uno de los mejores de la historia. Punto.

Greene, como crítico fílmico, presumió siempre una pluma certera, filosa, lúcida... y provocadora, como en esta celebérrima reseña de Wee Willie Winkie (Dir. John Ford, 1937), que le valió una demanda de la casa productora Fox y de la protagonista de la cinta, la super-estrella de nueve años Shirley Temple. Hela aquí (los adjetivos polémicos, que provocaron la demanda, en amarillo):


"The owners of a child star are like leaseholders -their property diminishes in value every year. Time's chariots is ath their back; before them acres of anonimity. What is Jackie Coogan now but a matrimonial squabble? Miss Shirley Temple's case, though, has peculiar interest: infancy is her disguise, hear appeal is more secret and more adult. Already two years ago, she was a fancy little piece (real childhood, I think, went out after The Littlest Rebel). In Captain January she wore trousers with the mature suggestiveness of a Dietrich: hear neat and well-developed rump twisted in the tap-dance: her eyes had a sidelong searching coquetry. Now in Wee Willie Winkie, wearing short kilts, she is completely totsy. Watch her swaggering stride across the Indian barrack-square: hear the gasp of excited expectation from the antique audience when the sergeant's palm is raised: watch the way she measures a man with agile studio eyes, with dimpled depravity. Adult emotions of love and grief glissade across the mask of childhood, a childhood skin-deep.

It is clever, but it cannot last. Her admirers -middle-aged men and clergymen- respond to her dubious coquetry, to the sight of the well-shaped and desirable little body, packed with enormous vitality, only because the safety curtain of story and dialogue drops between their inteligence and their desire...".


Publicado originalmente en Night and Day, el 28 de octubre de 1937, tomado de The Graham Greene Film Reader (Ed. Applause Books, 1995).

6 comentarios:

Joel Meza dijo...

"Clever, but cannot last." Greene da justo en el blanco de lo que me molesta y no deja que disfrute completamente actuaciones de niños como Shirley Temple o las graciosas (muy graciosas) pero totalmente afectadas entregas de The Little Rascals (los originales, por supuesto). Son papeles adultos ejecutados por niños con un talento precoz, que durará tanto como su encanto infantil. ¿Y luego? Al que sigue. Ejemplos tenemos en cada década y pocos son los bien librados. Nomás hay que abrir hoy un periódico y ver las tristezas de Lindsey Lohan (ahora hasta va a filmar con Arau... no cabe duda, las drogas destruyen); antes Macauley Caulkin, Drew Barrymore, Tatum O'Neal (Jodie Foster se salvó de milagro), etc., etc. Jackie Cooper, uno de los "rascals" originales, alguna vez lamentó, ya en su "tercera edad", refiriéndose a alguno de estos talentos precoces, que era un crimen de los adultos supuestamente responsables de él (o ella, no recuerdo de quién lo dijo), no dejarlo vivir su niñez. Una especie de pederastia disfrazada, como apunta Greene, sin duda.

Paxton Hernandez dijo...

Qué barbaridad. Con razón lo demandaron, jeje. De acuerdo con Greene y de acuerdo con el joven Meza.

Me acordé de un ensayo que publicó JAB en La herética del cine mexicano sobre Al otro lado de Gustavo Loza: el título "La pedofilia espiritual".

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El otro día ví un libro, creo que era de Paidos, y el autor era Greene y se llamaba "Los escritos de Greene" o algo así. Estaba en español. ¿Lo conoces? ¿está bueno?

Diezmartinez dijo...

No conozco el libro. Pero todavía no he leído algo de Greene (novelas, reseñas, ensayos) que no me haya gustado.

Paxton Hernandez dijo...

Olvídalo. Wrong critic. No era de Greene, era de James Agee. Ups.

J Luis Rivera dijo...

Wow, ahora si me siento ignorante, ni idea que Greene era crítico de cine, solo lo conocía como escritor y guionista (leí "The Third Man" y no tiene madre, así que imagino y deseo con ansias que la película carezca de progenitora tambien).

Duele que le critiquen los idolos a uno (John Ford, sniff), pero debo admitir que es super acertado en su opinión sobre los child actors.

Que gran escrito, buscaré más sobre sus críticas, gracias!

Saludos!

Diezmartinez dijo...

Paxton: ha de ser su antológía de críticas de cine ese texto que dices de Agee. No sabía que estaba en español.

Rivera: de hecho, Greene siempre escribió muy bien del cine de Ford, pero esta reseña está centrada en Shirley Temple, no tanto en la dirección de Ford.

Joel: en cuanto a la Lohan, dile no a la drogas.