martes, 18 de marzo de 2008

Seré Breve.../II

ANTHONY MINGHELLA (1954-2008)

Ante la muerte de Anthony Minghella (1954-2008), he rescatado este artículo publicado cuando el estreno de la que fue, acaso, mejor película: El Talentoso Mr. Ripley (1999). Se trata de un texto sobre Patricia Highsmith y la relectura que de su novela "A Pleno Sol" hizo Minghella.




Dos atractivos hombres se encuentran por casualidad en un tren. Acorralados por distintos problemas personales, juegan con la posibilidad de poner fuera de circulación a su respectivo “problemita”: la insoportable esposa de uno de ellos y el anciano padre del otro. El juego se convierte en pesadilla cuando uno de estos personajes se toma en serio la propuesta y asesina a la esposa de su “amigo”.

Un muchacho huérfano que frisa los 20 años de edad sobrevive en Nueva York ejecutando pequeños timos y viviendo a expensas de sus múltiples amigos. Debido a una confusión, un acaudalado hombre de negocios toma a este joven como un amigo íntimo de su ocioso hijo que está derrochando el dinero y su vida en Italia. El millonario le encarga al muchacho, Tom Ripley, que vaya a Europa a convencer a su hijo que regrese a Nueva York. En Italia, Ripley termina enamorándose del estilo de vida de su “amigo” a quien envidia por su seguridad, suerte y riqueza.

El mismo Tom, años después, vive en Europa desahogadamente. Conectado con el bajo mundo de la mafia, se da a la tarea de convertir a un hombre decente, pacífico y desahuciado por una enfermedad incurable, en un asesino a sueldo. La razón de haber elegido a este hombre es mitad pragmatismo puro, mitad un perverso juego psicológico: Ripley hace que contraten al paterfamilia intachable para que nadie pueda involucrarlo a él con los crímenes ejecutados y, además, para comprobar que cualquiera puede ser un asesino si las circunstancias lo obligan a ello.

Un mediocre tipo solitario se entretiene fisgoneando a una bella muchacha a la que luego conocerá para desgracia suya y la de ella. Si la vida había sido injusta con él lo será aún más cuando el pobre hombre se involucre sin querer en un peligroso triángulo amoroso que terminará en muerte, destrucción y más soledad.

Las absorbentes y fascinantes historias anteriores provienen de algunas de las mejores novelas de la genial escritora estadounidense Patricia Highsmith (Texas, EU, 1921-Lausana, Suiza, 1995). Estos libros son, en el orden antes descrito: Extraños en el Tren (1950), A Pleno Sol (1955), El Juego de Ripley (1974) y El Grito de la Lechuza (1962). Estos mismos textos inspiraron, a su vez, un puñado de clásicos fílmicos del thriller y del suspenso, a saber y respectivamente: Pacto Siniestro (Hitchcock, 1951), A Pleno Sol (Clément, 1960) y El Talentoso Mr. Ripley/El Impostor (Minghella, 1999), El Amigo Americano (Wenders, 1977) y El Grito de la Lechuza (Chabrol. 1987). Todo esto viene a cuento por el estreno de El Importor: El Talentoso Mr. Ripley (The Talented Mr. Ripley, EU, 1999), el más reciente largometraje del laureado cineasta británico Anthony Minghella (El Paciente Inglés, 1996).

En El Talentoso Mr. Ripley, Tom está encarnado por Matt Damon, su envidiado amigo Dickie por Jude Law (nominado al Oscar por esta interpretación) y la trama general del filme es básicamente la misma que la de la novela, aunque hay algunos personajes nuevos, algunos otros cambios menores y un asesinato que en la novela no sucede. No obstante, El Talentoso... no es una mera ilustración de la novela de la Highsmith. De hecho, para bien y para mal, resulta ser una historia MUY diferente en la medida en la que el personaje principal del filme, Tom Ripley, muestra aristas muy diferentes al Tom Ripley de la novela.

Me explico: en la extensa obra literaria de la Highsmith brilla, a lo largo de 5 novelas (A Pleno Sol, La Máscara de Ripley/1970, El Juego de Ripley/1974, Tras los Pasos de Ripley/1980 y Ripley en Peligro/1991, todas ellas disponibles en Anagrama) este fascinante personaje, un americano de extracción baja que mediante crímenes, estafas, robos y otros actos delictivos, termina convertido en un acaudalado burgués que disfruta de la vida en su enorme caserón en la campiña francesa.

En la pantalla, Ripley ha sido encarnado por actores tan disímbolos como Alain Delon, Dennis Hopper y, ahora, por Matt Damon. Pero, ¿quién es realmente Ripley? Cual signo vacío en el que cada cineasta ha proyectado sus intereses personales, Ripley puede ser el seductor criminal de Clément en A Pleno Sol, el pragmático y vulgar cowboy de Wenders en El Amigo Americano o el inestable joven en busca de su propia identidad personal y sexual en el filme de Minghella. Sin embargo, ninguno de estos tres Ripleys se acerca a la complejidad del antihéroe de la Highsmith: el Ripley literario es un exitoso timador, asesino y delincuente que siempre se sale con la suya; una suerte de James Bond del crimen, aunque sin el sex-appeal ni la voracidad sexual del espía inglés.

Y, en este contexto, ¿cuál es la gran aportación de Minghella al personaje creado por Patricia Highsmith? En los libros de la escritora texana, la evolución de Ripley es clara de novela a novela. Del inseguro joven de A Pleno Sol, al eficaz y frío timador de La Máscara de Ripley o al casi virtuoso Tom de la última novela, acorralado por los crímenes cometidos años atrás, es evidente que hay diferencias notables. Sin embargo, en todos los libros de Ripley y más aún en A Pleno Sol, su primera aventura, hay un subtexto bi/homo/sexual elegantemente sugerido por la Highsmith. En el filme de Minghella, esta sugerencia se ha convertido en una audaz apuesta argumental: dicho de otro modo, he aquí a la gran estrella hollywoodense en ciernes, al siempre bien portado y con rostro angelical Matt Damon, transformado en un calculador asesino homosexual. Parece mentira: el mainstream hollywoodense también puede sorprender de vez en cuando. Lo único que resta añadir es que ojalá lo hiciera más a menudo.

12 comentarios:

Joel Meza dijo...

Válgame, ya nadie se puede quedar vivo estos días... Descanse en paz, Minghella.
Gran aportación, su Tom Ripley.

Joel Meza dijo...

Uf, no te digo: también se acaba de morir Arthur C. Clarke...
Y yo que no me he aventado 2001 este año todavía.

Tyler dijo...

Se han fijado que cuando se va un famoso siempre se van otros dos? es decir se van de tres en tres...

Esperemos que en esta ocasión no sea así.

Àlex Frias dijo...

Al respecto, creo que una de las menos logradas adaptaciones en cuanto a Tom Ripley se refiere, es el filme de Liliana Cavani, "Ripley's Game". John Malcovich era el que interpretaba a Ripley, pero nunca me convenció del todo en el personaje, a pesar de la buena actuación que ofrece. Dos partes eran rescatables, la escena del asesinato en el tren, y luego la parte final, bien montada y con un climax bien construído. Fuera de eso, no recuerdo nada memorable de la película. No sé que tan fiel haya sido a la novela, ya que no la he leído, pero como filme...olvidable. A tí qué te pareció Ernesto?

Tyler dijo...

Off-topic:

Acabo de terminar de leer 'No Country For Old Men' y gulp...! creo que está peor que la película. El libro es 100 veces más crudo, 100 veces más violento, 100 veces más desolador, 100 veces más realista...

La película es solo un atisbo de la novela. Que bárbaro, acaba uno demolido.

Diezmartinez dijo...

Hola, Alex. Yo difiero. En lo personal, la que menos me gusta de las cintas de Ripley es El Amigo Americano de Wenders. Y no porque no tenga nada que ver con la novela -se trata de dos medios distintos, ya deberíamos de saber, y el cine tiene que valerse por sí mismo- sino porque no funciona como thriller: así de sencillo. La versión de Cavani es más fiel al texto de Highsmith pero, creo, funciona mejor como cinta de género.
Ya en el mismo tema, hay otra novela sobre Ripley, "Ripley Underground", que es la continuación de El Talentoso Mr. Ripley. La adaptación fílmica se hizo en 2005, con Barry Pepper retomando el papel de Matt Damon. Inexplicablemente, la cinta se enlató y nunca fue estrenada, aunque he leído un par de comentarios positivos sobre ella.

Tyler: y, sin embargo, Tyler, hay algún aspecto en el que el filme de los Coen le enmienda la plana a McCarthy: al eliminar el encuentro de Anton Chigurh con el capo del narcotráfico, al final de la novela, el psicópata de Chigurh queda con un inasible aura simbólica, como si fuera El Mal hecho carne, sangre, huesos. En el libro, es claro que se trata de un matarife profesional que, cumplida su misión de conseguir la lana, va con su futuro patrón para quedar en buenos términos con él. En la cinta, su figura rengueante, herida, tiene un aire mítico.

Joel Meza dijo...

Alex, a mí el Ripley de Malkovich sí me convence, muy siniestro y desvergonzado. Como dice Ernesto, me parece una buena cinta de género. Claro que el Ripley de Minghella/Damon queda más en el imaginario popular, creo que su ingenuidad aparente resulta muy seductora. Per bueno, apenas está descubriendo sus posibilidades (Ripley).

Tyler dijo...

SPOILER ALERT
NO COUNTRY FOR OLD MEN
SPOILER ALERT

Ernesto: Sí, de hecho no pienso que una obra sea superior a la otra y justo lo que le comentabas a Alex en el párrafo anterior cayó como anillo al dedo. Son medios diferentes (el cine y la literatura), lo que en un libro puede ser la cosa más absorbente y fantástica llevado a la pantalla tal cual, puede resultar en una verdadera dosis de nembutal. El ejemplo más cercano que tengo de esto es con los libros de Harry Potter.
En este caso, me parece que la película de los Coen tiene grandes aciertos que resaltan todavía mas la obra de Mr. McCarthy y ciertamente dotan de un aura casi mística a Chigurh, como si no fuera humano. Lo que digo es que si la película es cruda, violenta y difícil de digerir, el libro es peor!! es más gráfico, más violento y aún más difícil de digerir!! (Esa muerte Carson por Dios!!)

En fin, creo que me quedo con las dos obras como visiones ligeramente diferentes de la misma cosa, de que el imperio se está desmoronando por dentro y de que una nueva especie de seres ¿humanos? habita ese país (y algunos otros) y de que, al parecer, no hay mucho que podamos hacer al respecto... eso es lo mas desolador de todo el asunto. Como lo has dicho, el mal no es invulnerable, simplemente es inevitable.

Y otro gran acierto de los Coen es haber elegido a Bardem para interpretar a Chigurh. No me imagino a otro actor haciéndolo, no sé si sea el papel que nació para interpretar, tal vez sería injusto decirlo ya que su capacidad es muy amplia, pero yo creo que si es el papel por el cual será mayormente recordado. Esa mirada, esa mirada...
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Bueno, pues ahora para aligerar las cosas voy a ver El Grinch, ha sido mucha balacera y escopetazos últimamente jeje

MARICHUY dijo...

La muerte de Minghella no deja de ser una pena.

Pero vengo a desentonar: a mi más que su “Talentoso Mr. Riplley”, me gusta la vieja primera versión de esa novela de Patricia Highsmith:
“A plein soleil" de René Clément, 1960; protagonizada por un joven e increíblemente convincente como actor, Alain Delon (amén de bellísimo a sus 24 años, si se me permite la frivolidad).

Saludos

El Duende Callejero dijo...

Chale. Hasta Cold Mountain me gusta y mi favorita era esa de los maleantes cirqueros... Con el Law y el cómico inglés y la Binoche.

Diezmartinez dijo...

Marichuy: sí, no es mala la versión de Clément. Hay algo que me molesta de esta cinta, de todas maneras: el final convencional con la inminente detención de Ripley. Por supuesto, Delon es un Ripley muy distinto al de Damon (y al de Highsmith): Delon es un depredador heterosexual, fascinante, cautivador. Damon es más cercano al primer Ripley (porque el personaje de Highsmith evoluciona con cada novela): un muchacho pobretón que no encaja en ningún lado, que quiere pertenecer al grupo, que vive envidiando a los demás (su riqueza, su personalidad) y que decide asesinar a Dickie por ese impulso de admiración/envidia. Además, el Ripley de Damon es gay (como lo es, medio enclsoetado, el de Highsmith). Delon, en Al Pleno Sol, no es gay ni aunque en ello le vaya la vida.

Tyler dijo...

Les digo que cuando deciden irse, se van en grupos. Falleció el actor Paul Scofield.

Y a eso sumenle el deceso del escritor Hugo Claus.