domingo, 6 de abril de 2008

Charlton Heston (1924-2008)


La última aparición famosa de Charlton Heston, fallecido ayer sábado a los 84 años, fue en Masacre en Columbine (2002), cuando el gordazo provocador Michael Moore lo entrevista/agrede, echándole en cara su responsabilidad por ser uno de los más fervientes defensores de la portación de armas, además de ser el icónico presidente de la Asociación Nacional del Rifle. No fue un buen momento para un anciano y balbuceante Heston -pero tampoco para Moore, que cayó en esta escena en una de sus muy típicas simplificaciones/exageraciones que tanto se le celebran- y menos aún cuando, por esas fechas, se hizo público que el actor de Ben-Hur (Wyler, 1959) sufría de Alzheimer. Más allá de sus ideas políticas, Heston no merecía ese trato por parte de Moore. Yo prefiero recordarlo como el joven caporal de The Big Country (Wyler, 1958) o como el proteico ser humano que combate lo mismo a changos parlantes (El Planeta de los Simios/Schaffner/1968) que a zombies albinos (La Última Esperanza/Sagal/1971) y que descubre, horrorizado, de qué está hecha cierta pastilla alimenticia en Cuando el Destino nos Alcance (Fleischer, 1973). Por lo pronto, a él ya lo alcanzo.

8 comentarios:

Àlex Frias dijo...

Una más de las lamentables pérdidas en el mundo del cine. Era una leyenda viviente. Mi admiración por su trayectoria cinematográfica, decayó un poco (aunque no del todo), por su fanatismo exhacerbado al defender el derecho a portar armas por los ciudadanos estadounidenses, que siempre consideré poco sensible al hacerlo cuando estaba reciente la masacre en la escuela de Columbine.

El documental de Michael Moore fue un arma de doble filo: es cierto, tal vez Heston no se merecía que lo pusiera en evidencia Michael Moore en su documental, en su propia casa, y en sus condiciones físicas (bueno, yo no lo ví tan débil y balbuceante cuando gritó "¡¡Sobre mi cadaver!!" al defender públicamente el uso del rifle).

Heston era una figura pública, y como tal Moore lo afrontó, para que explicara su postura sobre las armas y el rifle, cuando incluso había muerto una niña accidentalmente cuando otro niño le disparó. No creo que haya sido tanto una agresión ni mucho menos.

Pero bueno, como sea, se ha ido una leyenda de admirables logros, para bien o para mal.
Saludos Ernesto!

Joel Meza dijo...

Me hubiera gustado que Heston le dijera a Moore: "Get your stinking paws off me!!!"

(Ernesto, hay que ir a desconectarle el proyector al Sandoval, seguramente se aventó El Planeta de los Simios o Los 10 Mandamientos el fin de semana y mira lo que pasó.)

d-47 dijo...

Una verdadera pena.

El hombre era una gran actor y era carismatico. Sus tendencias políticas y sociales fueron siempre firmes, y aunque uno no este de acuerdo, hay que reconocerle eso.

Hasta en Wayne's World 2 se roba la película (con sus 50 segundos en pantalla)

Joel Meza dijo...

¿Salió en Wayne's World? Uf, ya no lo recuerdo... Por cierto, una vez lo ví en Saturday Night Live, muy chistoso, parodiándose, por supuesto, en El Planeta de los Simios y como Moisés, entre otras.
Otra vez lo ví en el Cartoon Network, en el "show" del Fantasma del Espacio. El resultado final, según recuerdo, se sintió parecido a lo que hizo Moore en F9/11. Me imagino que no le habrá gustado mucho.

Diezmartinez dijo...

Alex: creo que confrontar a Heston es válido porque, como dices, es figura pública. Pero fue una manipulación barata de Moore, del tipo que acostumbra. Puede parecernos nefasta la política de portar armas -a mí me lo parece- pero de eso a pedirle que se hiciera responsable de las muertes accidentales por armas de fuego fue demasiado, creo yo.
Y, por otra parte, me es imposible olvidar al Heston que logró que Welles hiciera Touch of Evil o al Heston que sacrificó su salario para asegurarle a Peckinpah otra cinta. Sus ideas políticas fueron nefastas -digo, así las veo desde mi perspectiva liberal y de izquierda- pero siempre fue un hombre de cine coherente y de una pieza. Y cuando supo que el Alzheimer llegaba, lo anunció y se retiró en silencio, sin alharaca, con gallardía.

Joel: me preocupa. Ojalá Carl Zand no esté viendo películas de Allen. Capaz que nos mata al viejito judío.

Carl Zand dijo...

En efecto, sigo revisando mis pels de Chuck Heston! Fuck Moore, de cualquier manera no soy muy fan de sus documentales. El Cid fue mucho más grande y carísmático que cualquier posición política... Y sí, el proyector carece de lámpara desde hace ya unos años. Habrá qué llamar a George Taylor o a Mike Vargas, dondequiera que esté... Esta es por Chuck!

Àlex Frias dijo...

Hola Ernesto! Sí claro, además Moore se valió de una que otra artimaña para entrar a la casa de Heston. En fín, por ambas partes hay aspectos discutibles.

Yo también me quedo con la parte cinematográfica de Heston, como siempre lo he hecho. Touch of Evil, es una de mis favoritos, que bueno que la mencionas. Tres figuras son de antología en ese filme: ese gordo Orson Welles, Heston haciendo de mexicano y bronceado de maquillaje, y la Dietrich, de morena, simplemente luce...irresistible.

En fin, en otro orden de ideas, tendremos a Robert Downey Jr. por estas tierras el miércoles, promocionando Iron Man. Cinevertigo estará presente, por supuesto.
Saludos!
Àlex

Joel Meza dijo...

Pues sí, Carlos Heston, el mexicano de A Touch of Evil, descanse en paz.
Alex, qué bueno que vuelven las entrevistas a cinevértigo.