domingo, 19 de octubre de 2008

Semana Internacional de Cine de la Ciudad de México/V


Barcelona (un Mapa) (España, 2007), de Ventura Pons. El sentido de la Semana Internacional de Cine de la Ciudad de México es mostrar películas que no han merecido estreno comercial en nuestro país. Por supuesto, la mayoría merecen genuinamente ser revisadas -como Lo Bueno de Llorar (Bize, 2006), que comentábamos ayer-, pero otras, de plano, no: lo que merecen es ser, de plano, ninguneadas. Este es el caso de Barcelona (un Mapa), el más reciente largometraje del cineasta catalán Ventura Pons.

Estamos en un amplio piso de Barcelona, tiempo presente. Un viejo matrimonio, Rosa y Ramón (Núria Espert y Josep Maria Pou, extraordinarios), les avisan a sus tres inquilinos que deben abandonar sus cuartos en los próximos días. Ramón está muriendo de cáncer y quiere pasar sus últimos meses en compañía de su esposa. A través de cuatro largas conversaciones -a las que tienen Rosa o Ramón con sus inquilinos se suma una más, de Rosa con su hermano menor, Santi (Jordi Bosch)- seremos testigos de las patéticas vidas y soledades de los dos viejos y de la gente que vive con ellos: una vieja profesora de frances (Rosa María Sardà), un joven futbolista frustrado que trabaja con vigilante (Pablo Derqui) y una inmigrante madre soltera conosureña (María Botto).

Las conversaciones son intermitentemente interesantes, aunque muy pronto se deslizan hacia situaciones truculentas, gratuitas y hasta risibles. Es cierto que, tal vez, no toda la culpa recaiga en Pons, sino en la obra teatral homónima de Lluïsa Cunillé, que es de donde salió esta disparatada trama, pero sea de quien sea la responsabilidad, el resultado está ahí, en pantalla. Tampoco ayuda, por cierto, que Pons, tratando de dotar de cierto dinamismo a esta cinta eminentemente teatral, nos agobie con una serie de relampagueantes flash-backs que chocan con el mesurado estilo visual de este decepcionante filme.


Barcelona (un Mapa), en competencia, se exhibe hoy domingo a las siete de la tarde en la Casa del Lago.

6 comentarios:

Joel Meza dijo...

Pues yo acá otra de Barcelona, también un desperdicio: [REC].

Hammurabi dijo...

Yo por acá, iré a ver El huésped. Digo, de tanto que la hablaron ya me dio ganas de ir a verla.

Paxton Hernandez dijo...

En la madre.

Ah, y un gusto saber que Joel continua en modalidad amarguetas. No hay mejor forma de definir a [REC] que eso, un desperdicio.

El Duende Callejero dijo...

Jo. Yo pude olvidar enteramente a [Rec]. Todo, todo menos a la española de dientes de conejo. Pero eso se justifica: tengo una debilidad por las españolas de dientes de conejo.

Y quesque la gringa está de la chi... huahua en Belvery Hills o como se escriba.

Chechula dijo...

Barcelona una mapa es una pelicula hermosa, si, es teatral, pero este recurso discursivo está muy bien usado... los personajaes hablan pero no dicen nada...
los dialogos estan llenos de poesia
los flashbacks son la historia de barcelona (el franquismo) y la busqueda de estos personajes...

sigo sin entender en qué radica lo "decepcionante"
¿Que esperabas ver?

Diezmartinez dijo...

chechula: Los flashbacks a los que me refiero no son los que nos remiten a la historia de la ciudad sino a otros que sí considero gratuitos. Por ejemplo, cuando la maestra dice que ella y su hijo gritan frente a La Sagrada Familia. De eso, pasamos a la escena en donde los vemos gritando. Me parece que, en la mayoría de los casos, se trata de un uso poco afortunado de la ilustración de los diálogos. En cuanto a éstos... Puede ser cuestión de gustos, sin duda. A mí me parecieron demasiado teatrales, estudiados, acartonados. Acaso en el escenario teatral funcionen... En el cine, en donde actuación y diálogos exigen una veta más naturalista -sobre todo tratándose del tema de la vida cotidiana de un grupo de barceloneses- me parecieron falsos, engolados. Nada poéticos, como dices.
Y en lo personal me decepcionó no porque esperara algo en particular, sino porque la obra anterior que he podido ver de Ventura Pons me ha gustado más que esta cinta.
Pero, bueno, diferencias como éstas son las que hacen interesantes estos espacios. Y, supongo, habrá oportunidad de estar de acuerdo en otras cosas, chechula.

Saludos