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lunes, 31 de marzo de 2008

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../XXVII

CARTELERA AL 28 DE MARZO


Jumper (Ídem, EU, 2008), de Doug Liman. Una de las firmes candidatas a lo peor del año. La cinta, más que fallida, es inane. No trata de nada, a no de ser de un tiesísimo Hayden Christiansen que se teletransporta de un lado a otro, seguido por un enmuniado Samuel L. Jakcson, con ridículo pelo teñido de blanco. Todos los actores –si exceptuamos a Christiansen- merecen algo mejor… y nosotros también. Mi reseña, aquí.

Nunca Podría Ser Tuya (I Could Never Be Your Woman, EU, 2007), de Amy Heckerling. Nunca estrenada comercialmente en los Estados Unidos –injustamente, pues vemos cosas mucho peores cada fin de semana: véase Jumper-, estamos ante la puesta al día de un par de fórmulas de comedias femeninas setenteras: la de 40 Kilates (Katselas, 1973), en la que una mujer cuarentona se lía con un veinteañero; y la de La Chica del Adiós (Ross, 1977), en la que una mujer divorciada con hijita precoz se topa con un extrovertido actor que será el esperado hombre de sus sueños. La comedia funciona de forma intermitentemente –Michelle Pfeiffer es la cuarentona guapa, Paul Rudd es el simpático actor veinteañero- pero no merecía el ninguneo de haber sido mandada al formato casero en el país del norte. Mi reseña, aquí.

Conversando con la Otra (Conversartions with Other Women, EU-GB, 2005), de Hans Canosa. Una tragicomedia romántica que irrita e interesa en partes iguales: dos antiguos enamorados y amantes (Helena Bonham-Carter y Aaron Eckhart) se encuentran en una boda y rememoran su pasado y las oportunidades perdidas. El asunto sería muy convencional si no fuera por la puesta en imágenes de Canosa: toda la película, de principio a fin, está mostrada en una pantalla dividida en la cual vemos a los anónimos Hombre y Mujer en sus respectivos e independientes encuadres. Incluso, en algunas ocasiones ella pasa al “panel” en donde está él (o viceversa), pero las dos cámaras siguen rodando la misma acción, sólo que ahora desde ángulos distintos. No estoy muy seguro que toda esta parafernalia formal se justifique, pero no deja de ser interesante. Mi reseña en REFORMA. Y otra reseña, aquí.

Antes que el Diablo Sepa que Has Muerto (Before the Devil Knows You’re Dead, EU, 2007), de Sidney Lumet. ¿Quién iba a decir que a sus 83 años, el veteranísimo Sidney Lumet haría no sólo su mejor filme en muchos años sino el más cruel, el más nihilista, el más violento, el más sexual/sensual de toda su filmografía? Como el anciano Hitchcock de Frenesí (1972), estamos ante la obra de un hombre que podrá será octogenario, pero que filma como si tuviera 25 primaveras. La trama tiene inexorables aires fatalistas, pues está centrada en un asalto planeado por dos traicioneros y manipuladores hermanos (Philip Seymour Hoffman y Ethan Hawke), golpe que terminará mal y trágicamente para todos los involucrados. Mi reseña en REFORMA.

Lujuria y Traición (Se, Jie, China-Hong Kong-Taiwán-EU, 2007), de Ang Lee. El versátil Lee acomete ahora con seguridad y elegancia un thriller erótico y de espionaje que homenajea al Hitchcock de Tuyo es Mi Corazón (1946) al mismo tiempo que permanece fiel a sus obsesiones de siempre: a sus personajes acorralados por lo que ocultan, por lo que esconden, por lo que mienten. La impecable fotografía es de Rodrigo Prieto y el gran Tony Leung y la bellísima debutante Wei Tang encarnan con justeza su papel de presa y depredador que, incluso desnudos y en la cama, siempre están en guardia. Mi reseña en REFORMA.

domingo, 30 de marzo de 2008

Seré Breve.../III (porque hoy inició Grandes Ligas y con un juego de alarido)


Si hay un deporte netamente estadunidense, ése es el beisbol. Este juego originalmente campirano y bucólico inventado poco antes de la Guerra Civil estadunidense está tan solidamente unido a la historia y al ser americano que apenas le hace justicia la definicion que hizo de él Franklin D. Roosevelt: "Es tan grande como el espíritu de America".

En el terreno de juego, en el diamante -como se le conoce en la jerga beisbolística-, se pueden reconciliar padre e hijo lanzando la pelota en un fantástico campo de maiz vuelto pequeño estadio, como en la sentimental e irresistible El Campo de los Suenos (Alden Robinson, 1989), o bien se puede aprender el sentido de la vida y crecer mental y emocionalmente, como en la divertídisima La Bella y el Campeon (Shelton, 1988).

Por supuesto, el deporte tiene sus héroes y a través del cine se puede ser testigo de las hazañas de estos jugadores que están ya más alla de la leyenda, como Babe Ruth (en Babe/1992, de Arthur Hiller), Lou Gehring (en la clásica El Orgullo de los Yanquis/1942, de Sam Wood, con Gary Cooper en el papel principal del querido y desafortunado "caballo de hierro"), Jackie Robinson (The Jackie Robinson Story/1950, de Alfred E. Green, o La Corte Marcial de Jackie Robinson/1990, de Larry Peerce, en la que se describe un crucial episodio de la vida del jugador antes de convertirse en el primer pelotero negro en Ligas Mayores), o Jim Thorpe (Hombre de Bronce/1951, de Michael Curtiz, con Burt Lancaster como el celebre indio pielroja convertido en estrella del beisbol profesional).

Pero no todos es limpieza en el juego. Algunos ensalivan la pelota, batean con maderos rellenos de corcho o de plano, se inyectan lo que sea. La mayor verguenza del deporte nacional, traicionado por sus peloteros, comprado por la mafia y ensuciado por sus mezquinos empresarios, fue retratada fielmente por John Sayles en Ocho Fuera de Linea (1988), sobre la Serie Mundial de 1919 vendida por los apodados "Medias Negras de Chicago" -jugadores que tendran su redención fantasmagórica en El Campo de los Suenos, complemento ineludible de la cinta de Sayles.

Por otro lado, la mas inquietante biografia deportiva del cine hollywoodense la logró el especialista Ron Shelton con la magnifica Cobb (1994), una suerte de Ciudadano Kane beisbolistico y, a la vez, un extraordinario acercamiento al más grande pelotero de todos los tiempos que fue, al mismo tiempo, el más desagradable de todos. Cobb, efectivamente, fue racista, violento, golpeador, deshonesto, pero tambien el más voluntarioso y talentoso jugador que haya pisado jamas algún diamante. Sayles y Shelton lograron con este par de películas anticomplacientes hacer un homenaje a la grandeza del propio deporte, sin menoscabo de mostrar sin tapujos la pequeñez humana de quienes lo juegan.

Asi, cuando al reticente biógrafo (Robert Wuhl) del insoportable Ty Cobb (Tommy Lee Jones magnífico) le preguntan sus companeros periodistas cómo era realmente el gran Ty, todo esto hacia el final de la película antes mencionada, el periodista de marras apenas alcanza a balbucear: "fue un gran hombre, una leyenda en vida".

Y tambien, al final de Ocho Fuera de Linea, cuando un aficionado cree reconocer al prodigioso "Shoeless" Jackson, que sigue jugando bajo pseudonimo en polvosos campos no profesionales rehuyendo de esta forma su castigo de no jugar de por vida, un excompanero (John Cusack) de Jackson le dice al capcioso fanático: "no, ese no es Shoeless, él fue el mejor".

Como dijera John Ford: siempre será preferible la leyenda.

Cine en televisión para el domingo 30 de enero


LOS HIJOS DE MARÍA MORALES (México, 1952), de Fernando de Fuentes. El creador de la comedia ranchera, don Fernando de Fuentes, no dirigió a Pedro Infante más que en esta graciosa comedia campirana con claros tintes autoparódicos –a Jorge Negrete, en contraste, lo dirigió en cuatro filmes, incluyendo el remake de Allá en el Rancho Grande (1949). Infante y Antonio Badú son los hijos de la María Morales del título (Emma Roldán, machorra y valentona), comadre de un muy chistoso Andrés Soler, presidente municipal de un pueblito en donde los hermanos Morales van a hacer de las suyas y a enamorarse de las falsas sirvientas Carmelita González e Irma Dorantes. Soler se roba la película en una hilarante escena en la que trata de explicar varias palabras cultas a la pueblerina concurrencia de una feria. Una duda: ¿sería esta la primera comedia ranchera en la que las mujeres llevan serenata a los hombres, algo que va a ser común en la década siguiente en el género mexicano por excelencia? Juraría que sí.

De Película; domingo 30, 19 horas, tiempo del centro de México.

viernes, 28 de marzo de 2008

Cine en televisión para el sábado 29 de marzo


MARATÓN BUÑUEL. El canal De Película ha programado este sábado 29 un maratón con una decena de cintas que el gran Luís Buñuel dirigió en México –o con producción mexicana, en todo caso. Así, lo mismo podrá usted revisar algún oscuro melodrama violento, como El Río y la Muerte (1954) –a las 11:30 de la mañana- como la celebérrima provocación religiosa Viridiana (1961), ganadora de la Palma de Oro en Cannes 1961, a las 11:15 de la noche. Entre estas dos películas, muchas más: las clásicas nacionales Ensayo de un Crimen (1955) –a las 14:25 horas-, Nazarín (1958) –a las 16:30 horas- y Los Olvidados (1950) –a las 21:45 horas-, además de la extravagancia surrealista El Ángel Exterminador (1962) –a las ocho de la noche-, la buena comedia populachera La Ilusión Viaja en Tranvía (1953) -a las 18:15 horas- y el melodrama familiar La Hija del Engaño (1951), con un Fernando Soler en plena forma. No haga planes: Buñuel, todo el sábado, desde la mañana y hasta después de la medianoche. ¿Mis favoritas personales?: además de Los Olvidados, anote usted en la lista Viridiana, El Ángel Exterminador y Nazarín.

jueves, 27 de marzo de 2008

A los maestros con cariño.../XIV




"... el cine parece haberse inventado para que todo mundo discuta sobre él y nadie se ponga de acuerdo. No es nada nuevo: los miles prefieren una novela rosa a los cuentos de Juan Rulfo...".


... El comentarista, el cronista, el propietario o detentador de una columna, el crítico y el historiador, están obligados a conocer del cine algo más que lo que se exhibe en la pantalla...


... No está por demás recordar que el cine es un infierno empedrado de buenas intenciones. Y en cada película, sea de quien fuere, es fácil advertir una buena intención...


...La crítica periodística de una película, ya sea en forma de crónica, de comentario o de ensayo, exige a su autor un mínimo de sentido profesional, un mínimo de justicia y el máximo de claridad en la expresión dirigida al público, es decir, en su mensaje.


Pido que se me permita duda de los colegas que afanosamente buscan la levedad de una mancha, la invisible resquebrajadura y la inamornía casi imperceptible... Y cabe hacer un claro distingo entre lo que es y debe ser la clara información al público, y la vivisección que se complace en algo que está más cerca de la virulencia que de una imparcialidad digna de estimación. Claro está que no se deben ocultar las deficiencias demasiado ostensibles, porque semejante posición nos llevaría a cometer pecado de hipocresía...


Tan perjudicial a un cine como el nuestro, el de México, es la diatriba como el ditirambo. Por eso es difícil, escabroso e ingrato el papel de la crítica, que requiere a gritos una justa actitud moral y analítica, esto es, inteligente...


El momento heroico de hacer la crítica de una película, debiera ponernos en mayor intimidad con el público. Nadie tiene derecho a sólo pensar en sí mismo; es preciso pensar en los demás. Debemos eludir el hermetismo, el misterio, el secreto, porque lo contrario equivale a humillar, subestimándolo, al publico que lee con cuidado o con prisa...


...Todavía no sé qué es precisamente lo que anhela un productor cuando clama por una 'crítica constructiva'. Quizás exija justicia, que no es mucho pedir. O quizás esté solicitando una docena de buenas críticas, cuando lo menos complicado hubiera sido hacer una buena película.


Ni insincero, ni hipócrita, ni humilde, ni hiperbólico, el crítico escribe para el público.

Fragmentos del ensayo "El cine y sus críticos", del poeta y crítico de cine Efraín Huerta, contenido en la Enciclopedia Cinematográfica Mexicana 1897-1955, editada en 1955, publicada por el Sindicato de Trabajadores de la Produccion Cinematográfica en 1955.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Cine en televisión para el jueves 27 de marzo


MÁS NEGRO QUE LA NOCHE (México, 1974), de Carlos Enrique Taboada. Ya que Don Carlos Enrique Taboada está de moda –el año pasado vimos el remake de Hasta el Viento Tiene Miedo (1968) dirigido por Gustavo Moheno y este año veremos el refrito de El Libro de Piedra (1969) dirigido por Julio César Estrada- no está de más revisar este filme de horror acerca del fantasma de una anciana mujer (Tamara Garina) que regresa de ultratumba a vengarse de un grupo de cuatro pérfidas muchachas –Claudia Islas, Susana Dosamantes, Helena Rojo y Lucía Méndez, nada menos- que se escabecharon a la mala a su adorado gato negro. Como de costumbre en el buen cine de horror de Taboada, importa más el ambiente creado por las sombras, los movimientos de la cámara o el encuadre, que los efluvios sanguinolentos o el terror gráfico más directo. En lo personal, prefiero El Libro de Piedra a las otras cintas de horror de Taboada –incluyendo ésta- pero aun así se trata de una notable pieza de género.

De Película; jueves 27, 19:15 horas, tiempo del centro de México.

¿Y con qué se come?/III


Un lector de este blog, Fabio, me pregunta en donde estaban los estudios CLASA (Cinematográfica Latinoamericana, S.A.) que, durante la década de los 40, jugarían un papel fundamental en el cine mexicano.

Los estudios CLASA fueron construidos enla Calzada de Tlalpan y fueron abiertos en 1935. Su primera cinta producida fue Vámonos con Pancho Villa (De Fuentes, 1935) que, aunque contó con el apoyo del gobierno cardenista y del ejército -prestaron tropas, municiones, uniformes, un ferrocarril, caballada-, fue una producción enteramente privada.

Los socios de CLASA estaban ligados al régimen revolucionario -Alberto J. Pani y Aarón Saénz, por un lado- y venían de la iniciativa privada -Hipólito Signoret, uno de los accionistas de El Palacio de Hierro, por el otro-, además de contar con la figura de Agustín Legorreta, el primer presidente de Banamex después de la Revolución.

Durante la década de los 40, CLASA fue dirigida por Salvador Elizondo, padre del escritor del mismo nombre, y en sus estudios se harían muchas de las grandes cintas de esa década crucial en la historia del cine mexicano.

martes, 25 de marzo de 2008

Eramos muchos...


... y parió la abuela. Recibo información de ooootro Festival de Cine organizado en el país. Se trata del Segundo Festival Internacional de Cortometrajes Cine, Cultura y Vida, que se presentará en la ciudad de Toluca, del 24 al 31 de mayo. Está dirigido a estudiantes de cine, artes visuales, comunicación, cineastas, videoastas, similares y conexos, mexicanos y extranjeros.

La convocatoria es para todos los cortometrajes realizados en los años 2006 y 2007, de cualquier género y con una duración máxima de 25 minutos. El formato final de entrega deberá ser en DVD. Más información sobre el Festival, aquí.

lunes, 24 de marzo de 2008

Confesiones Verdaderas/X


"I wrote my first story in Bombay at the age of ten; its title was Over the Rainbow...

I remember that The Wizard of Oz (the film, not the book, which I didn't read as a child) was my very first literary influence...

The Wizard of Oz is a film whose driving forces is the inadequacy of adults, even of good adults, and how the weakness of grown-ups forces children to take control of their own destinies, and so, ironically, grow up themselves...

When I fist saw The Wizard of Oz it made a writer of me...

...this is unarguably a film aboout the joys of going away, of leaving the greyness and entering the colour, of making a new life in the 'place where there isn't any trouble'. 'Over the Rainbow' is, or ought to be, the anthem of all the world's migrants, all those who go in search of the place where 'the dreams that you dare to dream really do come true'. It is a celebration of Escape..."

Fragmentos del fascinante ensayo The Wizard of Oz, de Salman Rushdie (Brittish Film Institute, 1992).

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../XXVI

CARTELERA AL 21 DE MARZO


Los Falsificadores (Die Fälscher, Austria-Alemania, 2007), de Stefan Ruzowitzky. El cine sobre el Holocausto sigue vivo y entregando piezas fílmicas notables, alejadas de Hollywood: desde Hungría, la desazonante crónica de supervivencia Campos de Esperanza (Koltai, 2004); desde Holanda, la provocadora inversión de buenos y malos en La Lista Negra (Verhoeven, 2006); y, ahora, desde Austria, la increíble historia de la mayor operación de falsificación de dinero del siglo 20, operada por prisioneros judíos en campos de concentración nazis, en Los Falsificadores, sexto largometraje de Ruzowitzky, de quien vimos aquí en México, hace varios años, el buen melodrama Los Herederos (1998). Basada en las memorias de uno de los sobrevivientes de esta magna operación de falsificación de libras esterlinas y dólares americanos. Mi reseña en REFORMA.

Sin Rastros (Untraceable, EU, 2008), de Gregory Hoblit. Estamos ante un torpe encadenamiento de clichés fílmicos relacionados con la fórmula del serial-killer maniaco y su obsesivo perseguidor –en este caso, perseguidora (Diane Lane). Esta es la peor de las basuras: no la que se solaza en la tortura de sus personajes, sino la que cree que, a través de esa misma tortura fílmica, está haciendo una severa crítica a todos los morbosos que navegan en la red buscando violencia real, pues el asesino serial de este churro captura a sus víctimas y “sube” a Internet la tortura en vivo y a todo color. Qué sermón tan acedo y tan hipócrita, me cae. Mi reseña en REFORMA.

La Misma Luna (México-EU, 2008), de Patricia Riggen. Un melodrama infantil técnicamente impecable, pero repleto de clichés lacrimógenos a más no poder. Carlitos (el ya veterano actor infantil Adrián Alonso, muy simpático y seguro de sí mismo) decide ir a buscar a su mamá (Kate del Castillo), que trabaja como “chacha” ilegal en Los Ángeles. No será tan difícil cruzar la frontera –con la ayuda de Ugly Betty (America Ferrara) nada menos- pero ya del otro lado, Carlitos tendrá que lidiar con drogadictos, explotadores de niños y, por supuesto, la migra. El asunto es convencional a más no poder, pero debo confesar que la cinta no me molestó en lo más mínimo. Del Castillo y Eugenio Derbez cumplen de forma decente con su trabajo –Derbez no tiene la culpa que la gente se ría en cuanto él sale en la pantalla, aunque no sea gracioso lo que dice- y Riggen, en su debut en el terreno del largometraje, se muestra como una cineasta capaz de llevar a buen término más de hora y media de narrativa fílmica. Al final de la película –vi la cinta en una función normal, no en una exhibición para la prensa- mucha gente estaba secándose las lágrimas y comentando lo que les había conmovido el filme. Ojalá que sea buen negocio para todos los involucrados y que ello los empuje a hacer mejor cine. Riggen parece estar preparada para dirigir cosas mejores.

domingo, 23 de marzo de 2008

Cine en televisión para el domingo 23 de marzo


BUGAMBILIA (México, 1944), de Emilio Fernández. Estamos ante la cuarta colaboración de Fernández con su célebre equipo compacto formado por Gabriel Figueroa (fotógrafo), Mauricio Magdaleno (argumentista) y Pedro Armendáriz y Dolores del Río (actores protagónicos), después de Flor Silvestre (1943), María Candelaria (1943) y Las Abandonadas (1944). Bugambilia es, como estas tres cintas, una trágica historia de amor imposible entre Armendáriz (un capataz que se vuelve rico) y Del Río (una rica heredera), esta vez ambientada en el Guanajuato minero de mediados del siglo XIX. En la película brilla, como es de esperarse, la majestuosa fotografía de Figueroa y la trama no carece de escenas, momentos y diálogos significativos, que denotan la frustrada pasión amorosa entre Armendáriz y Dolores, muy convincentes como los sublimes héroes románticos del mejor “Indio” Fernández.

De Película; domingo 23, 11:15 horas, tiempo del centro de México.

sábado, 22 de marzo de 2008

El cliché que yo ya vi/XXV

Poncio Pilatos (Michael Palin) decidiendo si suelta a Badabás o a Bdian en La Vida de Brian (Jones, 1979)


Joel Meza propone:


El cliché de Pilatos: en toda película sobre la vida de Jesús que se respete, siempre aparecerá una escena en que Poncio Pilatos se lave las manos en una pileta, aún si no es el momento clave de "me lavo las manos". Hombre, está bien que el tipo dijo que él se lavaba las manos de la sangre que se iba a derramar injustamente, pero de eso a mostrarlo como un antiguo Howard Hughes romano, obsesionado con los gérmenes... ¿Ejemplos?: pues todas las películas sobre Cristo.

viernes, 21 de marzo de 2008

La Vida de Bdian... digo, de Brian



Viernes Santo a la Monty Python

jueves, 20 de marzo de 2008

Cine en televisión para el jueves 20 de marzo


ESCÁNDALO (Notes on a Scandal, GB, 2006), de Richard Eyre. A una preparatoria pública londinense en donde los años transcurridos han traído mucho progreso (antes los maestros les confiscaban a los estudiantes cigarrillos; hoy les quitan drogas duras) llega una nueva maestra de arte, Sheba Hart (Cate Blanchet), treintañera, atractiva, juvenil, que alborota, en más de un sentido, la gallera. El problema tiene su origen cuando ella se involucra, estúpidamente, con uno de sus estudiantes y, por lo mismo, queda a merced de los chantajes y la influencia de una lesbiana apenas enclosetada, la dura y cínica profesora de literatura Barbara Covett (Dame Judi Dench). El filme está narrado desde la perspectiva de la amargada y calculadora Barbara, así que no es de extrañar la misantropía de este cruel melodrama femenino/lésbico, intachablemente actuado por Blanchet, Dench y un Bill Nighy memorable como el estupefacto marido cornudo. 


Movie City; jueves 20, 19 horas (señal este) y 22 horas (señal oeste), tiempo del centro de México.

miércoles, 19 de marzo de 2008

El cliché que yo ya vi/XXIV

Frank McRae, el histérico jefe policial de El Último Gran Héroe (McTiernan, 1993)


El comandante de la policía. En los thrillers y cintas policiales, el jefe o comandante del cuartel sólo tendrá un objetivo: regañar al héroe, amenazarlo, restregarle comentarios irónicos y, por supuesto, quitarle la placa. Y, últimamente, los jefes de la policía tienen que ser negros. Cliché propuesto por Tony Whitehouse en el "Ebert's Little Movie Glossary", de Roger Ebert.

martes, 18 de marzo de 2008

Seré Breve.../II

ANTHONY MINGHELLA (1954-2008)

Ante la muerte de Anthony Minghella (1954-2008), he rescatado este artículo publicado cuando el estreno de la que fue, acaso, mejor película: El Talentoso Mr. Ripley (1999). Se trata de un texto sobre Patricia Highsmith y la relectura que de su novela "A Pleno Sol" hizo Minghella.




Dos atractivos hombres se encuentran por casualidad en un tren. Acorralados por distintos problemas personales, juegan con la posibilidad de poner fuera de circulación a su respectivo “problemita”: la insoportable esposa de uno de ellos y el anciano padre del otro. El juego se convierte en pesadilla cuando uno de estos personajes se toma en serio la propuesta y asesina a la esposa de su “amigo”.

Un muchacho huérfano que frisa los 20 años de edad sobrevive en Nueva York ejecutando pequeños timos y viviendo a expensas de sus múltiples amigos. Debido a una confusión, un acaudalado hombre de negocios toma a este joven como un amigo íntimo de su ocioso hijo que está derrochando el dinero y su vida en Italia. El millonario le encarga al muchacho, Tom Ripley, que vaya a Europa a convencer a su hijo que regrese a Nueva York. En Italia, Ripley termina enamorándose del estilo de vida de su “amigo” a quien envidia por su seguridad, suerte y riqueza.

El mismo Tom, años después, vive en Europa desahogadamente. Conectado con el bajo mundo de la mafia, se da a la tarea de convertir a un hombre decente, pacífico y desahuciado por una enfermedad incurable, en un asesino a sueldo. La razón de haber elegido a este hombre es mitad pragmatismo puro, mitad un perverso juego psicológico: Ripley hace que contraten al paterfamilia intachable para que nadie pueda involucrarlo a él con los crímenes ejecutados y, además, para comprobar que cualquiera puede ser un asesino si las circunstancias lo obligan a ello.

Un mediocre tipo solitario se entretiene fisgoneando a una bella muchacha a la que luego conocerá para desgracia suya y la de ella. Si la vida había sido injusta con él lo será aún más cuando el pobre hombre se involucre sin querer en un peligroso triángulo amoroso que terminará en muerte, destrucción y más soledad.

Las absorbentes y fascinantes historias anteriores provienen de algunas de las mejores novelas de la genial escritora estadounidense Patricia Highsmith (Texas, EU, 1921-Lausana, Suiza, 1995). Estos libros son, en el orden antes descrito: Extraños en el Tren (1950), A Pleno Sol (1955), El Juego de Ripley (1974) y El Grito de la Lechuza (1962). Estos mismos textos inspiraron, a su vez, un puñado de clásicos fílmicos del thriller y del suspenso, a saber y respectivamente: Pacto Siniestro (Hitchcock, 1951), A Pleno Sol (Clément, 1960) y El Talentoso Mr. Ripley/El Impostor (Minghella, 1999), El Amigo Americano (Wenders, 1977) y El Grito de la Lechuza (Chabrol. 1987). Todo esto viene a cuento por el estreno de El Importor: El Talentoso Mr. Ripley (The Talented Mr. Ripley, EU, 1999), el más reciente largometraje del laureado cineasta británico Anthony Minghella (El Paciente Inglés, 1996).

En El Talentoso Mr. Ripley, Tom está encarnado por Matt Damon, su envidiado amigo Dickie por Jude Law (nominado al Oscar por esta interpretación) y la trama general del filme es básicamente la misma que la de la novela, aunque hay algunos personajes nuevos, algunos otros cambios menores y un asesinato que en la novela no sucede. No obstante, El Talentoso... no es una mera ilustración de la novela de la Highsmith. De hecho, para bien y para mal, resulta ser una historia MUY diferente en la medida en la que el personaje principal del filme, Tom Ripley, muestra aristas muy diferentes al Tom Ripley de la novela.

Me explico: en la extensa obra literaria de la Highsmith brilla, a lo largo de 5 novelas (A Pleno Sol, La Máscara de Ripley/1970, El Juego de Ripley/1974, Tras los Pasos de Ripley/1980 y Ripley en Peligro/1991, todas ellas disponibles en Anagrama) este fascinante personaje, un americano de extracción baja que mediante crímenes, estafas, robos y otros actos delictivos, termina convertido en un acaudalado burgués que disfruta de la vida en su enorme caserón en la campiña francesa.

En la pantalla, Ripley ha sido encarnado por actores tan disímbolos como Alain Delon, Dennis Hopper y, ahora, por Matt Damon. Pero, ¿quién es realmente Ripley? Cual signo vacío en el que cada cineasta ha proyectado sus intereses personales, Ripley puede ser el seductor criminal de Clément en A Pleno Sol, el pragmático y vulgar cowboy de Wenders en El Amigo Americano o el inestable joven en busca de su propia identidad personal y sexual en el filme de Minghella. Sin embargo, ninguno de estos tres Ripleys se acerca a la complejidad del antihéroe de la Highsmith: el Ripley literario es un exitoso timador, asesino y delincuente que siempre se sale con la suya; una suerte de James Bond del crimen, aunque sin el sex-appeal ni la voracidad sexual del espía inglés.

Y, en este contexto, ¿cuál es la gran aportación de Minghella al personaje creado por Patricia Highsmith? En los libros de la escritora texana, la evolución de Ripley es clara de novela a novela. Del inseguro joven de A Pleno Sol, al eficaz y frío timador de La Máscara de Ripley o al casi virtuoso Tom de la última novela, acorralado por los crímenes cometidos años atrás, es evidente que hay diferencias notables. Sin embargo, en todos los libros de Ripley y más aún en A Pleno Sol, su primera aventura, hay un subtexto bi/homo/sexual elegantemente sugerido por la Highsmith. En el filme de Minghella, esta sugerencia se ha convertido en una audaz apuesta argumental: dicho de otro modo, he aquí a la gran estrella hollywoodense en ciernes, al siempre bien portado y con rostro angelical Matt Damon, transformado en un calculador asesino homosexual. Parece mentira: el mainstream hollywoodense también puede sorprender de vez en cuando. Lo único que resta añadir es que ojalá lo hiciera más a menudo.

Cine en televisión para el martes 18 de marzo


CRÓNICA DE UNA FUGA (Argentina, 2006), de Israel Adrián Caetano. Basado en las declaraciones dadas a la justicia por parte de las víctimas de la Junta Militar que (des)gobernó la Argentina, Crónica… es un meritorio thriller político que relata las torturas, sufrimientos y humillaciones que recibieron, por igual, jóvenes inocentes y convencidos activistas en cierto centro de detención clandestino situado en la afueras de Buenos Aires. Para los “profesionales” como el sádico Hugo (Pablo Echarri), lo mismo daba levantar al futbolista apolítico Claudio (Rodrigo de la Serna) que al izquierdista radical Guillermo (Nazareno Casero): para él, si estaban ahí, eran culpables y ya. Espléndidamente actuada y con algunos momentos notables de genuino suspenso (la escena del juego de fútbol por televisión), la cinta es saboteada por una poco sutil banda sonora que comenta con estridencia lo que estamos viendo en pantalla. Aun y con esa música, vale la pena revisarla.

Cinemax este; martes 18, 19 horas, tiempo del centro de México.

lunes, 17 de marzo de 2008

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../XXV

CARTELERA AL 14 DE MARZO

Ustedes disculparán, pero estamos recuperándonos de la treintena de cintas revisadas en Guadalajara 2008 y ya estamos viendo lo que se estrenará este fin de semana. Así que, por lo mismo, del viernes anterior apenas si pudimos revisar un estreno. Tengo la sensación que fue, de todas maneras, el mejor.

Los Inquebrantables (Cassandra’s Dream, GB-EU, 2007), de Woody Allen. Sin duda, una cinta menor alleniana –como han sido las suyas en la última década, si exceptuamos La Provocación (2005)- pero, incluso aceptando que Woody no es el de antes –el de los 80/90- su cine es aún mejor que el 90% de los estrenos semanales. El filme se parece a la mencionada La Provocación –por su escenario londinense, por tener un asesinato en el centro argumental- pero hay un nuevo ingrediente esta vez: la trama está ubicada en las clases medias-bajas londinenses, de donde quieren salir dos indolentes hermanos Ian y Terry Blaine (Ewan McGregor y Colin Farrell). Es curioso cómo el cine europeo de Allen ha estado marcado por sus preocupaciones de clase, de dinero, de fortuna. Mi reseña en REFORMA.

sábado, 15 de marzo de 2008

Cine en televisión para el domingo 16 de marzo


EN TIEMPOS DE DON PORFIRIO (México, 1939), de Juan Bustillo Oro. Realizada en las postrimerías del cardenismo, el filme número 15 de Bustillo Oro sería no sólo uno de los más exitosos de su extensa filmografía (García Riera dice que se estrenó en el cine Alameda a dos pesos por butaca, un precio exorbitante para la época) sino uno de los más influyentes, pues marcaría el inicio del ciclo de añoranzas porfirianas que marcarían cinematográficamente el sexenio de Ávila Camacho. La trama, ubicada a fines del siglo XIX, es una hábil mezcla de melodrama familiar y comedia de enredos en el que un calavera provinciano (Fernando Soler) tiene que redimirse de haber abandonado a su hija (Marina Tamayo) muchos años atrás, evitando que la muchacha se case con el viejo verde Don Rodrigo (chistosísimo Joaquín Pardavé). La cinta está repleta de canciones de la era de Don Porfirio, tan extrañado ayer y hoy por nuestra retrógrada clase media.

Canal 22, domingo 16, 14:30 horas, tiempo del centro de México.

viernes, 14 de marzo de 2008

Guadalajara 2008/Ganadores




Van los ganadores de Guadalajara 2008. No es por nada, pero le atiné a todo (o casi: Niño Fidencio no ganó el Mayahuel, pero sí una mención honorífica). Como sigue:



LARGOMETRAJE IBEROAMERICANO DE FICCIÓN



MEJOR PELÍCULA:14 KILÓMETROS de Gerardo Olivares (España)



MENCIÓN ESPECIAL DEL JURADO:Ishtar Yasin (Costa Rica) por EL CAMINO



PREMIO ESPECIAL DEL JURADO:LA OTRA ORILLA de Luis Felipe Rocha (Portugal)



MEJOR ÓPERA PRIMA IBEROAMERICANA:EL BAÑO DEL PAPA de César Charlone y Enrique Fernández (Uruguay/Brasil/Francia)



MEJOR DIRECTOR:Eliseo Subiela (Argentina) por NO MIRES PARA ABAJO



MEJOR GUIÓN:MATAHARIS de Iciar Bollain y Tatiana Rodríguez (España)



MEJOR ACTOR:Marlon Moreno (Colombia) por PERRO COME PERRO



MEJOR ACTRIZ:María d’Aires (Portugal) por LA OTRA ORILLA



MEJOR FOTOGRAFÍA:Pedro Farkas (Brasil) por LOS DESAFINADOS



SELECCIÓN PARA LOS GOLDEN GLOBE® AWARDS DE 2009:EL BAÑO DEL PAPA de César Charlone y Enrique Fernández (Uruguay/Brasil/Francia)LOS DESAFINADOS de Walter Lima jr. (Brasil)




LARGOMETRAJE MEXICANO DE FICCIÓN



MEJOR PELÍCULA:DESIERTO ADENTRO de Rodrigo Plá.


MEJOR ÓPERA PRIMA MEXICANA:CONOZCA LA CABEZA DE JUAN PÉREZ de Emilio Portes.



MEJOR DIRECTOR:Fernando Eimbcke por LAKE TAHOE



MEJOR GUIÓN:Rodrigo Plá y Laura Santullo por DESIERTO ADENTRO



MEJOR ACTOR:Mario Zaragoza por DESIERTO ADENTRO





MEJOR FOTOGRAFÍA:Serguei Saldívar Tanaka por DESIERTO ADENTRO



PREMIO MEZCAL:DESIERTO ADENTRO de Rodrigo Plá.



PREMIO DEL PÚBLICO:DESIERTO ADENTRO de Rodrigo Plá.



SELECCIÓN PARA LOS GOLDEN GLOBE® AWARDS DE 2009:LAKE TAHOE de Fernando Eimbcke.DESIERTO ADENTRO de Rodrigo Plá.





DOCUMENTAL



MEJOR DOCUMENTAL IBEROAMERICANO:VENGO DE UN AVIÓN QUE CAYÓ EN LAS MONTAÑAS de Gonzalo Arijón (Uruguay/España/Francia).


MENCIÓN ESPECIAL DEL JURADO:LUCIO de Aitor Arregi y José Mari Goenaga (España)



MEJOR DOCUMENTAL MEXICANO:TRAZANDO ALEIDA de Christiane Bukhard.



MENCIÓN ESPECIAL DEL JURADO:NIÑO FIDENCIO… DE ROMA A ESPINAZO de Juan Farré.

Guadalajara 2008/Día ocho




Esto se acabó. Al rato, las premiaciones. No hay mucho de dónde escoger: las ganadoras serán Lake Tahoe o Desierto Adentro. ¿Opera prima?: Conozca la Cabeza de Juan Pérez. ¿Documental mexicano?: El Niño Fidencio o, en su defecto, Los Últimos Héroes de la Península. En cuanto a las secciones iberoamericanas de ficción o documental, no vi mucho pero tengo la sensación que vi las posibles ganadoras: Tropa de Elite y Juicio. Pero ya veremos. Mi artículo final sobre el análisis de la competencia mexicana, hoy en MURAL.

jueves, 13 de marzo de 2008

Guadalajara 2008/Día siete


Y, bendito sea Dios –en estas circunstancias hasta los ateos nos acordamos de Diosito- esto se acaba. Este fue un día ligerito: había que hacer maletas, ir a MURAL a saludar a mis editoras –y, además, hacer las cuentas de viáticos, pagos y demás menudencias- y, de pasada, ver una que otra película. Fueron tres, pero ninguna fallida. El último día fue el mejor. Como sigue:

Mataharis (España, 2007), de Iciar Bollaín. La directora de Te Doy Mis Ojos (2003) vuelve al cine femenino/feminista con este magnífico melodrama (¡aprende, rediez, Sariñana!) sobre tres mujeres que trabajan en una agencia de investigación privada. Las tres, de diferentes edades (Najwa Nimri, María Vázquez y Nuria Gonzáles), tendrán varios casos difíciles que resolver… entre ellos, los de sus propias vidas. En competencia en la sección iberoamericana.

Juicio (Juizo, Brasil, 2007), de María Augusta Ramos. Apasionante –y muy divertido: a ratos francamente hilarante- documental sobre un tema complicado: el sistema judicial que se encarga de juzgar a los menores delincuentes en Brasil. Se ve que los jueces hacen lo que pueden, con generosidad y sentido común –pero nada de mano blanda- pero ni ellos mismos están seguros de que lo que hacen sirva de algo. Este documental lo vi porque un insider al que respeto me dijo “no te lo pierdas”. Y no me lo perdí. En competencia de la sección documental iberoamericana y, por lo que he oído, una posible ganadora.

La Noche de los Girasoles (España-Portugal-Francia, 2006), de Jorge Sánchez-Cabezudo. Este cineasta fue derrotado por Daniel Sánchez Arévalo (Azuloscurocasinegro, 2006) como el Mejor Director Debutante en los Goya 2007, aunque un sector de la crítica ha dicho que el filme de Sánchez-Cabezudo es mucho mejor. Yo no pude ver el de Sánchez Arévalo –también estaba en Guadalajara 2008- y me arrepiento, pues si es mejor que es La Noche de los Girasoles debe ser la hostia (perdón: supongo que es la intoxicación cinematográfica). Lo cierto es que este complejo thriller trata sobre un intento de violación que sucede en un alejado poblado de Las Hurdes, la tierra del célebre documental de Buñuel. Ahí, la mujer de un espeleólogo es atacada por un violador en serie. Las consecuencias del ataque fallido serán tan desesperanzadoras como terribles. Fuera de competencia.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Guadalajara 2008/Día seis


Día seis. Y cuando pensábamos que ya habíamos visto lo peor… Pero después, el día mejoró notablemente. Por fortuna y como sigue (gracias Niño Fidencio):

¿¡Cómo No Te Voy a Querer!? (México, 2008), de Víctor Avelar. Melodrama exasperante en el que nos piden que simpaticemos con un güevonazo que sueña con entrar a las fuerzas básicas de los Pumas de la UNAM y que, por lo mismo, no estudia, no trabaja pero sí va pa’llá con su novia babas (Siouzana Melikian), quien no sabe quién la embarazó. El tipejo quiere comprar sus calificaciones y le roba el dinero a su abuelito, pero aún así, como es fan de los Pumas, debemos compadecerlo. Sí, como no.

Mejor Es que Gabriela No Se Muera (México, 2007), de Sergio Umansky. Una dispareja pero meritoria farsa sobre un guionista televisivo (Mauricio Isaac) que es acosado por un policía (Dagoberto Gama) para que no “mate” –televisivamente, se entiende- a la villana de la telenovela favorita del cuico. La película se cae a ratos, pero el debutante Umansky (extraordinario corto Aquí Iba el Himno/2002) logra algunas secuencias genuinamente divertidas y unos diálogos vivaces e inteligentes.

Cerca del Olvido (México, 2007), de Luís Mariano Bouchot. Un documental muy convencional cuyo mayor mérito es informarnos de una situación desconocida para el resto del mundo. Después de su independencia, en 1976, el Sahara Español fue invadido por Marruecos, así que muchos saharauis terminaron huyendo, internándose hasta el desierto del Sahara, en donde viven todavía, en campos de refugiados. La cinta está centrada en los niños de una primaria de un campo de refugiados quienes, a través de sus dibujos, sueñan con un futuro mejor: visitar un estadio de fut, ser doctora, ser un buen camellero y, por supuesto, vivir en una República Árabe Saharaui Democrática libre y ver el muro de 2 mil kilómetros -que los separa del Sahara occidental- derrumbado. La cerca del olvido es, precisamente, ese muro que, para ser francos, yo no sabía que existía.

Niño Fidencio… de Roma a Espinazo (México, 2008), de Juan Farré Rivera. El mejor documental mexicano en competencia hasta el momento (me falta ver Siete Instantes/Cardozo/2007) es una apasionante inmersión en la religión “fidencista” que cumple ya 70 años de existencia. “El Niño Fidencio” (1898-1938), un célebre curandero e iluminado cuya fama llegó hasta los oídos de Calles (uno de sus más célebres pacientes) es el centro de un fascinante culto en el que pobres, enfermos y apestados sociales se encuentran en comunión en Espinazo, Nuevo León. Las imágenes del culto son impactantes; los testimoniales –incluyendo los de algunos ancianos que conocieron a Fidencio- no tienen desperdicio y las entrevistas son tan informativas como lúcidas –especialmente la que se hace al Obispo de Saltillo, Don Raúl Vera. La perfecta cinta de acompañamiento para el clásico documental de Nicolás Echeverría, Niño Fidencio, el Taumaturgo de Espinazo (1980).

martes, 11 de marzo de 2008

Guadalajara 2008/Día cinco


En el quinto día aparece la película que es, hasta el momento, la única que le puede hacer competencia a Lake Tahoe, de Fernando Eimbcke. Como sigue.

Desierto Adentro (México, 2008), de Rodrigo Plá. Estamos ante un deprimente filme de época que, con morosidad pero indudable consistencia narrativa nos muestra los límites a los que podía –y puede- llegar el fanatismo religioso. La trama está ubicada en el México de la guerra cristera, una época poco tratada por el cine nacional. Una imprudencia de un pueblerino, Elías (Mario Zaragoza), lleva a que los federales encuentren a un sacerdote rebelde a quien fusilan, además de aplicarle la ley fuga al resto del pueblo. A partir de ese momento, Elías buscará, obsesivamente, la forma para que Dios lo perdone y deje de castigarlo a él, a su mujer (que murió dando luz a su octavo hijo) y a sus descendientes. Muy controlada estilísticamente hablando, pero también enormemente fatalista. No se trata de la cinta más alegre del condado.

All Inclusive (México-Chile, 2008), de Rodrigo Ortúzar Lynch. Un melodrama familiar con todas las de la ley, muy convencional pero decentemente realizado. Es más que probable la corrida comercial. Jesús Ochoa llega a Playa de Carmen de vacaciones con su familia nuclear (mamá, hijo adolescente y dos hijas mayores: Ana Serradilla y Martha Higareda) y en el transcurso de esa semana, además de que se desatará el inevitable huracán que aparece en este tipo de filmes, todos los miembros de la familia replantearan sus relaciones entre sí hasta cambiar el sentido de su existencia. A eso es lo que llamo aprovechar las vacaciones.

Yo (España, 2007), de Rafa Cortés. Una de las mejores películas que he visto en Guadalajara 2008. La trama parece haber salido de alguna novela de Patricia Highsmith, aunque es guión original del propio debutante Cortés y el actor alemán Alex Brendemühl. Hans (Brendemühl), un alemán aún joven, llega a Mallorca a trabajar como handy-man y corre-ve-y-dile de otro alemán que tiene un caserón enorme. El anterior jefe de mantenimiento, también llamado Hans, desapareció –o lo corrieron, no se sabe muy bien- y el nuevo Hans le cuesta trabajo encajar entre los habitantes del pequeño pueblo a donde llega. Cómo se adapta finalmente Hans en su nuevo trabajo, su nueva ciudad, su nueva identidad, es el centro de un filme siempre inquietante. Fuera de competencia.

La Rabia (Argentina, 2007), de Albertina Carri. El más reciente largometraje de Carri (excelente documental autobiográfico Los Rubios/2003) es un intenso drama rural sobre dos familias vecinas y los hijos de las mismas. Es una cinta dura, difícil, en donde la naturaleza, la violencia y la animalidad están por encima de todos los personajes. Una muestra de la madurez creativa de Carri. Dentro de la competencia iberoamericana.

Guadalajara 2008/Día cuatro


Día 4. La situación mejoró, aunque sea porque la primera cinta que vimos estuvo instalada en el vil –pero muy disfrutable- desmadre. Como sigue.

Conozca la Cabeza de Juan Pérez (México, 2008), Emilio Portes. Esta cinta se ganó nuestra simpatía desde la secuencia de créditos, en la que se escucha la música con la que se acompañaba “Beto el Boticario”. El debut fílmico del editor vuelto cineasta Emilio Portes es puro relajo, sí, pero éste funciona las más de las veces. No tiene más pretensión que divertir y lo logra en la mayoría de las ocasiones. No quiere hacer cine de arte sino entretener y, por mi parte, después de haber visto las fallidas pretensiones de buena parte del resto de la competencia nacional, no podría estar más agradecido por ello. El filme está narrado por la cabeza del Juan Pérez del título (Silverio Palacios), quien nos narra cómo termino despegada del tronco. Dispareja, pero populacheramente divertida.

Más Allá de Mí (México, 2008), de Jesús-Mario Lozano. La opera prima de Lozano, Así (2005), fue muy alabada por un sector de la crítica nacional –yo no la he visto, aclaro- así que ésta era una de las películas que esperaba que me gustaran. Sí y no: es decir, Lozano es un cineasta interesante –buen manejo de todos sus actores juveniles, impecable manejo de la cámara con largas tomas de hasta 5 minutos de duración- pero en esta, su segunda película, la historia hace aguas por varias partes y su final es abrupto, decepcionante. La trama gira en torno a tres amigos (una mujer, dos hombres, uno de ellos gay) que reciben a una atractiva pareja en su departamento citadino. La parejita de marras romperá el equilibrio existente entre el trío de camaradas.

La Frontera Infinita (México, 2007), de Juan Manuel Sepúlveda. El tema es más que pertinente: el medio millón de centroamericanos que cruzan México hacia los Estados Unidos. El problema es que la cinta es puro contexto, pura anécdota, puros testimonios. Por supuesto, esa gente sufre, esa gente sueña, esa gente no se da por vencida, por más que muchos terminen mutilados por el mismo tren que pretenden abordar en calidad de “trampas”. Lo malo es que no hay personaje discernible a quien seguir y el personaje colectivo –los cientos de miles de centroamericanos- es demasiado vago. Además, el sonido, por lo menos a la función de público a la que asistí, era pésimo.

Ana y los Otros (Argentina, 2003), de Celina Murga. Como el país invitado es Argentina, decidí dejar la competencia de lado y ver esta sencilla opera prima. La trama es mínima –una joven veintañera regresa a su ciudad natal, Paraná, desde Buenos Aires, después de varios años de ausencia, y decide buscar a un muchacho de quien estaba y está enamorada- pero Murga sostiene la narrativa sin mayor problema. Hay una impecable dirección de actores, los diálogos son dichos en el mejor estilo naturalista y todo el asunto se deja ver sin mayor dificultad. Ojalá pudiera decir lo mismo de todo el cine mexicano que he visto.

domingo, 9 de marzo de 2008

Guadalajara 2008/Día tres


Día 3: y yo que pensaba que después del día horribilis de ayer –la decepción de Martín, la chafez de Sariñana- ya había pasado lo peor. Demasiada ingenuidad que pagué a primera hora de la mañana. Como sigue.

Arresto Domiciliario (México, 2008), de Gabriel Retes. No es la peor película mexicana que he visto en los último meses porque, heroicamente, vi Cáliz (Vega, 2007), pero Arresto Domiciliario no se quedó demasiado lejos de la cinta del paisano de Culiacán. Retes encarna a un empresario corrupto que es enviado en arresto domiciliario a la casa paterna, habitada por su mamá afectada de Alzheimer (Lucila Balzaretti, madre de Retes) y por la examante del papá (Lourdes Elizarrarás, mujer de Retes). El deterioro mental de la madre no se compara con el deterioro del señor Retes como cineasta: fotografía amateur, subactuaciones al pasto, narrativa incoherente y un giro final tipo Los Sospechosos Comunes que da pena ajena. A la mitad de la cinta el proyector se apagó y algunos, aliviados, quisieron aplaudir. No tuvimos tanta suerte: el filme continuó.

Trazando Aleida (México, 2008), de Christiane Burkhard. Exhibido en la sección competitiva, este documental de la alemana radicada en México Burkhard hace la crónica de la primera reunión de un par de hermanos que fueron separados en el México de la Guerra Sucia de los años 70. La Aleida del título es una treintañera que, después de leer un reportaje periodístico, descubre que es hija adoptada, que sus papás fueron "desaparecidos" y que tiene un hermano menor en alguna parte. La cinta muestra la búsqueda y el climático encuentro filial, no exactamente perfecto. Creo que le hizo falta una edición más rigurosa –unos minutos menos no le hubieran hecho daño- y es redundante a ratos pero, aun así, la cinta es muy valiosa.

Cochochi (México, 2007), de Israel Cárdenas y Laura Amelia Guzmán. Fuera de concurso se exhibe la opera prima de la pareja –en más de un sentido- de Cárdenas y Guzmán. Fuertemente influidos por el humanismo naturalista de Kiarostami -¿Dónde Está la Casa de Mi Amigo? (1987)- he aquí a dos hermanitos rarámuri que son enviados por el abuelo a llevar una medicina a un poblado cercano. Los dos niños toman sin consentimiento del abuelo el mejor de sus caballos y atraviesan montados en él la sierra tarahumara. En el camino, pierden el cuaco y el resto de la cinta será la odisea infantil para encontrar el susodicho cuadrúpedo. El par de niños tarahumaras, Luís Antonio Lerma Torres y Evaristo Lerma Batista, hacen pasar varias vergüenzas a varios de los actores (dizque) profesionales que hemos visto en estos días.

Perpetuum Mobile II: En Busca de una Voz (México, 2008), de Dora Juárez. Supongo que es una injusticia que esta cinta de la señorita Juárez sea mi primer walk-out en Guadalajara 2008. Se trata de la fusión de una travelogue-movie (la cineasta viaja en busca de expresiones vocales auténticas, desde Durango hasta la India, pasando por la grabación de la música del filme de Werner Herzog The Wild Blue Wonder) con un muy personal filme-ensayo sobre la voz y lo que significa. Se trata de un filme, insisto, muy personal. Tanto, que su solipsismo, me alienó. Se exhibió en competencia y, confieso, vi una tercera parte del mismo.

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../XXIV


¿Y ustedes que dijeron? Viendo cine como loco en Guadalajara 2008, qué se va a acordar de la cartelera comercial. Para nada: un poco descuidada, sí, pero puedo dar, también, cuenta de ella.

Promesas Peligrosas (Eastern Promises, Canadá-EU-GB, 2007), de David Cronenberg. El largometraje número 18 del maestro del horror venéreo/orgánico es un magnífico filme de género que, al mismo tiempo que permanece fiel a muchas de sus obsesiones, funciona a la perfección como emocionante thriller e intenso filme gangsteril. Una inevitable pieza de acompañamiento de Una Historia Violenta (2005). Mi reseña en Cinevertigo.

La Vida Inmune (México, 2006), de Ramón Cervantes. Con prácticamente dos años de retraso llega por fin a las salas de cine comerciales la tardía opera prima del egresado del CUEC Cervantes. Abrevando de una tradición fílmica netamente mexicana –el melodrama familiar-, he aquí la morosa historia del deterioro emocional/físico/moral de una familia con padre ausente y cuatro lamentables mujeres: una madre casi catatónica y sus tres hijas con distintos niveles de ojetez. Mi reseña en REFORMA.

Las Crónicas de Spiderwick (The Spiderwick Chronicles, EU, 2008), de Mark Waters. Esta cinta fantástico-infantil con un trío de spielbergianos infantes con padre ausente descubriendo un mundo alterno de hadas, gnomos y ogros malvados, no es, para nada, fallida. Sin embargo, la fórmula empieza a cansar: señores de anillos, crónicas de Narnia, brújulas doradas, Harrys Potters… Dicho de otra manera: ya chole. Mi reseña en REFORMA.

sábado, 8 de marzo de 2008

Guadalajara 2008/Día dos


Segunda jornada. En las funciones de prensa matutina, el cine brasileño goleó sin misericordia al cine mexicano. Y, bueno, la alineación nacional del día de hoy fue terrible... En la tarde fue diferente. Más o menos. Como sigue.

40 Días (México, 2008), de Juan Carlos Martín. Un poeta gay, una actriz desempleada y un tipo que acaba de ser abandonado por su novia –se fue a la India, a encontrarse a sí misma, háganme el favrón cabor- se van a Real de Catorce a comer peyote. No acaban de terminar de masticarlo cuando deciden irse a recorrer Estados Unidos en un auto y descapotable, como lo exige el cliché. Martín logra algunas secuencias notables –la salida de la Ciudad de México en pleno 16 de septiembre, por ejemplo- pero la trama y los diálogos son de pena ajena. En esta cinta lo personajes no hablan de arroyos sino de riachuelos, no se escapan sino se escabullen y temen que algo “les devore el alma”. No, pos sí. La primera gran decepción del Festival.

Enemigos Íntimos (México, 2007), de Fernando Sariñana. Eso sí, la nueva de Sariñana es peor. Los enemigos íntimos del título son las enfermedades que parecen condenar a la muerte al exitoso arquitecto Demián Bichir y a la universitaria Ximena Sariñana. Bichir tiene cáncer en todas partes y Sariñana tiene un aneurisma cerebral. Los dos personajes coinciden al estar internados en cuartos contiguos pero, por lo demás, nada más coincide en este fallidísimo melodrama cuyo desenlace borda con la autoparodia: para que uno viva, otro tiene que morir. O algo así.

Tropa de Elite (Tropa Elite, Brasil, 2007), de José Padilha. El ganador del Oso de Oro a Mejor Película en Berlín 2008 es un energético y fatalista thriller policial urbano sobre un capitán del cuerpo de elite llamado BOPE –formado por cuicos duros, violentos e incorruptibles- que tiene que buscar a un sustituto. Hay dos candidatos: un cerebral e idealista policía negro que quiere ser abogado, y un impulsivo policía blanco maniático del orden y la ley. La última imagen, devastadora, es la de quien “ganó” la suplencia. Y a qué costo. Una obra mayor que nos reconcilió con el cine.

Los Últimos Héroes de la Península (México, 2008), de Juan Manuel Cravioto. La opera prima documental del egresado del CUEC Cravioto trata de un fenómeno que parece extraño pero que no lo es tanto en México: en los años 70 este país tuvo cinco campeones mundiales de boxeo que vivían no sólo en el mismo estado –Yucatán- sino en la misma ciudad: Mérida. Cuatro aún viven –Miguel Canto, Juan Herrera, Guty Espadas, Freddie Castillo- y uno ya falleció –Lupe Madera. Cravioto va a Mérida, habla con ellos, con sus familias, con su manejador –el articuladísimo intelectual Don “Cholain” Rivero- y con sus recuerdos. Un poco largo, en mi opinión, y algo repetitivo: todas las historias inician igual –desde abajo, desde la nada- y terminan igual –sin dinero, engañados, sobreviviendo a duras penas. Pero, de todas maneras, la cinta se sostiene. Y las imágenes documentales de las peleas (sobre todo la de Guty Espadas contra el panameño Alfonso López) son de alarido. En competencia, en documental mexicano.

Su Mercé (México, 2008), de Isabel Muñoz Cota Callejas. Otra opera prima documental. El “Su Mercé” del título es un grupo de “seis gueyes, seis cabrones” que la van rolando, cantando por aquí y por allá, componiendo canciones sobre la Ciudad de México y los personajes con los que ellos conviven: mariguanos, gente de la calle, el propio DFectuoso. La virtud es que dura menos de una hora. Por lo demás, supongo que la cinta fue hecha con algún propósito pero no logro discernir la importancia del mismo.

Guadalajara 2008/Intermedio

¿Ya visitaron el espléndido blog festivalero de Hammurabi? Tarea para hoy.

viernes, 7 de marzo de 2008

Guadalajara 2008/Día uno


23 años del Festival –antes Muestra- de Guadalajara, seis sedes, ocho días de duración, siete categorías competitivas, 80 cortometrajes, 168 largometrajes… Y un solo blog verdadero. Estos son los saldos de una primera jornada agotadora -cuatro películas consecutivas, descanso, comida, y otra cinta de pilón-, como sigue:

Lejos de Ella (Away from Her, Canadá, 2006), de Sarah Polley. Se supone que vine a ver cine mexicano e hispanoamericano, pero quería revisar en pantalla grande esta cinta fuera de concurso. Un bien modulado melodrama y una galería de grandes actuaciones, con una sesentona pero aún muy atractiva Julie Christe en el centro del filme. Por aquí anda Miss Polley, por cierto.

Lake Tahoe (México, 2008), de Fernando Eimbcke. El segundo largometraje de Eimbecke es una divertida y, hacia el final, conmovedora comedia del absurdo dirigida con un estilo saqueado de Ozu/Jarmusch mucho más depurado que en Temporada de Patos (2004). Juan (Diego Cataño, el Moko ya muy crecidito) acaba de perder a su papá, pero su odisea no es tanto lidiar con la muerte paterna sino arreglar el Tsuru que acaba de chocar.

El Viaje de Teo (México, 2007), de Walter Doehner. Este convencional pero bien hechecito melodrama infantil producido por Argos nos muestra las venturas y desventuras de un niño oaxaqueño que pierde a su papá (Damián Alcázar) al intentar cruzar la frontera. Por el tema y los niños actores, probable ganadora del Premio del Público. Y, además, puede que la cinta haga dinero: está profesionalmente realizada.

Aurora Boreal (México, 2007), de Sergio Tovar Valverde. La premisa es esta: un adolescente aparece en pantalla diciendo que si estamos viendo su imagen, es que ya se suicidó. Lo que veremos a continuación es el vídeo realizado por el muchachito de 14 años para justificar el quitarse su vida. Así, la cámara del experimentado Ricardo Benet es, se supone, la cámara de Mariano (José Luis Martínez), el joven suicida. Es mejor como idea que como realización.

Nacido y Criado (Argentina, 2006), de Pablo Trapero. El cuarto largometraje de la promesa cumplida Trapero (Mundo Grúa/1999, El Bonaerense/2002, Familia Rodante/2004) es un intenso drama sobre un joven y exitoso hombre de familia (Guillermo Pfening) que, después de sufrir un terrible accidente automovilístico, se refugia en la Patagonia para encontrarle un sentido a su partida existencia. Exhibida fuera de concurso.

jueves, 6 de marzo de 2008

Guadalajara 2008/Día cero


Ya estamos aquí. Mañana viernes empezamos a ver cine y a partir del sábado aparecerá mi columna diaria en MURAL, con reseñas in extenso. En este espacio comentaremos lo que vimos y, a bote pronto, lo que nos pareció. Tres, cuatro, cinco, películas diarias. Lo que el cuerpo aguante. Empezamos...

miércoles, 5 de marzo de 2008

Cine en televisión para el jueves 6 de marzo


CINE, ASPIRINAS Y BUITRES (Cinema, Aspirinas e Urubus, Brasil, 2005), de Marcelo Gomes. Ganadora en Guadalajara 2006 del Mayahuel a Mejor Película Iberoamericana y a Mejor Actor (Joao Miguel), regresa por fin a México –pero no a las salas de cine sino a la televisión de paga- esta espléndida comedia y road-movie ubicada en 1942, en pleno sertao brasileiro. Johann (Peter Ketnath), un alemán que huyó de la guerra de Europa, viaja por las secas inmensidades del interior de Brasil, cargando un proyector de cine y unas medicinas “milagrosas” –las aspirinas del título- que vende como pan caliente. Como ladilla se le pega el nativo Ranulpho (Miguel), cuyo mayor sueño libertario es llegar a Río. Los dos hacen una auténtica pareja/dispareja, bien aprovechada por el cineasta debutante Gomes. Es una lástima que filmes como éste sólo puedan ser vistos en México en la pantalla chica o, en su defecto, en los festivales de cine, pero nunca en el multiplex de la esquina.

Movie City; jueves 6, 19 horas (señal este) y 22 horas (señal oeste), tiempo del centro de México.

Festival Internacional de Cine de la Frontera


Éramos muchos y parió la abuela... Preparando maletas para irnos a Guadalajara y todavía sacando cuentas a ver si podemos darnos una vuelta a Oaxaca 2008 y aparece otro evento fílmico en las próximas semanas: el Festival Internacional de Cine de la Frontera. En su primera emisión -que se efectuará del 24 de abril al 2 de mayo en Ciudad Juárez- el Festival estará dedicado a las "fronteras territoriales". Será un festival competitivo, exhibirá cine nacional e internacional, repartirá premios (la Duna de Plata), presentará un ciclo-homenaje para "el Piporro" -ya con eso me ganaron- además de conciertos, exhibiciones callejeras, foros y demás menudencias. Diría -por cierto- Piporro: "Aikir".

Placeres Culpables/I


En una magnífica entrada en cinécdoque, la cinecrítica Fernanda Solórzano -estuve a punto de escribir la palabra "guapa" para referirme a ella, pero supongo que no es políticamente correcto referirse a una colega de esa manera- confiesa urbi et orbi sus "placeres culpables" (algunos hasta dan pena ajena: ¿el canal Infinito, Fernanda?). Yo intenté participar en la susodicha entrada pero me di cuenta que lo que podría calificar como guilty pleasure -digamos, Triunfos Robados, la película de porristas con Kirsten Dunst- no me da, en realidad, mucha pena que digamos.

Pero finalmente encontré la cinta. Se trata de un obra atroz que he visto en incontables ocasiones, que volvería a ver ahorita mismo y que, esta sí, me da pena -un poco, pero me da- que me guste. Se trata de Mexicanos al Grito de Guerra (1943), codirigida por "el bachiller" Álvaro Gálvez y Fuentes y un muy joven Ismael Rodríguez. La patriotera trama, usted recordará, está centrada en los amores de un heroico mexicano (Pedro Infante) con la sobrina (Lina Montes) de un franchute sangrón y malilla. En el filme aparece Benito Juárez encarnado por Miguel Inclán, apoyado por un camotero espía ("Chicote", nada menos) que le informa al zapoteco de los malévolos planes que tienen los franceses para invadir el país. El desenlace, con un ejército diezmado pero alentado por el Himno Nacional, es de antología.

La cinta no carece de virtudes formales (se usa la pantalla dividida para mostrar a Juárez y Miramón, por ejemplo) y hay un dinamismo en el manejo de la cámara atribuible, supongo, a Ismael Rodríguez (el famoso" bachiller", un conocido locutor y periodista de la época, no llegaría a dirigir ninguna otra película). En contraste, hay un didactismo elemental de libro de primaria (y de los libros viejitos, con la patria semidesnuda) y unos derrapones melodramáticos que muestran a padre (Arturo Soto Rangel) e hijo (Infante) luchando en bandos contrarios pero reconciliándose en plena batalla por el petróleo... Digo, por el territorio nacional.

Pensándolo mejor, no me siento culpable porque me guste esta cinta. Ultimadamente...

martes, 4 de marzo de 2008

El cliché que yo ya vi.../XXIII


El Villamelón propone:


El cliché del anuario: En un thriller, siempre que están buscando a algún fugitivo o bien quieren identificar a un cadáver, las primeras fotos que salen a relucir son las del famoso "prom" o bien las del anuario. Esto me tocó verlo este fin de semana en El Silencio de los Inocentes (Prom) y en Atrápame Si Puedes (Anuario).

lunes, 3 de marzo de 2008

FICCO 2008: Ganadores/VII y último


Al momento de escribir estas líneas, la página web del FICCO 2008 sigue sin informar, oficialmente, cuáles fueron los ganadores de todas las secciones competitivas. En los diarios se colaron algunas notas pero ninguno publicó -por lo menos ayer domingo- la lista completa. Finalmente, encontré en esta liga de Chilango a todos los ganadores, con todo y brevísimo comentario adjunto. Gracias a la gente de Chilango. Cerramos así el espacio que le dedicamos al FICCO 2008. Ojalá el año entrante mejoren su página web y su servicio de comunicación. Si no es mucho pedir, por supuesto.

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../XXIII

CARTELERA AL 29 DE FEBRERO

Pasaron los oscares y la cartelera comercial, previsiblemente, se derrumbó. Yo vi un par de filmes nada más, pero igual pude haberme pasado de largo y descansar el pasado fin de semana. No lo hice porque, como dijera “el Comanche”, soy muy celoso de mi deber.

Juego de Poder (Charlie Wilson’s War, EU, 2007), de Mike Nichols. Sobre una historia increíblemente real –un congresista demócrata tejano logró derrotar al ejército soviético en Afganistán dándole mil millones de dólares a unos heroicos mujahidines que años después se volverían contra Estados Unidos-, esta entretenida sátira política se niega a profundizar demasiado en su crítica a la falta de sentido común de la geopolítica estadounidense. Tom Hanks está muy relajado como el alcohólico y mujeriego Charlie Wilson del título (Hanks no se había portado tan mal desde Despedida de Soltero/Israel/1984), Philip Seymour Hoffman se roba la película cada vez que aparece y Julia Roberts nomás no me pudo convencer en su papel de fanática anticomunista tejana. Mi reseña en REFORMA.

P. D. Te Amo (P.S. I Love You, EU, 2007), de Richard LaGravanese. Una firme candidata a lo peor del año. Una chick-flick aburrida, jalada de los pelos y más larga que la cuaresma. Actúan –es un decir- Hilary Swank y Gerard Butler. Me cae que prefiero volver a ver a Butler gritando heroicidades suicidas en 300 (Snyder, 2006). Mi reseña en REFORMA.

domingo, 2 de marzo de 2008

Capadocia


Desde que se acabó Six Feet Under, Roma y, sobre todo, Los Sopranos, estoy más triste que un cholo sin su grabadora -el término es de un lector de este blog al que desvergonzadamente estoy plagiando. He intentado infructuosamente refugiarme en otras teleseries. Probé con Dexter -la primera temporada la vi casi por completo- pero nunca me prendió. Vi luego Life on Mars (divertida, ingeniosa) y, aunque sus dos primeras temporadas son muy disfrutables, la realidad es que nunca llegué a sentir la necesidad de verla como lo sentía con las venturas y desventuras de Tony Soprano. Pero no me doy por vencido. Es más: acabo de ver el primer capítulo de Capadocia, la nueva teleserie producida por HBO y la compañía mexicana Argos.

Dirigido por Javier Patrón "Fox" (la quebrada pero meritoria Fuera del Cielo/2006), este primer capítulo de trece que se exhibe hoy domingo -otros serán dirigidos por su compañero, socio y mentor Carlos Carrera- presenta una mezcla irritante de aciertos y fallas en la que los primeros ganan, en muerte súbita, a los segundos.

Estamos en la Ciudad de la Esperanza (o la Ciudad en Movimiento, mejor dicho), en el Reclusorio Oriente femenil. Hay lo que ya sabemos que existe en cualquier cárcel mexicana: corrupción rampante, prisioneras inocentes y violencia a flor de piel. El negocio lo manejan la directora del penal y la jefa de custodias, "La Negra" (notable Aída López), quienes equilibran a su antojo las fuerzas de poder dentro de la cárcel.

Fuera de ella, el Jefe de Gobierno Santiago Marín (Marco Treviño) le dice que no al oleaginoso cabildero empresarial Federico Márquez (Juan Manuel Bernal, perfectamente mouriñesco), quien le quiere vender la idea de privatizar las cárceles para usar a las reclusas como esclavizada fuerza de trabajo. Cerca de Marín está su exesposa, Teresa Lagos (Dolores Heredia), una defensora de los derechos humanos que ha luchado toda su vida para crear penales que de verdad regeneren a sus internos.

Apurado por la negativa de Marín, Márquez le ordena a "La Negra" que organice un motín para presionar al dubitativo Jefe de Gobierno. El motín funciona, hay 18 muertas, un escándalo mediático y, por lo tanto, PEMEX (oh, que diga, el sistema penitenciario) será privatizado. Al mismo tiempo, a la prisión llegará Lorena (Ana de la Reguera), una joven madre de familia que, en un accidente, le ocasionó la muerte a su mejor amiga, que estaba encamada con su esposo.

El resultado de este disparejo primer episodio es interesante: discurso con tufo casi echeverrista que denuncia la corrupción didácticamente (los diálogos de Heredia al respecto son muy malos) al lado de un atrevimiento sexual/moral insólito en la hipócrita televisión mexicana (desnudos frontales, lesbianismo nada sugerido) al lado de una pertinente denuncia de la corrupción institucionalizada tanto en el poder político (ese diputado que le agradece a Márquez las dos botellas de cognac) como en el empresarial. Y es que ya sabemos la historia: siempre que algo falla en el gobierno, hay que dárselo a los empresarios que, de pura casualidad, resulta que son parientes de la gente del gobierno (o, de perdida, los apoderados legales).

En cuanto a la realización se refiere, el primer episodio dirigido por Patrón está realizado con funcionalidad, presume algunos alardes narrativos coppolianos (el motín se alterna con una función de opera en Bellas Artes y con la subtrama de Lorena sorprendiendo a su marido infiel) y el reparto, con una o dos excepciones, cumple sin ningún problema.

¿Y qué? ¿Capadocia sustituyó finalmente a Los Sopranos? Ni en sueños: pero mientras convencen a Gandolfini y compañía que vuelvan por sus fueros, a lo mejor me entretengo todos los domingos con esta serie mexicano-americana de HBO. Digo, tampoco tengo mucho que hacer los domingos por la noche.

sábado, 1 de marzo de 2008

Guadalajara 2008: Fuera de concurso


Ya liberaron, oficialmente, todas las secciones, competitivas y no competitivas, de Guadalajara 2008. A la lista publicada aquí hace algunos días, hay que agregar los filmes Cerca del Olvido, Niño Fidencio, Perpetum Mobile, Siete Instantes, Trazando Aleida y Los Últimos Héroes de la Península, en la sección oficial de Largometraje Documental Mexicano.

Y fuera de competencia (películas que ya se estrenaron o que ya asistieron a otros festivales), algunas cintas mexicanas más: Al Más Allá, Cochochi, Kada Quien su Karma, La Frontera Infinita, Luz Silenciosa y Su Mercé. En definitiva, no está la película de Julián Hernández. No aparece por ningún lado.

El archivo completo para la prensa, aquí.