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sábado, 31 de mayo de 2008

No estaban muertos... ¿yo andaba de parranda?


Honestamente, ya los daba por muertos (en el mundo virtual, aclaro). Me refiero al equipo de la Revista Cinefagia, cuya página web languidece desde hace rato. Pero no: el mal informado (qué novedad) soy yo. José Luis Ortega y compañía abrieron el blog de Cinefagia desde inicios de este año. Es probable que todos los que leen esto ya lo sabían, pero yo no. Para mí es noticia. Y buena, por cierto.

viernes, 30 de mayo de 2008

Cine en televisión para el viernes 30 de mayo


El Evangelio Según San Mateo (Il Vangelo Secondo Matteo, Italia-Francia, 1964), de Pier Paolo Pasolini. En su momento, una muy discutida versión de la vida y muerte de Jesucristo, basada única y exclusivamente en los textos canónicos del apóstol Mateo. Con el paso del tiempo, esta visión de Cristo como el rebelde y revolucionario que vino al mundo a transformar al hombre y a la sociedad se haría tan común que se convertiría, pocos años después, en una suerte de icono hippioso en el exitoso musical de Broadway vuelto película Jesucristo Superestrella (Jewison, 1973). Con todo, el Mesías marxista avant-la-lettre de El Evangelio Según San Mateo (interpretado por el actor no profesional Enrique Irazoqui, un joven estudiante catalán) no molestó para nada a El Vaticano, que premió esta película, dirigida por el eterno provocador Pasolini, a través de la Oficina de Cine asociada al Santo Padre en el Festival de Venecia, en 1964. Y amén.

Canal 22; viernes 30, medianoche, tiempo del centro de México.

jueves, 29 de mayo de 2008

Historia de un letrero... ¿plagiado?

Pues ahora resulta que el corto mexicano Historia de un Letrero (2007), del tamaulipeco Alonso Álvarez Barreda, es un presunto plagio. El pequeño filme de 4 minutos de duración, que acaba de ganar en el concurso Short Film Corner en Cannes 2008 (premio paralelo, no oficial, habrá que aclararlo) es idéntico, en su planteamiento dramático, a Una Limosna, por Favor, un corto español de 30 segundos dirigido por Francisco Cuenca en 2006.
Álvarez ha dicho que él no escribió la historia, que él sólo dirigió el cortometraje. Que la trama se la contó, por teléfono, Alejandro Monteverde, director de Bella (2006). Que a él que lo esculquen.
El corto de Francisco Cuencia está aquí, abajo.



miércoles, 28 de mayo de 2008

Cine en televisión para el miércoles 28 de marzo


LOS NIÑOS DEL FIN DEL MUNDO (Sag-haye velgard, Irán-Francia, 2005), de Marzieh Meshkini. Esta película de la cineasta iraní Meshkini –esposa del maestro Mohsen Makhmalbaf- es una conmovedora cinta neorrealista ubicada en las villas-miseria de Kabul, poco después de la derrota de los talibanes. En ese post-apocalíptico sitio, lleno de polvo y edificios derruidos, sobreviven dos hermanitos, niño (Zahed) y niña (Gol Ghotari), quienes tienen en la cárcel a sus padres. Él, por ser miembro del Talibán, ha sido detenido por los americanos; ella, por haberse casado por segunda ocasión al creer que su marido había muerto, está prisionera, acusada de ser prostituta. Aunque es inevitable el miserabilismo de la historia, Meshkini le inyecta algo de humor absurdo a la trama –los niños entran a ver Ladrón de Bicicletas (De Sica, 1948) para “aprender a robar” y así reunirse con su mamá en la cárcel- y una dosis de crueldad buñueliana que hace recordar Los Olvidados (1950). Hasta donde recuerdo, estreno en la televisión mexicana.

Canal 11; miércoles 28, 22 horas, tiempo del centro de México.

martes, 27 de mayo de 2008

La película de marzo


Seguimos poniéndonos al día con las encuestas de la película del mes. Ahora le toca el turno al cine estrenado en México durante marzo. Como siempre, eliminé de la lista algunas candidatas obviamente nefastas (si había votos para Jumper, 10 000 a.C. o Un Guardaespaldas Escolar, lo siento mucho) y aun así me quedaron 11 candidatas más o menos viables (yo hubiera quitado otras más, pero luego me regañan por prejuicioso). La encuesta, como de costumbre, está aquí, a un lado, a la derecha... Ahí mero. Estará abierta una semana. ¿Que cuál es mi candidata para le película de marzo? ¿No es obvio?

lunes, 26 de mayo de 2008

Sydney Pollack (1934-2008)


Ganó el Oscar como Mejor Director por una cinta olvidable, Africa Mía (1985), pero hizo mucho mejor cine que con el que se llevó la estatuilla, en especial desde fines de los 60 hasta inicios de los 80: Maratón de Baile (1969), Jeremiah Johnson (1972), Los 3 Días del Cóndor (1975), Ausencia de Malicia (1981)...

Sin embargo, algo de su mejor trabajo lo hizo como productor y, cómo olvidarlo, como espléndido actor de caracter en no pocas cintas valiosas, desde El Ejecutivo (Altman, 1992) hasta la reciente Michael Clayton (Gilroy, 2007) -que también produjo, por cierto- hasta sus memorables apariciones en Maridos y Esposas (Allen, 1992) -mi actuación favorita-, Ojos Bien Cerrados (Kubrick, 1999) o en la última temporada de Los Sopranos, como un enfermero muy peculiar que atiende a un gangster que muere de cáncer... como él, de hecho, que acaba de morir de eso precisamente.

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../XXXV


A Prueba de Muerte (Deathproof, EU, 2007), de Quentin Tarantino. Por decisión de nuestros distribuidores, el double-feature de Tarantino-Rodríguez Grindhouse (2007) se ha estrenado en México por separado. Primero la de Tarantino y, en algún momento, la de Robert Rodríguez. Yo sé que a mucha gente le ha molestado esta decisión, pero después de haber visto Grindhouse como se planeó originalmente y después de haber visto, por separado y en versión extendida, A Prueba de Muerte, tengo que decir que apruebo tal decisión. Exentos de ver el fastidioso segmento zombiesco de Rodríguez, uno puede disfrutar este encendido homenaje a las cintas fetichistas/automovilísticas de los 60/70 aunque, en lo personal, yo me quedo no con las escenas de acción, sino con la divertida conversación de 8 minutos entre Zoe Bell y sus amigas en cierto cafetín de carretera. Mi reseña en REFORMA.

Tus Demonios y tus Santos (A Guide to Recognizing Your Saints, EU-GB, 2006), de Dito Montiel. Sobre las propias memorias del escritor, modelo y músico Montiel adaptadas y dirigidas por él mismo, éste es un melodrama viril promedio que se vuelve más o menos visible por su buen reparto juvenil, bien respaldado por los reaparecidos veteranos Chazz Palminteri y Dianne Wiest. Queda la sensación que el inesperado estreno atrasado de esta cinta en México se debe a la súbita fama veraniega de Robert Downey Jr. (por Ironman) y de Shia LaBeouf (por Indy 4). Mi reseña en REFORMA.
Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal
(Indiana Jones and the Kingdom of Crystall Skull, EU, 2008), de Steven Spielberg. La cuarta -¿y última?: no necesariamente- película del arqueólogo y mercenario Henry “Indiana” Jones Jr. (“¡no me llames júnior!”) es una gozosa película de aventuras fantásticas que no carece de baches y que tiene sus mejores momentos cuando Indy y compañía llegan a Perú y de ahí se van hacia la selva amazónica. A bote-pronto, tengo que de decir que la secuencia tarzanesca no tiene progenitora. Ah, y pobres topos, me cae. 

domingo, 25 de mayo de 2008

El cliché que yo ya vi/XXXI


Hace unos días revisé Indiana Jones y la Última Cruzada (Spielberg, 1989) y me re-encontré con uno de mis clichés favoritos, que puede ser descrito como sigue:

El villano es el amable anfitrión: en los thrillers hitchcockianos -y en sus infinitas variaciones y saqueos- el maloso siempre será el hombre más respetado de todos: el coleccionista de antigüedades, el empresario renombrado, el hombre de negocios intachable, el filántropo destacado, el cariñoso padre de familia. Y casi siempre será desenmascarado por el héroe/heroína cuando el villano está dando una fiesta (en Intriga Internacional/Hitchcock/1959) o cuando está a punto de dar un discurso importante (Minority Report: Sentencia Previa/Spielberg/2002) o cuando está sentado plácidamente en su estudio, rodeado de confort, libros, esculturas y el respeto de sus conciudadanos, como en la famosa escena que ilustra esta entrada, sacada de Los 39 Escalones (Hitchcock, 1935), una de mis cintas hitchcockianas preferidas.

sábado, 24 de mayo de 2008

Zapeando/I

Julia Roberts siendo rechazada por Hugh Grant.
Habrase visto.

Pasando de un canal a otro, sin rumbo fijo. Paso del videoclip de Ingrata de Café Tacuba a un documental sobre Teotihuacan y de ahí a un noticiero nocturno y de ahí a un programa español en donde un tipo habla en primer plano mientras al fondo vemos varias filas de chilpayates y de ahí a un juego de beis de la Liga Mexicana en un estadio vacío y de ahí a uno de los canales de ESPN en donde hablan de fut...

Me detengo, finalmente, para ver por enésima ocasión el desenlace de Un Lugar Llamado Notting Hill (1999), del versátil Roger Michell. La dosis perfecta de buen humor y cursilería, ideal para un viernes en la tarde sin ganas de ver nada trascendente.

Julia Roberts, insegura, con una sonrisa congelada, le declara su amor a un Hugh Grant con las manos en los bolsillos traseros de su pantalón. Él la rechaza, parpadeando más de la cuenta. Corte a la reunión de Grant con sus amigos en la que les informa de que desistió de unirse a la famosa estrella de cine Julia Roberts (bueno, Anna Scott). Todos desvían la mirada y dicen estar de acuerdo con su sabia decisión, hasta que llega el desgarbado Rhys Ifans y, al enterarse de lo que hizo Grant, lo insulta ruidosamente. Grant se da cuenta que metió la pata y empieza la persecución final por las atestadas calles londinenses, que termina con Grant entrevistando, urbi et orbi, a Roberts y, de paso, declarándole su amor.

Si la comedia romántica funcional -y vaya que funciona, especialmente en esos minutos finales- se debe al inteligente guión de Richard Curtis y, por supuesto, al rapport romántico entre Roberts y Grant. Otra cosa: Roberts se ve encantadoramente vulnerable cuando le avienta con los calzones a Grant sólo para que éste -pero cómo se atreve- la termine rechazando. En esa escena y en el epílogo, en la conferencia de prensa en la que Grant pide perdón, Roberts demuestra la madera de la gran estrella de cine que es.

viernes, 23 de mayo de 2008

Cine en televisión para el viernes 23 de mayo


LADRÓN DE BICICLETAS (Ladri di Biciclette, Italia, 1948), de Vittorio de Sica. La cinta emblemática del neorrealismo italiano no ha envejecido un ápice desde su realización, hace ya seis décadas. La historia es bien conocida: en la Roma de la postguerra, un pobre diablo desempleado (el actor no profesional Lamberto Maggiorani) consigue finalmente la chamba de pegar carteles en la calle. Para ello, necesita su bicicleta que la tiene empeñada y que recupera intercambiándola por unas blanquísimas sábanas. Apenas empieza a trabajar cuando al tipo le roban la bicicleta y, durante el resto de la cinta, seremos testigos de la infructuosa búsqueda de su preciado vehículo, acompañado por su precoz hijo de ojos bien abiertos (notable Enzo Staiola, un niño de siete años que fue elegido por de Sica viéndolo en la calle). Un clásico de todos los tiempos que sigue conmoviendo en su esperanzado/desesperanzador plano final.

Canal 22; viernes 23, 22 horas, tiempo del centro de México.

jueves, 22 de mayo de 2008

El cliché que yo ya vi/XXX


Joel Meza propone el siguiente cliché:

Era de mi tamaño el muertito: siempre que el héroe necesite pasar desapercibido ante los enemigos, estará disponible un guardia de su talla exacta y que, una vez puesto fuera de combate, "donará" su uniforme para la causa. Ver una que otra de James Bond y, porsupuesto, Los Cazadores del Arca Perdida e Indiana Jones y La Ultima Cruzada, donde Indy se hace, sin mayor problema, de uniformes nazis ala medida (aunque, a decir verdad, en Los Cazadores del Arca Perdida, Indiana noquea a un guardia, se viste con su ropa, ésta le queda chica, llega otro guardia, noquea también a éste y es cuando encuentra la talla precisa).

miércoles, 21 de mayo de 2008

Gana corto mexicano en Cannes

El cortometraje Historia de un letrero, del mexicano Alonso Alvarez Barreda, ganó el premio Special Cannes 2008 otorgado en el marco del Short Film Corner, en el que compitieron casi dos mil cortometrajistas de todo el mundo.
El trabajo fílmico, de seis minutos de duración y realizado por el joven de Tampico, Tamaulipas (México) fue galardonado por el National Film Board de Canadá, informaron fuentes del festival mediante un breve comunicado...
La producción cinematográfica está disponible en Internet siguiendo las reglas del Short Film Corner de Cannes (Esquina del Cortometraje), en el que compiten este año mil 831 cortos de todo el mundo.
La pequeña película, un drama experimental, fue elegida por el cineasta Danny Lennon y votada entre una selección de 10 cortos por el público de todo el mundo, a través de Internet.
El mexicano recibirá una cámara profesional y una computadora portátil, indicaron fuentes de esta sección del certamen, paralela al Festival Internacional de Cine de Cannes.
El premio tiene principalmente el valor de que recompensa a un cortometrajistas seleccionado entre centenares de trabajos de todo el mundo.
Fuentes del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) indicaron que el autor no es conocido en el ámbito cinematográfico en México y tampoco se encuentra en Cannes.

Fuente: Notimex/El Universal


Y el corto está aquí, abajo:


www.Tu.tv

Hoy en el 28 Foro.../VII


Kurt Cobain: Sobre un Hijo (Kurt Cobain: About a Son, EU, 2006), de AJ Schnack. Por supuesto que tenía idea quién fue Kurt Cobain (1967-1994) y claro que había escuchado a Nirvana. Pero debo confesar que la música grunge que le dio fama mundial a Cobain y a su banda nunca me interesó gran cosa. Por lo mismo, pareciera que el segundo largometraje del documentalista AJ Schnack no podía estar destinado para espectadores como el que esto escribe. Nada de eso: resultó ser todo lo contrario.

Kurt Cobain: Sobre un Hijo es la capciosa edición sonora de más de 20 horas de conversaciones que tuvo el periodista Michael Azerrad entre diciembre de 1992 y marzo de 1993 con el vocalista de Nirvana, pláticas que le sirvieron a Azerrad para escribir su best-seller biográfico “Come As Your Are: The Story of Nirvana”. Lo que hizo el cineasta Schnack con esa veintena de horas de audio fue editarlas y hacerlas acompañar de una serie de imágenes tomadas por la cámara de Wyatt Troll y algunas ocasionales fotos de archivo...


El resto de mi reseña está publicada hoy en la sección cultural de REFORMA.

martes, 20 de mayo de 2008

La película de febrero


Quién me manda preguntar. Hice una encuesta para que los navegantes de este blog me aseguraran que la mejor cinta estrenada en México en enero fue En el Valle de las Sombras (Haggis, 2007) y resulta que la mayoría votó por El Orfanato (Bayona, 2007). No les digo: por eso hacemos fraudes electorales en este país, haiga sido como haiga sido: la gente no sabe elegir lo que les conviene.

En fin: va ahora la encuesta de febrero. Como en la del mes anterior, eliminé algunas opciones más o menos obvias (lo siento si alguien iba a votar por Hanna Montana o por Una Loca Película de Esparta) y aun así quedó una lista más larga e interesante que la de enero. Eso se debe, con toda seguridad, a que febrero fue el mes del Oscar. Va, pues, la encuesta de febrero y ahora no haré público por qué filme quiero que voten. A ver si así gano.

La encuesta de febrero está aquí, a un lado, a la derecha... Ahí mero.

PS. La foto muestra el estado de ánimo de unos espectadores al darse cuenta de los resultados de la encuesta de enero.

Hoy en el 28 Foro.../VI


Una Vieja Amante (Une Vieille Maîtresse, Francia-Italia, 2007), de Catherine Breillat. Con una discutida obra de corte erótico/provocador construida a lo largo de más de tres décadas –y que, en buena parte, permanece inédita en México-, Catherine Breillat ha cambiado relativamente de piel en su accidentado décimo-primer largometraje, Una Vieja Amante, basado muy libremente en la escandalosa novela homónima del siglo XIX escrita por Jules Amédée Barbey d’Aurevilly (1808-1889).

He escrito el adjetivo de “accidentado” apenas de manera justa: la filmación de Una Vieja Amante se atrasó varios meses debido a que Breillat sufrió una hemorragia cerebral masiva a fines de 2004, ataque que se repitió cuando la cinta ya había sido completada...

Mi reseña completa de Una Vieja Amante se publica hoy en la sección cultural de REFORMA.

lunes, 19 de mayo de 2008

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../XXXIV


Cartelera pobre en opciones: un churrazo, un blockbuster cristiano y un filme con Van Damme que decidí saltármelo. Pero no me quejo, porque van a decir que me estoy azotando.


Verdades que Matan (Bordertown, EU, 2006), de Gregory Nava. Una de las peores películas del año, así de simple y de sencillo. El tema de los feminicidios en Ciudad Juárez (alrededor de 400, desde la década pasada hasta nuestros días) le sirve a Nava y a sus estrellas hispano-hollywoodenses (JLo y Banderas) para entregarnos un torpísimo thriller globalibófico. Mi reseña en REFORMA.


Las Crónicas de Narnia: Príncipe Caspian (The Chronicles of Narnia: Prince Caspian, EU-GB, 2008), de Andrew Adamson. La segunda entrega fílmica de la saga de Narnia es, como la primera, una lección de doctrina religiosa. Los cuatro Pevensie regresan a Narnia, llamados por el príncipe destronado del título (un blando Ben Barnes), pero han pasado más de mil años desde la última vez que los muchachos estuvieron ahí. Los mensajes cristianos del filme son más que evidentes: hay que tener fe ciega en el crístico león Aslán (voz de Liam Neeson), no hay que desesperar cuando él no aparece, no hay que reprocharle nada pues sus designios son inescrutables, etcétera... Me sentí como en la doctrina dominical de hace 30 años aunque, claro está, la cinta es mucho más entretenida que aquella lejana tortura de mi infancia. Mi reseña, aquí.

domingo, 18 de mayo de 2008

Cine en televisión para el domingo 18 de mayo


Pepe el Toro (México, 1953), de Ismael Rodríguez. La tercera y última parte de la trilogía de Pepe "el Toro", dirigida por Don Ismael Rodríguez y protagonizada por Pedro Infante, es indudablemente floja si se le compara con el memorable díptico inicial -los desaforados y muy graciosos melodramas urbanos Nosotros los Pobres (1948) y Ustedes los Ricos (1948)-, pero la película sigue siendo, de cualquier manera, muy disfrutable. A estas alturas del juego, Infante estaba mucho más pulido como actor y como estrella, hay un par de números musicales famosos (el del "Oso Carpintero", que Infante canta a unos niños, y "El que No Ha Tenido", en donde Pedro se echa su gorgorito, muy elegante, en una fiesta del barrio), "Mantequilla" está chistosísimo y las escenas iniciales de boxeo, con Pepe "el Toro" haciendo el ridículo, son genuinamente hilarantes ("¡ese Pepe el Toro es puro buey!"). Por otra parte, Don Ismael dirige con suficiencia las varias peleas que suceden en la cinta, bien editadas por Fernando Martínez.

De Película; domingo 18, 19:30 horas, tiempo del centro de México.

sábado, 17 de mayo de 2008

Hoy en el 28 Foro.../V


12:08 al Este de Bucarest (A fost nau n-a fost?, Rumania-Francia, 2006), de Corneliu Porumboiu. Haber salido a la calle antes o después de las 12:08 horas de la noche el 22 de diciembre de 1989 no es algo menor. Si se salió antes de esa precisa hora –que fue cuando la televisión rumana mostró al siniestro dictador Ceausescu huir en su helicóptero-, quiere decir que la persona en cuestión fue parte activa de la revolución que derrocó al tirano. Pero si, por el contrario, salió de su casa después de ver al sátrapa en la tele hacer su graciosa huida, no se puede presumir de nada: cuando mucho ser otro del montón, uno más en la bola.
El primer largometraje de Corneliu Porumboiu, 12:08 al Este de Bucarest, ganador de la Cámara de Oro en Cannes 2006, tiene en su centro cómico/fársico esta pregunta: ¿qué estaban haciendo los habitantes de Vaslui, un pequeño pueblo al este de Bucarest, a las 12:08 horas de la noche del 22 de diciembre de 1989? Si estaban en la calle antes, hubo una revolución en Vaslui. Si estaban en la calle después, no.

El resto de la reseña está publicada el día de hoy en la sección cultural de REFORMA.

viernes, 16 de mayo de 2008

Hoy en el 28 Foro.../IV


El Llanto de la Mariposa (Le Scaphandre et le Papillon, Francia-Estados Unidos, 2007), de Julian Schnabel. En su tercer largometraje, el pintor vuelto cineasta Schnabel sigue mostrando interés en hacer arte fílmico sobre otros artistas. Inició con Jean-Michael Basquiat en su opera prima Basquiat (1996), con Reinaldo Arenas en la extraordinaria Antes que Anochezca (2000) y, ahora, con el editor y escritor Jean-Dominique Bauby (Mathieu Almaric) en El Llanto de la Mariposa.

Estamos ante un experimento límite de narración objetiva/subjetiva. Basado en el libro "La escafandra y la mariposa" que Bauby escribió por interpósita persona -el editor del magazine de modas Elle estaba casi completamente paralizado y sólo se comunicaba a través del parpadeo de su ojo izquierdo-, Schnabel logra transmitirnos los límites infinitos de la conciencia humana. A pesar de estar atrapado en su cuerpo, Bauby desea mujeres, se ríe de su condición, siente culpas, expresa su amor... Los ojos de Bauby son los lentes de la cámara de Janusz Kaminsky y son ojos que no queremos que se cierren nunca.


La cinta se exhibe hoy en la Cineteca Nacional y esperamos volver a ella in extenso cuando se estrene comercialmente.

jueves, 15 de mayo de 2008

Your Movie Sucks!/X (con perdón de Roger Ebert)


Mañana se estrena, con más de un año de retraso, Verdades que Matan (Bordertown, EU, 2006), el más reciente largometraje del apreciable cineasta chicano Gregory Nava. Mi reseña aparecerá mañana en Primera Fila de REFORMA, pero desde aquí podemos adelantar que hemos visto la que será, de acuerdo con nuestro criterio, una de las peores cintas del año. Es una pena -y lo digo de verdad- porque Gregory Nava ha demostrado ser un cineasta de talento y porque el tema que trata la película -los cerca de 400 feminicidios cometidos en Ciudad Juárez desde inicios de los 90 hasta la fecha- no merecía tal grado de trivialización.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Estar Guars

Foto publicada en Gizmodo



Ataca 'Darth Vader' ebrio a líder 'Jedi'


Un hombre que se vistió como Darth Vader, con una bolsa de basura como capa, y atacó a miembros de un grupo autodenominado Jedi recibió el martes una sentencia suspendida.
Arwel Wynne Hughes, de 27 años, atacó el 25 de marzo al fundador del Jedi, Barney Jones - conocido como Master Jonba Hehol-, golpeándole con una muleta de metal en la cabeza, dijeron fiscales en al tribunal de Holyhead.
Asimismo, golpeó al primo de Jones, Michael Jones -conocido como Mormi Hehol- en el muslo, dijeron fiscales.
Los dos primos y el hermano de Barney Jones, Daniel, fundaron el grupo el año pasado. Jedi es la fe seguida por algunos de los personajes principales en las películas de La Guerra de las Galaxias.
El grupo, que dice tener 30 miembros, asegura en su página en la internet que usa "conocimiento e información" de las películas como "guía para vivir una vida mejor y de valor".
"Nosotros amamos esas películas y lo que representan. Obviamente algunas personas van a reírse", dijo Barney Jones el mes pasado al diario Wales on Sunday. "Pero mucha gente se lo toma en serio".
Desafortunadamente para Hughes, su ataque de marzo fue grabado por una cámara de video que los primos habían preparado para grabar un combate con espadas láser.
"Darth Vader! Jedi!" gritó Hughes cuando atacó.
Hughes dijo que no podía recordar el incidente, habiendo bebido la mayor parte de un envase vino de 10 litros.



Fuente: AP, El Universal.

martes, 13 de mayo de 2008

Cine de enero


Tengo 20 años escribiendo de cine, más de tres con una página web y apenas seis meses con este blog. A lo que voy es que apenas estoy empezando a entender este fascinante mundo de la blogósfera y estoy aprendido a marchas forzadas a usar este fascinante -y, en cierto sentido, demandante- medio. Hace unas semanas descubrí, por ejemplo, que blogger nos permite colocar una encuesta semanal y se me ocurrió usar esta opción para preguntarle a los lectores cotidianos de este espacio cuál es la mejor película de la semana para luego, cada cuatro semanas, preguntarles cuál es el filme del mes.

Lo malo es que esto se me ocurrió hasta ahora, a partir de mayo, así que para ponernos al corriente, ¿qué tal una revisión del cine que hemos visto desde el inicio del año para así elegir la película de cada mes? Empezamos, entonces, en enero.

Para no hacer más engorroso el asunto, ya hice una preselección de todo lo que se estrenó en el mes de enero y eliminé algunas cintas muy obvias (si había un voto por Aliens vs. Depredador 2, lo siento). La encuesta de enero está arriba de la encuesta semanal y estará abierta unos días. Luego continuaremos con febrero, marzo y abril, hasta emparejarnos.

Confesiones Verdaderas/XIII


"... I never do proper genre movies. It's like using the fact that Reservoir Dogs isn't a proper heist film, even though it fits in the genre...".


Because you reference the films of the past, where you're deliberately doing slightly hokey things.


"I disagree with that!"


Ok. But there was a feeling about Grindhouse that it was nostalgic, and when you look back at, say, Russ Meyer's films, there is a slight hokiness to them.


"I don't think there was any hokiness in Death Proof when I wrote it. If you are thinking that some moment is cheesy or some moment is hokey, I dind't mean it to be that way... If anyone thinks what I put in (in Death Proof) was bad acting, I did'nt mean to...".


Where does your girl dialogue come from?


"I'm a good writer. It's not like I just overheard some friends. It's my job to be interested in other people's humanity. Having said that, there was something that added to the authenticity of these ladies. For the last five years I've had a lot of different possees of female friends: these three black girls over there, these four Korean girls over here... these waitresses over here, these more posh club owners over there... I didn't roll with a crew. But with women I did. I was part of their possee. It wasn't like Quentin and his bitches, even though it looks like that when we walk into a club..."


Fragmentos de algunas de las respuestas que Tarantino le dio al cinecrítico británico Nick James en Sight and Sound (febrero, 2008) después de haber leído la reseña negativa que esa revista publicó sobre el más reciente filme tarantinesco, A Prueba de Muerte, aun sin estrenarse en México.

lunes, 12 de mayo de 2008

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../XXXIII


El verano fílmico ya tiene más de una semana y la cartelera comercial empieza a oler feo. En todo caso, este fin de semana no revisé gran cosa –tampoco se estrenó nada realmente valioso-, como sigue:

Cásate Conmigo Otra Vez (Ira and Abby, EU, 2007), de Robert Cary. Un recalentado woodyallenesco sin Woody Allen detrás de la cámara. La actriz principal y guionista Jennifer Westfeldt debe empezar a pagarle regalías a Woody, pues la otra cinta escrita por ella, Besando a Jessica Stein (Herman-Wurmfeld, 2001) ya era un refrito alleniano, como lo es Cásate Conmigo… que saquea impunemente Dos Extraños Amantes (1977), Hanna y sus Hermanas (1986), Maridos y Esposas (1992) e incontables ideas del cine del judío-neoyorkino por excelencia. Mi reseña en REFORMA.

La Frontera del Miedo (Frontières(s), Francia-Suiza, 2006), de Xavier Gens. Otro refrito, pero éste hecho en el hexágono francés. Se trata de una puesta al día del clásico gore Masacre en Cadena (Hooper, 1974), sólo que esta vez los jovencitos masacrados son un cuarteto multirracial de ladrones que terminarán siendo perseguidos y sacrificados por una familia de nazis, sexomaníacos y caníbales que habitan en algún lugar de la frontera franco-belga. La heroína será una muchachita embarazada, bien interpretada por una Karina Testa con la apostura de una Falconetti bañada en mierda y sangre. Para fans de la moronga y las vísceras. Mi reseña en REFORMA.

domingo, 11 de mayo de 2008

Hoy en el 28 Foro.../III


Goodbye América (España, 2006), de Sergio Oksman. Pues con la novedad que el entrañable abuelo Monster, Al Lewis (1923-2006), fue un activista social y político de izquierdas que a sus más de 90 años de edad, tenía un programa de radio neoyorkino en donde invitaba a sus conciudadanos a comportarse como auténticos americanos. Es decir, los animaba a dudar, a preguntar, a disentir.

Goodbye America, el más reciente documental del especialista brasileño Sergio Oksman, nos muestra a un Al Lewis completamente desconocido: un ancianísimo “abuelo Monster” que habla de los crímenes de Kissinger, vomita la cobardía de los señores de la guerra que nunca han ido al frente (Lewis dice haber ido a la Segunda Guerra Mundial), recuerda a su admirada Madre Coraje que alguna vez se enfrentó con un periódico a un abusivo policía, y rememora el oscuro periodo macartista para contar una vergonzosa anécdota de Gary Cooper, todo ello mientras un amable maquillista lo prepara para una de las muchísimas intervenciones teatrales en las cuales, casi hasta el final de sus días, seguía explotando la nostalgia por el gruñón abuelo vampiro que encarnó en el celebérrimo sitcom Los Monsters (1964-1966).

Lúcido, divertido, desfachatado, conmovedor, Lewis habla, habla y habla, mientras aparecen imágenes de archivo de la teleserie que lo hizo famoso, escenas documentales de la Segunda Guerra o de las protestas anti-Vietnam en las que él participó. En cierto momento, Lewis le pregunta al maquillista, riéndose, "¿te estoy aburriendo?". Por lo menos no a mí, abuelo Monster. Para nada.


Una reseña distinta y más extensa de Goodbye América se publica hoy en el suplemente cultural El Ángel, de REFORMA.

sábado, 10 de mayo de 2008

Mamases infernales


“Madre sólo hay una ¡y me tenía que tocar a mí!”, dice el aforismo irrebatible del Filósofo de Güemez. He aquí cinco mamacitas infernales que nadie quisiera tener y que todos recordamos. Van, pues, cinco mamases que son más malas que la carne de puerco, como sigue y en orden de aparición:

Ana Luisa de la Fuente (Emilia Guiú) en Angelitos Negros (México, 1948), de Joselito Rodríguez. La rubia catalana Guiú es egoísta, racista, grosera, soberbia y malosa como pocas: rechaza a su propia hija (Titina Romay) porque nació cambuja y le echa la bronca a su marido, Pedro Infante que, sufrido él, toma toda “la culpa” de tener antepasados negros. En realidad, la “negra” es la propia Guiú, hija de su nana de origen africana (Rita Montaner). Diversión y sufrimientos garantizados.

Perfecta (Dolores del Río) en Doña Perfecta (México, 1951), de Alejandro Galindo. Una obra maestra anticlerical que, en estos tiempos retro-cristeros, resulta más pertinente que nunca. Ubicada la historia en el México de la Reforma, la castrante madre ultramocha Doña Perfecta (Lolita, extraordinaria) es capaz de todo con tal de que su hija Esther Fernández no se case con un perredista (digo, con un funcionario del gobierno liberal). Una de las grandes cintas mexicanas de todos los tiempos.

“Madre” (?) en Psicosis (Psycho, EU, 1960), de Alfred Hitchcock. La mamá de Norman Bates (Anthony Perkins) es de lo peor: absorbente, demandante… y asesina. Sólo basta que su hijito desee alguna mujer para que la doña explote y, hecha una furia, le dé su merecido con un cuchillo cebollero a la pécora sonsacadora de marras. Y lo peor de todo: habrá que recordar que “Madre” es la que gana al final de cuentas.

Joan Crawford (Faye Dunaway) en Mamita Querida (Mommie Dearest, EU, 1981), de Frank Perry. Desbocado churrazo morboso/melodramático basado en las memorias de la hija adoptiva de la actriz Joan Crawford, sobreactuada aquí por Faye Dunaway. En la película Crawford es tan mala que resulta pésima. No por nada el filme ganó cinco razzies a lo peor del cine en 1982 –entre ellas Peor Película, Peor Guión y Peor Actriz- y fue considerada, con toda justicia, la peor cinta de la década.

Beverly R. Suthpin (Kathleen Turner) en Mi Mamá es una Asesina (Serial Mom, EU, 1994), de John Waters. En realidad, la máter admirabilis encarnada aquí por Kathleen Turner no es una mala madre. Su único defecto es que una asesina serial que está dispuesta a escabecharse a quien ose molestar a sus hijitos. Acaso la obra más lograda del siempre disparejo Waters, que en este filme logra dos momentos antológicos: Kathleen Turner asesinando a una amable señora a ritmo de “Tomorrow” (la canción-tema de la obra Anita la huerfanita) blandiendo como arma una pierna de carnero, y la misma Turner abriéndose rítmicamente de piernas frente a un sudoroso voyeur a punto de darle un infarto en una sala de juzgado. Esta sí es una mamá de pocas pulgas.

¿Alguna otra mommy-from-hell?

viernes, 9 de mayo de 2008

Hoy en el 28 Foro.../II


Tropa de Elite (Ídem, Brasil, 2007), de José Padilha. Ante Tropa de Elite, el fatalista segundo largometraje de Jose Padilha (Ómnibus 174/2002), tengo sentimientos encontrados. Por un lado, no tengo más remedio que rendirme frente a una energética puesta en imágenes que atrapa desde la primera escena para no soltar al espectador nunca, ni un solo instante, hasta su aterrador desenlace fundido en negro. Pero, por otra parte, su discutible propuesta dramática/ideológica revuelve, subleva, arrincona: ¿sólo eso podemos hacer frente a la violencia del narco?...


El resto de la reseña está publicado hoy en Primera Fila de REFORMA.

jueves, 8 de mayo de 2008

Hoy en el 28 Foro.../I


El Chico (The Kid, EU, 1921), de Charles Chaplin. Como ha sido una buena costumbre en los últimos años, el Foro Internacional de la Cineteca inicia con la exhibición de un clásico irrebatible. En esta ocasión se trata de El Chico, opus número 68 de Charles Chaplin.
El Chico representa, en el canon chaplinesco, uno de sus momentos históricos. No sólo se trata del primer filme de seis rollos dirigido por Chaplin y, por ende, su primer largometraje propiamente dicho –sus películas más extensas hasta ese momento habían sido Vida de Perro/1918, Armas al Hombro/1918 y Un Día de Placer/1919, todas ellas de tres rollos- sino que, también, fue la primera vez en la que, de una manera más que clara, el irreverente vagabundo Charlot muestra un rostro sentimental. El Chico fue, para bien –o para mal, según los detractores chaplinescos-, un cambio de piel en la personalidad de Charlot, algo que se vería de forma mucho más completa en La Quimera del Oro (1925) y, sobre todo, en Luces de la Ciudad (1931), cuando el vagabundo ya está convertido en un héroe casi crístico...

El resto de la reseña está publicado en la sección cultural de REFORMA.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Críticos y crítica/I


¿Los críticos de cine leen a otros críticos de cine? Por supuesto que sí. Basta entrar a los blogs de Dave Kehr, David Bordwell o el recién estrenado de Jonathan Rosenbaum para darnos cuenta que se citan entre ellos, comentan lo que otro ha afirmado, se critican, se elogian.

Quienes nos dedicamos de manera profesional a esto de escribir sobre cine (me refiero por profesional a que nos pagan por hacerlo) leemos a otros porque queremos saber qué tiene que decir, por ejemplo, un Andrew Sarris de tal o cual película (Sarris es el fundador de la teoría del cine de autor en Estados Unidos y, junto con Stanely Kauffman, las últimas dos vacas sagradas de la cinecríticas estadounidense). O, en contraste, leo al mucho más joven Anthony Lane sólo por el gusto de hincarle el diente a su aguda y muy divertida prosa.

Sarris es uno de los más experimentados críticos de cine del país del norte y siempre es interesante leer a alguien que vio desarrollarse, desde el inicio, las carreras de Altman, Scorsese, de Palma, Coppola o Allen. Lane es otra cosa: un buen escritor que da la casualidad que sabe de cine. Y para muestra, un botón. Su reseña de Speed Racer en el The New Yorker de esta semana es realmente divertida y su definición de la cinta a estrenarse en México este viernes no tiene precio: "una película no apta para mayores de diez años". Aquí abajo el párrafo inicial de la reseña y acá, la reseña completa:


Gluttons for “Duck Soup” will remember the scene in which Groucho is faced with an official document. “Why, a four-year-old child could understand this report,” he says. “Run out and find me a four-year-old child.” My sentiments exactly, as I sat in a cathedral-size auditorium, wreathed in the ineffable mysteries of “Speed Racer.” This is the latest offering from Andy and Larry Wachowski, bringers of “The Matrix,” and, if it is about anything, it is about the quest to overwhelm a particular stratum of the masses. A four-year-old will be reduced to a gibbering but highly gratified wreck; an eight-year-old will wander around wearing a look that was last seen on the face of Dante after he met Beatrice. But what about the rest of us? True, our eyeballs will slowly, though never completely, recover, but what of our souls? I reckon the M.P.A.A. should use the advent of “Speed Racer” to revive an old ratings symbol: a big Roman X, meaning “of no conceivable interest to anyone over the age of ten.”

martes, 6 de mayo de 2008

El cliché que yo ya vi.../XXIX


Joel Meza propone un cliché del cine mexicano más reciente:

En la clase media mexicana, nadie trabaja y los que lo hacen son publicistas o cineastas. Y como buenos clasemedieros, a quien se joden, velada y no tan veladamente, es al trabajador pobre. Por ejemplo, en El Viaje de la Nonna (Silva, 2007), se friegan a la sirvienta.

lunes, 5 de mayo de 2008

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../XXXII

CARTELERA AL 30 DE ABRIL



Laaargo fin de semana en México (la cartelera cambió el miércoles pasado), lo que nos dio oportunidad de revisar lo más interesante, como sigue:

Iron Man, el Hombre de Hierro (Iron Man, EU, 2008), de Jon Favreau. El verano fílmico ha iniciado y con el pie derecho. Aunque la cinta no puede evitar caer en las servidumbres de rigor –el duelo final entre el Iron-Man y el villano es más confuso que emocionante-, la primera súper-producción dirigida por Favreau vale la pena por la mordaz interpretación narcisista de Robert Downey Jr., la belleza ya no tan juvenil de Gwyneth Paltrow y los ingeniosos diálogos que firman ¡cuatro guionistas! 


Media Luna (Niwemang, Austria-Francia-Irán-Irak, 2006), de Bahman Ghobadi. La más reciente cinta de Ghobadi (Las Tortugas Pueden Volar/2004) es una feliz coincidencia entre un tema muy personal para el cineasta -los sufrimientos de la comunidad kurda distribuida en Irán, Turquía e Irak- y un encargo por parte del New Crowne Hope Festival de Viena, quien le ofreció al director iraní la posibilidad de realizar una cinta en la cual la música jugara un papel fundamental, todo ello como parte de las festividades en las que se celebró el 250 aniversario del nacimiento de Mozart. La cinta está centrada en un anciano compositor y cantante kurdo (Ismail Ghaffari) que viaja desde Irán hasta el Kurdistán iraquí para cantar por vez primera en 35 años frente a su gente, que lo considera una auténtica leyenda. Mi reseña en REFORMA.

Las Vidas de Celia (México-España, 2006), de Antonio Chavarrías. El séptimo largometraje de Chavarrías es una decente cinta de género que quiere ser algo más que eso… y fracasa. Todos los elementos de un buen filme policial están ahí –el asesinato de una adolescente, la extensa lista de sospechosos, la detención de la persona equivocada, los secretos que todos ocultan, un metódico policía que descubren la verdad sin prisa de ninguna especie-, pero Chavarrías está lejos de conformarse con ello. Quiere hacer, además, una absorbente descripción psicológica-social de todos sus personajes. Se hubiera quedado en lo policial. Mi reseña en REFORMA.

Fábrica de Sueños (Factory Girl, EU, 2007), de George Hickenlooper. Al contar la trágica historia de Edie Sedgwick (Sienna Miller), una rica heredera que pasó de ser la súper-estrella warholiana del momento a una lamentable piltrafa humana en unos cuantos años, Hickenlooper recrea con acuciosidad y precisión el escenario del avant-garde neoyorkino de los 60, revolucionado por la presencia y la acción de un Andy Warhol (Guy Pearce, irreconocible) en su mejor momento. El guión no escapa al convencionalismo de psicoanalizar a su personaje central, esa pobre niña rica que fue Edie Sedgwick –por lo menos en esta versión/visión de su vida-, quien tenía todo resuelto en encumbrado hogar paterno pero que, al aspirar ser alguien más (¿o ser simplemente alguien?) cayó en las maléficas garras del manipulador/timador/genio de engañosa voz angelical Andy Warhol. El Bob Dylan que encarna Hayden Christiansen es de risa loca. 

domingo, 4 de mayo de 2008

Cine en televisión para el domingo 4 de marzo


CARTAS DESDE IWO JIMA (Letters from Iwo Jima, EU, 2006), de Clint Eastwood. Esta segunda parte del díptico bélico sobre el sangriento combate en el volcánico islote de Iwo Jima en la Segunda Guerra Mundial fue, para la mayoría, el mejor de los dos filmes realizados por Clint Eastwood. En lo personal, yo me quedo con La Conquista del Honor (2006), que me pareció superior en cuanto a discurso político y ejecución cinematográfica. Sin embargo, sería un absurdo negar la grandeza de Cartas desde Iwo Jima, hablada en japonés y con un reparto nipón más allá del reproche. La cinta está centrada en la preparación de oficiales y soldados japoneses para recibir a las tropas americanas, en una batalla que ellos sabían que estaba perdida de antemano. En todo caso, creo que Cartas desde Iwo Jima gana en sentido y profundidad si se le ve poco después de La Conquista del Honor, que este mismo mes se exhibe en la televisión de paga en América Latina. Y ustedes, ¿con cuál se queda, con La Conquista... o con Cartas...?

HBO; domingo 4, 17:30 horas (señal este) y 19:30 horas (señal oeste), tiempo del centro de México.

sábado, 3 de mayo de 2008

A los maestros con cariño.../XVI


Pauline Kael (1919-2001) fue, durante varias décadas, desde su columna del New Yorker, la más polémica árbitra del estado del cine en Estados Unidos y sus alrededores. Fueron de leyenda sus pleitos intelectuales y personales con Andrew Sarris (todavía en activo en el semanario New York Observer; aquí está su más reciente columna, sobre la película argentina XXY/2007, de Lucía Puenzo), su defensa de sus autores favoritos -el primer De Palma-, su ataque a otros que no lo eran tanto -W. Allen- y el lirismo arrebatado de algunas de las descripciones que hacía de sus actores preferidos.

Provocadora, Kael llegó a contestarle a algunos de sus más furibundos lectores: "Queridos corresponsales anónimos, si ustedes piensan que es tan fácil ser poeta o pintor o cineexperimentalista, ¿podría sugerirles que intenten hacer lo uno y lo otro? Descubrirán por qué hay tan pocos críticos y tantos poetas".

Aquí, su mini-reseña de Robinson Crusoe (1952), de Luis Buñuel. Y aquí, otras 2845 de sus reseñas:

"Luis Buñuel's version of the Defoe novel (made in English) is free of that deadly solicitude that usually kills off classics. The film is a simple, unsentimental account of Defoe's basic themes: a man alone face to face with nature; then a man terribly alone, unable to face lack of love and friendship; and finally, after the lacerations of desire, a man ludicrously alone. Buñuel used Dan O'Herlihy, a fine actor with a beautiful voice, and photographed him in the jungle of Manzanillo, near Acapulco. In the delirium sequence, Buñuel is the same startling director who made film history. When Crusoe shouts to the hills in order to hear the companionable echo, and when he rushes to the sea in desperate longing for a ship, loneliness is brought in sudden shocks, to the pitch of awe and terror. Crusoe's eventual meeting with Friday (Jaime Fernandez) changes the tone to irony".

viernes, 2 de mayo de 2008

This is an Ex-Parrot!!!!!

Gracias al blog del cinecrítico Nick Schager, me entero que en IFC.com realizaron una encuesta para definir los mejores 50 sketches de todos los tiempos. La lista no tiene desperdicio y puedo presumir de conocer, dentro del top-ten, a cuatro de ellos, los tres de Monty Python y el celebérrimo "Who's of First?", de Abbot y Costello.
Aquí está la lista completa y aquí abajo, el número uno, el irrebatible mejor sketch de todos: Dead Parrot (1969), de Monty Python. Completamente de acuerdo.



jueves, 1 de mayo de 2008

Seré Breve.../IV


En el cine mexicano, la clase obrera no va al paraíso. Como sigue:


La industria cinematográfica mexicana inició, nos dice la historia, con Allá en el Rancho Grande (De Fuentes, 1936), una mistificación histórica prácticamente absoluta: en una hacienda porfiriana paradisiaca, no hay conflicto social alguno, a no ser la lucha por la bella dama del condado. En la hacienda de Fernando de Fuentes nadie trabaja, nadie lucha y el único personaje contestatario es un campesino borracho (Carlos López “el Chaflán”) que, en cierto momento, era tachado de “comunista por vago”. Curiosamente, en el nuevo siglo, el círculo se ha cerrado: en el cine mexicano más exitoso –económicamente hablando— de los últimos años tampoco se trabaja, no hay profesiones específicas retratadas con fidelidad en la pantalla grande y los conflictos sociales que aparecen (cuando lo hacen) son mostrados en un tono de fábula clasemediera chilanga.


Así pues, pareciera, en estos dos extremos históricos, que el obrero, el trabajador, el asalariado mexicano poco le ha importado al cine nacional. Sus luchas por mejores condiciones laborales, sus esfuerzos por llevar el pan a su casa, el retrato fiel de su quehacer como profesión de vida no ha sido la constante en la cinematografía nacional aunque, por supuesto, ha habido excepciones. Y qué excepciones.


Por supuesto, estamos hablando de buena parte del cine popular y citadino de Alejandro Galindo, de algunos momentos excepcionales en el cine de Ismael Rodríguez o “El Indio” Fernández, de los valientes documentales militantes de los años 60, 70 y 80, y de algunas importantes películas producidas durante los sexenios de Luis Echeverría y José López Portillo. Pero si de hurgar en la historia del cine nacional se trata, hay algunas curiosidades escondidas entre las brumas del virtualmente desconocido cine silente mexicano: en El Hombre sin Patria (1922), del veterano combatiente revolucionario Miguel Contreras Torres, un muchacho rico dilapida la fortuna familiar y es castigado por la truculenta trama a trabajar como inmigrante en Estados Unidos, como mesero y obrero común en un ferrocarril. Hay una cinta llamada Bolcheviquismo (1922), de Pedro J. Vásquez, pero se desconoce todo de ella, fuera de las frases publicitarias que llamaban al “bolcheviquismo” como “el grito de guerra de los humildes”. Finalmente, El Tren Fantasma (1927), de Gabriel García Moreno, una especie de western a la mexicana, es ambientado en las vías del ferrocarril y los protagonistas son trabajadores de los rieles que se enfrentan a una banda violenta y peligrosa.


Pero fuera de estas experiencias anecdóticas y de alguna otra más en los albores del cine industrial mexicano ya sonoro –como La Sangre Manda (1933), del “Che” Bohr, en donde un joven burgués es vuelto obrero por su estricto padre, para luego convertirse el muchacho en un “auténtico” trabajador--, no sería hasta el cine de Alejandro Galindo, urbano, proletario y genuinamente popular, que el trabajador mexicano adquiriría una estatura dramática firme y digna. Recuérdese si no algunas de las cintas: en ¡Esquina Bajan! (1948) y Un Lugar para Dos (1948), el mundo de los trabajadores del volante de la línea Zócalo-Xochimilco es el centro de la trama. Además de las peripecias cómicas y melodramáticas de sus personajes, también vemos líos gremiales, juntas sindicales y mítines públicos, hechos prácticamente inéditos en el cine mexicano hasta ese momento. En Confidencias de un Ruletero (1949), “Resortes” es el protagonista de una sabrosa comedia en la cual el taxista del título es el testigo de varias viñetas que bordean el melodrama y la comedia de enredos. En Dicen que Soy Comunista (1951), “Resortes” es un linotipista sindicalizado “manipulado” por un grupo de pillos que se dicen comunistas, todo ello en el seno de una dispareja comedia en donde se llega a parodiar a líderes obreros como Lombardo Toledano. Pero más importante aún resulta, de cualquier manera, Espaldas Mojadas (1953), que muestra con honestidad y pasión los problemas del trabajador inmigrante que en Estados Unidos enfrenta explotación, racismo, rechazo y hasta la muerte. En Te Vi en TV (1957) otra vez “Resortes” es el representante de otro trabajador mexicano muy popular, el cartero, que se ve involucrado en vericuetos melodramáticos en una especie de telenovela “real”, “de carne y hueso”. Finalmente, en la fallida y caricaturesca Ante el Cadáver de un Líder (1971), Galindo trata de hacer una crítica social al liderazgo charro sindicalista en una muy desigual comedia que trata de ridiculizar lo que ya es ridículo por sí mismo (Elba Esther no me dejará mentir).


Otros ejemplos notables en la Epoca de Oro del cine nacional, más allá de las glorificaciones a las diversas profesiones proletarias –El Ropavejero (Gómez Muriel 1946), el carpintero en Nosotros los Pobres (Rodríguez 1947) y Ustedes los Ricos (Rodríguez 1948), el mecánico en Necesito Dinero (Zacarías 1951) y El Inocente (R. González 1955)— el cine nacional tiene otras cintas ejemplares, notables, sobre el retrato de las penurias y los problemas del trabajador mexicano. Para muestra, un botón: en el tremebundo melodrama Islas Marías 1950), protagonizado por Pedro Infante y dirigido insólitamente por el “Indio” Fernández, hay una impactante subtrama en la que Rosario Revueltas sufre las condiciones infrahumanas de trabajo en cierta ladrillera, escenas desgarradoramente realistas más allá de todo exceso melodramático.


En los años 60, lo que quedaba de la industria realizó Viento Negro (S. González, 1964), una oda al trabajo viril de un grupo de obreros e ingenieros que construyen una vía de ferrocarril en el desierto de Sonora. Más de una década después, el mismo Servando González haría otro elogio similar –tremendista, efectista, con tufo de un inocultable machismo elemental— en Las Grandes Aguas (1978), en donde los obreros heroicos de siempre construyen ahora una enorme presa bienhechora. Sin embargo, de lejos, mayor cercanía con el trabajador de carne y hueso permite el notable filme de Luis Alcoriza Tiburoneros (1962), en donde se retrata con desarmante naturalidad el trabajo y los esfuerzos de un pescador (Julio Aldama) que divide su vida entre la Ciudad de México y la costa en donde trabaja como el tiburonero del título.


En los 70, olvidémonos del didactismo elemental y rígido de Cananea (Fernández Violante, 1976) con todo y su crónica de la célebre huelga en tiempos de Don Porfirio, y de la espectacularidad emotiva pero vacía de Actas de Marusia (Littin, 1975) sobre otra famosa huelga minera en el Chile de principios de siglo. En todo caso, mayor mérito tiene, creo, la revelación de los mecanismos de explotación, la ignorancia endémica, la lucha de clases, la inmigración campesina en México y, por supuesto, la corrupción de y sobre la clase obrera en la obra maestra de Jorge Fons Los Albañiles (1976).


En el terreno documental, desde finales de los 60 y durante la década de los 80, la militancia izquierdista llevó al cine retratos de obreros en lucha, explotados, enajenados. Se trata, en general, de cortos de cine militante, de cine directo o de cine documental testimonial, más valiosos como trabajo político que como discurso cinematográfico en sí mismo, filmes elementales y hasta marginales, realizados en cooperativas o en talleres provenientes de fuentes universitarias y políticas. También existen documentales un poco más ambiciosos, como Una y Otra Vez (Maldonado, 1975) sobre el liderazgo sindical corrupto, y Jornaleros (Maldonado, 1977), acerca de la explotación de los trabajadores agrícolas. Con todo, aun en este bloque de filmes hay notables excepciones: Charrotitlán (1982), de Carlos Cruz y Carlos Mendoza, es un regocijante documental sobre el profundamente corrupto sindicalismo mexicano priista-cetemista, aderezado con buenas dosis de humor y desmitificación irreverente; Huelga/Strike (1987), del videoasta Rafael Corkidi, un ejemplar creador quien ha sabido fundir la militancia política y la expresión personal a través del vídeo; y, sobre todo, el magnífico testimonio sobre la tragedia de las costureras que murieron en el terremoto del 85, No Les Pedimos un Viaje a la Luna (1986), de Maricarmen De Lara, una conmovedora y lúcida crónica sobre la fundación del sindicato “19 de septiembre”, conformado por las costureras sobrevivientes del sismo, unas admirables mujeres súbitamente dotadas de un afán de lucha insospechable.


Así llegamos a los 90, al nuevo siglo y a la presencia virtualmente nula del obrero, sus luchas, sueños y pesadillas, en el “nuevo-novísimo” cine mexicano. ¿Cuál es la razón de este ninguneo cinematográfico? ¿Será que el maléfico neoliberalismo salinista-zedillista-foxista-calderonista ha borrado, en un movimiento de perversa prestidigitación, todo vestigio de cine obrero y/o militante? ¿O será, simplemente, que al clasemediero, urbano y ultrachilango cine mexicano de finales de los 90 e inicios del siglo XXI sólo le interesa retratar el mundo yuppie capitalino, básicamente el mismo en Sólo con tu Pareja (Cuarón, 1991), Sexo, Pudor y Lágrimas (1999), Todo el Poder (Sariñana, 1999) y, más recientemente, Matando Cabos (Lozano, 2004)? Y si duda de esta teoría personal, revise esta última cinta, Matando Cabos.


La “opera prima” de Alejandro Lozano deja un mal sabor de boca. Me refiero al inocultable clasismo/racismo que la película deja entrever, tomando como víctimas a todo aquel que sea trabajador y/o jodido: culposo gag chistosón sobre el chofer bizco del microbús, desgracias interminables sobre un pobre afanador que es plagiado y torturado por error, secuestradores babosos cuya maldad es más bien hipotética porque ni siquiera pueden negociar un rescate… La prueba más contundente sobre de qué lado está Lozano es en el epílogo: el déspota millonario Cabos (Pedro Armendáriz) termina dando de golpes con un palo de golf al lamentable afanador secuestrado, creyendo que él se ha acostado con su traicionera esposa (que, además, tenía que ser gringa).


Alguna gente dijo en su momento que Matando Cabos es una comedia de humor negro. Nada de eso: el mejor humor negro de fuera (el británico de la casa Ealing, por ejemplo) o el nacional (El Esqueleto de la Señora Morales/González 1959; Divertimento/Alcoriza, 1966) se burla de lo más sagrado: de las instituciones, de la “alta sociedad”, de los buenos modales, de los valores más preciados. El humor negro no deja títere con cabeza pero tampoco se coloca del lado de los fuertes y poderosos, a los que nunca deja sin el castigo que se merecen. Esa es la diferencia: el humor negro es inquietante pero, sobre todo, subversivo. Matando Cabos inquieta por su discurso clasista, pero ¿cuál subversión?: a los pobres hay que sonarles con un palo. Quién les manda estar jodidos… y ser trabajadores.