Envíos gratis a México

domingo, 31 de agosto de 2008

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../XLIX


[REC] (Ídem, España, 2007), de Jaume Balagueró y Paco Plaza. El viejo gimmick de la cámara en primera persona es usado aquí con encomiable vigor por Balagueró y Plaza. La obra es muy derivativa pero, sin duda, eficaz como filme de horror. Una espléndida pieza de género de la cual es mejor sabe lo menos posible para ser asustado como se debe. Mi reseña en REFORMA.


Una Guerra de Película (Tropic Thunder, EU-Alemania, 2008), de Ben Stiller. Otra premisa recalentada: Hollywood parodiándose a sí mismo. El asunto es tan antiguo como algunos cortos chaplinescos. Un grupo de actores trabajando en una película sobre Vietnam se ven involucrados en una guerra de verdad con un cártel del narcotráfico en algún lugar del Sudeste de Asia. Es de agradecer la inteligencia de algunos diálogos y es de admirar la encarnación de Robert Downey Jr. de un higadesco actor de método, quien ha llegado al extremo de hacerse una operación para interpretar a un soldado negro. Hacia el final, la autoparodia se agota -es el destino de este tipo de filmes-, pero no sin decir un par de cosas inteligentes sobre Hollywood, la industria y sus espectadores -o sea, nosotros. Ojo al cameo de... bueno, supongo que usted ya sabe de quién. Mi reseña en REFORMA.


El Robo del Siglo (The Bank Job, GB, 2008), de Roger Donaldson. Una entretenida y bien tramada heist-movie ubicada en Londres en los años 70. Supuestamente basada en hechos reales, la historia está centrada en un audaz golpe en el que fueron vaciados varios centenares de cajas de seguridad en un pequeño banco de barrio. Los ladrones creen que van por dinero y joyas, pero lo que encuentran es más importante que las 4 ó 5 millones de libras esterlinas del botín. Una dirección impecablemente funcional del reaparecido Donaldson, un reparto sin tacha y una trama interesante. En suma, una notable pieza de género. Otra más esta semana. Mi reseña, próximamente, en Cinevertigo.

sábado, 30 de agosto de 2008

5 años sin el Piporro

El 1 de septiembre próximo se cumplen 5 años de la muerte de Eulalio González "Piporro" y el canal mexicano De Película ha programado, de seis de la mañana del sábado a seis de la mañana del domingo, un invaluable maratón piporresco con la inolvidable camp-movie La Nave los Monstruos (González, 1960) como plato fuerte. Aquí, abajo, la interpretación de Agustín Jaimes en Calibre 44 (Soler, 1960).

viernes, 29 de agosto de 2008

¿Y con qué se come?/VI


Daniela, lectora frecuente de este blog, pregunta qué significa que un actor sea "de método", ya que el personaje interpretado genialmente por Robert Downey Jr. en Una Guerra de Película ha sido calificado por varios cinecríticos, justamente, con ese término: "actor de método".

En sí, se llama actuación de método a la técnica que usan algunos actores para interpretar a sus personajes reproduciendo ciertas condiciones emocionales que les permiten, según ellos, ser más realistas en la encarnación de su criatura dramática. Al final de cuentas, se trata, pues, de usar el propio bagaje emocional del actor -sus recuerdos, sus sentimientos, sus pensamientos- para hacer más genuino a su personaje.

Esta teoría -cuyas raíces pueden encontrarse en los aportes de Stanislavsky a inicios del siglo XX- influyó enormemente en el teatro estadounidense de los años 30 y, posteriormente, en el célebre "Actors Studio" de Nueva York, en donde estudiaron gente de la talla de Montgomery Clift, Marlon Brando, James Dean, Paul Newman, Al Pacino, Dustin Hoffman, Robert De Niro, Meryl Streep, Jane Fonda, Ellen Burstyn, James Gandolfini y un prestigiadísimo etcétera.

Recuerdo que hace varios años -seguramente hace más de una década- los grandes actores italianos Vittorio Gassman y Marcelo Mastroianni ridiculizaban en una conversación publicada en La Jornada la actuación "de método".

Uno de ellos, creo que Marcelo, decía: "Mira, este muchacho tan talentoso, De Niro: dicen que se fue varias noches a manejar un taxi para sentir lo que era ser realmente un taxista". Y Gassman, carcajeándose, respondía: "Sí, hombre, qué tontería: si yo quiero interpretar un taxista, me pongo una cachucha, me subo a un taxi, lo manejo y ya: soy un taxista... Qué manera de tomarse las cosas tan en serio".

De eso se ríe, en parte, Una Película de Guerra: de un actor de método que no se sale del personaje ni cuando hace el comentario en el DVD: sin duda, lo mejor del filme.

jueves, 28 de agosto de 2008

Cine en televisión para el jueves 28 de agosto




LOS PAYASOS (I Clowns, Italia-Francia-RFA, 1971), de Federico Fellini. Si exceptuamos 8 ½ (1963), acaso no haya película más “fellinesca” que Los Payasos. En ella, el genio de Rimini se muestra generoso, satírico, autoindulgente, vulgar. El Fellini de siempre y el mejor. Realizada originalmente para la televisión italiana, la cinta está dividida en tres partes: en la primera, el cineasta nos muestra sus insuperables reminiscencias infantiles del circo y los payasos (los que estaban dentro del circo y los que vivían fuera, como cierto maniático oficial fascista); en la segunda, vemos a Fellini y a su reducido grupo de producción realizando un documental sobre famosos “clowns”, con todo y las entrevistas de rigor; y en la tercera, vemos una representación en una pista circense de la muerte de un payaso, entendida, de hecho, como la muerte del circo mismo y de los propios payasos tradicionales. Una de las obras mayores de la última etapa fellinesca.

Canal 22; jueves 28, medianoche, tiempo del centro de México.

miércoles, 27 de agosto de 2008

El último de los mohica... digo, de los aguafiestas

Bordwell, señalando con su índice y su pulgar:
"tanto así me gustó El Caballero de la Noche"


Pues con la novedad que a David Bordwell no le gustó Batman, el Caballero de la Noche (Nolan, 2008). Pero en lugar de desgarrarse la vestiduras e irse sobre la yugular de Nolan (o ridiculizar la película y a los fans del filme), se dio a la tarea de tratar de explicarse -y explicarnos- el éxito no sólo de este nuevo Batman sino, en general, del cine basado en súper-héroes y/o cómics. Se trata de uno de los mejores ensayos de Bordwell en mucho tiempo y, sospecho, puede ser el borrador para un nuevo libro o, ya de perdida, de un ensayo más profundo.
El texto, aquí merito.

El cliché que yo ya vi/XXXV


Joel Meza propone:


El cliché del casi atropellado y/o de la vacuna contra el atropellamiento: Cuando un personaje principal debe cruzar corriendo calles con mucho tráfico, siempre habrá un carro que esté a punto de atropellarlo, pero se frenará a tiempo. Después de ese "por un pelito", el protagonista queda vacunado y puede seguir corriendo entre los carros sin ningún peligro. Ejemplo reciente: Mulder correteando al transportador de órganos en los Expedientes Secretos X: Quiero Creer.

Ahora bien, cuando el personaje es secundario la vacuna no sirve: después del sustito vendrá el atropellamiento real, que generalmente es mostrado en pantalla. Ejemplo reciente con SPOILER: el "levantador" francés en Búsqueda Implacable.

martes, 26 de agosto de 2008

El cliché que yo ya vi.../XXXIV


El exigente Duende Callejero propone:


El cliché de Famke Janssen maternal: Cuidadito cuando Miss Jansenn es la mamá o la figura materna en una película: de seguro le va ir mal a sus hijos.


En caso de duda, preguntar a:

a) Skye McCole Bartusiak en Don't Say a Word.

b) Dakota Fanning en Hide and Seek.

c) James Marsden (más que su novia, parecía su mamá) en cualquiera de los X-Men.

d) Jaymie Dornan en Turn the River.

e) Maggie Grace en Taken.

domingo, 24 de agosto de 2008

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../XLVIII


Seductor de Lujo (Quatre étoiles, Francia, 2006), de Christian Vincent. Una maestra de escuela (Isabelle Carré) recibe 50 mil euros de herencia y decide gastárselos en el lujoso Carlton de Cannes. Ahí se encontrará con el timador profesional Stéphane (José García) de quien se sentirá extrañamente atraída. El porqué una mujer tan de buen ver tendría que andar tras el tipejo encarnado por monsieur Garcia es uno de los muchos misterios de esta amoral comedia romántica. Este y otros misterios de la trama nunca se resuelven satisfactoriamente y la comedia va de mal en peor y en caída libre.


Búsqueda Implacable (Taken, Francia, 2008), de Pierre Morel. Un espía retirado (Liam Neeson) sufre el secuestro de su hija diecisieteañera en Francia de parte de una banda de malosos albanos. Antes de que usted pueda deletrear Charles Bronson, Neeson irá a la tierra de la Torre Eiffel a matar cristianos por decenas. Una entretenida B-movie de acción decentemente realizada por el buen artesano Morel (el de Adrenalina Total/2004). Mi reseña, aquí.


Dos Tontos en Fuga (Harold and Kumar Escape from Guantanamo Bay, EU, 2008), de Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg. La secuela de la inédita en México Harold and Kumar Go to White Castle (Leiner, 2004) nos presenta al descendiente de coreanos Harold (John Cho) y al hijo de indios Kumar (Kal Penn) meterse en problemas por andar quemando mota en pleno vuelo hacia Europa. Tomados como terroristas, Harold y Kumar irán de prisioneros a Guantánamo de donde escaparán para regresar a Estados Unidos. Una cinta que debió haber sido relajienta y subversiva termina convertida en una oda al conformismo más rancio. Mi reseña en REFORMA.


Camino a la Redención (Reservation Road, EU, 2008), de Terry George. Un melodrama suburbano que se sostiene buen tiempo por el talento de sus actores pero que, hacia el final, se desbarranca lamentablemente. El pequeño hijo de un profesor universitario (Joaquin Phoenix) es atropellado en la oscuridad de un carretera vecinal por el abogado divorciado Mark Ruffalo. El maestro no vio al asesino de su hijo, así que inicia la obsesiva búsqueda de él. Lo mejor del filme está en los minutos iniciales, con Jennifer Connelly interpretando desgarradoramente el sufrimiento de la madre del niño muerto. Lo malo es que luego siguen infinidad de coincidencias telenoveleras y un chocante histerismo dramático. Mi reseña en REFORMA.


Cazando al Seductor (Sex and Death 101, EU, 2007), de Daniel Waters. Una de las peores películas del año. El seductor del título en español (Simon Baker) recibe un misterioso e-mail con 101 nombres de mujeres. Muy pronto se da cuenta que se trata de las 29 mujeres con las que ha fornicado y las 72 restantes con las que se acostará. El correo electrónico le fue enviado a él por el descompuesto Oráculo de la Matrix y este conocimiento por adelantado le cambiará la vida al susodicho tipejo. Aunque, ¿a quién le interesa? (Ah, sí, también aparece por ahí Winona Ryder como una serial-killer feminista que se topará, hacia el final, con el seductor de marras pero, otra vez, ¿a quién le interesa?). Mi reseña en REFORMA.

Cine en televisión para el domingo 24 de agosto


USTEDES LOS RICOS (México, 1948), de Ismael Rodríguez. La continuación de Nosotros los Pobres (1948) acentúa la tragedia en la vida del estoico carpintero cantarín Pepe “el Toro” (Pedro Infante), la sufrida “chorreada” (Blanca Estela Pavón) y la palomilla barriobajera que los acompaña fielmente. La secuencia cumbre de la cinta es, por supuesto, el desbordado llanto de Infante ante la muerte de su “torito” –momento homenajeado y parodiado hasta la saciedad- aunque habría que recordar también el buen oído populachero del creador de los diálogos, Pedro de Urdimalas; el impecable “timing” cómico del chistosísimo “Mantequilla” en el papel de un “pocho” que regresa de los “Yunaites” para presumir que sabe inglés; y, en lo personal, esa escena de sublime machismo llorón en la que Infante llega, borracho, a festejar el cumpleaños de Pavón, todo besuqueado por una méndiga sonsacadora. “La Chorreada”, por supuesto, perdonará ese desliz de Pedrito. Faltaba más.

De Película; domingo 24, 20 horas, tiempo del centro de México.

sábado, 23 de agosto de 2008

El evangelio del cine mexicano (1978-2008) según Nexos


Gracias a un lector de este blog, Leo Galicia, descubro una encuesta realizada por la revista Nexos de este mes acerca de las mejores películas mexicanas de las últimas tres décadas. Los interrogados fueron muchos -actores, guionistas, escritores, cineastas, críticos, funcionarios del medio- y los resultados, discutibles, como debe de ser. La lista de las cintas aquí arriba.

PS. ¿Amores Perros en primer lugar, en serio? ¿Sólo cinco votos para Cadena Perpetua? ¿Ése es el tamaño de la desmemoria de los que respondieron la encuesta? Shame on them...

viernes, 22 de agosto de 2008

¿La peor semana del año?


No hay un blockbuster apabullante, no hay un filme de autor, no hay una película de culto... Ahora sí que puras mediocridades se estrenaron este fin de semana. Acaso se salva la B-movie de producción francesa Búsqueda Implacable y... ¿alguna más? ¿La cinta mexicana, por ejemplo?

jueves, 21 de agosto de 2008

Estar (pero bien) Guars

Honestamente, no sabía que se podían hacer bodas temáticas. Baboseando en la red, me encontré una boda sucedida en un lugar muy muy lejano...

Aquí, el novio -a la izquierda- a punto de decir que sí, pero antes una última careada con el compadre, falta más.




Ya con la adrenalina derramada, se tiene la valentía de decir que siempre sí. Ojo a la jueza Leia.




Una foto con los demás invitados que llegaron bien vestidos al bodorrio en el Planeta Tatooine.



Y, al final, pastelito, claro.


miércoles, 20 de agosto de 2008

A los maestros, con cariño/XVII


El cinecrítico, académico y pintor Manny Farber (1917-2008) acaba de morir. Iconoclasta y provocador, prefirió siempre el cine "termita" sobre "los elefantes blancos". Es decir, el cine aparentemente menor -las llamadas B-movies- sobre los grandes autores endiosados y los espectáculos hollywoodenses de apabullante presupuesto. Habría que revisar su libro Negative Space y, en especial, su canónico ensayo "White Elephant Art vs. Termite Art". Un ejemplo de su prosa, aquí:


"As a moviemaker, the businessman side of Sturges was superficially dominant. He even seems to have begun his career with the intention of giving Hollywood a lesson in turning out quick, cheap, popular pictures. He whipped together his scripts in record-breaking time, cast his pictures with unknowns, and shot them faster than anyone dreamed possible. He was enabled to do this through a native aptitude for finding brilliant technical shortcuts. Sturges tore Hollywood comedy lose from the slick gentility of pictures like It Happened One Night by shattering the realistic mold and the logical build-up and taking the quickest, least plausible route to the nerves of the audience. There are no preparations for the fantastic situations on which his pictures are based and no transitions between their numberless pratfalls, orgies of noise, and furniture-smashing. A Capra, Wilder, or Wellman takes half a movie to get a plot to the point where the audience accepts it and it comes to cinematic life. Sturges often accomplishes as much in the first two minutes, throwing an audience into what is generally the most climactic and revelatory moment of other films".

martes, 19 de agosto de 2008

Confesiones Verdaderas/XVIII


"... Cuando estábamos casados, hubo meses de mucha felicidad. Desgraciadamente, el carácter de Ernest es muy dificil. Esto le ha acarreado muchos problemas y disgustos, tanto en su carrera como en su vida privada. Lo peor de todo en él es que no se da cuenta de lo que hace y dice en sus momentos dificiles, en que sólo actúa por impulsos irrefrenables... Por otra parte, lo admiro por su arte histriónico. Creo que es uno de los actores de carácter más completos del mundo entero".



Katy Jurado sobre su marido de 1959 a 1963 Ernest Borgnine. Y aquí abajo, una muestra de que el oscareado Mr. Borgnine sigue igual de atrabancado. En esta entrevista, confiesa el secreto de su longevidad (Niños, no lo hagan en casa. Niñas, tampoco... O, en todo caso, inviten).



lunes, 18 de agosto de 2008

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../XLVII


Se Busca (Wanted, EU-Alemania, 2008), de Timur Bekmambetov. El debut hollywoodense de Bekmambetov (conocido en México por su tríptico milenario/vampírico in progress Guardianes de la Noche/Guardianes del Día/Guardianes del Crepúsculo/2004-2006-2009) es energético, entretenido, a ratos gracioso y ofrece un buen dueto actoral: el del joven ascendente James McAvoy -como un oficinista mediocre que se descubre a sí mismo como el asesino perfecto- y el de la súper-estrella hiper-sexy Angelina Jolie, en el papel de la ruda tutora de McAvoy. Nunca aburrida, la cinta me dejó un mal sabor de boca: en una temporada veraniega en donde hasta los héroes enmascarados ofrecen un buen grado de complejidad moral, la pirotecnia y la confusión de Se Busca me terminó por provocar molestia. Mi reseña en REFORMA.



La Edad de la Peseta (España-Cuba-Venezuela, 2006), de Pavel Giroud. Un simple melodrama de crecimiento juvenil que muestra las dificultades que enfrentan un niño de once años, Samuel (Iván Carreira), y su abuela fotógrafa española Violeta (Mercedes Sampietro), para aceptarse mutuamente en La Habana de fines de 1958, a punto de convertirse Cuba en un paraíso castrado... digo, castrista. El tono del filme es agradable, los actores están muy bien, hay un intento de diluir el típico maniqueísmo revolucionario -un personaje clave que decide irse a Miami no es retratado como un cerdezco gusano sino como un amable y sensible clasemediero-, pero la historia apenas si me llegó a interesar y la glorificación de los triunfantes barbudos (uno de ellos, viva estampa del Che) de plano me provocó urticaria.


Rojo como el Cielo (Rosso come il Cielo, Italia, 2006), de Cristiano Bortone. El niño toscano Mirco Mencacci (Luca Capriotti) pierde la vista al disparársele una vieja escopeta en la cara y, por lo mismo, es enviado a una escuela-internado para ciegos en Génova. Ahí, poco a poco, y enfrentado al anciano director de la escuela también invidente (Norman Mozzato) pero con la ayuda del benevolente maestro sacerdote Don Giulio (Paolo Sassanelli), Mirco descubrirá que puede "ver" con otros sentidos y con su imaginación. Así, robará la grabadora de la escuela, borrará unas cuantas cintas que a nadie le interesa ("son los evangelios") y sobre de ellos empezará a grabar todos los sonidos que le rodean. En esos primeros meses en esa escuela, la vocación de Mirco nacerá y, con el paso del tiempo, se nos informa, se convertiría en uno de los más prestigiados editores de sonido de cine italiano.

A decir verdad, dudo que este filme -supuestamente basado en los recuerdos infantiles del signor Mencacci- tenga mucho que ver con la realidad, pero ¿a quién le interesa? Un espléndido melodrama infantil genuinamente inspirador, Rojo como el Cielo es demasiado bello para ser cierto. Pero, de vez en cuando, necesitamos creer en estos cuentos idealizados e increíbles.

domingo, 17 de agosto de 2008

Cine en televisión para el domingo 17 de agosto


En una entrevista publicada hace varios años en la revista especializada Film Comment (julio-agosto 1994), Tian Zhuangzhuang (o Zhuangzhuang Tian, si escribimos su nombre al estilo occidental) confesaba que sus dos cineastas favoritos son Martin Scorsese y el maestro taiwanés Hou Hsiao Hsien, según Tian "el más grande cineasta chino en la actualidad". Aunque pudiera parecer extraño la elección de Scorsese y Hou, dos directores distintos si los hay, Tian dice la verdad: sea en la forma o en el fondo, los intereses y los estilos del italoamericano y el taiwanés pueden encontrarse en El Papalote Azul (Lan Fenzheng, China-Hong Kong, 1992), octavo largometraje del realizador.
El Papalote Azul cubre poco más de diez años de la historia de China en el siglo pasado, desde la aperturista época de Las Cien Flores (1956-57) hasta los albores de la caótica Revolución Cultural (1966-76), pasando por la violenta Campaña Antiderechista del 1957-58 y el fallido Gran Salto Adelante del 1959-61. Aquí es donde aparece la influencia del mencionado maestro Hou: como en las cintas del taiwanés, Tian elabora la crónica social y política del país a través de los avatares de una familia común y corriente, la formada por la maestra de escuela Chen Shujuan (Lu Liping), el bibliotecario Lin Shaolong (Pu Quanxin) y el pequeño hijo de ambos, el curioso y rebelde Tietou (Yi Tian).
Mandado a un campo de reeducación, Shaolong muere cuando le cae encima un enorme árbol. Viuda y apestada, Shujuan recibe la solidaridad de Li (Li Guodong), un compañero de trabajo de Shaolong que resulta ser quien lo había delatado. Arrepentido, Li se gana el cariño de Tietou (ahora encarnado por Zhang Wenyao) y de la misma Shujuan, con quien termina casándose. Sin embargo, poco después, agotado por el trabajo excesivo y sufriendo de anemia, Li muere, dejando de nuevo viuda a Shujuan, que vuelve a casarse, esta vez con un encumbrado líder del Partido, Lao Wu (Guo Baochang), quien termina en la picota cuando las Guardias Rojas irrumpen en su casa, en plena Revolución Cultural.
Como el papalote azul del título, construido amorosamente, movido caprichosamente por el aire, destruido una y otra vez, la felicidad parece inasible para Tietou y toda su familia. Sin embargo, la película nunca se da el lujo de ser depresiva. A pesar de todas las desgracias, Tian vehicula un discurso alegre, aderezado de momentos de felicidad diríase beatífica, con Tietou conviviendo con su madre, su comprensiva abuela, su "tío" Li o con la pequeña hija de su padrastro. Pareciera que a pesar de su precariedad -o acaso por eso mismo- los momentos felices iluminan la trágica vida de todos estos personajes, destruidos por las locuras de sus líderes.
El Papalote Azul vivió, después de filmada, una historia digna de otro filme: al ver los "rushes" de la película, los censores chinos prohibieron a Tian que la terminara. La cinta, no obstante, fue enviada a Hong Kong y, vía telefónica, el cineasta terminó por dirigir el montaje. Con ello, Tian demostró ser un perfecto émulo del terco y arrojado Tietou.

Canal 22; domingo 17, 22 horas, tiempo del centro de México.

sábado, 16 de agosto de 2008

7ma. Semana del Cine Alemán/II y último


El Corazón es un Bosque Oscuro (Das Herz ist ein dunkler Wald, Alemania, 2007), de Nicolette Krebitz. Marie (Nina Hoss) descubre que su violinista marido Thomas (Devid Striesow) no sólo la engaña con una amiga mutua sino que tiene otro hijo y que, por si fuera poco, no se coge él solo porque Dios es muy grande. Durante ese día que terminará en tragedia, Marie irá a platicar con su examiga -y amante de su marido-, tendrá una discusión telefónica con su madre, una plática inesperada con su distante padre -que, al parecer, no es más que una versión avejentada del marido- y terminará asistiendo, sin querer, a una decadente fiesta burguesa que parece haber sido organizada por los mismos perversotes de Ojos Bien Cerrados (Kubrick, 1999).

Ok, lo acepto. Acaso este woman's film -sin duda bien hechecito, bien actuado- necesita de una profunda apreciación femenina porque, desde mi perspectiva masculina -que no machista- no me pareció particularmente interesante. Si hay una película que hay que saltarse de la Séptima Semana de Cine Alemán, creo que puede ser ésta.



El Corazón es un Bosque Oscuro se exhibe hoy y mañana en la Cineteca Nacional.

Gana Parque Vía en Locarno 2008


GINEBRA, SUIZA.- La película mexicana Parque Vía de Enrique Rivero, ganó hoy el máximo galardón del Festival de Cine de Locarno, el "Leopardo de Oro". El film, que trata de desigualdades sociales a través de la historia del guardián de una casona semi-abandonada, ha ganado también el premio FIPRESCI de la crítica internacional.

La Opera prima de Rivero, un ingeniero industrial de origen español nacido en 1976, fue la película que abrió esta sexagésimo primera edición del estival de Locarno en lo que fue su presentación internacional después de haber cosechado éxitos en México. En marzo "Parque Vía" obtuvo en el Festival Internacional de Cine Contemporáneo de la Ciudad de México (FICCO) el premio a la mejor película latinoamericana y el del público.

Al llegar a Locarno, Rivero, en una entrevista con la emisora suiza Swissinfo indicó que, tras el éxito mexicano: "es ahora, en el exterior, donde nuestra película deberá probarse". La acogida fue muy buena; el diario Le Monde, por ejemplo, elogió el que la obra no "oponga de manera maniquea al esclavo y al amo" y el que por eso mismo represente "de forma aún más cruel la alienación social y el atentado contra la dignidad humana que constituye el destino" del protagonista.

La obra gira en torno a la historia de Beto, el guardián de una casona de Ciudad de México que está vacía desde hace varios años, un trabajo marcado por una soledad y una monotonía que terminan enfermándolo y separándolo del mundo exterior, que percibe como amenazante. Así, Beto desarrolla un miedo patológico contra ese mundo y el anuncio de la venta de la propiedad lo coloca frente a la encrucijada de salir y vivir, o buscar la manera de permanecer encerrado en sí mismo.

El director explicó en Locarno que esta historia fue el resultado de observaciones de varios años visitando Ciudad de México y opinó que el interés de su obra es que en parte es verídica, pues Beto es Norberto Coria que interpreta su propia vida en el film. Rivero explicó que "se le pasó por la cabeza la idea de convertir el film en un documental", pero que optó por la ficción porque de esa manera además de mostrar una realidad podía "expresar sus ideas". "La decisión de hacer una ficción fue para intentar comprender lo que puede sentir una persona que decide encerrarse voluntariamente, teniendo una vida cómoda y sin sobresaltos, y cómo debe desafiar el mundo exterior lleno de vida, de ruido, de color, pero también caótico, peligroso y violento", señaló Rivero. Pero lo que atrajo sobre todo al director de esta historia fue la relación del personaje con la familia para la que trabaja, es respetuosa y hasta de afecto, pero sin cruzar jamás los límites que marcan la diferencia de clases sociales.



Fuente: Agencia EFE

jueves, 14 de agosto de 2008

7ma. Semana del Cine Alemán/I


Y Después Vienen los Turistas (Am Ende kommen Touristen, Alemania, 2007), de Robert Talheim. El segundo largometraje de Talheim (Netto/2005, inédita en México) es un sencillo pero contundente melodrama de observación social sobre un joven alemán (Alexander Fehling) que, para cumplir con su "servicio civil" -en lugar del servicio militar obligatorio- es enviado a trabajar como asistente y corre-ve-y-dile en el museo del holocausto de Auschwitz, en la ciudad polaca de Oswiecim. Ahí, fungirá de ayudante/chofer/cuidador del octogenario anciano polaco Krzeminsky (Ryszard Ronczewski), un sobreviviente de Auschwitz que vive todavía en el campo de exterminio vuelto museo, reparando las añejas maletas dejadas por los judíos asesinados en esa fábrica de la muerte con el fin de que luego puedan ser mostradas a las decenas de turistas que se pasean por el sitio.

La relación del señor Krzeminsky y Sven -ése es el nombre del muchacho- será complicada desde el inicio, pero no por las razones obvias (el viejo es polaco, el muchacho es alemán; Krzeminsky es un sobreviviente del Holocausto, Sven viene del país que fue gobernado por Hitler). Más bien, la relación es dificil porque uno es un viejo testarudo y orgulloso mientras el otro es un muchacho despreocupado y a veces hasta indolente. La tensión es más generacional que, digamos, histórico-culposa.

Por supuesto, el lugar común afirma que el muchacho aprenderá una lección en manos del sabio anciano -y de alguna manera eso es precisamente lo que pasa-, pero la forma en la que esto sucede es mucho más sutil de lo que uno podría haber esperado. Un filme inteligente y divertido que, esperemos, encuentre distribución comercial en México.


Y Después Vienen los Turistas se exhibe mañana viernes (16:30 y 21:00 horas) y el sábado (18:45 horas) en la Cineteca Nacional, dentro de la Séptima Semana del Cine Alemán, que inició hoy con Las Flores del Cerezo (2008), de Doris Dörrie.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Lucas mejora Singin' in the Rain

Y con la novedad que George Lucas ha decidido restaurar Cantando bajo la Lluvia (Donen y Kelly, 1952) para re-estrenarla mundialmente. Se ha filtrado el trailer y una entrevista a Mr. Lucas que provocará a todos los fans auténticas lágrimas.

¿Cinéfilo o cinemaníaco? (y sigue la mata dando)

Jules: Qué onda con la pobre chinita a la que le doblaron la voz en la ceremonia inaugural de las Olimpiadas... Me recuerda a...
Jim: Claro, claro... Ya sé. De hecho, ya tenía pensado hacer una entrada al respecto (no me vas a ganar la idea). De hecho, ya está. El final de Cantando bajo la Lluvia (Kelly y Donen, 1952) lo puedes ver en el blog.
Jules: Eeeh... Sí... Claro (de verdad que es pesado).

martes, 12 de agosto de 2008

¿Cinéfilo o cinemaníaco? (addenda)


Jules: Estaba viendo El Demoledor la otra vez y me divirtió mucho.

Jim: Ah, sí, claro... Recuerdo haberla visto en el momento del estreno (O sea, yo estuve antes ahí)... Me pareció muy divertida. Incluso escribí algo sobre ella (Entiende, lo sé todo). Deja busco mi reseña y te la mando...

Jules: Eeeh... Sí, claro (Qué pesado este tipo).


Conversación virtual en una entrada anterior que me hizo buscar y encontrar la siguiente reseña, escrita un de junio de 1994:



Ya no es posible, en definitiva, hacer una película de acción a la antigüita. Toda cinta de acción pura de los años noventa que se precie de serlo bordea concientemente entre la autoreflexión genérica (El Último Gran Héroe) o la autoparadia desbocada (la serie de Arma Mortal). Salen sobrando ya cintas burlescas con el sello ZAZ (Zucker-Abrahams-Zucker) al estilo de ¿Y... Dónde Está el Piloto? o ¿Y... Dónde Está el Policía?, pues dentro de las mismas cintas de clase A con Stallone, Swarzenneger o Willis la autoparodia forma parte fundamental del filme, por lo menos tanto como las colisiones automovilísticas, las ráfagas de Uzi o los rescates de último momento. Es más: una película de Stallone que no haga referencia a Swarzenneger (y viceversa) ya no es una película de Stallone. El cine de acción hollywoodense se ha convertido pues, en este fin de siglo, en un metacinema, no en "the movie" sino en "the moviest".

Este movimiento va claramente en dos direcciones: hacia la reflexión brechtiana en un nivel intelectual nunca alcanzado antes por el género (El Último Gran Héroe) y, sencillamente, hacia el caos (El Último Boy Scout). El más mediocre cine de acción no es, curiosamente, este último sino uno que va siendo cada vez más raro: aquel cine de acción que todavía se toma en serio a sí mismo (las películas con Steven Seagal, Chuck Norris, et al). La única excepción a la regla: el neoclasicismo que ha rodeado concientemente a las cintas protagonizadas por Jean-Claude Van Damme, llegando a un punto insuperable con esa obra mayor de acción pura que es Hard Target de John Woo.

El Demoledor (Domolition Man, EU, 1993), el más reciente producto para el lucimiento de Sylvester Stallone, es precisamente una cáotica y relajienta película de acción que opta por la autoparodia más directa ante un género que después de El Último Gran Héroe ya no pudo quedar igual.

Daniel Waters, Robert Renoau y Peter M. Lennov, los tres guionistas acreditados en la cinta, se preocupan más por mover concientemente a risa que por seguir la monótona cacería que el típico chota abusador (es decir, Stallone) realiza para atrapar y/o escabechar al guasonesco super-delincuente Simon Phoenix (Wesley Snipes francamente tintanesco), en el ridículamente idealizado San Angeles del año 2032, una megalóposis que "antes" se llamaba Los Angeles.

Casi una versión corregida y aumentada de la woodyallenesca El Dormilón, la trama muestra al super policía John Spartan y al super criminal Simon Phoenix despertando en el siglo XXI después de haber pasado más de treinta años "encapsulados", el primero acusado por provocar accidentalmente la muerte de 30 civiles --acusación que, but of course, resulta ser falsa-- y el segundo por ser uno de los delincuentes más peligrosos de la época. En el San Angeles en el que despiertan Spartan y Phoenix se hace el amor con cascos y no está permitido el contacto físico sexual, se han prohibido el cigarro, los chocolates, el alcohol, la carne y todo lo que no sea "saludable", se castiga con multas a quien diga una mala palabra y hay un líder-gurú vestido como hare-krishna que es el que domina supuestamente, todo el mundo. Hay también, faltaba más, un líder rebelde que vive --adivine usted-- en las alcantarillas de la ciudad y que lucha por la libertad de comer lo que sea, vestir como desee y hablar como se le hinche. Sobra apuntar, qué remedio, que el criminal pasa a mejor vida, el líder-gurú resulta ser un ojete, el lider rebelde (el comediante Denis Leary) gana la batalla final con ayuda de Spartan y que este último besa a su compañera-fan policiaca (Sandra Bullock) con la que seguramente hará el amor como se debe y etcétera, etcétera, etcétera.

Genuinamente graciosa las más de las veces (Stallone tejiendo un sueter como parte de su "re-educación", Stallone enterándose que hay una biblioteca que lleva el apellido Swarzenneger en honor de un famoso presidente que antes había sido actor), El Demoledor es otra cinta más de acción que ha perdido muchos de sus tics genéricos para irse apropiando de los de la comedia de situaciones o, incluso, del slapstick más desatado.

domingo, 10 de agosto de 2008

¿Cinéfilo o cinemaníaco?


David Bordwell ha escrito, en su blog, una entradas brillante y divertida. No sólo se da a la tarea de hacer una capciosa distinción entre los cinemaníacos ("...cinemaniacs like only certain sorts of movies—usually American, often silent, sometimes foreign, seldom documentaries") y los cinéfilos ("Cinephiles by contrast tend to be ecumenical... Look at any smart critic’s ten-best lists. You’ll usually see an eclectic mix of arthouse, pop, and experimental, including one or two titles you have never heard of. Obscurity is important; a cinephile is a connoisseur"), sino que, además, revela algunas de las estrategias ofensivas/defensivas más usadas en cualquier buen debate cinefílico. Confieso, mea culpa, que he usado algunas de estas tácticas no tanto en mis reseñas en REFORMA, pero sí en las páginas virtuales de este blog.

¿Y usted, es cinéfilo o cinemaníaco? ¿Ha usado algunos de los sucios trucos que describe Bordwell en una discusión cinefílica?

(Ah, claro, la entrada completa de Bordwell, aquí).

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../XLVI


La Otra Reina (The Other Boleyn Girl, GB-EU, 2008), de Justin Chadwick. Una ridícula telenovela que juega con los hechos históricos -nada de malo hay de ello si lo hiciera bien- para contarnos la historia de Enrique VIII (Eric Bana) y sus amores con las hermanas Bolena, María (Scarlett Johansson) y Ana (Natalie Portman). Para ser amables, una cinta incoherente, por más que los recursos de producción sean irreprochables. Mi reseña en REFORMA.

El Encierro (An American Crime, EU, 2007), de Tommy O'Haver. Sobre un caso criminal auténtico sucedido en Indiana en los años sesenta -una mujer (Catherine Keener) mantuvo durante varios meses a su hija postiza en el sótano para torturarla de forma inclemente, con la "ayuda" de los hermanos postizos y amigos de la muchachita (Ellen Page, notable)-, O'Haver nos entrega una crónica de horror y violencia familiar que, a veces, es dificil seguir viendo. En su cuarto largometraje, el especialista en comedias juveniles O'Haver (Anímate/2001; Ella Está Encantada/2004) ha cambiado radicalmente de registro y no lo ha hecho del todo mal, aunque hacia el desenlace el guión escrito por el propio director e Irene Turner optó por un camino dramático/narrativo por lo menos discutible. Mi reseña, próximamente, en Cinevertigo.

sábado, 9 de agosto de 2008

Y... ¿dónde está el autor?/I


"... Creo que se le da demasiada importancia a las cosas de la realización, especialmente a los directores. Esto atañe a la crítica; son teorías de Cahiers du Cinéma que no comparto totalmente. Para mí, el problema del cine es el del escritor. Es mucho más fácil realizar que escribir. El problema es la concepción de la obra en la máquina de escribir. Creo que hay mucho de puras teorías en todo lo que se habla de los problemas de la realización. Una vez que la obra está completamente escrita, la realización es un problema relativo...

Hay un gran desconocimiento del cine y una idealización del director. Me fastidia que se le idealice. Cuando uno conoce su profesión, la realización no es algo tan complicado ni tan terrible, si uno ha planeado su obra. Tal vez sea porque yo escribo o colaboro en las historias de mis películas. Cuando el director no escribe la historia que filma tiene la obligación de colaborar y de participar de ella para poderla visualizar...

Vivimos en la época de la palabrería..."


Luis Alcoriza, en una entrevista que le hizo Emilio García Riera y que apareció publicada en La Cultura en México de Siempre! el 19 de mayo de 1965. La entrevista fue realizada ante el estreno de Tarahumara (1964), de Alcoriza.

viernes, 8 de agosto de 2008

Numeralia cinéfila


Gasto que representa para una familia de cuatro miembros ir al cine en México: 456 pesos

Precio de una película pirata: 16 a 20 pesos

Gasto mínimo por persona para ir al cine: de 80 a 114 pesos

Porcentaje de cinéfilos que prefiere ver películas en la televisión abierta y/o de paga: 28%

Porcentaje de cinéfilos que prefiere rentar películas: 12%

Porcentaje de cinéfilos que prefiere ver cine en el cine: 31%

Porcentaje de cinéfilos que prefiere comprar películas: 29%

Porcentaje de cinéfilos (entre los que prefieren adquirir películas) que compran películas piratas: 70%

Frencuencia con los que compran películas piratas lo hacen: 33% diariamente, 27% cada 15 días, 23% cada mes

Porcentaje de cinéfilos que tiene ingresos mayores a 14 mil pesos mensuales: 20%

Porcentaje de cinéfilos que prefiere ver cine americano: 48%

Porcentaje de cinéfilos que prefiere ver cine mexicano: 25%

Géneros preferidos por los cinéfilos mexicanos: 26% de acción, 15% comedia, 12% infantiles y 11% horror.


Fuente: PROFECO, nota de Notimex, publicada el martes 5 de agosto, sobre el consumo de cine en el D.F. y su área conurbada.

jueves, 7 de agosto de 2008

Programas dobles


El número de agosto de Sight and Sound -que, por cierto, maldita sea, aún no me llega- tiene como atracción central una encuesta hecha a 52 críticos y/o programadores: ¿cuál sería su utópico programa doble, ahora que han dejado de existir desde hace mucho tiempo?

Los que tienen menos de 30 años no lo vivieron, pero los que pasamos de las cuatro décadas todavía podemos recordar esas míticas idas al cine para ver un noticiero, unos anuncios, los trailers de rigor, una cinta "viejita" y un filme de estreno. Aunque parezca mentira, en el Cinema Culiacán 70 de mi infancia y adolescencia vi el que, hasta el momento, ha sido el más grande programa doble de mi vida: El Gran Escape (Sturges, 1963), intermedio, y el estreno de El Tambor de Hojalata (Schlondorff, 1979).

Con Steve McQueen escapándose y volviéndose a escapar me emocioné tanto que ahora entiendo que los recuerdos que conservo de ese momento los debo de haber idealizado. Con El Tambor de Hojalata, en contraste, aluciné. Tendría yo 15 años, cuando mucho, y no entendí gran cosa de lo que veía en pantalla. Pero igual me fascinó. Y sigo fascinado.

¿Algún programa doble que compartir? O si no se vivió en esa época, ¿cuál sería el programa doble ideal que ustedes organizarían?

miércoles, 6 de agosto de 2008

El canon fílmico/II


En una entrada anterior, un lector de este blog, Christian Cueva, se preguntaba y nos preguntaba: ¿quiénes de los cineastas jóvenes vendrían a sustituir a los Ford, Kurosawa, Tarkovsky, Bergman, Hitchcock, et al? A bote pronto, yo diría que nadie: sería cómo ver qué dramaturgo inglés vendrá a suplantar a Shakespeare. Creo que sería injusto para los cineastas jóvenes contemporáneos esperar que alguno de ellos sustituya a, por ejemplo, Luis Buñuel. Palabras mayores.

Podemos reformular la pregunta: ¿de los cineastas jóvenes -digamos, los que debutaron en la década pasada hasta el nuevo siglo- hay alguno con el trabajo y la ambición para ser un nuevo Martin Scorsese, un Francis Ford Coppola en sus buenos tiempos, un Woody Allen, un Fassbinder, un Ken Loach, un Resnais, un Chabrol, un Ettore Scola...?

Scorsese mismo ha declarado que el nuevo Scorsese ya está con nosotros: Paul Thomas Anderson. Lo dirá Marty, pero yo no estoy tan seguro de ello. ¿Apuestas personales?

martes, 5 de agosto de 2008

El cliché que yo ya vi/XXXIII (con spoiler)


Joel Meza propone:


El anti-Kane: Nadie tiene la vida comprada, excepto los personajes que tienen algo importante qué decir en una película, en cuyo caso, usan su último aliento para soltar completita una confesión o información clave para el desarrollo de la trama. Dicho lo cual, expiran. Ni un minuto antes ni un minuto después y sin dejar frases a medio decir, ya no digamos términos crípticos como "Rosebud" o algo dpor el estilo. Michelle Yeoh honra este cliché en La Momia: La Tumba del Emperador Dragón.

lunes, 4 de agosto de 2008

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../XLV


Sobre Mi Cadáver (Over Her Dead Body, EU, 2008), de Jeff Lowel. Una de las peores películas del año. Una intragable mujer (Eva Longoria Parker) vuelve de la tumba para que su agradable novio (Paul Rudd ganándose la papa) no se enamore de una psíquica caderona (Lake Bell). Por qué una cinta de esta naturaleza logró ser producida es un misterio digno de los Expedientes X. Mi reseña en MURAL y, también, aquí.

Solos contra el Mundo (Ha-Buah, Israel, 2006), de Eytan Fox. Una convencional historia romeo-julietesca ambientada en el Tel Aviv contemporáneo. La novedad es que la pareja que proviene de bandos rivales es gay: uno es un joven judío que hace su servicio militar en un punto de revisión y el otro es un muchacho palestino que vive en Nablus y con un futuro cuñado miembro de Hamas. El fatalista melodrama gay es lo de menos: lo interesante es atestiguar un rostro de Israel desconocido para el gran público. Mi reseña en REFORMA.

domingo, 3 de agosto de 2008

El canon fílmico/I


¿Qué es una obra maestra? ¿Qué es lo que hace a una obra maestra ser lo que es? Paul Schrader se pregunta estas y otra preguntas en lo general -en el terreno de las artes- y en lo particular -en el ámbito del cine. El ensayo completo de Schrader está aquí, con todo y su lista de 60 obras maestras del cine de todos los tiempos, divididas en tres categorías: las de oro, las de plata y las de bronce. Veinte en cada división.

Harold Bloom, en su monumental ensayo El Canon Occidental se pregunta cuál es el autor sin el cual el canon literario no podría existir. Shakespeare es la respuesta. Y si uno tuviera que elegir una sola obra de este autor, ¿cuál sería la elegida? Hamlet, responde Bloom.

Siguiendo el ejercicio, Schrader llega a la conclusión de que el autor fílmico sin el cual el canon cinematográfico no sería el mismo es Jean Renoir. ¿Y su mejor película?: Las Reglas del Juego (1939). Por lo tanto, para Schrader, Las Reglas del Juego ocupa el primer sitio en su canon.

Por mi parte... Déjeme ver: ¿mi autor canónico?: Alfred Hitchcock. ¿Su mejor película? Caray: sólo porque me obligan: Intriga Internacional (1959). (Y que conste en actas: si me interrogan mañana, contesto de forma diferente).

sábado, 2 de agosto de 2008

Your Movie Sucks!/XI (con perdón de Roger Ebert)

Una de las peores películas del año. ¿Mi disculpa?: me pagan por ver esta clase de bodrios. ¿Cuál es la suya? ¿Una invasión de zombies y el cine era el único lugar en donde usted podía refugiarse? Ok, lo acepto.
Aquí abajo, el trailer de Sobre Mi Cadáver, por si no se convence.

viernes, 1 de agosto de 2008

Batman vs. Wall-E

Imagen de Viridiana Diezmartínez


Ok. Va el duelo del mes. ¿Cuál de las cuatro películas de las semanas de julio será el filme ganador? Tengo la sensación que el duelo será entre los dos monos de la imagen. No se valen hipocresías democráticas panistas, acarreos cínicos priístas ni cochineros perredistas. Voto por voto... etcétera. La encuesta, aquí, a la derecha.