Envíos gratis a México

martes, 30 de septiembre de 2008

Ara fa un any...

Diseño de Viridiana Diezmartínez


365 días después de haber iniciado este blog y después de 522 entradas, aquí seguimos. El top-three más comentado de este espacio cinefílico, tenía que ser, le pertenece a Batman, al General Ascencio y otra vez a Batman. Qué remedio.

La entrada más comentada (66 participaciones) ha sido la de Los Aguafiestas, sobre los cinecríticos de aquí y de allá que no babearon con Batman, la segunda (56 comentarios) le pertenece a Arráncame la Vida y la tercera, Puros Tiros Derechos (44 participaciones), sobre las grandes peleas cinematográficas, que no tienen nada que ver con las oscuras y confusas peleas batmanescas. Gracias a todos los visitantes consuetudinarios, a los amigos, a los lectores y a los críticos de este crítico.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../LIII


Pues más bien, sé poco, porque en estos días he revisado otras cosas y me he retirado de la cartelera comercial.


Caramelo (Sukkar-Barat, Líbano-Francia, 2007), de Nadine Labaki. Una convencional pero bien hechecita woman's film con cinco mujeres -entre ellas la bellísima protagonista/directora Labaki, la de los ojazos que aparece en la foto- enfrentadas a diferentes dilemas personales/existenciales. No hay nada extraordinario en todo ello, pero el filme está dirigido con seguridad por la debutante Labaki quien, además, contó con un magnífico reparto femenino de no-profesionales. Mi reseña en REFORMA.


Hermanastros (Step Brothers, EU, 2008), de Adam McKay. Otra comedia de la cada vez más agotada fábrica Apatow. Will Ferrell y John C. Reilly son los hermanastros del título, dos verdolagones que a sus 40 años de edad, todavía viven con sus desesperados padres. La comicidad de ver a estos dos Chabelos botijones comportarse como adolescentes de 12 años es francamente dudosa. Y más cuando el gag escatológico que no puede faltar tiene que ver con que Mr. Ferrell toca con sus destos en primero plano la batería de Mr. Reilly. Mi reseña en REFORMA.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Cine en televisión para el domingo 28 de septiembre


LOS SUEÑOS DE AKIRA KUROSAWA (Akira Kurosawa’s Dreams, EU-Japón, 1990), de Akira Kurosawa. El antepenúltimo filme de Kurosawa está formado por ocho oníricos cortometrajes cuyo único tema común es, acaso, la relación del hombre con la naturaleza, las tradiciones y su difícil futuro amenazado por la guerra y la destrucción. Curiosamente, el más famoso de los segmentos –¿y acaso el mejor?- es el que menos tiene que ver con los demás: un joven japonés estudiante de arte se pierde mentalmente estudiando los cuadros de Van Gogh en un museo y, en su imaginación, termina viajando hasta la campiña francesa en donde el mismísimo pintor holandés (Martin Scorsese, nada menos) le habla atropelladamente de la luz, el Sol y la imposibilidad por dejar de pintar. Un gran momento fílmico dentro y fuera de la pantalla: un joven maestro (Scorsese) inclinándose ante el viejo maestro (Kurosawa) y los dos inclinándose ante los cuadros y el color de Vincent Van Gogh.


Cinemax este, domingo 28, 20 horas, tiempo del centro de México.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Paul Newman (1925-2008)

Hasta siempre, Eddie Felson

DOCSDF 2008/II y último


Good Copy Bad Copy (Dinamarca, 2007), de Andreas Johnsen, Ralf Christensen y Henrik Moltke. Hace ya varios años, en un reportaje que hicieron en el Primera Fila de REFORMA, la que luego sería mi editora me preguntaba acerca de la ya entonces invencible piratería callejera de estrenos y clásicos fílmicos mundiales. Recuerdo haberle contestado que eso, en realidad, era nada comparado con el reto que se iba a enfrentar Hollywood y la industria musical en los años por venir, en la medida que la red se extendiera cada vez más.

No es difícil explicar las razones de la piratería callejera: se trata de ganar dinero y ya. La lógica es económica -y, por supuesto, delincuencial. Es un poco más complicado explicar la piratería en la red: a veces, ahí nadie gana nada, económicamente hablando.

Se trata, más bien, de otro fenómeno. El admirador de, digamos, Carl Dreyer, que posee en su videoteca buena parte de la obra del cineasta danés, sube a la red sus películas no para ganar un centavo sino para compartir su entusiasmo con alguien más. Lo que persigue este hipotético admirador dreyeriano o el que se molesta en subir a la red los filmes que Chaplin hizo para Sennet o el que edita alguna escena de Tin-Tan en El Rey del Barrio (Martínez Solares, 1950) para dejarla en youtube no tiene nada que ver con el interés económico. Su entusiasmo y amor por lo que piratea es genuino... Lo que no exenta que, bajo las leyes de varios países, muchas de estas actividades sean ilegales.

En Good Copy Bad Copy, documental danés -pero hablado en inglés- de una hora de duración, se tratan este tipo de casos: la ilegalidad del más creativo sampling -a través del caso paradigmático de Danger Mouse y su juego con el disco blanco de The Beatles-, el punto de vista de la MPAA hollywoodense y su amenaza a la industria fílmica -a partir de una larga entrevista con el ejecutivo Dan Glickman-, el fallido intento de prohibición de PirateBay.com en Suecia, lo que provocó una fuerte reacción social en contra -"¿qué se creen los estadounidenses para decirnos lo que debemos hacer en la red?"- y que terminaría hasta en la creación ¡del Partido Pirata sueco!, además de varias entrevistas con académicos, ejecutivos, creadores y, por supuesto, corsarios de todo el mundo (rusos, brasileños, nigerianos...).

El resultado es un documental valioso, bien informado y provocador, que cuestiona la validez y alcance de los derechos intelectuales y la avidez económica de las megacorporaciones musical y fílmica. No diré que todas las argumentaciones son convincentes, pero sí, por lo menos, discutibles. Y para que nadie acuse a estos cineastas daneses de ser incoherentes, su filme está disponible de manera gratuita en la red, aquí.


Good Copy Bad Copy se exhibe hoy en el DOCSDF 2008 en Jaima Plaza Río de Janeiro a las 22.15 horas.


PS. Otra recomendación para hoy: la magnífica función doble en la Sala Julio Bracho del Centro Cultural Universitario de Niños Fidencio: de Roma a Espinazo (a las 18 horas) y Los Últimos Héroes de la Península (a las ocho de la noche), ya revisados por un servidor en este mismo blog.

viernes, 26 de septiembre de 2008

DOCSDF 2008/I



Hoy inicia el Tercer Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México, con homenajes, retrospectivas, concurso y competencia oficial en corto y largometraje. Programación e información, aquí. Por lo pronto, el día de hoy se pueden revisar algunas cintas ya vistas y comentadas en este espacio o en cinevertigo.com por un servidor: Trazando Aleida (México, 2008) -en Cinemex Insurgente, sala 7, 20:30 horas-, Los Laberintos de la Memoria (México, 2006) -en la sala Julio Bracho del Centro Cultural Universitario, a las 18 horas- y el recientemente revisado aquí, Zeitgeist (EU, 2007), en Plaza Loreto, a las nueve de la noche. En los próximos días daremos cuentas de algunos otros filmes. No tantos como quisiéramos, pero la lucha se le hace.

jueves, 25 de septiembre de 2008

El cine que no vimos/II


En cinevertigo.com está la reseña del magnífico documental televisivo en cuatro partes The Century of Self (2002), que no está disponible en DVD pero sí en la red de manera gratuita y legal. Ahora pasemos a analizar otra serie documental del mismo realizador británico, Adam Curtis que, por desgracia, tampoco está en DVD pero sí en Internet, lista para ser descargada legamente.


Me refiero a The Trap: What Happened to Our Dream of Freedom (GB, 2007), producida bajo los auspicios –como todos los demás trabajos de Curtis- de la BBC británica. Exhibida fugazmente en la Ciudad de México en el FICCO 2008, la teleserie está conformada por tres capítulos de una hora de duración, disponibles para su descarga en el sitio theDossier.ukonline.co.uk, en la sección de vídeos de filosofía (para ser exactos, aquí).


La idea central de la teleserie es la siguiente: los gobiernos de las últimas décadas de Estados Unidos y la Gran Bretaña han optado por privilegiar una idea mecanicista/sistémica del ser humano y un tipo de libertad llamada “negativa”, acuñada teóricamente por el gran pensador liberal Isaiah Berlin en plena Guerra Fría.


En pocas palabras, Curtis nos dice que, bajo la influencia del Premio Nobel John Nash (idealizado en la ñoña biopic Una Mente Brillante/Howard/2001) y su teoría de juegos, los gobernantes entendieron al ser humano como un individuo egoísta, centrado en sí mismo y en sus propios intereses (capítulo Fuck You Buddy). Si todo esto es cierto –y, además, si la mano invisible del mercado resuelve todos los conflictos: ajá, como en Estados Unidos-, entonces hay que diseñar la sociedad y el gobierno como un sistema de personas que buscan, sin matices, su propia supervivencia.


Bajo esta visión radical pero limitadamente utilitaria (capítulo The Lonely Robot), los gobiernos europeos y el estadounidense optaron por hacer que el Estado siguiera los deseos de los ciudadanos, deseos que han sido previamente diseñados por el mercado mismo y sus manipulaciones.


En el tercer capítulo, We Will Force You to Be Free, está el centro del alegato de Curtis, lo más interesante y polémico de la teleserie. Aquí, el cineasta echa mano de Isaiah Berlin y su diferenciación entre dos tipos de libertades, la negativa (que no tiene ideales, pero que permite que cada individuo busque su propio camino) y la positiva (que Berlin entiende como peligrosa, pues es la raíz de los cambios violentos, las revoluciones e, incluso, los totalitarismos).


En esta última parte, decía, está el corazón de los argumentos de Curtis, tan fascinantes como discutibles: siguiendo las muy pertinentes advertencias de Berlin, quien definió las libertades negativas y positivas en plena Guerra Fría, los gobiernos occidentales y capitalistas abrazaron de forma extrema la idea de propugnar por una libertad negativa, optando por un diseño institucional que ha renunciado a buscar el bien común, alegando que esta búsqueda, además de inútil, puede terminar en la construcción de regímenes totalitarios.


Curtis no es tan convincente en sus alegatos como en The Century of Self, pero esto es comprensible: en esta ocasión, está pisando terrenos más pantanosos, histórica e ideológicamente hablando. Lo que sí sigue siendo indiscutible es el extraordinario talento de Curtis para montar entrevistas, fragmentos musicales, fotografías, películas, mientras su propia voz –él es el narrador- integra todo en una absorbente propuesta intelectual, años luz de las simplificaciones del mucho más popular -y populista- Michael Moore.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Rostros, cuerpos, personalidades... actrices


Un lector asiduo de este blog, me pide que anote con cuáles bellezas nacionales fílmicas de la Época de Oro me quedo (digo, metafóricamente hablando... brincos diera que fuera de verdad). Sin un orden particular:





Por desgracia, casi toda cubierta




Probablemente la más versátil de todas las actrices mexicanas





¿El rostro más bello del cine mexicano?: puede ser






La inevitable




Una de las favoritas de Buñuel




Y, claro, otra inevitable



PS. Hay otras actrices de las que no encontré imágenes adecuadas: Lilia Michel, Ariadna Walter y Rosita Arenas. Pero quienes las recuerdan, saben que es imposible olvidarlas en sus papeles claves.

martes, 23 de septiembre de 2008

Cortos del CUEC


No es el documental el hermano despreciado del cine –después de todo, el cine documental se ve de vez en cuando en las salas comerciales- sino el cortometraje. Es más: ¿cuántos filmes de corta duración ha visto usted en pantalla grande, sin contar los que son programados y exhibidos en festivales como el de Guadalajara?

Por lo mismo, se agradece que el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM (el CUEC, pues) haya puesto en venta algunos de los filmes de corta duración realizados por sus estudiantes y egresados.

El primer volumen de cortos del CUEC está conformado por La Casa de Enfrente (México, 2003, 27 minutos), de Tonaitúh Martínez; Zona Cero (México, 2003, 27 minutos), de Carolina Rivas; y Los No Invitados (México, 2003, 25 minutos), de Ernesto Contreras.

El primer filme es una simpática sexy-comedia en la que una inexperta jovencita ciega (Evangelina Sosa) recibe consejos de su experimentada vecina y amiga Flor Payán, mismos que termina aplicando con el hermano de ella, de la amiga, interpretado por Paul Choza. Martínez no ha vuelto ha dirigir nada desde entonces, pero ha seguido en el medio como notable director de fotografía de La Vida Inmune (Cervantes, 2006) y la extraordinaria Párpados Azules (Contreras, 2007).

Zona Cero es una seria y tremendista adaptación rulfiana (en concreto, del cuento No Oyes Ladrar los Perros) escrita y dirigida por Carolina Rivas. En ella, en un paisaje suburbano, desolado y en blanco y negro (cámara de Pablo Ramírez), Arturo Ríos carga el cuerpo de su hijo adolescente, mortalmente enfermo. La realización de Rivas es impecable, aunque todo el asunto no pasar de ser un mero ejercicio de estilo. Rivas ha debutado ya en el largometraje con el documental El Color de los Olivos (2006), no visto por un servidor.ç

El último cortometraje es el plato fuerte: se trata del intrigante Los No Invitados, ganador del Ariel 2004 a Mejor Corto de Ficción, realizado por los hermanos Ernesto (director) y Carlos (guión) Contreras, responsables, pocos años después, de la ya mencionada Párpados Azules.

En Los No Invitados seguimos a una mujer clasemediera de mediana edad, una tal Asunción Gómez (Laura Padilla), quien ha perdido el sueño, convencida de que un tiempo atrás tuvo una experiencia mística que ahora trata de dilucidar. El estilo elusivo de los hermanos Contreras –Ernesto también es el editor- es más interesante de lo que narran, que termina enterrado en lo que nosotros pensamos y suponemos.

Es en este tipo de trabajos en donde DVDs como éstos tienen su auténtico valor: nos descubren el inicio estilístico/temático de lo que puede ser, acaso, una de las carreras fílmicas más prometedoras en este inicio de siglo en México: la de los hermanos Ernesto y Carlos Contreras.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../LII


Opera (México, 2007), de Juan Pablo Riveroll. Vista en Guadalajara 2007, la opera prima de Riveroll nunca terminó de convencerme, por más que a algunos les pareció valiosa. La historia de un escritor fracasado (Arturo Ríos) que escribe guías turísticas y que se ha escapado por la carretera con una jovencita veinteañera (guapísima Marina Mogro) me pareció cliché puro y, además, aburrido. Un colega me dijo en Guadalajara que simplemente no había entendido la película. Puede ser. Una antigua discusión al respecto se dio en este blog a inicios de año. Aquí puede leerla.


Mejor es que Gabriela No Se Muera (México, 2007), de Sergio Umanksi. El director del buen corto Aquí Iba el Himno (2002) debutó en el terreno del largometraje con esta dispareja pero nunca aburrida farsa ambientada en el mundo de las telenovelas mexicanas. Un guionista (Mauricio Isaac) tiene que matar -ficticiamente hablando, claro está- a la malvada de la telenovela Destino de Amor, encarnada por Gabriela Roel, siempre y cuando un abusivo cuico (Dagoberto Gama), fanático del citado culebrón, lo permita. Mi reseña en REFORMA.


Los Extraños (The Strangers, EU, 2008), de Bryan Bertino. Otra opera prima. Se trata de un convencional pero bien hechecito saqueo/homenaje de las premisas de las slasher-movies de los años 70. Una pareja de novios en pleno rompimiento (Liv Tyler y Scott Speedman) se ven asediados por tres psicopátas enmascarados en medio de la noche, en una solitaria casa de campo. Los primeros 25 minutos, antes de que inice la acción, y el desenlace a plena luz del día, son los momentos más notables de este derivativo ejercicio de estilo. Mi reseña en REFORMA.


¿Cómo Sobrevivir a Mi Ex? (Forgetting Sarah Marshall, EU, 2008), de Nicholas Stoller. Y para variar, otro debut más. El peor de todos, por cierto. Un bolsón músico bueno-para-nada (blandísimo Jason Segel) es abandonado por su novia, la Sarah Marshall del título en inglés (desabrida Kristen Bell), la mala actriz de un baboso programa televisivo de policías y forenses. Para huir de la depre, el músico se va a Hawaii en donde se encontrará precisamente a su novia ya empiernada con un petulante roquero británico (Russell Brand). La depresión y la humillación continuarán sin descanso, por más que en las narices del músico pelmazo esté su verdadero amor (despampanante trigueña Mila Kunis). Creo que es hora que Judd Apatow se tome unas vacaciones: esta comedia salida de su fábrica -aunque sólo funge aquí como productor- de verdad apesta: pocas risas, demasiado patetismo y dos desnudos frontales de más por parte del señor Segel. Mi reseña en REFORMA.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Cine en televisión para el domingo 21 de septiembre


GITANA TENÍAS QUE SER (México, 1953), de Rafael Baledón. El cuarto largometraje del director –y también actor- Rafael Baledón contó con un convencional pero muy gracioso argumento escrito por Janet y Luis Alcoriza en la que un desconocido mariachi del Tenampa, Pablo Mendoza (Pedro Infante), es promovido a actor de cine para protagonizar una película con la súper-estrella Pastora de los Reyes (guapísima Carmen Sevilla), quien ha llegado desde España para debutar en México en la pantalla grande. La rivalidad entre la orgullosa gitana y el entrón mexicano terminará en previsible amor, pero la cinta se deja ver con facilidad y no sólo por la simpatía de Infante y Sevilla, sino por los buenos comediantes que los rodean y los varios malentendidos que todos ellos protagonizan. Con todo, yo me quedo con una comedia anterior en la que Infante está en un escenario similar, la de un novato en la industria fílmica mexicana: También de Dolor se Canta (Cardona, 1950).


De Película; domingo 21, 20:15 horas, tiempo del centro de México.

viernes, 19 de septiembre de 2008

El cine que no vimos/I


En esa obra maestra que es Contra la Pared (Akin, 2004) -que se coló, por cierto, en mi top-six de lo mejor de 2005- aparece, de manera intermitente, y como una suerte de inusitado coro griego, una banda de música turca que entona sus tradicionales canciones con el Bósforo como telón de fondo.
Esa banda y su solista Brenda MacCrimmon aparecen, precisamente, en la última parte del espléndido travelogue musical Crossing the Bridge: The Sound of Istanbul (Alemania, 2005), sexto largometraje –y segundo documental- del hamburgués de origen turco Fatih Akin. El filme, inédito para variar en nuestro país, está disponible en DVD de Región 1.
Crossing the Bridge inicia con la llegada del músico y bajista alemán Alexander Hacke –autor de la banda sonora de Contra la Pared- a Estambul. Su misión imposible es tratar de conocer el inabarcable y complejo universo musical turco. Hacke es, pues, nuestro inquisitivo pero discreto Virgilio, quien nos guiará por los meandros de la música turca de ayer y hoy, una tradición en constante cambio que se mueve de oriente a occidente y de regreso, cruzando una y otra vez el puente del título original, colocado físicamente y metafóricamente sobre el estrecho del Bósforo que separa no sólo la ciudad de Estambul sino Europa de Asia.
Así, a lo largo de 15 cuadros/episodios/números y en ajustados 90 minutos de duración, disfrutamos lo mismo del rescate de la música tradicional por parte de la ya mencionada Brenda MacCrimmon que escuchamos la apropiación turca del hip-hop afro-americano; descubrimos la orgullosa reaparición de la música kurda prohibida hace apenas una década al mismo tiempo que conocemos personajes extraordinarios como la octogenaria intérprete Müzeyyen Senar (una especie de Chavela Vargas turca) que hasta se echa un alipús cantando frente a la cámara; vemos legendarios cantantes celebrados por todo el establishment turco, pero también viajamos hacia la frontera con Grecia siguiendo al virtuoso clarinetista Selim Sesler, quien ejecuta su instrumento dentro de una ruidosa cantina en donde la cerveza y el humo casi se pueden oler.
Crossing the Bridge tiene dos antecedentes notables y recientes: Feel Like Going Home (2003), de Martin Scorsese, documental televisivo en el que el director ítalo-americano viaja a Mali a explorar los orígenes del blues; y Calle 54 (2000), de Fernando Trueba, el extraordinario mapeo que hizo el cineasta español del jazz latino y sus múltiples variantes.
La obra de Akin no desmerece si se le compara con estas dos cintas y creo que es el mejor elogio que podemos hacerle. Al final de cuentas, el puente que han construido Akin y Hacke es uno que deseamos cruzar con ellos una y otra vez.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Arráncame la Vida


Una aclaración no pedida pero necesaria: nunca leí Arráncame la Vida, el best-seller femenino/feminista de Ángeles Mastretta. Intenté leerlo allá, por los 80, en primera edición, pero se me cayó de las manos y desistí de seguir leyéndolo. Cosa rara, he de decir, porque en aquella época tenía la insensata costumbre de terminar todo libro que había empezado (ahora no: mi paciencia ha ido disminuyendo con los años: señal de vejez, sin duda).
La aclaración es importante porque, acaso, las razones del fracaso de la de todos modos muy visible Arráncame la Vida (México, 2008) están en la fuente original y no tanto en la dirección poco inspirada de un reaparecido Roberto Sneider (Dos Crímenes, 1995) o en el fatal casting de una Ana Claudia Talancón disparejísima. Sin embargo, esta suposición mía se quedará en eso, en mera suposición, porque ahora, después de haber visto la película, menos ganas me quedaron de volver al libro.
La trama cuenta el largo camino existencial, desde inicios de los 30 hasta fines de los 40 del siglo pasado, que sigue la clasemediera niña-bien poblana Catalina Guzmán (Talancón) quien, de trofeo/mujer del carismático y atrabiliario general robolucionario Andrés Ascencio (Daniel Giménez Cacho comiéndose la película), termina convertida en una suerte de Scarlet O’Hara de los pobres, con todo y encuadre casi calcado del fin de la primera parte de Lo que el Viento se Llevó (Fleming, 1939).
El problema central –insisto, desconozco si está en la fuente original, la novela de Mastretta- es que el personaje del general Andrés Ascencio –supuestamente basado en el cacique poblano Maximino Ávila Camacho, hermano incómodo del Presidente Manuel Ávila Camacho (1940-46)- es, de lejos, mucho más interesante que todos los que lo rodean. Este cínico padre-de-la-patria priísta que habla de progreso, construye presas y hace negocios por aquí y por allá forrándose de lana, siempre ve de frente para mentir mejor y sin parpadear, mastica su puro con viril fruición, habla a grito pelón y nunca se anda por las ramas.
El Ascencio de Giménez Cacho aplasta a todos los demás, sea al buenazo de su compadre “el Gordo” (Guillermo Gil encarnando a Manuel Ávila Camacho), sea al carita músico nacionalista/izquierdoso bueno-para-nada Carlos Vives (José María de Tavira), sea al untuoso licenciadillo Cienfuegos (Julio Bracho cual juvenil Miguel Alemán), sea a su propia esposa Catalina -¡que se supone es la protagonista del filme!- y cuyos problemas personales –que si el marido la engaña con media Puebla, que si el tipo le trae los hijos que tenía regados por ahí, que si la aburrida mujer se consigue un amante, que si los dos se meten entre las patas de los caballos de mi general Ascencio- se sienten tan insignificantes, tan ñoños, frente a la fascinante crónica de un sistema político en plena formación: el descarnado autoritarismo priísta que gobernaría a este país durante más de 70 años –o hasta más, pues en la mayor parte del país el partidazo sigue tan campante y las prácticas patrimonialistas de los tricolores han sido adoptadas/mejoradas por panistas y perredistas con singular entusiasmo.
De hecho, cuando Giménez Cacho sale de la escena –por ejemplo, cuando Talancón empieza a babosear con su amante director de orquesta-, la cinta empieza a hacer agua, porque ni los problemas de Catalina ni la actuación de Talancón representan un contraste adecuado frente a los tejes y manejes políticos/gangsteriles de Ascencio o frente a la recia personalidad de Giménez Cacho. Al final, lo que queda es un decente melodrama de época bien producido –el filme costó, tengo entendido, más de 60 millones de pesos-, bien actuado por Giménez Cacho y con una interesante historia política que se queda en las orillas, pues la inepta trama de una convencional women’s picture termina, por desgracia, ocupando el vacío centro de la película.

Revisando a Chaplin/IV

The Rounders (EU, 1914), de Charles Chaplin. El décimo-segundo filme dirigido por Charles Chaplin -los once anteriores los dirigió ese mismo año de 1914 y después de The Rounders dirigiría 8 más- es una comedia de un rollo de extensión (es decir, dura alrededor de 10 minutos ) en la que Chaplin encarna virtuosamente uno de sus personajes preferidos de la primera época. No me refiero al vagabundo malora-y luego sentimental- Charlot, sino al borracho desmadroso que llega a armar relajo a los lugares decentes y de gente "bien".
En esta cinta, Chaplin, bien vestido, elegante, con sombrero de copa, llega completamente briago al hotel en donde vive y en donde lo está esperando su fúrica esposa (Phyllis Allen). En el cuarto de enfrente se hospeda "Fatty" Arbuckle, que también llega bien "pipas" a recibir los trancazos de su "débil" mujer (Minta Durfee). Muy pronto el par de borrachales harán migas, se robarán el dinero de sus esposas e irán a seguir la juerga a un restaurante popoff en donde armarán un hilarante escándalo: Chaplin prende un cigarrillo en la pelonera del calvo bigotón que nunca falta mientras "Fatty" de plano agarra una silla, el mantel de una mesa y se dispone a dormir la mona. El filme terminará con la típica pelea y la posterior persecución sennetiana, coronada con el plácido y húmedo descanso que logran el par de amigos borrachos cuando, finalmente, logran huir de sus incomprensivas mujeres. Hombre, si Chaplin y "Fatty" nomás querían echarse la última. El filme, aquí abajo.

martes, 16 de septiembre de 2008

Críticos y blogs


El número de octubre de Sight and Sound -espero que me llegue en estos días- lleva en su portada varias de las preocupaciones recurrentes entre los que nos dedicamos de manera profesional -es decir, pago de por medio- a la crítica de cine, especialmente aquellos que escriben en diarios y/o revistas estadounidenses y europeas: ¿la crítica de cine ha perdido la importancia que alguna vez tuvo -si es que la tuvo?, ¿de qué manera la Internet y la blogósfera ha tranformado la crítica fílmica -si es que lo ha hecho? Curiosamente, en estos días apareció el más reciente número de Cineaste que lleva como artículo central un largo texto/simposio que trata más o menos los mismos temas.

La gente de Cineaste entrevistó a varios críticos -la mayoría, estadounidenses- que escriben en revistas, diarios y que, algunos de ellos, también tienen sus propios websites o blogs. Mentiría si les dijera que leí cada palabra. Revisé lo que contestaron la gente que conozco y respeto: Hoberman, Jones, Kenny, Koheler, Rosenbaum, el políticamente incorrecto Schickel y Amy Taubin. Las preguntas que les hicieron en Cineaste fueron estas:

1) ¿La crítica en Internet ha hecho una contribución significativa a la cultura cinefílica? ¿Cubre el mismo terreno que la crítica publicada en papel? ¿Qué críticos de Internet y/o blogeros lees regularmente?

2) ¿Prefieres los blogs escritos por críticos profesionales o por cinéfilos?

3) ¿Crees que el caracter participativo de los blogs ha ayudado a crear una nueva comunidad cinematográfica?

4) Se dice que en la era de Internet los críticos de cine tradicionales han perdido influencia, ¿creen que esto sea cierto?

Mis respuestas a estas preguntas, a bote pronto, esperando que algunos de ustedes entren a la conversación, están aquí abajo. Y si hay algún(a) colega que lea esto, hombre, pues es hora de comentar algo:

1) No sé si la crítica que se escribe en la red esté contribuyendo "significativamente" a la cultura cinematográfica, pero sí creo que hay muchos textos que nunca podría haber leído sin la red -por ejemplo, los ensayos y meditaciones de David Bordwell. Para los que publicamos en papel, el tener un espacio en la red y/o un blog nos libera de los espacios limitados de nuestras columnas periodísticas así que, por lo menos en este aspecto, sí hay alguna novedad en escribir en Internet y no en papel. Por lo demás mis lecturas cotidianas son obvias: mis blogs preferidos están listados.

2) Por mi lista, se verá que hay una ecléctica muestra de ambos. Creo que hay textos interesantes que leer en los dos tipos de blogs. Lástima que en el caso mexicano no hay críticos profesionales blogeando.

3) Sí, creo que sí.

4) En México -ya lo escribí alguna vez- nunca hemos tenido tanta influencia. En Estados Unidos, por lo que algunos críticos afirman, parece que sí, que su influencia ha decaído, pero no necesariamente debido a la Internet o a la blogósfera. Si el mercado fílmico que importa, económicamente hablando, está formado por adolescentes que, por definición no leen nada -y menos crítica de cine-, pues entonces alguien como Sarris o Rosenbaum o Hoberman no influyen gran cosa... Y, sin embargo, un consenso crítico a favor o en contra de un filme sí puede significar mucho a la hora de repartir premios que, a la postre, puede terminar en más taquilla. Por lo mismo, tengo la sensación que en Estados Unidos y Europa la crítica de cine conserva algo de influencia en algunos sectores de cinéfilos.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../LI


Exiliados (Fong juk, Hong Kong, 2006), de Johnny To. Casi no califica como estreno. Exhibida en una sola sala de cine en la capital mexicana -para ser exactos, en el Cine Lido, Centro Cultural Bella Época, en la Condesa- apareció de improviso esta emocionante mezcla de Peckipah (La Pandilla Salvaje, 1969) con Leone (El Bueno, el Malo y el Feo/1966 y Érase una Vez en América, 1984) ambientada en una gangsteril Macao. Habrá que escribir sobre ella in extenso en cinevertigo.com. Por lo pronto, quede registrado en actas que mi voto por El Reino Prohibido como cinta de la semana se ha cambiado para Exiliados. Igual no va a ganar, pero...


Arráncame la Vida (México, 2008), de Roberto Sneider. Impecablemente producida y con una carismática actuación de Daniel Giménez Cacho como el cínico y atrabiliario general robolucionario Andrés Ascencio -aparentemente basado en la personalidad del tristemente célebre cacique Maximino Ávila Camacho-, esta adaptación fílmica del best-seller homónimo de Ángeles Mastretta está lastrado por una inconsistente interpretación central de Ana Claudia Talancón y una entarimado dramático que se mueve entre lo increible y lo pueril. Escribiré in extenso sobre la película, claro está, pero por lo pronto aquí está la reseña de Carlos Bonfil.


El Reino Prohibido (The Forbidden King, EU, 2008), de Rob Minkoff. El primer encuentro cinematográfico de los dos más grandes astros de las artes marciales contemporáneas, Jackie Chan y Jet Li, se da en esta blanda comedia juvenil/fantástica que debería haber sido -sólo por las leyendas que aparecen en ella- muchísimo mejor. De cualquier forma, se deja ver con extrema facilidad y tiene un par de secuencias/coreografías muy logradas. Un palomazo indoloro. Mi reseña en REFORMA.


Semi-Pro (Ídem, EU, 2008), de Kent Alterman. Will Farrell en una fórmula ya demasiado gastada: la parodia deportiva y/o setentera. Farrell es el bobalicón dueño de un equipo de baloncesto de la American Basketball Association -la prima pobre de la NBA- en el pueblucho de Flint, Michigan, a mediados de los 70. Como la NBA va a tener una expansión, los Tropics de Flint tendrán la oportunidad de subir a primera división, siempre y cuando queden entre los primeros cuatro lugares de la temporada, algo que parece imposible, hasta que por ahí aparece Woody Harrelson, encarnando a un viejo jugador de basket que busca redimirse. El problema no es la fórmula del equipo-formado-por-perdedores-que-no-pueden-perder, sino que el asunto nunca resulta suficientemente gracioso. Mi reseña en REFORMA.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Revisando a Chaplin/III

A Film Johnnie (EU, 1914), de George Nichols. El quinto filme en el que Chaplin actúo para la Keystone Company es típico en la obra producida y supervisada por Mack Sennet, quien acostumbraba ambientar muchas de sus cintas en el medio cinematográfico. Chaplin es otra vez el vagabundo malora sin oficio ni beneficio que se mete a la brava a los sets de la Keystone para echar relajo. Se encuentra a la entrada con la estrella cómica Roscoe "Fatty" Arbucke a quien le pide una moneda, interrumpe la filmación de un melodrama porque cree que lo que está pasando es de verdad -como la hará muchos años después Pedro Infante en También de Dolor se Canta (Cardona, 1950)- y luego tomará un arma para poner orden entre tanto desmadre.
El filme -que está disponible en dos versiones, de 15 y 7 minutos- termina en el caos provocado por un incendio que inició el mismo Chaplin sin darse cuenta. Los bomberos -primos hermanos de los ineptos Keystone Cops de Sennet- llegan a tiempo pero no para apagar el fuego sino para echarle agua a todos los presentes, entre ellos al propio Charlot, quien termina escupiendo el agua tragada con una técnica que todo mundo imitaría de aquí en adelante. Un filme crudo en su realización, sin duda, pero con una escena notable: mientras Chaplin le echa los perros a una joven y bella actriz, un set es construido a sus espaldas en escasos segundos. Impresionante el ritmo de trabajo que muestran los empleados de Sennet en ese momento: con razón sólo en 1914 Chaplin actuó en una treintena de filmes para la Keystone Company. El filme, en su versión de 7 minutos, aquí abajo.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Crítico pleito


Pues sucede que el cinecrítico del NY Post Lou Lumenick -el de la foto- agarró a tortazos -en la oscuridad de una función en el Festival de Toronto- a Roger Ebert. Éste narra el acontecimiento con sentido del humor y cierta displicencia aquí mero. No es para tanto, nos dice. Algunos piensan que sí: que el tipo, Lumenick, es un troglodita. Yo no diría tanto: el tipo, más bien, no tiene sentido común. ¿Cómo podía esperar que un incidente de esa naturaleza pasara desapercibido cuando alrededor se encuentran varios centenares de críticos y periodistas cinematográficos?

jueves, 11 de septiembre de 2008

Semana Internacional de Cine de la Ciudad de México/II

Caótica Ana



Me llega más información de la Primera Semana Internacional de Cine de la Ciudad de México, que se presentará en varios espacios públicos, cerrados y abiertos, del 17 al 26 de octubre. Además de anunciar una retrospectiva de Antonioennui -como diría Andrew Sarris-, se exhibirán varios filmes inéditos en México: Barcelona (un Mapa) (2007), del español Ventura Pons; Cyrano Fernández (2007), del venezolano Alberto Arvelo Mendoza; Andalucía, del francés Alain Gomis; Japón Japón (2007), del israelí Lior Shamriz; la Bollywood-movie Om Shanti Om (2007), de Farah Kahn; La Trampa (2007), del serbio Srdan Golubovic; y, Caótica Ana (2007), de uno de mis cineastas favoritos, Julio Médem.

La lista es ecléctica pero interesante. Algunas de las cintas estuvieron en festivales internacionales, algunas han recibido buenas reseñas, algunas pueden ser auténticos descubrimientos. Como dicen por ahí, seguiremos informando.

martes, 9 de septiembre de 2008

Revisando a Chaplin/II

Kid Auto Races at Venice (EU, 1914), de Henry Lehrman. En su segundo filme como actor -el primero fue reseñado en la entrada de ayer, aquí abajito- Chaplin se presentó con el atuendo que lo haría mundialmente famoso: bombín, bastón, pantalones anchos, mostacho característico... No es Charlot exactamente -el personaje iría evolucionando poco a poco en los próximos años- pero alguien muy similar: un vagabundo pagado de sí mismo, ingobernable, chismoso, que llega como espontáneo a una carrera infantil de autos y se planta frente a la cámara de cine que está tomando la acción. El director -interpretado por el propio director de la cinta, Henry Lehrman- le pide amablemente que se mueva, se lo exige a gritos, lo empuja, lo patea, lo jala... El vagabundo vuelve una y otra y otra y otra y otra vez a plantarse frente a la cámara, hace muecas, corre de un lado a otro, finge pasar muy dignamente...
La cinta -de un solo rollo, es decir, de cerca de 10 minutos de duración- fue completamente improvisada -algo muy común en la casa Sennett- y fue filmada en menos de una hora, mientras sucedía la auténtica carrera infantil de autos que vemos en pantalla. La trama era sencilla: "vamos a plantar la cámara y aparecerá un vago que nos hará la vida imposible".
Los encuadres pensados por Lehrman fueron de dos tipos: en uno, vemos a Chaplin atravesándose de un lado a otro, haciendo infinidad de dengues; en el otro, vemos a Chaplin frente a una cámara interrumpiendo la citada filmación. Es decir, pasamos de la una toma (falsamente) documental a otra toma (genuinamente) de ficción. Los dos tipos de encuadres se alternan caprichosamente, borrando y trazando una y otra vez las líneas entre la realidad y la construcción ficticia de lo que vemos.
Aquí abajo, una versión editada de 6 minutos del filme.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Revisando a Chaplin/I

Chaplin, como lagartijo, a la derecha,
en su primera aparición cinematográfica.



Making a Living (EU, 1914), de Henry Lehrman. En su primera película protagonizada para la Keystone de Mack Sennet -mejor dicho: en su primera película protagonizada a secas- Charles Chaplin encarna a un timador -uno de sus personajes favoritos de su primera época, junto con la del borracho desmadroso- que, no contento con bajarle la novia a un periodista (el propio director del filme Lehrman), también le roba su cámara y su libreta de notas con las que el reportero había cubierto un espectacular accidente.
Chaplin lleva levita, un corbatín anchísimo y unos bigotes de aguacero que lo hacen irreconocible. El filme -que duraba apenas 15 minutos y que yo he podido revisar en una lamentable versión de menos de 10 minutos, que es la misma que está aquí abajo- es un Sennet típico: una trama sencilla que sirve como mero excipiente para las persecuciones, corretizas, peleas y gags físicos al por mayor.
Chaplin asegura en su autobiografía que él le sugirió a Lehrman muchos de los gags que vemos en la película y que, por desgracia, el cineasta terminó cortando muchos de ellos por pura envidia. Tal vez sea cierto -Chaplin y Lehrman nunca se llevaron bien-, tal vez sea una fabricación chaplinesca -el futuro autor total gustaba de disminuir o minimizar los logros de los demás-, pero lo cierto es que Making a Living se puede ver ahora sólo por su valor histórico: se trata de la primera aparición de Chaplin en la pantalla grande.
Por cierto, ese debut no pasó desapercibido, pues un anónimo cinecrítico de la revista Motion Picture World escribió en su momento que el actor que interpretaba al transa "es un cómico de primera fila, que actúa con tanta naturalidad como la naturaleza misma". Y luego dicen que los críticos de cine no sabemos nada de nada.

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../L


El Huésped (Gwoemul, Coreal del Sur, 2006), de Joon-ho Bong. Después de dos años de retraso -si contamos su estreno en Corea del Sur- o más de un año -si tomamos en cuenta la primera fecha programada de estreno en México- finalmente llegó a nuestro país la mejor monster movie desde... ¿Alien, el Octavo Pasajero (Scott, 1979)? Una familia disfuncional tendrá que enfrentarse a un monstruo indescriptible (pez-iguana-dinosaurio-tiburón-ave regurgitadora) pero más terrible resultará ser el inepto régimen gobernante coreano y sus criminales aliados gringos. La alegoría política es más pertinente que nunca, pero no agrego nada más para que no me acuse de oportunismo uno de los mejores y más críticos lectores de este blog. Mi reseña en REFORMA.


Dan en la Vida (Dan in Real Life, EU, 2008), de Peter Hedges. Un amable comedia en la que un columnista de consejos familiares, el Dan del título (Steve Carell), viudo y con tres hijas, visita la casa paterna en Rhode Island sólo para enamorarse de la mujer perfecta (Juliette Binoche, qué guapura) que resulta ser la prometida de su hermano menor. Usted ya sabe cómo va a terminar todo, pero Carell y Binoche hacen una bonita pareja cuarentona. Será que el filme está destinado a cuarentones como el que esto escribe, pero la película me gustó más de lo que mi instinto crítico me exige. Mi reseña en REFORMA.


Cocalero (Argentina-Bolivia, 2007), de Alejandro Landes. Interesante pero frustante acercamiento a un tal Evo Morales que, de líder cocalero aymara pasó a ser el primer Presidente indígena de Bolivia. El documental trata varios temas que de por sí resultarían fascinantes (la campaña electoral de 2005, el racismo rampante de las clases acomodadas, el autoritarismo del Movimiento al Socialismo que llevó al poder a Evo, el astuto populismo del líder cocalero, la relación con su vicepresidente criollo), pero en todos se queda corto el señor Landes. Mi reseña en REFORMA.


Misión Babilonia (Babylon, A.D., Francia-EU, 2008), de Mathieu Kassovitz. El propio director de este aburrido bodrio dijo que su película estaba llena de "violencia y estupidez" y acusó a la casa productora Fox de haberle cortado 20 minutos a la cinta. A lo mejor, en efecto, parte del fracaso se debe a la decisión de los ejecutivos de la Fox -el final es realmente incoherente por lo abrupto- pero, de cualquier manera, sospecho que este recalentado de Los Niños del Hombre (Cuarón, 2006) no se sostiene con 20 minutos de más o de menos. Mi reseña en MURAL.

sábado, 6 de septiembre de 2008

5ta. Muestra Internacional de Mujeres en el Cine y la Televisión


Desde el jueves pasado, en la Cineteca Nacional se está presentando la Quinta Muestra Internacional de Mujeres en el Cine y la Televisión, con más de 50 obras entre cortos, largos y programas televisivos realizados por mujeres mexicanas o de otros países. La programación completa esta aquí, y acá está mi comentario sobre Trazando Aleida (México, 2007), que ganó el Mayahuel a Mejor Documental en Guadalajara 2008 y más acá una mini-reseña de Retrato de una Mujer Casada (México, 1979), del recientemente fallecido Alberto Bojórquez, quien es homenajeado en esta muestra por haber realizado ese notable melodrama femenino, con todo y que el señor Bojórquez no era, por supuesto, una mujer.

Trazando Aleida y Retrato de una Mujer Casada se exhiben hoy en la Cineteca Nacional.

Cine en televisión para el sábado 6 de septiembre


BRICK (Ídem, EU, 2005), de Rian Johnson. El solitario adolescente Brendan Frye (Joseph Gordon-Levitt) encuentra muerta a su exnovia adicta Emily (Emilie de Ravin). El tranquilo jovencito empezará entonces la búsqueda del culpable y para ello tendrá que sumergirse en el submundo preparatoriano de los traficantes de drogas, los golpeadores gratuitos y las femme-fatales de 17 años. Así, el anteojudo y serio muchacho, con sus manos perpetuamente escondidas en los bolsillos de su sudadera, iniciará las pesquisas cual Bogey adolescente del siglo XXI. Nunca exhibido en México, este ingenioso pastiche no es más que una brillante adaptación al mundo juvenil contemporáneo de una historia que parece sacada de alguna novela hard-boiled de Dashiell Hammet o Raymond Chandler o, en su defecto, de un film-noir de hace más de medio siglo, como El Gran Sueño (Hawks, 1946). Mi reseña, in extenso, aquí.

Citymix; sábado 6, 20:15 (señal este) y 22:15 (señal oeste), tiempo del centro de México.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Semana Internacional de Cine de la Ciudad de México/I



Acuso recibo de la información enviada por la Dra. Leonor Magenties, directora general de Argenmex, quien ha anunciado la organización de la Primera Semana Internacional de Cine, del 17 al 26 de octubre de 2008.

Aparentemente, serán proyectadas 75 películas abarcando largometrajes de ficción, documentales y cortometrajes, provenientes de Cannes 2008, Berlinale 2008, el Sundance 2008 y el Tribeca 2008, entre otros festivales.

Por lo que entiendo la idea es traer películas que dificilmente encontrarán distribución comercial en México. La temática de los filmes porgramados será, promete la Dra. Magenties, de lo más diverso: los derechos humanos, la transgresión en el cine, la incomunicación, el desequilibrio en la pareja, la soledad, la política, la globalización... Todavía no está la lista de los filmes confirmados, pero más información la pueden encontrar acá.

Ah, y otra cosa: las funciones serán gratis, en parques públicos, centros culturales y cine-clubes.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Venecia 2008

Carlos Armella (Agencia EFE)
El cortometraje mexicano Tierra y Pan, de Carlos Armella, ganó hoy el León de Oro Corto Cortissimo, un premio que le entregó en rueda de prensa el presidente del jurado, el director y guionista estadounidense Amos Poe.El jurado, formado también por el historiador de cine italiano Gianni Rondolino y la productora Joana Vicente, de Macao, reconoció los méritos del filme que "ante todo, es corto, y que, en muy pocos minutos (8), en el mismo espacio y en casi la misma toma, cuenta una historia dramática de soledad".

Armella, habrá que recordar es codirector del documental Toro Negro (Armella y González Rubio, 2005) y editor de Nacido sin (Norvind, 2007). Felicidades y esperamos ver el corto en alguna parte.


Con información de la agencia EFE.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Laughtonianos del mundo... ¡uníos!


"Verdaderamente, amigo mío, no se puede vivir sin pasiones", dice el epígrafe dostoievskiano que usó Jorge Ayala Blanco en su mejor libre sobre cine, A Salto de Imágenes (Ed. Posada, 1988) -si exceptuamos La Aventura del Cine Mexicano, por supuesto.

Esto lo recordé cuando, gracias a una generosa participación en una entrada anterior, encontré este espléndido blog dedicado, entre otras cosas, a cantar las glorias de Charles Laughton. La ferviente laughtoniana se llama Gloria y escribe, al parecer, desde el otro lado del Atlántico. Es reconfortante toparse con tanta pasión, la verdad. Y ya entrados en gastos, ¿alguien conoce algún blog sobre Lionel Barrymore?

martes, 2 de septiembre de 2008

To ham or not to ham...


En una entrada anterior, un lector de este blog y un servidor, discutimos sobre el término en inglés ham, su verboide hamming y el verdadero significado de tales palabrejas. ¿Realmente llamar a un actor ham es señalarlo como un mal actor? La definición que podemos encontrar en varios diccionarios nos diría que sí: un ham actor es alguien que sobreactúa, que exagera, que llama la atención en demasía sobre sí mismo o su personaje.

Sin embargo, como lo hemos platicado antes aquí, no hay nada más dificil y subjetivo que juzgar el trabajo de un actor. ¿Cuándo es poco, cuándo es mucho, cuándo es demasiado? Y otra cosa: ¿no será necesario que en algunas ocasiones el actor, en efecto, se entregue al más desaforado hamming? ¿Gregory Peck como Ahab? ¿Lionel Barrymore -en la foto- como Henry Potter? ¿Jack Nicholson en Atrapado sin Salida y El Resplandor y Batman y...? ¿Al Pacino en Caracortada? O, más recientemente, ¿El Guasón de Heath Ledger? ´

Mi impresión es que no necesariamente un ham actor es un pésimo actor o está mal preparado. De hecho, si revisamos la lista de los que han sido acusados de vez en cuando de hamming podemos encontrar -además de los ya anotados arriba- gente de la talla de Charles Laughton, Orson Welles, Marlene Dietrich, Katharine Hepburn, Marlon Brando, Jerry Lewis, Robert de Niro o, aquí en México, Pedro Armendáriz padre o don Eduardo Arozamena. ¿No será que hay ham actors malos y ham actors buenos?