jueves, 8 de enero de 2009

DVD Verse: No Direction Home


Martin Scorsese siempre ha dicho que, en el barrio en el que creció, sólo había dos figuras de autoridad respetadas: los sacerdotes o los mafiosos. No quiso ser gángster –fue siempre débil y enfermizo- e intentó convertirse en sacerdote –de hecho, fue seminarista-, pero finalmente la vocación que terminó ganando su voluntad fue la cinematográfica. Sin embargo, con el paso del tiempo, me he preguntado si, más que ser cineasta, el deseo escondido de Scorsese fue el haber sido un gran músico.
De una u otra manera, la música y los músicos siempre han estado presentes en la obra scorsesiana, sea antes de convertirse en cineasta de renombre (fue asistente de dirección en el legendario documental Woodstock/Wadleigh/1970, supervisó el montaje del filme-concierto Elvis on Tour/Abel y Adidge/1972), sea convertido en un director hecho y derecho (su mal recibido homenaje al cine musical clásico New York, New York/1977, el gran documental-concierto sobre la despedida de “The Band” en El Último Vals/1978) y, más recientemente, ya transformado en el gran patriarca del cine estadounidense contemporáneo: el videoclip “Bad” (1995) para Michael Jackson, el episodio “Feel Like Going Home” de la teleserie documental “The Blues” (2003), un documental para la PBS y la BBC sobre Bob Dylan en 2005 y otro documental más, a punto de estrenarse comercialmente en México, Shine a Light (2008), sobre los Rolling Stones. Más aún: el proyecto en el que Scorsese está trabajando en este momento es otro documental, ahora sobre el fallecido beatle George Harrison, programado a ser exhibido en 2010.
Ya que no hay nada visible en la cartelera comercial, me di a la tarea de revisar varios pendientes que tenía arrumbados y uno de ellos fue, precisamente, No Direction Home: Bob Dylan (EU, 2005), que está disponible en un disco de Región 4. La película, de tres horas de duración, tuvo una breve corrida comercial en Estados Unidos y algunos otros países, pero fue pensada como dos episodios televisivos –así fue exhibida en septiembre de 2005 en la PBS y la BBC- o en formato casero, como yo la vi. La cinta se ofrece en dos discos (formato fullscreen, sonido 5.1) y como extras ofrece doce interpretaciones completas de los años sesenta (ocho de Dylan y cuatro de invitados, incluyendo la inevitable Joan Baez), además de un curioso promocional nunca usado de “Positively 4th Street”.
En cuanto al documental en sí, se trata de la perfecta pieza de acompañamiento de la originalísima biopic bobdylaniana Mi Historia sin Mí (Haynes, 2007), estrenada en México –y reseñada por un servidor en REFORMA- el año pasado. Aunque el filme documental de Scorsese inicia con los orígenes de Dylan, nacido en 1941 como Robert Allen Zimmerman en un pueblito minero de Minnesota, la cinta está centrada en el periodo más importante en la carrera musical del inasible intérprete, compositor e icono de toda una época. Me refiero a los cinco años que van de 1961 a 1966, cuando Dylan fue tomando varias identidades para irlas dejando a un lado, una detrás de la otra (de cantante folk, a intérprete de canciones de protesta a ídolo de rock); cuando empezó a dejar la guitarra acústica para cantar con guitarra eléctrica y músicos ad-hoc (que luego formarían The Band, por cierto); cuando el considerado por muchos como “la voz de toda una generación” fue optando por ser él mismo (un simple cantante y compositor, sin objetivos específicos, según él), causando la ira de buena parte de sus seguidores quienes, en la gira europea de 1965, lo llegaron a abuchear ruidosamente e, incluso, a insultar, llamándole “Judas”.
Scorsese retoma las imágenes de varios documentales e interpretaciones televisivas de la época –incluyendo el infaltable filme I Don’t Look Back (Pennebaker, 1967)- y nos muestra una fascinante batería de entrevistas con músicos, intelectuales, poetas, ejecutivos, sin faltar la presencia del propio Dylan. Si hay algo que reprocharle a este buen documental biográfico es la exagerada reverencia que muestra Scorsese de su personaje estudiado: aunque por ahí y por allá aparecen algunos rasgos no muy edificantes de Dylan (su oportunismo musical al “robarle” un éxito a Dave Van Ronk, su egoísmo o falta de sensibilidad con Joan Baez), la realidad es que el filme nunca confronta al músico. Es claro que quien sigue teniendo control de sí mismo, de su imagen, de lo que quiere que piensen de él, es Dylan. Y Marty, al parecer, se contentó con ello.

15 comentarios:

Rackve dijo...

Es buen documental, y si necesitas ver el documental para entender I´m not there.

El Duende Callejero dijo...

A destacar, musicalmente hablando, ese tino a la hora de montar con la parte instrumental de Layla de fondo en Goodfellas... Y recuerdo que salté al escuchar el Confortably Numb con Van Morrison, The Band y Roger Waters, en The Departed. Más que músico, el buen Marty quizá debió ser un DJ de alguna radio. Es más, no es tarde. Que lo haga, en línea, me tendrá lelo con sus selecciones. Seguro.

Diezmartinez dijo...

Sí, tienes razón, Duende. Más DJ que músico es la vocación frustrada de Scorsese.

Joel Meza dijo...

Fuera de tema:
Chin, no votaré por ninguna de Diciembre porque sólo ví Bolt de las postuladas y en su lugar votaría por Desperaux. Pero sospecho que Bichi Cristina en Barcelona debería ganar.

Tyler dijo...

ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!!

Ernesto si mis ojos y el sitio web de cinepolis no me engañan mañana se estrena 'Rocknrolla' de Guy Ritchie verdad??

WOHOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!

POR FIN!!!!

te tocó reseñarla a ti? algún adelanto que quieras compartir...?

jeje

Diezmartinez dijo...

Tyler: sólo un adelanto: sí se estrena.

Tyler dijo...

chin... eso sonó como cuando alguno de los cuates te quiere presentar alguna chica y cuando le preguntas que qué tal está, te contesta que tiene bonita letra jajaja

no importa, no le pierdo la fé al buen Guy, sé que en algún recóndito lugar de sí queda algo del buen cineasta que prometía ser...

ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!! ROCKNROLLA!!!

Tyler dijo...

"Bichi Cristina en Barcelona"???

JAAAAAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!

por cierto en esa cinta la que se lleva de calle a todas es la Penelope... wow!!! como que llega, se planta con su exuberancia latina española sexy arrebatadora y les da una lección al otro par de zonzas... jeje

muy buena película!

Joel Meza dijo...

Tyler = Bruno Kirby.

Diezmartinez dijo...

Épale, épale, Tyler: No zonzees a Scarlet. ¿Qué te hizo? (Aunque, a decir verdad, la que se luce, además de la Cruz, es Rebecca Hall).

Taquero Narcosatánico dijo...

Genial documental. Con todo, creo que soy más fan de "Marty" que de "Bobby".

Ok, lo del diminutivo estuvo de más, no lo vuelvo a hacer...

Tyler dijo...

"...hasta que el relajo empieza de nuevo"

con eso es mas que suficiente para mi Ernesto, ya estoy ahí!!!

bueno, confieso que tenía los boletos comprados desde antes de leer tu reseña jeje...

Tyler dijo...

Por cierto, sí, tienes razón Ernesto, Rebeca Hall se luce bastante aunque no me sorprende, desde que salió en 'The Prestige' se le notaban las tablas.

cinecdoque dijo...

qué diferencia la frescura, la investigación y el gozo de no direction home con la conformidad arrucada de shine a light, no?

Diezmartinez dijo...

cinécdoque: no la he visto. Por ahí la tengo en DVD. Prometo reseña cuando la vea, en REFORMA, o aqúí.