miércoles, 4 de febrero de 2009

Como Gustéis


En su noveno largometraje como director, Kenneth Branagh ha vuelto al redil shakespeariano. Después de su debut con la espectacular Enrique V (1989) –acaso no sólo su mejor adaptación shakespeariana sino, también, su mejor película-, el cineasta nacido en el norte de Irlanda dirigió la comedia de enredos Mucho Ruido y Pocas Nueces (1993), la vilipendiada tragedia Hamlet (1996), el discutido musical Pacto de Amor (2000) y, ahora, la comedia filosófica/amorosa/travesti Como Gustéis (As You Like It, EU-GB, 2006), ambientada excéntricamente en el Japón de fines del siglo XIX.
El porqué Branagh –autor él mismo de la adaptación fílmica- eligió mover esta artificiosa trama de enredos amorosos a una ficticia zona japonesa en la que dominan unos aristócratas ingleses parece un mero capricho. Los escenarios son preciosos, los vestuarios nipones llamativos, pero no hay otra justificación discernible para no respetar el escenario original shakespearino. La obra teatral ubicaba la historia en una turbulenta corte aparentemente francesa, rodeada por el idílico bosque de Ardén. Ahí, somos testigos del tormentoso enfrentamiento de dos pares de hermanos pero, también, de su reconciliación final y del encuentro de todos con el imbatible amor.
Así, el afable Duque Mayor (Brian Blessed) es derrocado por su violento hermano menor Frederick (Blessed again), quien destierra al legítimo dueño del ducado al bosque de Ardén, a donde lo siguen un puñado de fieles, entre ellos el melancólico filósofo Jacques (Kevin Kline). Al mismo tiempo, una disputa por la herencia del padre muerto enfrenta a otros dos hermanos, el envidioso Oliver (Adrian Lester), y su impetuoso hermano menor Orlando (David Oyelowo), quien también huirá hacia Ardén cuando se entere que Oliver quiere matarlo. Finalmente, a ese escenario pastoral llegarán la hija del Duque Mayor, Rosalinda (Bryce Dallas Howard), y su prima, la hija del Duque Frederick, Celia (Romola Garai), quienes para huir de la ira del usurpador, disfrazan sus identidades: Rosalinda se vestirá de hombre, mientras Celia se transformará en una rústica campesina. Ahí, entre malentendidos y enredos, todos encontrarán el amor, la paz y la reconciliación consigo mismos.
Como Gustéis es una de las comedias más populares y más montadas de Shakespeare. Ha sido también adaptada al cine y a la televisión en, por lo menos, una decena de ocasiones. No he visto, por desgracia, ninguna otra versión fílmica aunque, por su reparto, se antoja revisar la de 1936 –con Laurence Olivier como Orlando- y los telefilmes de 1963 y 1978, con Vanessa Redgrave y Helen Mirren, respectivamente, en el papel de la ingeniosa travesti Rosalinda.
Esta versión caprichosamente ajaponesada se sostiene por el propio texto de Shakespeare y por el muy profesional reparto de actores británicos y estadounidenses, aunque el manejo visual de la cinta por parte de Branagh es todo menos audaz. Incluso, hay por ahí alguna escena –cuando Orlando es atacado por un león- que está muy mal resuelta. Con todo, no puedo decir que la película me haya molestado (ni modo: volverán a acusarme de conformista por estos cibernéticos lares) y menos aún cuando puedo escuchar el célebre monólogo shakespeariano sobre las siete etapas de la vida interpretado por un impecable Kevin Kline:

All the world's a stage,

And all the men and women merely players:

They have their exits and their entrances;

And one man in his time plays many parts,

His acts being seven ages. At first the infant,

Mewling and puking in the nurse's arms.

And then the whining school-boy, with his satchel

And shining morning face, creeping like snail

Unwillingly to school. And then the lover,

Sighing like furnace, with a woeful ballad

Made to his mistress' eyebrow. Then a soldier,

Full of strange oaths and bearded like the pard,

Jealous in honour, sudden and quick in quarrel,

Seeking the bubble reputation

Even in the cannon's mouth. And then the justice,

In fair round belly with good capon lined,

With eyes severe and beard of formal cut,

Full of wise saws and modern instances;

And so he plays his part. The sixth age shifts

Into the lean and slipper'd pantaloon,

With spectacles on nose and pouch on side,

His youthful hose, well saved, a world too wide

For his shrunk shank; and his big manly voice,

Turning again toward childish treble, pipes

And whistles in his sound. Last scene of all,

That ends this strange eventful history,

Is second childishness and mere oblivion,

Sans teeth, sans eyes, sans taste, sans everything.

19 comentarios:

Joel Meza dijo...

Chin, ese Shakespeare y sus etapas de la vida del hombre. Me han contado lo que sigue...
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Casi se puede decir que no hay pierde para los cineastas: si quieres una historia que no falle, adapta Shakespeare, ¿no? A'i'tán varias de esas comedias juveniles de los 90s para acá y hasta Disney.

El Duende Callejero dijo...

A ver... ¿No será que el buen Kenneth Branagh se medio enamoró de Japón luego de haber dirigido la ópera: La Flauta Mágica en el 2007? Duró casi un año viviendo allá... Y creo que lo que hizo luego fue hacer esta película para HBO...

Tyler dijo...

off topic:

mis ojos no me mienten Ernesto? 'Taken' aquella buena película con Liam Neeson donde él es un ex-espia que rescata a su hija de unos malosos en Francia, fue la número uno en taquilla el fin de semana pasado en los EU?

that's odd...

Joel dijo...

¿Celia Rosalinda Hiroshima?

Diezmartinez dijo...

Duende: Sí, puede ser. Un capricho por su enamoramiento con Japón. Aunque la cinta fue realizada en estudios y locaciones inglesas.

Joel: No exactamente. Casi no aparecen japoneses en la cinta. Hay una lucha de zumo y un par de campesinos sí son japoneses, pero los demás son comerciantes y aristócratas ingleses. Se supone que esto sucedió históricamente (es decir, había enclaves comerciales británicos en el Japón de fines del XIX) pero no deja de ser muy gratuito.

Tyler: Sí. Apenas se acaba de estrenar en USA. Esto suele suceder en enero y febrero, antes de la entrega de los oscares. Nadie estrena cintas realmente importantes en estos días por el ruido de tanta premiación.

Diezmartinez dijo...

Fe de erratas: Lucha de sumo, no zumo, but of course.

Josafat M. dijo...

¿Sin albur?

Joel Meza dijo...

Ah, yo creí que se peleaban por un juguito...

adayin dijo...

Me gustan las cintas de Branagh, esta sin duda la voy a revisar tan pronto pueda. Mejor que se quede en Shakespeare y no con Shelley

Aunque fuera de Shakespeare, me gusta Dead Again, me gusta mucho (chale) ¿Si es cierto que va a dirigir la versión de Thor???!!!

Joel Meza dijo...

Ah, no debo dejar pasar cualquier entrada con Bryce Dallas Howard sin decir: lo único bueno de Ron Howard es Bryce Dallas.

Diezmartinez dijo...

Joel: Sicierto...

marichuy dijo...

Ernesto

Mi Alzheimer prematuro me engaña, o el Maestro Kenneth Branagh ¿si hizo una película sobre el Dr. Frankenstein?

De sus acercamientos a Shakespeare, recuerdo que "Mucho Ruido y Pocas Nueces", no me gustó mucho que digamos. Y según yo, también había hecho ¿o solo actuado? en "Otelo", donde salía Irène Jacob; film que por cierto no me disgustó. Pero igual solo es mi imaginación, je.

Saluditos

Diezmartinez dijo...

Sí, claro, Marichuy. Con De Niro como el monstruo ("are you talking to me, my creator?", le decía a Branagh). A mucha gente le pareció nefasta. A mí no tanto. Pero no me hagas mucho caso. Tengo una peligrosa tendencia al conformismo.

La otra que dices, Otelo, no fue dirigida por él pero sí interpretó a Yago. Y muy bien, por cierto. La dirigió Oliver Parker.

marichuy dijo...

Ernesto

Gracias; es bueno saber que las almendras con miel... si funcionan para la memoria, je.

A mi también me gustó la de "Frankenstein" y también la de "Otelo", como ya te decía.

El Duende Callejero dijo...

La nota metiche del Duende Callejuelas: originalmente, Mary Shelley's Frankenstein era un proyecto paralelo a Bram Stoker's Dracula, de Coppola. Preparó el guión y comenzó la pre-producción Frank Darabont. Se dice por ahí que el guión no tenía madre, y que su versión de Frankenstein era genial (eso también se dijo de Indiana Jones, en el que en lugar de ponerle un hijo, le ponían a un hermano como el villano, Kevin Costner, pero tal parece que jamás lo sabremos). Bueno, en chiste es que el estudio fue el único que no le entusiasmó mucho el guión (quesque estaba oscuro, medio apegado a la realida', revaloraba a los personajes y trastocaba la historia de tal forma que presentaba una visión coherente y casi casi blasfema del mito)... Así que le dijeron "muchas gracias" a Darabont (cosa que no se lo dijo Lucas), contrataron a alguien para re-escribir el guión, y le entregaron el proyecto a un director-actor-productor que entonces estaba de moda: Kenneth Branagh. Venía de varios éxitos más que modestos, tenía reputación sobrada... Era el ideal.

Y moles... Aunque fue muy fiel a la novela, aunque cuido cada detalle en materia de diseño de producción, ni a la crítica ni al público le gustó su versión (a mí sí, llevo años queriendo hacerme de la película pero no he podido).

Total... Es fracaso de la cinta hizo que Frankenstein quedara en un medio limbo extraño. El guión de Darabont, el original, sigue rondando a los productores... Se dice por ahí que quieren hacerlo. Sí, de nuevo. Sin tachaduras o enmendaduras. Y parece que próximamente Guillermo del Toro, una vez terminado su compromiso con Jackson lo hará (inclusive, vaya novedad, ya dijo que para el monstruo quiere a Doug Jones (esto, debido a que su visión del monstruo no es la clásica, sino la propuesta por Berni Wrightson)...

Jo.

Tyler dijo...

Estupido @Q#%^#%$%^$@#%$^$ blogger de $%$&%$ !!!!!!

creo que me borró todo el comentario que había puesto me lleva el tren!!

bueno lo resumo:

crees que 'Frost/Nixon' vaya apestar entonces Ernesto? dado que Ron Howard es el director?

Diezmartinez dijo...

No, para nada. Creo que es lo mejor -o, en todo caso, lo más interesante- que ha hecho Howard como director.

Àlex Frias dijo...

Hola duende! A mí no me pareció la película de Branagh en lo absoluto apegada al libro de Shelley. Digamos que nada más... en un 50 por ciento, creo yo. En el guión agregaron una "novia" al monstruo que no existe en el libro de Shelley. No recuerdo que Victor tuviera una prometida, creo que tampoco existe en el libro el amigo que interpreta Tom Hulce, ni el maestro científico que interpreta John Cleese. El final en la película sí ocurre en la novela, pero si no me falla la memoria el libro seguía un poco más después. Lo que se agradece, es que haya rescatado la clásica parte del encuentro entre el monstruo y el anciano del bosque. Es clásica!

Lo mismo sucedió con el Dracula de Coppolla: ¡sacaron de la nada una novia reencarnada para el conde! Pero bueno, es genial la visión de Coppola del monstruo y de la historia original.

Ojalá que la peli que Del Toro quiere dirigir sobre Frankenstein esté más apegada al libro.
Saludos!

El Duende Callejero dijo...

En efecto, no son traslaciones. Pero comparándola con las tantas otras versiones que hay, hasta la fecha, tanto Dracula como Frankenstein de los noventa, producciones de Coppola ambas, son lo más apegado que se ha realizado hasta la fecha al material literario. Vale pues, la arrogancia de llamarlas con los nombres de los autores de la novela. Eso sí, Frankenstein de Branagh además de apegarse "en estructura" (esto pasa primero, luego sigue esto... Y así hasta el final), se convierte en un compendio-homenaje a toda la serie de películas sobre el Monstruo.

Acabamos rápido: en la novela nunca se sabe cómo fregados crea al monstruo. Eso de los rayos, la cuna de metal y el castillo en ruinas, es plenamente cinematográfico.

Pero bueno, ya vendrá OTRA versión. No podrá llamarse Mary Shelley's... Pero a ver cómo sale.