domingo, 15 de febrero de 2009

El cine que no vimos/XI


Prácticamente desconocida en México, la obra del multipremiado maestro japonés Hirokazu Koreeda ha podido ser revisada en este país en la televisión cultural, en los circuitos culturales de siempre y, por supuesto, en los festivales de cine. En los próximos días veremos, de hecho, Caminando Aún (2008), programada en la sección de Galas del FICCO 2009. Así que preparándonos para ver esta película -que apareció en varios top-ten del año pasado, entre ellos el de Fernanda Solórzano- nos dimos a la revisión/re-visión de la obra anterior de Koreeda que teníamos arrumbada por ahí en DVD.

Su primer largometraje de ficción, Maborosi (Maboroshi no Hikari, Japón, 1995), sólo ha podido verse en México, hasta donde sé, en la televisión cultural -en concreto, recuerdo haberlo visto listado varias veces en el Canal 11 del Politécnico- aunque está disponible en un modesto DVD de Región 1 (widescreen, subtítulos en inglés, algunos extras sin traducción).

Ganador ex-aqueo (con Kenneth Branagh y Abolfazi Jalili) de la Osella de Oro al Mejor Director en Venecia 1995, Koreeda debutó en la ficción -su primer largometraje, desconocido por mí, es el documental Kare no inai hachigatsu ga (1994)- con Maborosi, un contemplativo y minimalista drama sobre una joven mujer, Yumiko (la modelo Makiko Esumi), quien vive felizmente casada con Ikuo (Tadanobu Asano), con quien tiene un hijo recién nacido, Yuichi. La única sombra que se yergue sobre la perfecta vida de Yumiko, además de la estrechez económica en la que viven en un barrio popular de Osaka, es un sueño recurrente en el que la muchacha recuerda cuando, a los 12 años de edad, no pudo retener a su anciana abuela que salió de su casa, así nada más, para no volver.
De repente, la tragedia, tan inesperada como absurda, tan inexplicable como contundente, llega al matrimonio de Yumiko. Nadie puede justificarlo, menos ella. Unos años después, vemos a Yumiko y a su pequeño hijo de 5 años Yuichi (Gohki Kashiyama) llegar a un pequeño pueblo pesquero. Yumiko se casará con el amable viudo Tamio (Takashi Naitô), que tiene una hija propia. Ahora, somos testigos de la lenta incorporación a la normalidad por parte de Yumiko. A su adaptación a una nueva vida en donde la naturaleza, la nieve, el viento, la lluvia, el "imponente mar" dominan el escenario. Todo parece ir, otra vez, muy bien: Tamio es un buen hombre, el suegro es un hombre mayor de pocas palabras pero amigable, los vecinos la aceptan de inmediato, los pequeños hermanastros congenian a la perfección... Sin embargo, hay algo que gravita sobre Yumiko, como una sombra permanente: la desaparición de su abuela, la extraña tragedia de su primer matrimonio, la posible muerte en el mar de una anciana vecina... El brillo de la muerte -el maborosi del título original- no la deja vivir.

Es inevitable hacer referencia a la puesta en imágenes a la Ozu: emplazamientos de cámara típicos (en posición de tatami), movimientos más que escasos (se pueden contar con los dedos de las manos los paneos y los travellings), tomas largas maniáticamente perfectas (puede pausarse el DVD y es probable que no haya un solo elemento visual fuera de lugar), negativa a grandes acercamientos o primeros planos (podría jurar que no hay un solo close-up en todo el filme) y un experto uso del sonido, tanto en la ruidosa Osaka como en la (falsamente) silenciosa villa de pescadores a la que se va a vivir Yumiko. El resultado es un filme extraño, hipnótico, absorbente, en el que no pasa nada... Sólo lo más importante. La vida misma.

13 comentarios:

DarkJam dijo...

Es una lastima que aca en el rancho de culiacan no exista un festival como FICCO y nos tenemos que conformar con ver peliculas que ya hasta en los video clubs estan a veces o pura pelicula nefasta, cuando uno va a ver las pocas que valen la pena se encuentra que las pusieron como 4 dias nomas

pero retornando al 11:59 de FICCO Lät den rätte komma in (Déjame entrar) (2007) la recomiendo totalmente nada que ver con vampiros enamorados de crepusculo, muy buena pelicula y la de Vinyan (2008) tambien me parecio muy buena , las otras las tengo en descarga luegos les doy mi opinion asi hare mi FICCO casero jejeje

Ernesto es en serio eso que van hacer remake de el libro de piedra?? saldra lucerito , algun bichir o la infaltable zavaleta jajaja

Diezmartinez dijo...

No, es con Paleta y Haza. Y la dirige el de Cañitas. Se supone que se estrena este año.

Paxton Hernandez dijo...

Déjame entrar la peli sueca de vampiros ya está comprada para México:

http://www.cinepolis.com.mx/indexmx.asp?ci=31

El Duende Callejero dijo...

"El resultado es un filme extraño, hipnótico, absorbente, en el que no pasa nada... Sólo lo más importante. La vida misma."

Interesante como varias películas en los últimos años han intentado justificarse como eso mismo, películas, intentando precisamente presentar eso.

El camino al infierno está lleno de buenas intenciones, entonces. Se agradece la recomendación, máxime por el panteón de cintas "contemplativas" que pueblan el mausoleo de las salas y los anaqueles de vídeo que, no sé si presuntuosamente o no, se etiquetan mediante el tiro de gracia perfecto: Cine Arte.

Ah... Y Paxton: ¿Déjame Entrar? Ok... ¿Es algo así como el documental sobre Maná, supongo y suponemos varios? Ya sabes, como ese de Timbiriche que hace poco fue abortado a las salas (y que creo, pronto estará en los anaqueles de su preferencia ya sea para comprarlo, rentarlo o ignorarlo: la vida de un DVD cualquiera) ¿O es otra cosa?

Joel Meza dijo...

¿Déjame entrar? Chin y yo que me la acabo de aventar como date movie de San Valentín, con cierta copia.

Paxton Hernandez dijo...

Mmm, pues a mí sí me gusta el título en español aunque suene a canción de Maná (puagh).

Nunca les dan gusto, jejeje.

Y coincido con el Duende y también le doy el fallo a Boyero. Si alguien quiere curarse de su insomnio, que vea una cinta de Koreeda zzzzz....

El Duende Callejero dijo...

Ah, Joel: cierta copia copiona ¿Y qué tal eso y los cantores sangrientos? Yo me aventé Gomorra de 14 de febrero. Mea culpa, la ví de madrugada, en estado de duermevela... Abría los ojos y unos italianos corrían casi desnudos gritando, volvía a abrir los ojos y un viejito fumaba, volvía a abrir los ojos y un chavito se delineaba la ceja, volvía a abrir los ojos y estaban disparándole a alguien. No entendí nada, sólo me maree un poco. En fin, sin sueño, de día, prometo intentarlo de nuevo.

Diezmartinez dijo...

Duende, Paxton: Yo he visto buena parte de Koreeda (no los documentales y me falta Caminando Aún) y debo decir que, aunque no me provoca el éxtasis que provoca en buena parte de la crítica mundial, tambien es cierto que es un cineasta mucho más interesante de lo que podría parecer. Por ejemplo, Maborosi sí es, en el estilo, un claro homenaje/saqueo a Ozu (en una veta que otro grande de Oriente, Hsiao-hsien Hou, ha ido construyendo desde hace décadas) pero su tema pertenece más al cine europeo de la angustia, de un Antonioni, un Bergman.
Lo interesante es que Koreeda no se ha quedado homenajeando a Ozu. Su siguiente filme -que, de hecho, me gusta más- es After Life, que es una muy original mezcla de Lubitsch (El Cielo Puede Esperar), Truffaut (La Noche Americana) y el documental al estilo del cinema-verité. Es decir, Koreeda tiene varias pieles y no es fácil encasillarlo. A ver si más tarde publico más sobre Koreeda.

Daniela dijo...

Sr. Diezmartínez, es lo mismo un "traveling" que un plano secuencia o son cosas distintas?

Diezmartinez dijo...

Pueden ser cosas diferentes. O puede ser que no. En un traveling la cámara se desplaza con el personaje, de forma paralela o perpendicular pero siempre
sigue el recorrido de él. Un plano-secuencia (es decir, una secuencia larga en la que no hay corte alguno hasta que la secuencia termina y en el que, generalmente, hay varios planos en ella) se puede lograr a través de un dolly que se convierte en traveling o en un movimiento de grúa... Por ejemplo, chécate el inicio de Touch of Evil, de Welles.

Anónimo dijo...

Yo vi -y por accidente- mabarosi en una sala cultural de mi universidad. La pelicla me fascino y la considero probablemente entre las 10 mejores que he visto. A partir de entonces busque la de after life -que no me parecio tan buena- y nobody knows que si es muy buena. Caminando aun la veo aunque me corran del trabajo.
Leo
PD. Nunca he visto a Ozu, deberia buscarlo tambien

Diezmartinez dijo...

Ah, Leo: Yo pensé que era el único que la había visto. Son cintas muy diferentes After Life y Maborosi. La segunda es estéticamente más lograda, más controlada. Pero After Life tiene algo que me intriga: esa mezcla de Lubitsch con un (falso) cinema-verité con una alegoría de lo que es el cine y el arte mismo.

PS. No diría que Ozu es obligación (no hay que ver cine por obligación), pero sí es una necesidad para cualquier cinéfilo que precie serlo.

Joel Meza dijo...

O bien ver a Eimbcke (je je je...)