viernes, 10 de abril de 2009

Revisando a Chaplin/XII

La Calle de la Paz (Easy Street, EU, 1917), filme número 44 dirigido por Charles Spencer Chaplin -y noveno de los doce que realizó para la Mutual-, es una auténtica curiosidad chaplinesca. Por primera y última vez, Charlot empieza como vagabundo pero termina trabajando como policía, llevando el orden y la ley a la bravísima "easy street" del título original. En el barrio bajo en donde se desarrolla este notable two-reeler la miseria se da la mano con el crimen, la violencia y hasta la drogadicción (de hecho, uno de los villanos es claramente un heroinómano que se inyecta su dosis antes de intentar la violación de Edna Purviance). Por supuesto, el Charlot cuico es un agente de la ley muy sui generis, tan noble -en lugar de detener a una ladrona por hambre, le da más comida robada- como políticamente incorrecto -al llegar a un departamento repleto de niños, alimenta a los chilpayates como si fueran animalitos, echándoles comida cual aves de corral. Y, además, si Charlot ha decidido vestir de uniforme no se debe tanto a un irreprimible fervor cívico sino a que quiere todo -¿quién no?- con la guapísima Miss Purviance. La secuencia en la que Charlot se enfrenta al descomunal maloso Eric Cambell es un auténtico clásico de esta primera etapa chaplinesca. El filme, completito y restaurado, aquí abajo.

3 comentarios:

Rackve dijo...

Gracias a Chaplin a Jacques Tati, y a los hermanos Marx volvi a tener sentido del humor.

Joel Meza dijo...

Gracias a Karl Marx volví a tener sentido del humor.

El Duende Callejero dijo...

Gracias al Peje, volvía tener humor del sentido.