domingo, 31 de mayo de 2009

"¿Es la historia, estúpido?"


En la bien informada columna Mr. Busy de Sight and Sound (abril, 2008), el especialista en negocios y cine Nick Roddick presenta un interesante estudio sobre la explosión en el número de pantallas en 3-D que han aparecido en los últimos años en todo el mundo. En los datos que comparte Roddick en su columna -cifras que, además, son de hace un año-, surge el hecho de que las cintas en 3-D son buen negocio para los estudios hollywoodenses: además de que el precio de entrada es más elevado, los promedios de asistencia a las salas en 3-D son mayores si se les compara con los similares de películas en 2-D.

El asunto, se pregunta Rodick, qué tanto durará la novedad y en que momento la gente se cansará del truquito (después de todo, esto ya pasó antes: la 3-D nació y murió en los años 50 del siglo pasado). Roddick cita al ejecutivo Jon Shapiro (productor de U2 3D/2007), quien afirma que para que el público acepte seguir pagando más por la 3-D, los filmes tienen que ofrecer, además de las maravillas visuales esperadas, más y mejor contenido. Dicho de otra manera: si la historia no es interesante, ningún efecto en 3-D hará el milagrito y la gente se alejará de los churros, sean en 2-D ó 3-D.

Roddick sueña: ¿qué tal si los estudios empiezan a empujar a algunos cineastas importantes a experimentar con la 3-D, tal como lo hizo Hitchcock en Con M de Muerte (1954)? ¿Qué tal una cinta de los Coen en 3-D, se pregunta Roddick? Y yo agregaría, ¿que tal un desenlace como el de Buenos Muchachos (Scorsese, 1990) con Joe Pesci en 3-D disparando hacia el público?

10 comentarios:

Salles dijo...

En su momento la gente llegó a maravillarse con las primeras películas sonoras y a color. Hoy todo mundo lo da por hecho. Lo mismo ocurrirá con el 3D: pasará de la novedad al "default".

Por cierto Diezmartines, el día de hoy en la sección de OPINIÓN de El País apareció un muy buen artículo sobre la crítica de cine. Boyero vs Almodóvar, teclado contra cabellera. Me hizo preguntarme si es prudente (o conveniente o deseable) que el crítico abandone la aséptica tribuna inquisidora para convertirse en Personaje.

No lo se. Al menos en los partidos de fútbol no me gusta que el arbitro sea el protagonista.

Paxton Hernandez dijo...

ot,

¿Ya viste lo que anda saliendo en tu blog como publicidad, Ernesto?

http://twitpic.com/6cykg

Diezmartinez dijo...

Paxton: ¿Es en serio? ¿Propaganda panista de Atizapán? Ah, qué la chingada...

Paxton Hernandez dijo...

Neta que es en serio. Y coincido, está de la chingada.

Diezmartinez dijo...

Salles: En efecto, ese punto lo trata también Mr. Busy: ¿llegará el momento que prácticamente todo el cine sea en 3-D y que cuando una cinta sea en 2-D los espectadores se sientan estafados, como cuando entran y ven una cinta en blanco y negro? En lo personal, no creo que llegue a tanto, aunque supongo que todo el cine veraniego de blockbuster, en primera instancia, podría reconvertirse en 3-D.

En cuanto a lo otro, acabo de enterarme de la última polémica provocada por Boyero. La anterior había sido porque escribió pestes de una cinta de Kiarostami cuando la vio apenas unos cuantos minutos.
No soy lector asiduo de Boyero, aunque conozco su estilo. El problema (si es que hay un problema) no es tanto la subjetividad de Boyero (toda crítica fílmica está asentada, en mayor o en menor medida, en la subjetividad), sino en los apasionados adjetivos que usa para descalificar una cinta. No duda en escribir pestes y en calificar de forma ofensiva aquéllo que le disgusta. Es un estilo válido y exitoso porque llama a la polémica. Yo mismo he escrito en ese tono en algunas ocasiones aunque cada vez trato de hacerlo menos. Como lo escribí en otra entrada, me siento más atraído por un estilo más mesurado, analítico e informativo (vamos, por lo menos lo intento: no sé si lo he logrado).
Por lo demás, estoy de acuerdo de que es una impertinencia de que un árbitro (o umpier, porque a mí me gusta el beis) se convierta en el centro del espectáculo. Pero en cuanto a la crítica de cine se refiere, acaso esta "impertinencia" sea inevitable cuando el estilo es de confrontación directa, como el de Boyero. Pero frente a eso, no queda más que lo que ha dicho el propio Boyero: a quien no le guste cómo escribo, pues que no me lea y ya. Y tiene razón.
Ahora, si Boyero es un gran crítico de cine o no, eso se los dejo a sus lectores. En este blog, tengo entendido, Boyero tiene uno que otro fan.

Diezmartinez dijo...

Paxton: Pues a mí no me ha tocado el nefasto comercial ése. He visto en mi blog la propaganda de ternurita del PSD (ah, qué bonita esa izquierda que no necesitó de 20 años para irse al caño como el PRD: el PSD nació en el caño) y un spot de esa destestable campaña pseudo-salinista (chingado: ¿se librará mi generación alguna vez de la influencia de Salinas de Gortari?) que se llama Vive México.

(Ejem: menos mal que trato de no poner muchos adjetivos y ser más equilibrado en mis juicios... Pero bueno, estoy escribiendo de publicidad política, no de cine).

Paxton Hernandez dijo...

Alguien rólese el link del desmadre de Boyero vs Almodóvar, no? Por favorcito.

GRACIAS MIL.

Diezmartinez dijo...

La columna que trata la bronca en El País está aquí:

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Choque/culturas/critica/cine/elpepuopi/20090531elpepiopi_5/Tes

Paxton Hernandez dijo...

Híjole, lo que no me gusta del Boyerín es justamente eso que señalas, Ernesto: el insulto y la ofensa hacia el realizador.

En ese sentido creo que Coria es excelente: es un ojete (muchas veces hasta cruel) con lo que le disgusta, pero siempre respetando a los realizadores. Se necesita más colmillo para eso que para lo que hace el Boyero.

Joel Meza dijo...

Personalmente en lo que he visto hasta ahorita de 3D (las películas ochenteras, un par de espectáculos en Disneylandia y este año, Bolt y los cortos de Op en la misma función de Bolt), el efecto me parece completamente estorboso y llamando la atención más sobre sí mismo que agregando valor a la película. Por lo mismo, espero que muera pronto, como ocurrió hace 50 años. Dicho lo cual, espero ver Avatar para confirmar que directores importantes (grandes, no sé, Cameron no me lo parece pero es innegable su importancia como realizador de espectáculos en los últimos 20 años) sí pueden aprovechar el recurso, como me han dicho ustedes mismos en este blog que hizo Selick con Coraline.

Y además de lo que apuntas, Ernesto, sobre las razones actuales para usar 3D, supongo que intentar "pegarle" un poco a la piratería también es parte.