sábado, 2 de mayo de 2009

La Mujer del Puerto


En los últimos días me he entretenido revisando algo del cine rumbero/cabaretil dirigido por Alberto Gout y protagonizado por Ninón Sevilla y no había caído en cuenta que no le había dedicado ni siquiera un par de párrafos al primer clásico auténtico del cine mexicano de las "malas mujeres". No me refiero a Santa (Moreno, 1932) -aunque, en realidad, este melodrama precariamente realizado sería mucho más influyente en la historia del cine nacional- sino La Mujer del Puerto (México, 1933), dirigida a cuatro manos por Arcady Boytler y Raphael J. Sevilla.

Boytler, un emigrado ruso que había iniciado su carrera fílmica en la Rusia pre-revolucionaria, había continuado filmando y protagonizando cortos cómicos en Alemania en los años 20 y había viajado a Chile para hacer su primer largometraje, concretamente, El Buscador de Fortuna. Luego, en Estados Unidos, y después de realizar 18 cortos "hispanos" para la Empire, el ruso viajó a México para participar como extra en la legendaria cinta inacabada de su paisano Eisenstein ¡Qué Viva México! (1932). En nuestro país, Boytler iniciaría una corta pero interesante carrera fílmica en una industria naciente que él mismo ayudó a crear.

La Mujer del Puerto está basada en un cuento de Guy de Maupassant llamado "Le Port" y trata, básicamente, de una relación incestuosa entre dos hermanos. Ella, Rosario (la debutante Andrea Palma), ha sido arrastrada a la prostitución después de la muerte de su padre; él, Alberto (el también debutante Domingo Soler), es un marino que había dejado la casa paterna muchos años atrás y que se encuentra a la lánguida y atractiva Rosario en un burdel de Veracruz.

Aunque con algunas deficiencias técnicas entendibles, el filme permanece con pleno derecho como una de las obras indispensables del cine mexicano del siglo XX. La imagen de la señora Palma, fumando recargada en un farol mientras Lina Boytler canta aquello de "vendo placer a los hombres que vienen del mar" es, acaso, la primera gran escena del cine nacional.

Imposible dejar de mencionarlo: el primer filme sonoro nacional, Santa, trata de una puta que termina mal, y la primera obra mayor, La Mujer de Puerto, también.

3 comentarios:

El Duende Callejero dijo...

Cosa chistosa: la vi en el cine. No recuerdo bien dónde, por qué... Pero la vi en el cine.

¡A ese alemán!

Joel dijo...

Nunca la he visto...

El Pobresor Gafapasta dijo...

Muy buena película, muy atmosférica. Con rasgos expresionistas, algunos muy graciosos (las horribles vecinas). Y tiene la que creo que es la primera aparición de Estela Inda en el cine, un primer plano y poco más. Guapísima.

Un saludote.