jueves, 17 de diciembre de 2009

Parque Vía


Hace un par de semanas, cuando por fin se estrenó comercialmente en la ciudad de México la premiadísima opera prima de Enrique Rivero Parque Vía (México, 2008), la estimada colega Fernanda Solórzano calificó en el programa de radio y tevé de Denise Maerker al debutante Rivero como uno de los varios "Reygaditas" del cine nacional, en alusión a la influencia que está teniendo el director Luz Silenciosa (2007) en el cine mexicano del nuevo siglo.

La mención, por cierto, no fue peyorativa por parte de Solórzano sino apenas descriptiva: de hecho, en los créditos finales de Parque Vía no falta el agradecimiento a Reygadas y uno puede notar algo de su influencia, especialmente en el planteamiento dramático/visual de la primera parte de la película.

Estamos en una afluente colonia de la ciudad de México, en un caserón semi-abandonado, donde vive y labora Beto (el actor no profesional Nolberto Coria), el solitario velador que ha trabajado para la familia dueña de la casa por más de 30 años. Beto es una especie de Robinson Crusoe urbano: vive en esa enorme mansión, cual si fuera una lejana isla desierta. De vez en vez recibe la visita de la anciana dueña de la casa (Tesalia Huerta), de la guapa vendedora de bienes raíces que no pierde la esperanza de vender la propiedad y hasta de una puta, Lupe (Nancy Orozco), con la que hace el amor cuando puede (y cuando no puede, pus no...).

Beto tiene una rutina que, se entiende, ha perfeccionado en esos años (quién sabe cuántos) de soledad: se levanta muy temprano, limpia el jardín, lava los grandes ventanales, se hace la comida, barre los pisos, lava su ropa, plancha su blanquísima camisa y en la noche descansa, leyendo el Alarma! o viendo un noticiero televisivo de nota roja, a través del cual se entera, sin parpadear, de a quién decapitaron, cuántos ejecutados hubo, qué terrible tragedia sucedió allá, que avionazo sucedió acullá... Este mundo cerrado y perfecto de Beto se tambaleará cuando suceda lo que parecía imposible que sucediera.

Rivero se muestra como un cineasta más que capaz para sostener su minimalista premisa. Estilísticamente, la cinta inicia con una gramática funcional de planos fijos en los que se subraya la rutinaria vida de Beto, encerrado en esa casa, encerrado en esos encuadres. El tracking shot inicial, en el que seguimos a Beto a través de un extenso plano secuencia, está plenamente justificado: gracias a él vemos los afanes de nuestro silencioso protagonista y alcanzamos a vislumbrar las dimensiones del caserón en el que él vive. Después de esos momentos iniciales -cuando hemos ententido el trabajo de Beto, lo que hace, en dónde vive-, Rivero deja respirar la película y abre el encuadre: la cámara sale a la calle, se empieza a mover y hasta elabora un segundo plano secuencia habilidosamente ejecutado, aunque no tenga mucho sentido dramático.

Vuelvo a la comparación inicial de Rivero con Reygadas. Aunque entre los dos hay algunas líneas más que obvias -el estilo visual o el uso de actores no profesionales, por ejemplo-, la realidad es que esta primera película de Rivero tiene algo de lo que Reygadas carece: humor. Aunque el desenlace es más o menos previsible -yo lo vi venir desde la mitad de la película, aunque no exactamente como pensaba-, las ironías sucesivas de los dos finales, más el epílogo, sorprenden de manera genuina. Esperemos que el talento demostrado aquí por Rivero no sea flor de un día.

10 comentarios:

Champy dijo...

JA

Que directo, pero tienes razón...yo no encontraba como decirlo, que por supuesto lo sentí...la diferencia entre ambos (dos) es el humor... y el tremendo ojo de Reygadas, como que no.

A mi si me gustó. Y mucho.

2046

Joel Meza dijo...

Eso pido para Navidad: que llegue al rancho Parque Vía, al menos (este año la distribución me está debiendo mucho más que el año pasado).
Hace mucho que no oía (leía) la expresión "flor de un día". Me recordaste aquella canción de Mocedades: "No soy flor de un día/ No soy flor/ Yo soy arbusto, soy perenne, soy verdor..."

Diezmartinez dijo...

Joel: Ingiasu... ¿Ya, tan temprano? (¿o tan tarde?).

unperdidoenelsiglo dijo...

Pongo lo que más o menospuse en twitter (mi twitter, by the way @mauroforever )
Me encantó: es un ejercicio minimal muy negro y extremadamente bien ejecutado. Pese a que su estilo podría emparentarla con "la contemplación trascendental" de Reygadas o Escalante, en Parque vía la intención es otra. Calificarlo de "Reygaditas" es un error de nuestra muy querida Fernanda. El interés aquí radica más en construir el personaje y su visión del mundo. Hay más atención a la empatía y la eficiencia narrativa.El cierre en la cárcel de Parque vía es una joya de humor negro, una carcajada infernal, el final feliz más tétrico del cine mexicano. Y es que como bien dices: la cinta transpira humor (algo impensable en Reygadas).
Salu2!!!!!!!

Anónimo dijo...

Yo creo que es mas similar a escalante que reygadas, pero bueno de los dos dicen lo mismo. Que tal esa primera escena de los creditos, yo la encontre sorprendente y GENIAL.
Leo

Diezmartinez dijo...

Mauro: Insisto que el calificativo de Fernanda no era en sentido peyorativo, Era más bien por el hecho incontrovertible que varios cineasta del nuevo siglo le deben el impulso -y algo del estilo- a Reygadas. Nada más. Y en eso creo que Solórzano tiene razón.

Leo: Sí, y funcional. Es decir, sirve para iniciar la acción del filme.

unperdidoenelsiglo dijo...

¡No la defiendas Ernesto!
ja ja
salu2!

DDLM's. dijo...

mala película. al parecer el "plano secuencia tembloroso" se extiende durante todo el film. durante el puterío de nancy, durante los rituales de beto, durante las tomas de la calle. no es que esten mal las tomas temblorosas por sí solas. lo malo aquí es que seguramente el equipo de rivero quiso hacerlas perfectas y pulidas, pero al final terminaron saliendo tan bien como la deformidad del vendedor de tamales. la secuencia en la que beto se para sobre una barda y observa el panorama es de una ingenuidad exquisita. las novatadas cinematográficas que rivero nos regala durante el film se pueden contar: primer plano de la araña que es pisoteada, monstruo vendedor de tamales, risas de no saber si la cosa va en serio al ver a beto sumergirse en una pequeño-burguesa bañera, plática formal de un taxista, puta al servicio de la revolución betoniana, drama-queen-shot al final del filmillo. en fin. el que haya pasado con "éxito" por una innumerable cantidad de festivales internacionales de cine no quiere decir que estemos ante una buena película. lo que se refleja de eso es la calidad de los propios festivales de cine.... un pésimo gusto, a decir verdad. recordemos la historia de una película en particular para ver el alcance que tienen los festivales conforme pasan los años. - Metrópolis. un film fracasado en su tiempo (fracaso con el público y con la crítica, sin mencionar su fracaso en taquilla), pero que 80 años después es estudiado con fervor y se reconoce como una de las más grandes películas de la historia del cine. el verdadero éxito de las películas se revela conforme pasa el tiempo. el tiempo es el juez, no los festivales. DDLM's

Tyler dijo...

en algo coincido con DDLM

el plano secuencia de cuando Beto llega a Iztapalapa o Cuautitlan me mareó, como que la cámara gira demasiado rápido y todo se ve "borroso" y difícil de enfocar...

Fuera de eso, lo demás me gustó bastante. Es desconcertantemente irónica la cinta.

---

jajjajaa

ahorita me acordé de algo que me dio risa,

cuando la hija de la señora le dice a Beto algo así como, "hey hey los ojos acá, mírame a los ojos"

jajajajja

Diezmartinez dijo...

Mauro: Siempre me sale lo caballero (se...).

Diego: Hay algo que estoy completamente de acuerdo contigo: el tiempo es el mejor juez de todo. En cuanto a lo que señalas de Parque Vía, creo que puedo coincidir en algunos elementos (el plano secuencia en el bulín no tiene mucho sentido, en efecto), pero en otros no: creo que, además, en la primera parte de la cinta -y si exceptuamos el tracking shot inicial- la puesta en imágenes de Rivero es bastante sobria, académica, con los encuadres bien planeados, estáticos, sin movimientos de cámara. Poco a poco, como señalo, la cinta va evolucionando en el estilo (o involucionando, dirás tú) para bien o para mal... O para peor, porque veo que no te gustó nada la película.

Un saludo