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sábado, 31 de enero de 2009

El cine que no vimos/VIII


Fría Tempestad (Kekexili, China-Hong Kong, 2004) es el segundo largometraje inédito en México del exsoldado convertido en cineasta Chuan Lu, cuya opera prima, Xun Quiang (2002) -titulada en inglés The Missing Gun- tampoco ha sido exhibida en este país, aunque ha podido ser vista –no por mí, por desgracia- en la televisión de paga. Y subrayo que por desgracia, pues si su debut fílmico se acerca a los logros de Fría Tempestad, entonces hay que tratar de revisar The Missing Gun cuando vuelve a aparecer en la pantalla chica.
Fría Tempestad está ubicada a mediados de los 90 en el Tíbet, a casi cinco mil metros sobre el nivel del mar, en la zona conocida como Kekexili. Un periodista proveniente de Beijing, Ga Yu (Zhang Lei), llega a este remotísimo lugar a hacer un reportaje sobre una patrulla civil y voluntaria que trata de evitar la extinción del chinu o antílope salvaje, que es cazado por unas bandas ilegales que comercian su cotizadísima piel. El líder de esta patrulla es el duro y estoico Ri Tai (magnífico Duo Bujie), quien tiene que rascárselas con sus propias uñas –no tienen dinero ni autoridad oficial- para combatir a los cazadores, que cuentan con armas, dinero, gasolina, organización… y hasta el apoyo de no pocos pastores muertos-de-hambre tibetanos, que no encuentran otra forma de sobrevivir que participar en la extinción del susodicho animal.
La estructura de Fría Tempestad es la de un western (o, en este caso, ¿un eastern?) clásico. Estamos en unas lejanas tierras en donde la ley prácticamente no existe y en donde un grupo de voluntarios se arman para imponer la civilización. El líder es un hombre curtido en la violencia, obsesionado por su misión, y conoce bien a quienes persigue. No está lejos del John Wayne de Más Corazón que Odio (Ford, 1956). Por su parte, la decena de “patrulleros” que acompañan –e idolatran- a Ri Tai hacen su chamba con un sentido del deber que bien podría haber provenido de alguna cinta de Hawks como Río Bravo (1959).
Las similitudes no son sólo temáticas. Los vastos escenarios tibetanos reproducen la inmensidad del Momument Valley de los westerns de Ford. Y esa tierra, ese aire, ese hielo, esa arena, de Kekexili son parte integral de la trama. Forman parte del destino que encaran sus personajes. De su vida y de su muerte.
(PS. Fría Tempestad no mereció estreno comercial en México, pero está disponible para su renta y venta en un modesto DVD -widescreen, sonido 5.1- de Región 4).

viernes, 30 de enero de 2009

Guadalajara 2009: Primera Toma


No iniciamos la cobertura de Ambulante 2009 ni la del FICCO 2009 y ya se anunciaron las primeras cintas mexicanas en competencia en Guadalajara 2009: en el terreno del documental, las elegidas, hasta el momento, son la reciente ganadora de Sundance 2009 El General, de Natalia Almada; Los Herederos de Eugenio Polgovsky; Presunto Culpable de Roberto Hernández; y Los que Se Quedan, de Carlos Hagerman y Juan Carlos Rulfo.
En ficción, los primeros títulos seleccionados son Corazón del Tiempo, de un reaparecido Alberto Cortés; La Última y Nos Vamos, de otra reaparecida, Eva López-Sánchez; Naco es Chido, de Sergio Arau; Las Buenas Yerbas, de la veterana María Novaro; y la elogiada Voy a Explotar, de Gerardo Naranjo. Ya daremos cuenta de ellas en un par de meses. Espero.

jueves, 29 de enero de 2009

Revisando a Chaplin/X

Charlot Patina (The Rink, 1916), de Charles Chaplin. La película número 43 dirigida por Chaplin -y la número ocho realizada para la Mutual, de un total de doce que dirigiría entre 1916 y 1917- es una especie de antología del Charlot de antes y una interesante prefiguración de algunos gags que Chaplin usaría después, en Tiempos Modernos (1936). El del bombín y bastón no es un vagabundo, sino un mesero que siempre entra a la cocina por la puerta equivocada -como en Tiempos Modernos-, que no puede servir un pollo al horno como se debe -como en Tiempos Modernos- y que patina con soltura, gracia y, a veces, desesperación -como en Tiempos Modernos. En apretados 20 minutos, la cinta se mueve anárquicamente en dos espacios cómicos: el restaurante en donde Charlot trabaja como mesero -y en donde recibe a Henry Bergman vestido de hilarante mujerona- y una pista de patinaje en donde se encuentra con la guapa Edna Purviance. Aunque la parte del restaurante es la mejor -creo que no puedo cansarme de ver a Chaplin hacer de mesero-, ver a Charlot patinar y moverse frenéticamente en la pista de hielo es todo un espectáculo. "¿Lo hacía de verdad? ¿No hay trucos digitales?", pregunta mi hija. No: sólo era un tipo patinando y echando desmadre. Nada más. La película, aquí abajo.
<a href="http://www.joost.com/0590091/t/Charlie-Chaplin-Collection-3-The-Rink">Charlie Chaplin Collection 3 - The Rink</a>

miércoles, 28 de enero de 2009

Cine en televisión para el miércoles 28 de enero


"Fuck'em, it was the best thing I ever did".
Billy Wilder al recordar el fracaso comercial de Cadenas de Roca.


Cadenas de Roca (Ace in the Hole/The Big Carnival, EU, 1951), el noveno largometraje -octavo hollywoodense- del cineasta austriaco hollywoodizado Billy Wilder, puede parecer a primera vista atípico en una filmografía recordada, comúnmente, por sus geniales comedias: El Ocaso de una Vida (1950), Sabrina (1954), La Comezón del Séptimo Año (1955), Una Eva y Dos Adanes (1959), El Apartamento (1960)...
Sin embargo, no esta de más recordar que el maestro Wilder demostró un dominio perfecto sobre muchos otros géneros hollywoodenses: el film-noir con Pacto de Sangre (1944), el melodrama con Días Sin Huella (1945), el drama bélico con Infierno en la Tierra (1953), el thriller con el formato del whodunit con Testigo de Cargo (1958) y el melodrama social con, precisamente, Cadenas de Roca.
Esta película es fundamental en la carrera de Wilder por varias razones. En primer lugar, el realizador no trabajó con su coguionista de cabecera Charles Brackett, con quien había tenido varios triunfos desde su inicial colaboración en Días Sin Huella. En segundo lugar, el tono elegido por Wilder en este filme fue el más oscuro y sombrío de, acaso, toda su filmografía. Por lo mismo, Cadenas de Roca fue el primer fracaso comercial de un cineasta que había acostumbrado a los estudios a llenar las taquillas con cada nueva película.
La cinta trata sobre un cínico y amargado periodista, Chuck Tatum (Kirk Douglas espléndido), quien después de ser despedido de 11 periódicos, pide trabajo en un pequeño diario de Albuquerque con la idea de volver por la puerta grande a Nueva York si consigue una buena historia que lo haga famoso. Después de un año perdido, Tatum encuentra su perfecta puerta de emergencia: un hombre, Leo Minosa (Richard Benedict), está atrapado en el interior de una antiquísima tumba india, aplastado por varias piedras. Tatum se arregla con el corrupto sheriff del lugar (Ray Teal) para alargar durante una semana el rescate de Leo, de tal forma que él pueda escribir su historia durante siete días enteros mientras el sheriff logra atención en plena etapa electoral. Al poco tiempo, el lugar en donde yace Minosa se convertirá en el Gran Carnaval de uno de los títulos alternativos en inglés.
Atacada frontalmente por la prensa estadunidense en el momento de su estreno, Cadenas de Roca es un descarnado melodrama social que roza la sátira en varias y muy corrosivas ocasiones, razón por la cual, acaso, fue rechazada en su tiempo por el propio publico americano. En la película quien esta retratado con mayor crueldad no es el cínico periodista -pues tiene la suficiente lucidez de ver su propia porquería y actuar en consecuencia hacia el final-, ni el sheriff corrupto, ni la rubia esposa oxigenada e inescrupulosa (Jan Sterling) de Leo. No. Quien aparece en el peor ángulo es, de hecho, la propia sociedad estadunidense, mostrada en la cinta como una masa amorfa, dúctil, manipulable y francamente estúpida, lista para ser engañada por quien sea en el momento que sea.
Aunque durante la mayor parte del filme domina un tono sombrío -sólo aligerado en el inicio, cuando Tatum llega a Albuquerque-, en una secuencia clave la película se transforma, durante unos segundos, en una cruel comedia negra: un tren especial, repleto de ciudadanos comunes, llega frente al agujero donde esta Leo Minosa. Al parar la maquina, del ferrocarril salen cientos de personas que corren desaforadas para participar en el caótico Gran Carnaval organizado en honor de un hombre que habrá de ser asesinado por el mismo american-way-of-life.


Cinecanal Classics; miércoles 28 de enero, 22 horas, tiempo del centro de México.

lunes, 26 de enero de 2009

Pídala cantando/VI


Varios de los lectores asiduos de este blog trajeron a colación esa afrenta cinematográfica llamada Katuwira. Uno de ellos, DarkJam, pidió que publicara la reseña respectiva. Que conste que fue bajo petición popular (ejem: casi). La reseña a continuación fue publicada en el momento del estreno de la susodicha película. (P.S. Ah, y que conste que es regalo de cumpleaños para el Duende... Tarde, pero seguro).




"Las escenografías se ven
muy elaboradas, pero en
realidad son conos de
plástico, tres monitores,
telas negras y pinturas de
colores..."

Íñigo Vallejo-Najéra en
entrevista con Laura Pardo
para REFORMA.


Primero que nada habría que responderle al joven realizador ultraoptimista Vallejo-Nájera que los decorados de su opera prima Katuwira (Ídem, España-México, 1995) NO se ven elaboradas y que, efectivamente, SÍ se ve que están hechas de plástico. Este es el primer problema de una película tan ridícula como su nombre que resulta ser un anagrama de la palabra huichola wirhakuta, que señala el lugar sagrado de esa etnia.
El filme es un inenarrable batidillo de referencias de cine de ciencia ficción, fantástico y esotérico que cuenta -es un decir- la aventura mística de una joven mujer española llamada Sofía (Gabriela Roel con un acento madrileño más falso que un billete de a tres pesos y que, por añadidura, olvida a la primera provocación). La Sofía de marras conoce en España a un hippie de overall y pelo amarillo, Nicolas (Bruno Bichir en plena hueva), a quien sigue hasta México, a las llanuras de Real de Catorce. Ahí, en el seno de una extraña comunidad que juega a los gallos y apuesta partes de computadoras chafas, Sofía conoce al malo de la película, un pelón llamado Caronte (Damián Alcazar pagando alguna manda por hacer tal ridículo) que ha creado un sistema para viajar a la Katuwira del título, un lugar mágico en donde inician y acaban todos los sueños.
Hacer un cine que se quiere fantástico con poco dinero y menos imaginación es una locura, por decir lo menos. Y Vallejo-Nájera no contó en ésta, su primera película ni con lo uno ni con la otra. Su filme es una sarta de incoherencias temáticas y estilísticas con nula progresión dramática y risibles secuencias de acción. Es hilarante, por ejemplo, la forma como es herido cierto gringo simpaticón (que habla, por cierto, igualito al del americano del comercial de Telmex: "¡Hola amigos de Mecsicou...!") por una flecha misteriosa. Pero más risible aún es el perro faldero que resulta ser una potente cámara espía, o la escena final en donde Damián Alcázar lucha feroz contra un águila (que en realidad es una india beoda -en serio).
En fin. Según las notas de producción, la película está basada en una especie de "viaje" especial a través del peyote... Bien mirado, y vistos los deleznables resultados de tal viaje peyotero, esta cinta bien pudiera servir para un audaz programa de "Di no a las drogas". ¿Se imagina?: después de programar la cinta en horario Triple A, la rehabilitada Sasha podría salir a cuadro diciendo: ¿ven lo que causa las drogas?

domingo, 25 de enero de 2009

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../LXIX


El Espíritu (The Spirit, EU, 2008), de Frank Miller. Supongo que el estreno de este bodriazo tiene que ver con mantener el equilibrio cinefílico universal. Después de todo, si hace poco dábamos cuenta de una de las mejores cintas del año que inicia -A la Orilla del Cielo (Akin, 2007)- teníamos que ver, con 15 días de distancia, una de las peores bazofias del 2009 -o del siglo, en un descuido. El 3o del metacritic es una calificación demasiado generosa. Miller quiere hacer una obrita mayor camp pero para eso se necesita distancia e inteligencia. Distancia para asumir que la burla es en serio; inteligencia, para demostrar que se está encima de este simplón material misógino, confuso, mal contado... Miller no está por encima de su material. Está muy por debajo de él. Mi reseña, en REFORMA.


Una Muerte Inesperada (Grace is Gone, EU, 2007), de James C. Strouse. Un visible melodrama bélico-familiar, que lidia con el tema de los deudos dejados lejos del frente, en Estados Unidos. Un fofo y anteojudo John Cusack, en una notable actuación atípica, no halla cómo decirles a sus dos hijistas pre-adolescentes que la Grace del título en inglés -la mamá de las niñas, la mujer de Cusack- acaba de morir en Irak. Hay buenos momentos melodramáticos, las niñas trabajan muy bien y Clint Eastwood escribió la sencilla partitura de la cinta. Nada del otro mundo, para ser francos. Mi reseña, en REFORMA.

sábado, 24 de enero de 2009

Che: el Argentino


Si hay alguna constante en la filmografía de Steven Soderbergh es que no hay constantes. El creador del cine “indie” contemporáneo con Sexo, Mentiras y Videos (1989) juega lo mismo en las Grandes Ligas, dentro de la industria, entre los blockbusters y el más rancio star-system (Erin Brockovich/2000, La Gran Estafa y secuelas/2001-2004-2007), que experimenta con películas pequeñas casi invisibles (Gray’s Anatomy/1996, Schizópolis/1996, Bubble: Intrigas y Muerte/2005). Lo mismo realiza experimentos genéricos más que notables (Un Romance Peligroso/1998, Vengar la Sangre/1999), que dirige implacables crónicas sociales justamente oscareadas (Tráfico/2000). Lo mismo confecciona pastiches/homenajes que nadie quiere ver justa o injustamente (Todo al Descubierto/2002, Solaris/2002, Intriga en Berlín/2006), que se anima a dirigir alguna indefinible extravagancia como, por ejemplo, cierto thriller biográfico/literario (Kafka/1991).
Por lo mismo, por esta notable trayectoria cuyo único denominador común es la experimentación y el cambio, no resulta nada extraño que Soderbergh se haya dado a la insensata tarea de dirigir una biopic de más de cuatro horas de duración sobre Ernesto Guevara de la Serna, mejor conocido por el mundo entero como “el Che”. Presentada en su versión completa en Cannes 2008 y luego exhibida de igual forma en el Festival de Nueva York de ese mismo año, la cinta ha sido presentada completa en algunas pocas ciudades de Estados Unidos antes de ser cortada en dos partes, que es como se ha estrenado en nuestro país. Así pues, el décimo-octavo largometraje de Soderbergh se ha convertido en dos cintas: la número 18, llamada Che: El Argentino (Che, Part One, EU-Francia-España, 2008) y la número 19, Che: Guerrilla (Che, Part Two, EU-Francia-España, 2008), que se estrenará en México, esperemos, en algún momento del año en curso.
Che: El Argentino, es una impresionista y fragmentaria biopic que alterna tres escenarios: una entrevista con el guerrillero triunfante en La Habana, en 1964; su arribo a Nueva York, ese mismo año, a dar un desafiante discurso en Naciones Unidas con todo y grito final de “¡Patria o Muerte!”; y la épica personal del Che que inicia en la Ciudad de México, en 1955, cuando el médico argentino conoce a Fidel Castro (Demián Bichir, cumplidor) y que termina un 2 de enero de 1959, un día después del triunfo de la Revolución Cubana, cuando Guevara de la Serna se dirige a La Habana después de haber tomado a sangre y fuego Santa Clara.
Al inicio del filme vemos el mapa de Cuba iluminado de rojo. Poco a poco, cada una de las seis provincias –Pinar del Río, La Habana, Matanzas, Las Villas, Camagüey y Oriente- van apareciendo y se van marcando en la pantalla. Luego, vemos el nombre y la ubicación de varias ciudades clave –La Habana, Santa Clara, Santiago- y, finalmente, la mítica Sierra Maestra, el lugar a donde arribarían en 1956 los 82 guerrilleros dirigidos por Castro y de donde iniciarían su –no tan- larga marcha hacia la capital.
El espectador de Che: El Argentino tiene que llevar cierto bagaje histórico y cultural consigo, pues el mapeo en pantalla de las provincias y las ciudades cubanas (más la visión de algunas imágenes documentales de la Cuba de Batista) es el único recurso tradicional de una narrativa que opta por la elusión y el distanciamiento. La cámara de Soderberg –quien firma con su conocido pseudónimo de Peter Andrews- ve todo desde lejos, sin apasionamiento alguno. Soderbergh observa; no explica, no participa ni, mucho menos, juzga.
El Che visto por Soderbergh es un hombre serio, callado, casi tímido. No habla mucho ni opina demasiado: escucha a Castro hablar o a Camilo Cienfuegos (Santiago Cabrera) decir algún chiste, acepta y da instrucciones precisas, discute algo y luego se va a leer en plena selva o a escribir una carta o a atender a algún enfermo o a enseñar a leer a alguno de sus soldados. Sus únicos exabruptos son dirigidos a los que abandonan la batalla –“maricones”, les grita exaltado-, pero ni siquiera cuando fusila a unos desertores se le nota una sola pizca de emoción. El Che concentrado (¿o demasiado frío?) de Benicio del Toro se corresponde con el retrato que han entregado algunos biógrafos del guerrillero argentino: estamos ante un hombre determinado que no dudaba mucho –acaso nada- en lo que hacía. Un puritano que incluso en pleno festejo revolucionario podía regañar públicamente a un subalterno por tomar un auto descapotable que no le pertenecía. Pero, también, no olvidemos, un hombre de sangre que no dudaba en derramarla cuando consideraba que era necesario.
Lo mejor de este filme –por lo menos de ésta, su primera parte- es la extendida secuencia de la toma de Santa Clara, que está realizada con una eficacia digna de cualquiera de los maestros del cine bélico hollywoodense clásico. Uno sigue sin perderse la posición de avance de las fuerzas revolucionarias y los fallidos esfuerzos del ejército de Batista por resistir, vemos caer abatidos por las balas los cuerpos de los soldados de los dos ejércitos, somos testigos de las estrategias seguidas para deshacerse de un par de letales francotiradores… Especialmente para esta secuencia, Soderbergh opta por una narrativa de “guerilla-style” –es decir, encuadres rápidos, movimientos abruptos, cortes directos- que, sin dejar de ser funcional, tampoco deja de ser elegante. La cámara usada aquí y en el resto del filme por Soderbergh –un nuevo prototipo digital llamado Red One- le permitió al cineasta trabajar con la rapidez y ligereza de siempre (la primera parte de la cinta fue realizada en apenas 39 días de rodaje), al mismo tiempo que lograba imágenes espléndidas que parecen haber sido obtenidas por los tradicionales aparatos de 35 mm.
Sin embargo, es inevitable tratándose de Soderbergh que, en el momento más logrado y emocionante del filme, Che: el Argentino se detenga de improviso. Y se detiene, además, lejos de La Habana, en donde está sucediendo la apoteosis del triunfo. En el fragmentado retrato fílmico de Soderbergh, el Che no está hecho para estos momentos. Lo suyo es la revolución constante y permanente. Y hacia ella –y hacia su personal destrucción- se encaminará en la segunda parte.

viernes, 23 de enero de 2009

El cine que no vimos/VII

Nunca exhibida comercialmente en México -aunque programada de vez en cuando en cineclubes o festivales, como en el de Expresión en Corto 2006, en Guanajuato- Carne (Ídem, Francia, 1991), tercer cortometraje del argentino educado en Francia Gaspar Noé (largos vistos en México Sólo contra Todos/1998, Irreversible/2002), es el primer episodio de de una revulsiva y fascinante cadena narrativa marcada por la provocación. Con muchos de los elementos visuales/auditivos que usaría en sus dos posteriores largometrajes (encuadres insólitos, banda sonora arrítmica, súbita aparición de tarjetas informativas, inesperada violencia explosiva), Noé confronta nuestros sentidos y nuestras expectativas de inicio a fin.
Un carnicero (Philipe Nahon) especializado en matar caballos para vender la dulce carne del animal -actividad que, se nos informa, es absolutamente legal en Francia- cría solitariamente a su hija discapacitada mental Cynthia (Blandiner Lenoir). La madre de la niña lo abandonó poco después del parto, así que el carnicero sin nombre, con una dureza permanente en el rostro, ha cargado con la responsabilidad de criar a la niña que, ya convertida en adolescente, tiene como única diversión subirse a un caballito mecánico. En abrutos cortes directos, Noé nos muestra la rutina diaria del trabajo del carnicero y su seca ternura -valga el oximoron- hacia su crecida hija ya mujercita.
Los diálogos son mínimos. Sólo a través del monólogo interno del carnicero nos damos cuenta de lo que siente al ver crecer a Cynthia, a la que aún baña como si tuviera tres años. De su genuina preocupación por ella y por su futuro. Y, también de sus deseos de follarse a una gordaza dueña de un cafetín al que asiste religiosamente. Esta vida más o menos resuelta -aunque resquebrajada por los cambios físicos en su hija- se derrumba cuando, por un malentendido, el tipo medio-mata a golpes y cuchillazos un pobre diablo que, él cree, ha violado a Cynthia.
El final de este inquietante corto de 40 minutos de duración se conectará directamente con lo que sucede en Sólo contra Todos -en donde continúa la historia del carnicero y su hija, recluida en una suerte de hospital/orfanato- e, incluso, con el prólogo de la insoportable cult-movie sadomasoca Irreversible. Nosotros continuaremos la historia en alguna entrada posterior.
Por lo pronto, el corto, en dos partes, aquí abajo. Sólo para espíritus fuertes.

jueves, 22 de enero de 2009

De regalo


Adayin pregunta: ¿qué DVD regalarían a alguien que les cae muy bien? ¿Y cuál DVD a quien les cae muy mal? En cuanto a la primera pregunta, no hay duda: Cantando Bajo la Lluvia. Algunos amigos saben que no pueden salir de mi casa sin haber visto algún fragmento de esta cinta. O un gag de Monty Python. O, ya de perdida, el prólogo de Educando a Arizona.

¿Y para alguien que me cae de plano muy mal? Eso es más dificil: según DarkJam, la versión extendida de Titanic. O, según el Duende, Zapata, de Arau. Joel Meza es más específico: "2001: A Space Odissey, mochada de los lados y doblada al español por argentinos, R4 por Artecinema, Zima o Videomax (es decir, transferida a video proyectándola sobre una sábana orinada en un cuarto oscuro al que le entra luz por una ventana), con "extras" como "galerías de fotos" que no sean otra cosa que imágenes congeladas de la película, en blanco y negro".

Y usted, ¿que sádico regalo haría?

miércoles, 21 de enero de 2009

Revisando a Chaplin/IX

Charlot Bombero (The Fireman, EU, 1916), de Charles Chaplin. Después de haber pasado por la Keystone Company de Sennet en 1914 (en donde participó en 35 filmes) y por la Essanay en 1915 (en donde realizó catorce cintas), Chaplin firmó un contrato con la Mutual para dirigir doce películas a un sueldo de 10 mil dólares semanales más un bono de 150 mil billetes verdes sólo por haber firmado el contrato. Charlot Bombero es su segundo filme para la Mutual: se trata de una típica comedia alocada de 20 minutos de duración en la que Chaplin hace un homenaje/parodia de una de las obras claves de los albores de la narrativa cinematográfica, Life of an American Fireman (1906), de Edwin S. Porter. En este caso, Chaplin no es el vagabundo Charlot sino el bombero del título. Por lo demás, actúa como el vago de siempre: es un desobligado que no se levanta al toque de emergencia, hace un desastre cuando sirve la comida, prefiere jugar a las damas antes de cumplir con su trabajo y coquetea descaradamente con Edna Purviance a la primera provocación (¡y quién no lo haría!)... No es el mejor filme que Chaplin realizara para la Mutual y, de hecho, se nota la influencia que todavía arrastraba del slapstick de la Keystone. De todas formas, hay algunas rutinas muy logradas, un alarde de acrobacia digno de Keaton y, como detalle adicional, estamos es el primer filme chaplinesco en el que aparece el imponente Eric Cambell, quien se convertiría en uno de los rivales permanentes de Charlot de aquí en adelante. Charlot Bombero, aquí abajito.

martes, 20 de enero de 2009

Estar Guars... en menos de cuatro minutos


Star Wars: Retold (by someone who hasn't seen it) from Joe Nicolosi on Vimeo.

Cine en televisión para el martes 20 de enero


LOS ARISTÓCRATAS (The Aristocrats, EU, 2005), de Paul Provenza. El chiste va así: un hombre entra con un agente de espectáculos y le ofrece un acto nunca antes visto. En ese acto, el hombre, su mujer, sus hijos y su perro –aunque también pueden participar los abuelitos- realizan las más obscenas, ofensivas e insoportables cochinadas que usted pueda imaginarse. Al final, viene la “punchline” liberadora aunque, en realidad, lo importante es lo que se dice en el chiste, no el final del mismo. En hora y media de duración vemos a varios de los más grandes comediantes de los dos lados del Atlántico (el fallecido George Carlin, Eric Idle, Robin Williams, Whoopie Goldberg, Billy Connolly, Don Rickles, Cartman de South Park, Gilbert Gottfried…) contar su propia versión del chiste, además de analizarlo, comentarlo y diseccionarlo. La risa va acompañada de la reflexión pero también del asco. Carlin, especialmente, cruza la línea escatológica una y otra vez. Su intervención es sólo recomendable para los estómagos fuertes.

HBO este; martes 20 de enero, 19:30 horas, tiempo del centro de México.

lunes, 19 de enero de 2009

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../LXVIII

CARTELERA COMERCIAL AL 16 DE ENERO



Che: El Argentino (Che, Part One, Francia-España-EU, 2008), de Steven Soderbergh. Realizado originalmente como un filme de cinco horas y exhibido así en Cannes 2008, en Nueva York 2008 y en una veintena de ciudades estadounidenses en este mismo mes de enero, el décimo-octavo largometraje del prolífico e inasible Steven Soderbergh es una película fascinante y frustrante en partes iguales. Distanciada biopic hecha a retazos impresionistas, impecable filme guerrillero realizado con un estilo de guerrilla-filmmaking, experimento formalista que nunca deja de interesar... El juicio sobre Che: El Argentino queda en suspenso mientras no veamos la segunda parte.


Historias Mínimas (Argentina, 2002), de Carlos Sorín. Después de haber sido exhibida en el 24 Foro de la Cineteca en 2004 y haber sido programada no sólo en diversos cineclubes sino hasta en la televisión de paga, llega insólitamente a la cartelera comercial la película número 4 de Carlos Sorín, de quien hemos visto en México la notable road-movie El Perro (2004). Estamos en la Patagonia, con tres historia entrelazadas: una joven mujer indígena gana la oportunidad de ir a concursar a un programa televisivo, un agente de ventas compra un pastel para llevárselo a un niño (¿o será niña?) que no conoce, y un anciano con un secreto a cuestas va en busca de su perro, Malacara, que lo abandonó hace tres años. La última historia mínima tiene un pathos que no poseen las anteriores.


El Curioso Caso de Benjamin Button (The Curious Case of Benjamin Button, EU, 2008), de David Fincher. Técnicamente impecable, el más reciente largometraje de Fincher resulta, al final de cuentas, un tanto cuanto fastidioso. Queda la sensación que el modesto cuento fantástico de F. Scott Fitzgerald en el que está basada esta cinta no daba para tanto. Eso sí: los efectos digitales -a través de los cuales vemos el cambiante rostro de Brad Pitt en los distintos cuerpos de varios actores- son impresionantes. La trama ya la sabe: un hombre nace con su ciclo vital en sentido contrario, es decir, sale del vientre materno como un anciano de ochenta años y se acerca a la muerte convertido en un bebé. Suena más interesante de lo que en realidad es, la verdad sea dicha. Mi reseña, en REFORMA.


Dulces Sueños (The Good Night, EU-GB-Alemania, 2007), de Jake Paltrow. La opera prima del hermano de Gwyneth es una auténtica curiosidad. En su primera parte, es una estándar comedia dramática woodyallenesca con todo y el estilo formal del Allen de, por ejemplo, Hanna y sus Hermanas (1986). En su segunda parte, sin embargo, el filme cambia de piel y se convierte en una enigmática película sobre la fantasía, la realidad y el mundo de los sueños. Un intrigante debut, como cineasta y guionista, por parte del joven Paltrow. Mi reseña, en REFORMA.

domingo, 18 de enero de 2009

Pídala Cantando/V

"-Mmmmm... O sea que de samurai me convertí luego en Clint Eastwood..."



Un lector de este blog me pide una lista de los mejores diez remakes. No es mal ejercicio cinefílico: he aquí, a bote pronto, diez refritos que están al nivel de la cinta original. En algunos casos, puede que sean hasta mejores. Sin un orden específico y sin pretender ser exhaustivo, primero el remake y luego el original:


El Latido de mi Corazón (Audiard, 2005), de Fingers (Toback, 1978).

Compadres (Wilder, 1981), de L'Emmerdeur (Molinaro, 1973).

Primera Plana (Wilder, 1974), versión de Ayuno de Amor (Hawks, 1940), a su vez remake de The Front Page (Milestone, 1931).

La Invasión de los Usurpadores de Cuerpos (Kaufman, 1978), de Muertos Vivientes (Siegel, 1956).

Todos los Demás se Llaman Alí (Fassbinder, 1974), de All that Heaven Allows (Sirk, 1955).

El Ocaso de un Amor (Jordan, 1999), de El Fin de una Aventura (Dmytryk, 1955).

El Talentoso Mr. Ripley (Minghella, 1999), de A Pleno Sol (Clément, 1960).

Nosferatu, el Vampiro (Herzog, 1979), de Nosferatu (Murnau, 1922).

Por un Puñado de Dólares (Leone, 1964), de Yojimbo (Kurosawa, 1961).

La Mosca (Cronenberg, 1986), de La Mosca (Neumann, 1958)

viernes, 16 de enero de 2009

TIBIDA 2009


Por el lector habitual de este blog Leo Galicia me entero que existe un premio llamado TIBIDA (The Ingmar Bergman International Debut Award) que se entregará en el Festival de Cine de Göteborg, el 31 de este mes. Un jurado formado por los cineastas Bille August y Marco Tullio Giordana más la presidenta de la Fundación Ingmar Bergman, Astrid Söderbergh-Widding, decidirá la cinta ganadora entre ocho primeros o segundos largometrajes. La noticia es que entre los filmes nominados se encuentran tres obras nacionales: Parque Vía, de Enrique Rivero; Los Bastardos, de Amat Escalante; y Desierto Adentro, de Rodrigo Plá. Más información, aquí. Aparentemente, uno de los premios es pasar unos días en la celebérrima isla de Fårö, en donde vivió sus últimos años el maestro sueco. En la foto, por cierto, se puede ver la residencia bergmaniana. La cabaña de la derecha es en donde se encuentra la sala de cine particular del fallecido director.

El evangelio del 2008... según ustedes/XXXV (y último)


O, en todo caso, según los que votaron. Después de un centenar de participaciones de los lectores de este blog, el top-five final del 2008 quedó así:


1. Batman, el Caballero de la Noche: 36 votos. Mi reseña, aquí.

2. Expiación, Deseo y Pecado: 25 votos. Mi reseña, en REFORMA. Mi comentario, aquí.

3. 4 Meses, 3 Semanas y 2 Días: 6 votos. Mi reseña, en REFORMA. Mi comentario, aquí.

4. Tropa de Élite: 6 votos. Mi reseña, en REFORMA. Mi comentario, aquí.

5. Persépolis: 5 votos. Mi reseña, en REFORMA. Mi comentario, aquí.


Ahora sí que ni modo: que la nación me lo demande. Mejor dicho: que se los demande a los que votaron por el murciélago.

jueves, 15 de enero de 2009

Cine en televisión para el jueves 15 de enero


EL BELLO DURMIENTE (México, 1952), de Gilberto Martínez Solares. Con el equipo con el que hizo el mejor cine -Don Gilberto Martínez Solares como director, Juan García como argumentista y los actores Marcelo Chávez, Wolf Ruvinskis y el enano Tun-tún-, Tin Tan hace de las suyas en el típico escenario histórico/fársico que tanto le agradaba y que tan bien le sabía sacar provecho. La trama, ambientada en el México de los años 50 y en un chafísimo e hilarante mundo prehistórico, tiene sus mejores momentos en su primera parte, cuando vemos al hombre de las cavernas Triquitán (Tin Tan) ir tras los suculentos huesitos de la guapa Jade (Lilia del Valle). Como de costumbre, abundan los anacronismos y éstos resultan, las más de las veces, muy graciosos. Mi chiste favorito: después de que Jade promete ser suya "el próximo Sol", Triquitán voltea, desesperado, a ver al astro rey para exigirle: "¡Apúrate, Sol!".

De Película; jueves 15 de diciembre, 14:15 horas, tiempo del centro de México.

martes, 13 de enero de 2009

Tear This Heart Out

"-Mira bonito rumbo al Oscar, mi reina. Si no lo ganamos, te lo compro, faltaba más"



Tear this Heart Out, sin distribución comercial aún en Estados Unidos, es una de las nueve finalistas para ser nominada Mejor Película en Idioma Extranjero en el Oscar 2009. Según la influyente columnista Anne Thompson, de Variety, sí llegará a ser una de las cinco nomiadas. Las otras serán, según la señora Thompson, Der Baader Meinhoff Komplex, Everlasting Moments, The Necessities of Life, y Waltz with Bashir. Según Thompson, ganará la israelí Waltz with Bashir. Amén.

lunes, 12 de enero de 2009

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../LXVII

CARTELERA AL 9 DE ENERO



Penélope: Una Chica Diferente (Penelope, GB-EU, 2006), de Mark Palansky. Este debut por partida doble en la pantalla grande -del director Palansky y de la escritora para televisión Leslie Caveny- es una encantadora fábula de crecimiento femenino y juvenil en la que una niña aristócrata que nace con una nariz de cerdo debido a una vieja maldición, busca un príncipe azul que rompa el citado embrujo. La muchachita es Christina Ricci, el héroe es James McAvoy y el imaginatio diseño de producción retro es de Amanda McArthur. Mi reseña en REFORMA.


RocknRolla (Ídem, GB, 2008), de Guy Ritchie. El más reciente largometraje del millonario ex de Madonna no es una basura como su impresentable Insólito Destino (2002) pero tampoco pasa de ser un entretenido pastiche de otro pastiche: del ingenioso y muy divertido cine de mafiosos ingleses que Ritchie dirigió alguna vez, como Cerdos y Diamantes (2000). Mi reseña en REFORMA.


Desaparecidas (The Flock, EU, 2007), de Andrew Lau. El primer largometraje estadounidense del gran veterano del thriller y del cine de acción hongkonés Wai-keung Lau (o Andrew Lau, pues, como se hace llamar en occidente) no mereció, injustamente, estreno comercial en el país del norte. Es cierto que estamos ante un filme policial repleto de clichés -el agente obsesivo a punto de retirarse (Richard Gere), la jovencita idealista que tiene mucho por aprender (Claire Danes), un maniaco sexual suelto en las planicies y calores de Nuevo México-, pero éstos son manejados con habilidad por el experimentado Lau, quien codirigió esa obra maestra llamada Héroes Infernales (2002), refriteada por Martin Scorsese como Los Infiltrados (2006).


A la Orilla del Cielo (Auf der anderen Seite, Alemania-Italia, Turquía, 2007), de Fatih Akin. No terminamos de hacer las entradas de Lo Mejor del 2008 y en el más reciente largometraje del turco hamburgués Akin tenemos, ya, a una de las mejores películas de este año que empieza. Mi primera impresión del filme, aquí, y mi reseña en REFORMA.

domingo, 11 de enero de 2009

Confesiones Verdaderas/XXII


"Tomé a Clint Eastwood (para Por un Puñado de Dólares/1964) sólo porque Jimmy Coburn costaba demasiado... Había visto a Clint en un episodio de la teleserie Rawhide llamado 'Incident of the Black Sheep'... Clint no hablaba mucho pero noté de inmediato la tranquilidad, la seguridad, con la que entraba y se robaba cada escena en la que participaba... Cuando tu mezclas su personalidad con los estallidos y la velocidad de los disparos en un western, entonces tienes el contraste perfecto, esencial, que me hacía falta".

Sergio Leone acerca de cómo eligió a Clint Eastwood para su emblemático "Hombre sin Nombre" de la trilogía Por un Puñado de Dólares/1964-Por unos Dólares Más/1965-El Bueno, el Malo y el Feo/1966. Fuente: Frayling, Christopher. Sergio Leone: Once Upon a Time in Italy.

sábado, 10 de enero de 2009

El evangelio del 2008... según Film Comment/XXXIV


Ya algún lector (¿fue Leo?) había adelantado el top-ten del Film Comment hace un par de semanas. Con el número más reciente de la mejor revista estadounidense de cine ya en circulación, la lista completa del top-50 está aquí, completa (mejor filme del año pasado, según los cinecríticos votantes, Wendy and Lucy). Pero creo que resulta más interesante en esta penúltima entrada sobre Lo Mejor del 2008 -falta una entrada más y san-se-acabó- listar el top-ten del mejor cine no estrenado comercialmente en Estados Unidos y que, incluso, al día de hoy, todavía no cuenta con distribución en el país del norte. Las diez grandes desconocidas en Estados Unidos del 2008 son:


1. La Mujer sin Cabeza (Dir: Lucrecia Martel, Argentina-España-Francia-Italia).

2. Er shi si cheng ji/24 City (Dir: Jia Zhang-ke, China-Hong Kong-Japón).

3. L'Heure d'Été (Dir: Olivier Assayas, Francia).

4. Aruitemo aruitemo/Still Walking (Dir: Hirokazu Kore-eda, Japan).

5. Tulpan (Dir: Sergey Dvortsevoy, Alemania-Suiza-Kazajastán-Rusia-Polonia).

6. RR (Dir: James Benning, EU).

7. 35 Rhums (Dir: Claire Denis, Francia-Alemania)

8. Of Time and the City (Dir: Terence Davies, GB).

9. Tony Manero (Dir: Pablo Larrain, Chile-Brazil).

10. Liverpool (Dir: Lisandro Alonso, Argentina).

viernes, 9 de enero de 2009

Las doce magníficas


Dos muy exitosas películas españolas de horror, tres filmes de maduros y/o veteranos auteurs más allá del bien y del mal, una cinta rumana que arrasó con todos los premios de la crítica entre 2007 y 2008, una encantadora y desgarradora película francesa de animación, una discutida y discutible cinta brasileña sobre un tema que los mexicanos, ay, conocemos demasiado bien, un filme coreano con monstruo poliforme en ristre, un oscuro blockbuster hollywoodense, una película mexicana dirigida por uno de los más prometedores cineastas nacionales del nuevo siglo, una obra maestra de narrativa fílmica basada en una cruel novela postmoderna...

Las doce ganadoras de la película del mes durante 2008 es el mejor retrato cinéfilo de los lectores de este blog. En todas ellas, en mayor o menor medida, el buen cine aparece, más vital que nunca. Ahora falta lo más complicado: ¿cuál de esas doce es la mejor cinta del año pasado? Un solo voto, una sola película. ¿Complicado, dije?: realmente no. La encuesta, como siempre, aquí a la derecha, junto a otra encuesta, la primera de este 2009.

jueves, 8 de enero de 2009

DVD Verse: No Direction Home


Martin Scorsese siempre ha dicho que, en el barrio en el que creció, sólo había dos figuras de autoridad respetadas: los sacerdotes o los mafiosos. No quiso ser gángster –fue siempre débil y enfermizo- e intentó convertirse en sacerdote –de hecho, fue seminarista-, pero finalmente la vocación que terminó ganando su voluntad fue la cinematográfica. Sin embargo, con el paso del tiempo, me he preguntado si, más que ser cineasta, el deseo escondido de Scorsese fue el haber sido un gran músico.
De una u otra manera, la música y los músicos siempre han estado presentes en la obra scorsesiana, sea antes de convertirse en cineasta de renombre (fue asistente de dirección en el legendario documental Woodstock/Wadleigh/1970, supervisó el montaje del filme-concierto Elvis on Tour/Abel y Adidge/1972), sea convertido en un director hecho y derecho (su mal recibido homenaje al cine musical clásico New York, New York/1977, el gran documental-concierto sobre la despedida de “The Band” en El Último Vals/1978) y, más recientemente, ya transformado en el gran patriarca del cine estadounidense contemporáneo: el videoclip “Bad” (1995) para Michael Jackson, el episodio “Feel Like Going Home” de la teleserie documental “The Blues” (2003), un documental para la PBS y la BBC sobre Bob Dylan en 2005 y otro documental más, a punto de estrenarse comercialmente en México, Shine a Light (2008), sobre los Rolling Stones. Más aún: el proyecto en el que Scorsese está trabajando en este momento es otro documental, ahora sobre el fallecido beatle George Harrison, programado a ser exhibido en 2010.
Ya que no hay nada visible en la cartelera comercial, me di a la tarea de revisar varios pendientes que tenía arrumbados y uno de ellos fue, precisamente, No Direction Home: Bob Dylan (EU, 2005), que está disponible en un disco de Región 4. La película, de tres horas de duración, tuvo una breve corrida comercial en Estados Unidos y algunos otros países, pero fue pensada como dos episodios televisivos –así fue exhibida en septiembre de 2005 en la PBS y la BBC- o en formato casero, como yo la vi. La cinta se ofrece en dos discos (formato fullscreen, sonido 5.1) y como extras ofrece doce interpretaciones completas de los años sesenta (ocho de Dylan y cuatro de invitados, incluyendo la inevitable Joan Baez), además de un curioso promocional nunca usado de “Positively 4th Street”.
En cuanto al documental en sí, se trata de la perfecta pieza de acompañamiento de la originalísima biopic bobdylaniana Mi Historia sin Mí (Haynes, 2007), estrenada en México –y reseñada por un servidor en REFORMA- el año pasado. Aunque el filme documental de Scorsese inicia con los orígenes de Dylan, nacido en 1941 como Robert Allen Zimmerman en un pueblito minero de Minnesota, la cinta está centrada en el periodo más importante en la carrera musical del inasible intérprete, compositor e icono de toda una época. Me refiero a los cinco años que van de 1961 a 1966, cuando Dylan fue tomando varias identidades para irlas dejando a un lado, una detrás de la otra (de cantante folk, a intérprete de canciones de protesta a ídolo de rock); cuando empezó a dejar la guitarra acústica para cantar con guitarra eléctrica y músicos ad-hoc (que luego formarían The Band, por cierto); cuando el considerado por muchos como “la voz de toda una generación” fue optando por ser él mismo (un simple cantante y compositor, sin objetivos específicos, según él), causando la ira de buena parte de sus seguidores quienes, en la gira europea de 1965, lo llegaron a abuchear ruidosamente e, incluso, a insultar, llamándole “Judas”.
Scorsese retoma las imágenes de varios documentales e interpretaciones televisivas de la época –incluyendo el infaltable filme I Don’t Look Back (Pennebaker, 1967)- y nos muestra una fascinante batería de entrevistas con músicos, intelectuales, poetas, ejecutivos, sin faltar la presencia del propio Dylan. Si hay algo que reprocharle a este buen documental biográfico es la exagerada reverencia que muestra Scorsese de su personaje estudiado: aunque por ahí y por allá aparecen algunos rasgos no muy edificantes de Dylan (su oportunismo musical al “robarle” un éxito a Dave Van Ronk, su egoísmo o falta de sensibilidad con Joan Baez), la realidad es que el filme nunca confronta al músico. Es claro que quien sigue teniendo control de sí mismo, de su imagen, de lo que quiere que piensen de él, es Dylan. Y Marty, al parecer, se contentó con ello.

miércoles, 7 de enero de 2009

El evangelio del 2008... según la palomilla/XXXIII


Algunos lectores de este blog -que, por supuesto, son también leídos por quien esto escribe y por muchísimo más- han hecho sus propias listas. Alex Frías, en Pantalla 9, ha hecho la suya desde hace rato; Paxton Hernández provoca colocando en lo peor del año algunas de las cintas favoritas de un servidor; Joel Meza hizo su lista preliminar aquí , mientras el perro café hizo lo propio por acá. Como se verá, hay de todos y para todos. Como en botica cinefílica.

El evangelio del 2008... según Andrew Sarris/XXXII


Andres Sarris acaba de cumplir 50 años haciendo sus top-ten del año. La tarea la inició en The Village Voice, en 1959 y ha continuado desde entonces en diferentes medios, como desde hace tiempo lo hace en The New York Observer. Mr. Sarris sabe que esto de la listas es caprichoso. Él mismo confiesa que en la lista de 1958 no anotó en su top-ten a De entre los Muertos/Vertigo (Hitchcock, 1958). Por supuesto, ahora esta película de Hitch está en su top-ten no de 1958 sino de todos los tiempos. Dicho de otra manera: a los que no les gustó Wall-E... tienen tiempo para arrepentirse.

Como de costumbre en el caso de Sarris, hay varios top-ten: el primero, el de las mejores diez cintas habladas en ingles; luego, el de las diez mejores habladas en otras lenguas; después, las películas que a muchos de sus colegas les gustaron pero a él no; los mejores documentales; las mejores películas animadas... O sea, a Mr. Sarris le gustan las listas. Las dos primeras, aquí abajo. El resto de ellas, acá.



Las habladas en inglés:


1. Happy-Go-Lucky
2. Gran Torino
3. Frost/Nixon
4. Milk
5. Slumdog Millionaire
6. Vicky Cristina Barcelona
7. W
8. My Blueberry Nights/Noches Púrpura. Mi reseña, aquí.
9. The Bank Job/El Robo del Siglo. Mi comentario, aquí.
10. The Visitor



En otros idiomas:


1. Ashes of Time Redux/Dung Che Sai Duk. Mi reseña de la versión anterior, aquí.
2. Un Secret
3. Un Conte de Noël
4. 4 Meses, 3 Semanas y 2 Días. Mi reseña, en REFORMA. Mi comentario, aquí.
5. Il y a longtemps que je t'aime
6. Entre les Murs
7. Ne le dis à personne
8. O Ano em Que Meus Pais Saíram de Férias
9. Una Dama para Dos. Mi comentario, aquí.
10. Ha-Sodot

martes, 6 de enero de 2009

Rudo y Cursi


A estas alturas del juego, quien tenía intenciones de ver la opera prima del guionista vuelto cineasta Carlos Cuarón, Rudo y Cursi (México, 2008), ya lo hizo. Y quien no tenía la mínima intención de ver el filme, esta reseña no creo que le haga cambiar la opinión. Va esta aclaración por delante, pues para discutir la película producida por “the three amigos” –es decir, Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu- tendré que revelar el desenlace de la misma, algo que no acostumbro hacer.

Y tengo que describir con todo cuidado el final de Rudo y Cursi pues, en mi opinión, se trata de lo mejor de la película. En ese desencantado epílogo, los dos medios hermanos fracasados, Beto “el Rudo” (Diego Luna) y Tato “el Cursi” (Gael García Bernal), contemplan el enorme caserón playero que le ha construido a la mamá de ellos (Dolores Heredia, irreconocible) un poderoso narco de la región, que se ha casado con la hermana menor de los muchachos.

En el inicio de la cinta, los futboleros llanero Beto y Tato tenían sus propios sueños de grandeza. El primero, aunque es un goleador natural, quiere convertirse en un ídolo de la canción ranchera/grupera mientras el segundo desea ser el mejor portero del futbol mexicano. De alguna manera, este “mexican dream” –si es que así podemos llamarle- lo cumplen cuando un cazador de talento, Batuta (Guillermo Francella), los descubre jugando en la cancha de un pinchurriento pueblito platanero. Así, los dos llegarán a la primera división del futbol nacional, sólo para ser consumidos por sus propias incapacidades para lidiar con el éxito, cual émulos del ese sí entrañable boxeador David Silva de Campeón sin Corona (Galindo, 1946). Al final, en ese desenlace ya descrito, Beto terminará amputado de una pierna como benévolo castigo por no cumplirle a unos apostadores, y Tato fracasará como cantante, perderá a su buenona nalga-rentada Maya (Jessica Mas) y será dado de baja por su equipo para terminar, como el Tato, viendo el único auténtico éxito económico posible en este país: ser narco.

Ahora que lo pienso, al describir así esta película, parece mucho más interesante e inteligente de lo que realmente es. El problema es que entre ese prólogo y ese epílogo hay una hora y media de gags fallidos, desatadas sobreactuaciones de Luna y García Bernal, fofas parodias musicales y sub-tramas que no llegan a ningún sitio –como la burla que se hace de la esposa del Beto, Toña (Adriana Paz), por vender productos Omnilife, perdón, Wonderlife. La repetitiva narración en off dizque aforística de Batuta no ayuda mucho tampoco: sus apuntes del futbol, la vida, el éxito y el fracaso no podrían estar más llenos de lugares comunes.

Debo confesar que, en algún momento, estuve a punto de abandonar el cine por lo redundante que estaba resultando todo: pero fue apareciendo el desenlace y, con él, esa visión lúcidamente amarga del México que nos ha tocado vivir. En ese instante, la cinta volvió a ganarse mi interés y mi atención. Pero, por supuesto, Rudo y Cursi estaba a punto de terminar.

lunes, 5 de enero de 2009

El evangelio del 2008... según Cahiers du Cinéma/XXXI


Estamos llegando al fin de los top-ten del 2008. Esta vez, el de Cahiers du Cinéma. Muy distinto al de los otros treinta listados aquí, sin duda alguna:

1. Redacted de Brian De Palma

2. En avant, jeunesse de Pedro Costa

3. Cloverfield de Mat Reeves. Mi reseña, en REFORMA. Mi comentario, aquí.

4. No Country for Old Men de Joel & Ethan Coen. Mi reseña en REFORMA; mi comentario, aquí.

5. Two Lovers de James Gray

6. Valse avec Bachir de Ari Folman

7. Dernier maquis de Rabah Ameur-Zaïmeche

8. Hunger de Steeve McQueen

9. A Short Film About the Indio Nacional de Raya Martin

10. De la guerre de Bertrand Bonello

domingo, 4 de enero de 2009

Revisando a Chaplin/VIII


Dough and Dynamite (EU, 1914), de Charles Chaplin. El filme número 15 (de un total de 20) que dirigió Chaplin para la Keystone de Mack Sennett en 1914 fue el más ambicioso del cineasta/actor hasta ese momento. Con alrededor de media hora de duración, la trama sigue los enredos y problemas provocados por Charlot, quien aquí trabajaba primero como mesero malora y luego como panadero desastroso en un café-pastelería que termina literalmente destruido por unos violentos huelguistas. El slapstick es caótico y violento, como de costumbre, y las malas maneras de Charlot para servir la mesa y atender a los clientes son, como siempre, hilarantes. Cuando, por una huelga de todos los trabajadores, Charlot y otro mesero (Chester Conklin) tengan que hacerse cargo de hacer el pan, el caos se trasladará al sótano, en donde Chaplin y Conklin tendrán sus guerritas de masa, patadas voladoras, piquetes de panza y cachetadas. Ojo a cómo hace el pan Charlot: quitan las ganas hasta de comprar coricos.

sábado, 3 de enero de 2009

El evangelio del 2008... según yo/XXX



Sin más preámbulos y en estricto orden de preferencia, no un top-ten sino un grupo de siete magníficas, tomando en cuenta única y exclusivamente la cartelera comercial mexicana:


1. Expiación, Deseo y Pecado (Atonement, EU-GB-Francia, 2007), de Joe Wright. Mi reseña, en REFORMA; mi comentario, aquí.


2. Los Ladrones Viejos: Las Leyendas del Artegio (México, 2007), de Everardo González. Mi reseña, aquí.


3. Wall-E (Ídem, EU, 2008), de Andrew Stanton. Mi reseña, aquí.


4. Pasiones Privadas en Lugares Públicos (Coeurs, Francia-Italia, 2006), de Alain Resnais. Mi reseña, en REFORMA; mi comentario, aquí.


5. Sin Lugar para los Débiles (No Country for Old Men, EU, 2007), de Joel y Ethan Coen. Mi reseña en REFORMA; mi comentario, aquí.


6. El Valle de las Sombras (In the Valley of Elah, EU, 2007), de Paul Haggis. Mi reseña en REFORMA; mi comentario, aquí.


7. Vicky Cristina Barcelona (Ídem, EU-España, 2008), de Woody Allen.




Y en la segunda división, otros siete filmes notables, como sigue y sin un orden específico:


Cometas en el Cielo (The Kite Runner, EU, 2007), de Marc Forster.


Camino Salvaje (Into the Wild, EU, 2007), de Sean Penn. Mi reseña en REFORMA; mi comentario, aquí.


4 Meses, 3 Semanas y Dos Días (4 Luni, 3 Saptamâni si 2 Zile, Rumania, 2007), de Cristian Mungiu. Mi reseña, en REFORMA; mi comentario, aquí.


12:08 al Este de Bucarest (A Fost sau n-a-fost, Rumania, 2007), de Corneliu Porumboiu. Mi reseña, en REFORMA; mi comentario, aquí.


Batman, el Caballero de la Noche (The Dark Knight, EU, 2008), de Christopher Nolan. Mi reseña, aquí.


En el Gran Silencio (Die GroBe Stille, Francia-Suiza-Alemania, 2005), de Philip Gröning. Mi reseña, aquí.


El Huésped (Gwoemul, Corea del Sur, 2006), de Joon-ho Bong. Mi reseña, en REFORMA. Mi comentario, aquí.

viernes, 2 de enero de 2009

El evangelio del 2008... según Dave Kehr/XXIX

Dave Kehr, reseñista de DVDs del New York Times y cuya página web es una de las más leídas y comentadas en la red por cinéfilos y cinecríticos, ha liberado su top-ten en orden alfabético y como sigue:


A Christmas Tale (Un Conte de Noël)/Arnaud Desplechin

The Curious Case of Benjamin Button/David Fincher

Diary of the Dead/George A. Romero

The Fall/Tarsem

Gran Torino/Clint Eastwood

Sparrow (Man Jeuk)/Johnnie To

Still Life (Sanxia haoren)/Jia Zhang-Ke

Tropic Thunder/Ben Stiller. Mi reseña, en REFORMA. Mi comentario, aquí.

Wall-E/Andrew Stanton. Mi reseña, aquí.

Wendy and Lucy/Kelly Reichardt

jueves, 1 de enero de 2009

Fotogramas 2008

Antes de mi lista (no top-ten sino top-five o, acaso, six-pack), los fotogramas del año pasado: los momentos, las escenas, la música, las actuaciones, los diálogos, las presencias, los actores… Algunos de estos fotogramas provienen de grandes películas. Otras, de cintas apenas palomeras. La magia del cine puede aparecer en cualquier filme, en el más importante o en el más modesto. Como sigue:

**Tommy Lee Jones contándole la historia de David y Goliat a un niño en El Valle de las Sombras (Haggis, 2007).

**El diálogo inicial de los niños protagonistas en Cometas en el Cielo (Forster, 2007).

**Ahmad Khan Mahmoodzada –el niño Hassan- en Cometas en el Cielo (Forster, 2007)

**Nueva York convertido digitalmente en una sabana africana en Soy Leyenda (Lawrence, 2007).

**La secuencia inicial en la que Liam Neeson caza a Pierce Brosnan en las montañas nevadas de Oregon en Duelo de Asesinos (von Ancken, 2006).

**Javier Bardem y su peinado en Sin Lugar para los Débiles (Hermanos Coen, 2007).

**La banda sonora inicial, que se confunde con las teclas de una máquina de escribir; el plano-secuencia de 5 minutos en las playas de Francia; Keira Knightley saliendo empapada de la fuente; la aparición final de Vanessa Redgrave… Todo ello en la mejor película del año: Expiación, Deseo y Pecado (Wright, 2007). Por cierto, esas imágenes y sonidos están aquí, en el trailer:

**Los números musicales “By the Sea” y “The Worst Pies in London” en Sweeney Todd (Burton, 2007).

**El audio final real que se escucha mientras vemos las imágenes de los cadáveres tendidos en Jonestown: La Vida y la Muerte de Peoples Temple (Nelson, 2006).

**La sangrienta escena en el baño turco de Promesas Peligrosas (Cronenberg, 2007).

**El plano secuencia de 4 minutos que termina en el escenario y la interpretación final de “Je Ne Regrette de Rien” en La Vida en Rosa (Dahan, 2007).

**El cuento del niño y el maestro zen en Juegos de Poder (Nichols, 2007).

**La perraza desayunando en Lake Tahoe (Eimbcke, 2008).

**La banda sonora tanguera de Los Falsificadores (Ruzowitzky, 2006).

**La secuencia del accidente del hijo de Daniel Day Lewis en Petróleo Sangriento (P. T. Anderson, 2007).

**La banda sonora de Paranoid Park (van Sant, 2007).

**Hal Hoolbrook en Camino Salvaje (Penn, 2007). William Hurt cayendo a la mitad de la calle, abrumado por el dolor, en la misma película.

**La escena de la insoportable cena familiar con Otilia en el centro del encuadre en 4 Meses, 3 Semanas y 2 Días (Mungiu, 2007). El feto ensangrentado, en el piso, en la misma película.

**Gad Elmaleh en Enamórate de Mí (Salvadori, 2006).

**La toma de 8 minutos en la cafetería con Zoë Bell y compañía cotorreando en A Prueba de Muerte (Tarantino, 2007).

**El irrefrenable narcisismo de Robert Downey Jr y la belleza asentada –ya no tan juvenil- de Gwyneth Paltrow en Iron Man (Favreau, 2008).

**Los niños cueteros y la banda musical tocando una canción latina en 12:08 al Este de Bucarest (Porumboiu, 2006).

**Miki Manojlovic en Una Dama sin Pudor (Garborski, 2007).

**El chiste políticamente incorrecto de los dos telefonistas mientras Bauby está tendido en la cama en El Llanto de la Mariposa (Schnabel, 2007). Mathieu Almaric rasurando a Max von Sydow –¡qué imagen!- en la misma película.

**La plática de Robert Downey Jr. y Dianne Wiest en Tus Santos y tus Demonios (Montiel, 2006). La frescura de Melonie Díaz en la misma película.

**La secuencia tarzanesca, el homenaje a ¡Marabunta! y Cate Blanchett, sexy como militar rusa, en Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal (Spielberg, 2008).

**El fin de la “depre” a ritmo de “Eye of a Tiger” en Persépolis (Paronnaud y Satrapi, 2007).

**La relación de Wall-E con el robot limpiador y la rebelión de los robots descompuestos en, por supuesto, Wall-E (Stanton, 2008).

**La borrachera de Hellboy y Abe Sapien con tecate light en Hellboy II (del Toro, 2008).

**Heath Ledger.

**Los monólogos de Danny Glover y Charles S. Dutton en Sueños de Rock and Roll (Sayles, 2007)

**Catherine Keener, demasiado real, en El Encierro (O’Haver, 2007).

**Jennifer Connelly, llorando, para variar, en Camino a la Redención (George, 2007).

**Robert Downey Jr. (¡otra vez!) explicándole a Ben Stiller algunas claves de cómo actuar en cintas “de retrasados” en Una Guerra de Película (Stiller, 2008). Tom Cruise, por supuesto, en el mismo filme.

**Liam Neeson amenazando por teléfono a los secuestradores de su hija en Búsqueda Implacable (Morel, 2008).

**Juliette Binoche en Dan en la Vida Real (Hedges, 2007).

**La escena final en la carretera en Los Extraños (Bertino, 2008).

**Daniel Giménez Cacho en Arráncame la Vida (Sneider, 2008).

**Bob Balaban pensando en voz alta mientras revisa el trabajo de unos ilustradores en Buscando Amar (Theroux, 2008).

**Anton Yelchin en ¿Quién Es Charlie? (Poll, 2007).

**”La Cori” abrazando a sus dos hombres en el final de Cumbia Callera (Villarreal, 2007).

**Brad Pitt mirando dizque torvamente a John Malkovich en Quémese después de Leerse (Hermanos Coen, 2008).

**Manuel Plata López en Familia Tortuga (Imaz, 2006).

**Joan Allen como villana en La Carrera de la Muerte (Anderson, 2006).

**Damián Alcázar, hipnótico, en Satanás (Baiz, 2007). La relación de Alcázar con su anciana madre en la misma película.

**La escena de Eliseo y Ana interrumpida por la llegada de un muertito en Todos los Días son Tuyos (Gutiérres, 2007).

**El encuentro de Hannah Schygulla con Ayten Öztürk en la cárcel en A la Orilla del Cielo (Akin, 2007), una de las mejores películas de este año que inicia… cuando se estrene comercialmente.

**Las despampanantes mujeronas que aparecen en el churrito macedonio Entre los Muertos (Manchevski, 2007).

**La relación materno-filial de M y Bond en 007 Quantum (Forster, 2008).

**Saoirse Ronan en El Gran Houdini (Armstrong, 2007).

**Russel Crowe, pachorrudo, y viendo por encima de los anteojos a Leonardo DiCaprio en Red de Mentiras (Scott, 2008).

**Viggo Mortensen completando las frases de Ed Harris en Appaloosa (Harris, 2008).

**Las palomas argentinas –dobladas por Les Luthiers- en la versión en español de Bolt (Howard y Williams, 2008).

**La escena en la que Javier Bardem y Rebeca Hall flirtean mientras la cámara los toma en sucesivos cortes disolventes en Vicky Cristina Barcelona (Allen, 2008).

**La conversación, en una cafetería, de los hijos Laura Linney y Philip Seymour Hoffman con su papá Philip Bosco en La Familia Savage (Jenkins, 2007).