sábado, 20 de febrero de 2010

Ambulante 2010/VI


Que el Diablo Vuelva al Infierno (Pray the Devil Back to Hell, EU, 2008), tercer largometraje de la experta documentalista asidua de Sundance, Gini Reticker, demuestra que de vez en cuando es cierto que el hombre común puede lograr cambios importantes. Perdón: que la mujer común puede lograr cambios importantes.
El breve filme documental dirigido por Reticker muestra cómo la fuerza moral y el terco activismo de miles de mujeres liberianas empujaron al fin de la guerra civil de Liberia, ese país de la costa oeste de África fundado en 1847 por esclavos liberados estadounidenses. Desde 1989 hasta 2003, año en el que se firmaron los tratados de paz, Liberia estuvo envuelta en una sangrienta guerra interna entre el dictatorial y criminal Presidente Charles Taylor, descendiente de la élite fundadora americana, y la LURD, una organización guerrillera conformada por varios "señores de la guerra" del interior del país, descendientes de la tribus originales.
Reticker no profundiza demasiado en las causas de la guerra ni en las diferencias sociales y acaso raciales entre unos y otros (la élite americana fundadora sojuzgó durante demasiado tiempo al resto del país), pues lo que le interesa es hacer la emocionante y emotiva crónica de cómo un buen día un grupo de mujeres, lideradas por la cristiana Leymah Gbowee y la musulmana (y agente de la policía) Asatu dejaron de ser testigos de las matanzas provocadas por los hombres de los dos bandos y decidieron dar un paso al frente. De ahí en adelante nadie las pudo parar.
Las mujeres salieron a las calles, bailaron y cantaron, se pusieron en huelga de sexo (¿habrán leído a Aristófanes?) y hasta Leymah amenazó con desnudarse frente a varios señores de la guerra (lo que en esa parte de África significa una vergüenza y una humillación para los hombres), hasta que lograron que Taylor y sus rivales se sentaran en Ghana a firmar un tratado de paz, que terminaría en la renuncia del primero y su posterior exilio a Nigeria, la participación de los segundos en el gobierno provisional y en la (no tan) sorpresiva elección en 2006 de la primera mujer como jefa de Estado en un país africano: Ellen Johnson Sirleaf.
Reticker ha realizado un documental muy convencional en la forma -tomas de archivo, cabezas parlantes, más tomas de archivo, noticieros, más cabezas parlantes- pero el fondo es electrizante: sí es posible cambiar las cosas aunque, para ello, acaso hay que pagar el altísimo precio de la sangre, la muerte, el hartazgo.

Que el Diablo Vuelva al Infierno se exhibe hoy a las 18:30 horas en la sala José Revueltas del Centro Cultural Universitario y mañana domingo a las 19:00 en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco.

No hay comentarios: