viernes, 26 de febrero de 2010

La Caída de la Casa de Usher


La Caída de la Casa de Usher (La Chute de la Maison Usher, Francia, 1928) es, si no la obra maestra del escritor, teórico fílmico y cineasta Jean Epstein (1897-1953), por lo menos sí su película la más conocida y, por lo mismo, la más alabada. Pero, también, es la más depurada en un estilo muy particular, único, que lo mismo convierte al polaco naturalizado francés en un precursor del surrealismo fílmico y uno de los máximos exponentes del avant-garde europeo de los años 20.

Basada -o más bien, inspirada- en el cuento homónimo de Edgar Allan Poe, la cinta inicia cuando Allan (Charles Lamy) llega como visitante a la "casa maldita" de Usher, en donde su dueño, Sir Roderick (intenso Jean Debucourt), mantiene enclaustrada a su etérea mujer, Madeline (Marguerite Gance, hermana del cineasta Abel, quien aparece en un cameo en el filme), a quien pinta obsesivamente en un óleo. Sin embargo, en la medida que la pintura avanza, ésta parece cobrar mayor realismo, mayor vida, mientras la Madeline "real", se pone pálida, desfallece, muere.

La trama -adaptada por un joven Luis Buñuel, quien también fungió como asistente de dirección, aunque luego fue despedido por Epstein- permanece más o menos fiel al espíritu de Poe, pero lo importante es el aterrizaje visual ideado por Epstein con la invaluable ayuda de los fotógrafos George y Jean Lucas y el diseñador de producción Pierre Kefer: inmensos salones semivacíos en los que las figuras humanas aparece empequeñecidas y alienadas, cámara deslizante que parece flotar por los suelos del caserón Usher, hipnótico uso del ralenti y de las sobre-imposiciones para transmitir un genuino estado de sueño/pesadilla, cámara bamboleante que acompaña al féretro de Madeline, un búho como impávido testigo de la procesión mortuoria, cortes directos hacia la surreal imagen sin justificación de dos sapos que avanzan uno sobre el otro ¿copulando?, y así hasta llegar a la escena climática del desenlace, uno de los grandes momentos del cine de horror de la historia, imágenes que, injustamente, ha sido prácticamente olvidadas.

Me refiero al terrorífico regreso de entre los muertos de Madeline, sugerido por la desatada naturaleza, los vientos que mecen los árboles y levantan las cortinas del caserón, y por la indeleble imagen del vestido blanco de Madeline que aparece, poco a poco, lentamente, insoportablemente, entre las viejas paredes de la casa Usher. La imagen final de la palidísima mujer caminando con torpeza merece estar, por derecho propio, junto al levantamiento del vampiro desde su ataúd en el clásico Nosferatu (Murnau, 1922). De ese tamaño. Y de ese mismo tamaño ha sido el ninguneo, el olvido, del cine de Epstein.

18 comentarios:

Joel Meza dijo...

Tengo la idea, así, muy nebulosa, que hay una razón por la que estás reseñando esta película. Tú o alguien hicieron referencia a ella recientemente. Pero no puedo recordar.
Chin, ha de ser porque los periódicos están hablando más del narcotráfico que del presidente. Ni porque paga millones para que lo saquen en primeras planas (él dijo).

Diezmartinez dijo...

Mmmm... No recuerdo. En realidad la reseñé porque hace un par de días me topé con ella y como hace muchos años que no la veía, la quise volver a revisar. Me gustó más ahora, como puede verse. De hecho, la escena en donde aparece Madeline sí me dio ñáñaras.

Josafat M. dijo...

Dése tiempo para la película japonesa, ninguneada también. Muero por saber su opinión.

Diezmartinez dijo...

No mueras, Josafat. Prometo verla y reseñarla antes de irme a Guadalajara 2010.

Joel Meza dijo...

Entonces creo que oí o leí de algún director haciendo referencia a este cuento. La voy a buscar.
Es más, ya se me antojó desempolvar los cuentos de Poe.
¿Tienes más títulos que hayan sido adaptados exitosamente al cine?

El Duende Callejero dijo...

Acá en México, en los setenta, tuvimos nuestra versión de la Caída de la Casa Usher (que, por cierto, recién vi en versión cómic también nacional) ¿Cómo se llamó la película acá?

Diezmartinez dijo...

Joel: Hay una versión de los años 50 de la Casa Usher. Pero, en general, no recuerdo una película realmente importante basada en Poe. Bueno, el corto animado de Tim Burton es muy bueno.

josafat M. dijo...

¿Que no en la cinta Histoires extraordinaires (AKA. Spirit of the dead) tres directores adaptaron a Poe incluyendo a Fellini?

Diezmartinez dijo...

Y hay otra, claro: El Pozo y el Péndulo. En cuanto a Historias Extraordinarias, hace mucho tiempo que la vi y no guardo buenos recuerdos de ella. Habría que revisarla de nuevo.

Guillermo dijo...

Este director ha pasado de noche en prácticamente todas las listas de gran cinematografía que he tenido oportunidad de ver. Casi nada más se le menciona por su pleito con Buñuel. ¿Alguna hipótesis sobre las razones de este abandono?

Diezmartinez dijo...

Puede deberse a que no pasó muy bien al cine sonoro. Por voluntad propia se asiló en tierras bretonas, hizo documentales proto-neorrealistas, algunas obras de vanguardia y siguió publicando sus textos sobre cine durante muchos años, pero no hizo nada realmente importante en los años 30 y 40.
No es el único cineasta que sufre de olvido.Por ejemplo, cuando alguien habla de grandes directores de esa época, ¿alguien se acuerda de René Clair? Y éste tiene una carrera mucho más amplia que la de Epstein. Ya me dieron ganas de volver a ver El Sombrero de Paja de Italia.

Joel Meza dijo...

¡Yo fui el Teniente Emilio Tavernier en una puesta en escena de El Sombrero de Paja de Italia, cuando estuve en la universidad!
No sabía que había una película. Para morirme bichi, definitivamente.

El Duende Callejero dijo...

Bah... Nadie contestó mi trivia. Ya no haré más. Jamás.

Diezmartinez dijo...

Oh, pues, Duende: Tenles paciencia. Es Satanás de todos los Horrores. No López Moctezuma, sino de Julián Soler. Yo la vi hace mucho en la tele. Tú de seguro la debes tener en algún DVD italiano o ruso o algo así.

Joel Meza dijo...

¡Yo, yo! Con esa pista, debe ser: ¡El Cuervo Callejero!
NEVERMORE! NEVERMORE!!!

El Duende Callejero dijo...

A mi me la prestó el hijo perdido de Bobby De Niro. Aunque también la vi en tevé, doblada por españoles. Se ganó un aplauso de todos por acá y nuestro respeto por 12 horas.

Joel Meza dijo...

Duende, Are you talkin' to your nigga?

El Duende Callejero dijo...

Word to you, Joel. My nigga is now Mr. Nigga.