martes, 2 de marzo de 2010

Loco Corazón


En un día particularmente malo, el cantante y compositor semi-olvidado de música country Bad Blake (Jeff Bridges, con el Oscar en la mano) llega a un boliche terregoso en algún lugar de Nuevo México, le pagan la comida pero no el trago, gorrea una botella de whiskey a uno de sus admiradores, canta como puede ante un público formado por vetarros y vetarras que se saben de memoria sus canciones, güacarea en la parte trasera del tugurio y se encama a una cincuentona no particularmente guapa.

Pero también hay días buenos. Llega a Santa Fe a cantar a un sitio más o menos decente, el espectáculo sale bien, lo contacta una periodista treintañera (Maggie Gyllenhaal) que quiere entrevistarlo y hasta rechaza un seguro acostón con una cuarentona de muy buen ver. Incluso aparece la posibilidad de hacer buen dinero al hacerle de telonero de su antiguo protegido, Tommy Sweet (Colin Farrell), convertido en un super-estrella del country.

Lo malo de la vida de Bad Blake (57 años, alcohólico, con sobrepeso, divorciado en cinco ocasiones, con un hijo de 21 años que no ve desde que tenía 4) es que hay más días malos que buenos. Y los días malos, además, son muy malos.

Loco Corazón (Crazy Heart, EU, 2009), opera prima de Scott Cooper, es un melodrama viril sereno, pudoroso. Los elementos previsibles están balanceados con los no tan previsibles, aunque no haya nada realmente sorpresivo en el filme. De hecho, a ratos, es una suerte de extensión de otro melodrama similar, El Precio de la Felicidad (Beresford, 1983), con Robert Duvall encarnando a un personaje que pareciera pariente cercano del Bad Blake de Bridges -de hecho, Duvall aparece aquí interpretando un personaje secundario y es uno de los productores de la película.

El argumento, escrito por el propio director sobre una novela de Thomas Cobb, nos muestra desde el principio la grandeza y las limitaciones del protagonista. El tipo tiene talento, personalidad, encanto: su música es reverenciada por muchos y Tommy Sweet, su antiguo alumno, le expresa un respeto incondicional. Sin embargo, Bad le hace honor a su apelativo: le falta disciplina y le sobra alcohol. Un médico se lo hace saber de manera directa: "no nos hagamos tontos: usted es alcohólico y fuma demasiado; si no se muere de apoplejía le dará un enfisema o contraerá cáncer; escoja uno". En realidad, Bad ni siquiera tiene interés en elegir: entre canción y canción, entre bar y bar, entre güacareada y güacareada, se le va llendo la vida. La vida que ha elegido. La vida que ha podido vivir.

Pero este es un melodrama y, por supuesto, la oportunidad de redención está a la vuelta de la esquina: Jeanne, la periodista y madre soltera encarnada por Maggie Gyllenhaal, puede ser esa oportunidad. Incluso hasta tiene un encantador niño de cuatro años, la misma edad que tenía su hijo cuando Bad decidió abandonarlo a él y a su madre.

Pero este es un buen melodrama y, por supuesto, la oportunidad de redención no será tan sencilla. Ni tan completa. Porque sólo porque Bad estuvo montando el potro del alcohol durante tanto tiempo puede componer la canción perfecta. Pero ya es hora de saber vivir abajo de ese indomable potro que exige todo y lo exige siempre.

No contaré el desenlace de Loco Corazón. Sólo apuntaré que, de alguna manera, me gustó y no me gustó. Es más o menos cruel con Bad, pero todo debe tener consecuencias; y, al mismo tiempo, es bueno con Bad porque conserva la integridad del personaje y de la historia misma.

Cooper entrega un filme sencillo, de narrativa funcional, que descansa en su espléndido reparto, en la pudorosa historia de redención (im)posible y en la música country, bien cantada por Jeff Bridges y ¡Colin Farrell! Y algo más: la música country rifa.

20 comentarios:

un poeta con alas dijo...

ME GUSTÓ LA CRITICA!!!!

Diezmartinez dijo...

¡¡¡¡GRACIAS!!!!

Y bienvenido a los comentarios.

optimistic dijo...

suena al tipo de pelicula que me agrada...

la grandeza en la miseria... tal vez, aparte del tema, el look de bridges me recordó al buen Charles B...

Diezmartinez dijo...

Tiene un aire de Kris Kristofferson con sobrepeso.

Joel Meza dijo...

¿Sobrepeso? Chin, qué bueno que no me has visto últimamente.

El Duende Callejero dijo...

Aquí se hace trampa: Jeff Bridges es un gran cantante y hasta hace gira anual por mero gusto ¿Por qué lo nominan al representar a un cantante? Eso no le pasó a Neil Diamond ¿O sí?

Joel Meza dijo...

Sí, Duende, pero Neil Diamond (que me gusta mucho como músico) actúa como el Buki.

El Velvet de Cierto Pelo dijo...

Tícher, ¿no cree que lo nominan más bien por su carrera: "Tron", "Starman", "The Last Picture Show", "The Contender" y demás filmes que lo incluyen?
No olvidemos que es The Dude.

Más bien parece un reconocimiento a su carrera y la cinta, un mero vehículo para conseguir, por fin, su oscarín.

Saludos.

Diezmartinez dijo...

Velvet: Sí, eso es. Menos mal que lo reconocen con una película decente, visibile y con música country. Que no se lo dieron por un papel de cieguito bailarín de tango o algo por el estilo.

(Bueno: estoy escribiendo en pasado, pero estoy seguro que Mr. Bridges tendrá el Oscar finalmente).

Joel Meza dijo...

Yo tuve un problema con Jeff Bridges de mediados de los '70s a mediados de los '80s, pero no puedo decir exactamente por qué. Según yo, empezó con King Kong; cuando la ví en su estreno no me cayó bien su personaje y después, cada vez que lo veía, me caía mal, sin importar lo que hiciera. Incluso cuando ví Tron me sorprendí pensando: "que se lo cargue la chin... digo, el CPU", para inmediatamente después decirme, "pero por qué..." Creo que ya cuando lo ví en Tucker le había perdonado cualquier cosa que de mí veía en él (ustedes perdonen, hace rato estaba canalizando a Fromm en la oficina...). Ahora siempre me alegro de verlo en la pantalla.

El Duende Callejero dijo...

Ah chingá, "le había perdonado cualquier cosa que de mí veía en él". Joel no es The Dude (por la que no lo nominaron, por cierto). Ah ya, pero sí ha tocado el piano con la Michelle Pfeiffer en turno arriba. Ya entendí. Eso me trae recuerdos, imbéciles los recuerdos, pero así es uno: determinaban el éxito de una película en la que salía Bridges con su corte de pelo. Y es verdad... Fue hace años. Que cuando salía de pelo corto, la película era un fracaso y cuando salía con pelo largo, aunque sea la crítica la quería. Al que escribió ese artículo lo deberían mandar a hacer guiones para la entrega del Oscar, o de plano traerlo a limpiar la imagen del Jelipe.

Gente como esas se necesitan en legión.

Joel Meza dijo...

En King Kong empieza greñudo... y luego se lo corta. Creo que la teoría tiene sentido.

El Duende Callejero dijo...

¿Qué se corta, Joel? No hay que dejar los comentarios "tan abiertos".

Tyler dijo...

Jeff Bridges sale en una de king kong!!???

a ver...

Tyler dijo...

mi papá siempe me dijo que le caía gordo Jeff Bridges porque siempre, y cito textual: "salía con su misma cara de palo"

así que crecí siempre viéndolo así, con la misma cara de palo,

hasta que un día llegó a mis manos 'The Big Lebowski' y fui a le dije a mi padre: "papá, Jeff Bridges rules! es el Dude!!"

jaja

y ahora ya me cae muy bien el tipo

hasta en esa de Iron Man me cayó bien haciendola de malote en su robotote jeje

---

pd, además en esa del gran Lebowski, sale Steve Buscemi y Sam Elliot. Jeff Bridges, Steve Buscemi y Sam Elliot: killer combination!

Tyler dijo...

aaaah siciertooo!

sale con Jessica Lange

esa si no me la sabía.

Tyler dijo...

"cieguito bailarín de tango"

jajaja

Joel Meza dijo...

Hablando de premios a cieguitos bailarines de tango, anoche solté una carcajadota cuando, en Zach and Miri Make a Porno, Justin Long explica que actúa en películas con puros hombres y Seth Rogen le pregunta, inocente a más no poder: ¿tipo Glengarry Glennrose?

Tyler dijo...

is that like a sequel?

jajajaja

El Duende Callejero dijo...

Hey, se rompió la tradición que apuntaba el artículo con Iron Man. Ahí sí la película debió ser un fracaso y nombre. A que articulista tan babas.