miércoles, 14 de abril de 2010

El cliché que yo ya vi/LVIII


Joel Meza propone el cliché:

"No me eches la sal". En las películas, nadie le agrega sal a la comida a menos que necesite subrayar sus palabras con una acción, por lo que al sacudir el salero sobre el plato, lo hará de manera sumamente escandalosa. Nunca he visto a nadie hacer eso en la vida real, a menos que de veras odie a sus coronarias... Dos ejemplos: el gordazo y estúpido mafioso Tony Vivaldi (Anthony Quinn) lo hace siempre que tiene frente a sí un plato de espagueti (es decir, cada vez que aparece a cuadro) en la menospreciada El Último Gran Héroe; en la reciente Julie y Julia, el esposo de Julie (Chris Messina) literalmente vacía el salero sobre un plato de boeuf bourguignon ante los incrédulos ojos de la desconsolada Julie (Amy Adams).

5 comentarios:

adayin dijo...

la menospreciada El Ultimo Gran Heroe... se puede profundizar aca?? Siempre fue una película que me gusto mas de lo que debio haberme gustado y rara vez reconozco ese gusto por lo maltratada que siempre ha sido

Joel Meza dijo...

Yo me divertí mucho y la recuerdo muy bien, pero nunca he entendido por qué no le gustó a las masas (a propósito de cine ruso en la entrada anterior).
Tal vez todo el juego cinefílico no hizo eco en el público (por ejemplo, intercambios como el del niño diciéndole a Arnold que no confía en el personaje de F. Murray Abraham: "¡Mató a Mozart!").

Diezmartinez dijo...

Yo recuerdo que me gustó, a pesar de sus excesos. Deja ver si encuentro la reseña que seguramente escribí.

optimistic dijo...

a ver a ver, recuerdo las escenas de cafeterias de varias peliculas de Godard y los personajes, charlan mientras:ordenan, se sirven refresco en el vaso, utilizan los cubiertos, ponen sal, toman servilletas, etc...

y si, tal vez lo hagan de un modo un poco exagerado...pero recuerdo una en particular que estaba muy bien lograda creo que era de mmm mmmm...imdb... mmm me parece que la de masculino/femenino.

Pero si, fuera de el... pocos...

Diezmartinez dijo...

A ver, si mal no recuerdo, hay otra escena así en The Heaven Can Wait (¿o era otra película similar?). Cuando regresa el protagonista pero en el cuerpo de otra persona, la mujer lo reconoce por la forma de echarle sal a la comida.