sábado, 15 de mayo de 2010

30 Foro de la Cineteca/V


Una de las tendencias dominantes en el cine "de arte" y/o "festivalero" de los últimos años es su inclinación a lo que Jonathan Romney (Sight and Sound, febrero de 2010) ha llamado, certeramente, "slow cinema". Es decir, un cine que se toma tooooodo el tiempo del mundo para expresar, visual y dramáticamente, lo que quiere.

Los ejemplos pueden ser muy demandantes para el cinéfilo promedio -digamos, la opacidad narrativa de Los Muertos (Alonso, 2004), los contemplativos minutos iniciales de Luz Silenciosa (Reygadas, 2007)- , pero, al final de cuentas, cuando la fórmula funciona, la película termina transmitiendo una emoción genuina. Hemos visto algo misterioso y fascinante desarrollarse frente a nuestros ojos: el esfuerzo ha valido la pena.

Sin embargo, cuando la fórmula no funciona, lo que queda es el más puro e irrebatible aburrimiento. Es lo que me sucedió a mí, en lo personal, con Cefalópodo (México, 2010), segundo largometraje de Rubén Imaz...


La reseña completa de Cefalópodo se publica hoy en la sección cultural de REFORMA.

Cefalópodo se exhibe hoy en la Cineteca Nacional.

2 comentarios:

Joel Meza dijo...

¿Dónde ocurre Cefalópodo? La foto parece La Salada, en Baja California. Excepto que los cerros tienen mucha vegetación...

Diezmartinez dijo...

Termina en Bahía Kino...