martes, 18 de mayo de 2010

Robin Hood


¿Quién era Robin Hood antes de convertirse en el forajido que robaba a los ricos para repartir el dinero entre los pobres? El más reciente largometraje del siempre ambicioso Ridley Scott responde a esta pregunta en, precisamente, Robin Hood (Ídem, EU-GB, 2010) que, si bien no es el desastre absoluto que yo había leído por ahí, tampoco es la cinta épica que hará que olvidemos Gladiador (2000), la primera –y acaso la mejor- de las cinco colaboraciones entre el cineasta británico y el ingobernable actor neozelandés Russell Crowe.

El guión escrito por Brian Helgeland es, pues, una especie de prólogo –de más de dos horas de duración, eso sí- de las aventuras más conocidas de Robin Hood en el bosque de Sherwood, llevadas a la pantalla en un centenar de ocasiones, desde la canónica Las Aventuras de Robin Hood (Curtiz y Keighley, 1938) hasta la crepuscular Robin y Marian (Lester, 1976), pasando por algún cartón de la Warner en el que el Pato Lucas era el fallido equivalente palmípedo del justiciero de Nottingham.

En esta nueva versión revisionista, Robin Longstride (Crowe en plena forma) es un arquero más en el ejército del rey Ricardo Corazón de León (Danny Huston espléndido), quien regresa a Inglaterra después de estar varios años de cruzado, rescatando los lugares santos y asesinando, de pasada, a miles de niños, mujeres y ancianos musulmanes. Sin embargo, en un último saqueo –perdón: batalla- en tierras francesas, Ricardo muere y es Robin –haciéndose pasar por el noble Sir Robert Loxley- quien tiene como misión cargar con la corona del monarca fallecido para que se la ciña su veleidoso y tiránico hermano menor, Juan (Oscar Isaac).

El reyezuelo de marras, cual Presidente mexicano en plena crisis, le subirá los impuestos a su depauperado pueblo, lo que provocará un conato de guerra civil, que será pospuesta cuando el enemigo común -¡los franchutes!- estén a punto de desembarcar en Inglaterra. Para entonces, Robin Longstride ha sido prácticamente adoptado por el anciano padre de Loxley (Max von Sydow, robándose la película) y ya le empieza hacer ojitos a la indómita viuda de Sir Robert, Marion (Cate Blanchett). Será Robin, también, quien se convertirá en el auténtico líder del pueblo inglés para derrotar a los franceses y a su maléfico agente Godfrey (Mark Strong, perfecto).

Como se podrá usted imaginar, sólo por ver la interacción de este extraordinario reparto -Crowe, Blanchett, von Sydow, Strong, Huston y hasta William Hurt…- vale la pena el boleto de entrada. También es innegable la solvencia de Scott al dirigir las varias escenas de acción de la cinta, especialmente la final, genuinamente emocionante, con flechas volando por los aires, espadazos a diestra y siniestra, y un sangriento desembarco en la playa.

Sin embargo, Robin Hood, el filme, tampoco carece de problemas. Hay un momento en la trama –cuando Robin ya está instalado cómodamente en Nottingham- que la cinta se detiene en demasía en las traiciones y maquiavelismos de la corte del Rey Juan, lo que rompe con el ritmo terso y sostenido de la película. Tampoco ayuda que la Marion de Cate Blanchett se haya convertido no sólo en toda una protofeminista -¿en el siglo XII?- sino hasta en prima hermana de Juana Arco, con todo y armadura. Y más aún: eso de escarbar en la infancia de Robin Hood hasta hacerlo ver como el hijo de una especie de filósofo liberal precursor de John Locke –otra vez: ¿en el siglo XII?- es, para decirlo elegantemente, una jalada.

Por lo demás, la película se deja ver, con todo y que los 140 minutos de duración pueden parecer demasiados. En lo personal, no lo sentí así: pero, bueno, siempre he tenido debilidad por las cintas épicas a la antigüita.

13 comentarios:

Tyler dijo...

a mi me gusto bastante con todo y sus pequeños defectos

Además la batalla final (que me recordó mucho al desembarco en normandia) se libra en los riscos blancos de Dover! Superb!

Y curioso Ernesto, en está ocasión yo pensé que Danny Houston fue el que salió, dijo: "hola soy el rey corazón de león" y se fue a cobrar su cheque

Jo

Diezmartinez dijo...

Bueno, pero ahora lo hizo con Garbo. Además, hace una buena imitación de la voz rasposona del papá.

eljack13 dijo...

NO deja de ser una adaptación más de Robin Hood, de cualquier manera nadie tiene la historia fidedigna del Mito, asi que redundando en los Beginings de los ultimos tiempos no desentona nada, visualmente no se podia esperar más, recuerdo una de las críticas tuyas respecto a Kingdom of Heaven que Scott descuidó a Balian de Ibelin y aquí tambien descuido un poco a Robin. Por lo demás la movie es muy atractiva. La edad de adultos no jovenes de Robin y Marian, no desentonan, aunque eso pensé al principio.

Joel Meza dijo...

Lo que me agüita es que un plebito de 5 años vea el póster en la cartelera y se emocione, gritando "¡Robin Hood!" y tener que hacerle entender que no es para niños.
(Y que luego vea el siguiente póster: "¡Iron Man!!!" y tener que hacerle entender que tampoco es para niños.
Y oírlo bajar la cabeza, descorazonado: No es justo...)
---
Bueno, a conseguir la de Errol Flynn, supongo.

Diezmartinez dijo...

La de Curtiz es muy entretenida. Y no olvides el corto de la Warner con El Pato Lucas.

Joel Meza dijo...

Precisamente por el corto del Pato Lucas es como conoce a Robin Hood. Definitivamente voy a buscar la de Curtiz, porque yo tampoco la he visto y juzgando por la fama y las fotos, parece un buen punto de partida.
Robin y Marian, por cierto, debe ser mi favorita de las películas que he visto sobre R.H.

Diezmartinez dijo...

Pos luego, ahí está amazon (en la columna de la derecha, bara-bara) que no se raja.

Guillermo dijo...

La de cajón es la de Errol Flynn, ¿no? Ah, y quienes no la hayan visto no perderse la serie ochentera de la BBC. En lo personal la prefiero y me cago en la de Kevin Costner.

Tyler dijo...

la de Kevin Costner es una bazofia salvo por un momento que casi casi hace que valga la pena hasta comprar el dvd:

cuando Alan Rickman esta tratando de violar de Maria Elizabeth Mastroantonio y en eso llega Kevin Costner rompiendo la ventana,

la cara de Alan Rickman es de antología jajaja

como dije, solo por eso hasta podría comprar el DVD

jo

Diezmartinez dijo...

Tyler: Un elemento interesante en este Robin Hood es que aquí el sheriff de Nottingham ni-fu-ni-fa. A lo mejor en la secuela tiene mayor importancia. Pero, bueno, McFayden, que interpreta al sheriff, dificilmente puede opacar a Crowe, lo cual sí fue un problema en aquella basura protagonizada por Costner. Rickman le robó la película impunemente a Kevin Costner lo cual, por cierto, tampoco debe ser tan dificil.

Joel Meza dijo...

Recuerdo la sátira de la revista MAD al Robin Hood de Costner, en la escena donde regresa a sus tierras después de las Cruzadas, el viejito que lo recibe en sus propiedades en ruinas, le dice: "Robin, perdiste a tu padre, tu casa, tus propiedades, ¡perdiste hasta el acento inglés!"

Guillermo dijo...

Es que Alan Rickman es chingón. Lo malo es que le dio el síndrome Laurence Olivier: lo ponen en puras cochinadas.

zombidromo dijo...

El impactante (visualmente hablando) Ridley Scott a veces a cierta y a veces falla, yo solo se que su estilo visual es de los mas impactantes que haya visto, pero no es muy bueno escogiendo algunos de los guiones, no se puede ser todo en la vida, pero aun asi prefiero sus cintas que las de muchos mercachifles hollywoodenses, el diseño de vestuario se ve increible, he leido quejas que es muy larga y sin accion, mucha intriga politica, y ahora leo esta que la recomienda, tendre que verla, a ver los atuendos de los personajes, (si uno se aburre), se ven preciosos.

Pobre Alan Rickman solo lo quierian de malo en joligud, mejor se regreso a europa y los mando a pelar chayotes...