domingo, 20 de junio de 2010

A los maestros con cariño/XXII

Imagen tomada del blog de mother/monkey collective



Que la hagiografía de Carlos Monsiváis -por lo demás, bastante merecida- la hagan en otras partes. Yo quiero recordar a Monsiváis como el fundador, en 1961, del seminal grupo Nuevo Cine -al lado de José de la Colina, Rafael Corkidi, Salvador Elizondo, Jomi García Ascot y Emilio García Riera, entre otros-; como miembro del consejo de redacción de la revista del mismo nombre, la primera de su tipo en México; como editor del legendario suplemento La Cultura en México de Siempre a partir de 1972 y durante más de una década; como el solidario editor que, cuando le exigieron que corriera a Jorge Ayala Blanco de ese suplemento, en su lugar le subió el salario... Para acabar pronto, como uno de los miembros más distinguidos de la primera generación de cinéfilos/cinecríticos de este país. Aquí, una muestra de su pluma cinecrítica, publicada en La Cultura en México el 13 de septiembre de 1973:

"Durante una década se supuso que el almacenamiento de La Rosa Blanca de Roberto Gavaldón se debía a presiones políticas ('ofendía a los Estados Unidos'). Al distribuirse ahora, las sospechas sobre su exclusión han recaído sobre misteriosos factores personales o sobre un (imposible e impensable) censor revanchista guiado únicamente por razones estéticas. La Rosa Blanca es, sólo, una melancólica comedia de las equivocaciones. Todo se confunde: la xenofobia con el nacionalismo económico, las declaraciones del lopezmateísmo con las reivindicaciones del cardenismo, el desclasamiento servil del peón de hacienda con la radicalización campesina y -lo más imperdonable- el trabajo de Roberto Gavaldón con el de un director de cine".

6 comentarios:

marichuy dijo...

Monsi, gran conocedor del cine mexicano. Hoy en Milenio, me encontré algo que alguna vez dijo sobre Pedrito Infante:

"Si me preguntan por un mexicano del siglo XX, respondería que Pedro Infante. Sé que está Emiliano Zapata, el general Lázaro Cárdenas, Pancho Villa y el gobernante en turno a quien siempre hay que respetar. Pero frente a Pedro Infante nadie tiene nada qué hacer, sobre todo en la idea de alguien que puede ser al mismo tiempo todo para las diversas capas de la familia: es el amante, es el hijo, es el padre que abraza el cadáver calcinado de El Torito, es el novio, es el pariente generoso y altruista. Pedro Infante es el símbolo de la familia nuclear y de la familia tribal."

Y esto sobre el cine mexicano:

"Yo trato de ver cine mexicano primero como expiación de la nacionalidad y después como gusto, porque siempre encuentras algo que vale la pena. Digo, superando los primeros quince minutos, hallas algo y ese algo es notable. Un ejemplo es la buena y mala impresión en la versión mexicana de El Conde de Montecristo: es malísima y al mismo tiempo es impresionante."

Saludos

Joel Meza dijo...

Nunca he leído realmente a Monsiváis, fuera de alguna que otra columna de opinión en el periódico y que nunca terminó por atraparme, lamentablemente (supongo, por las tres muestras que veo aquí: la que pones, Ernesto; hilarante y las dos que pone Marichuy, concuerdo; casi como si fueran perogrulladas).
Lo buscaré. Ha de haber mucho por leerle. ¿Alguna pista por dónde empezar?

Diezmartinez dijo...

Joel: Monsiváis es abrumador. Guardando las proporciones, como Guillermo Prieto o como Alfonso Reyes. Para leerlo completo necesitas una beca. Como tú, no lo leía en sus columnas -revisaba Por Mi Madre Bohemios, cuando mucho- pero sí cada entrevista que daba. Otra vez guardando las distancias, Monsiváis era un gran entrevistado, como Borges o Paz. Su erudición nunca caía en pedantería. Y, bueno, ¿por dónde empezar? Pues dependiendo de tus intereses: hay libros de crónica, de cultura popular, de ensayos sobre poesía, sobre cine, uno sobre la generación liberal del siglo XIX -de la que, de alguna manera, se sentía heredero-, uno reciente sobre Pedro Infante, otro sobre Salvador Novo... El tipo era incansable y acaso por lo mismo abruma: no sabes por dónde empezar.

CLNY dijo...

"Para leerlo completo necesitas una beca." Eso sonó muy Monsiváis! Me encantó, pero me uno al grupo nunca leí un libro de él en la Universidad, pero los ensayos, columnas y entrevistas eran de rigor. Interesante post

Anónimo dijo...

Ernesto, creo que no hay proporciones que guardar, Monsiváis está al mismo nivel que Alfonso Reyes. Su obra es igual de compleja y caudalosa. Nomás es cuestión de que pase tantito el timepo para verlos a ambos al mismo nivel.

anónimo s.

Diezmartinez dijo...

Anónimo S: Sí, tienes razón. De hecho, creo que Monsiváis resiste la comparación mejor con Guillermo Prieto, no sólo por lo caudaloso y lo variado de su obra sino, también, por su compromiso político y su militancia y participación en los hechos históricos del momento. En eso tanto Monsiváis como Prieto se separan de Reyes, pues Don Alfonso, por cuestiones personales -la muerte violenta de su padre y la intervención de él en el cuartelazo contra Madero- marcó una gran distancia con la política.