jueves, 24 de junio de 2010

Toy Story 3


“Estoy esperando ansiosamente a @Diezmartinez y
y su crítica-reverencia a Pixar y todas sus creaciones;
espero que en esta ocasión no se incendie”.
eljack13 en Twitter



Me informa mi hija que se encontró con un grupo en Facebook llamado “¡Quítate, niño, he estado esperando Toy Story 3 por once años!”. Para ser francos, es una lástima que yo no me haya topado con ese grupo virtual, porque bien pude haber formado parte de él. Es más: yo pude haberlo fundado. Y no sólo yo: tengo la sensación que la enorme mayoría de los que estábamos en el cine el fin de semana pasado podían haber hecho lo mismo. Exceptuando los inevitables escuincles –qué remedio: supongo que no sería prudente prohibir la entrada de los niños a las películas de Pixar-, la mayoría de los asistentes éramos personas que pasábamos, por mucho, las dos décadas de vida. Es decir, los más ansiosos por ver Toy Story 3 (Ídem, Eu, 2010) no eran los niños de 5 a 10 años, sino sus hermanos mayores veinteañeros o, de plano, los papás.

Difícilmente esto es una novedad. Desde la década pasada, buena parte del cine animado estadounidense –y no sólo el de Pixar- está dirigido no sólo a los niños sino también a sus padres. Es más: creo que bien podría defenderse la idea que las más logradas películas animadas de Hollywood desde Toy Story (Lasseter, 1995) presumen un discurso adulto –esto escrito en el más amplio sentido del término- que no tiene empacho de tocar temas tan aparentemente poco infantiles como la muerte, el olvido, la vejez, la frustración o las neurosis. Toy Story 3 (Ídem, EU, 2010), el casi seguro punto final de la trilogía de Woody, Buzz y amigos, no es la excepción.

Ubicada unos diez años después del fin de la segunda película, Andy ya ha dejado, por supuesto, de ser un niño y hace tiempo que no pela a ninguno de sus viejos juguetes. De hecho, está a punto de irse a la universidad, por lo que tiene que dejar su cuarto para que su hermanita Molly –que ya también dejó de jugar con su Barbie- la ocupe. Andy no sabe qué hacer con sus “amigos fieles” Woody, Buzz, Jessie, Rex y compañía. ¿Echarlos a la basura?: ¡nunca! En todo caso, piensa mandarlos al ático y, eso sí, llevarse a Woody a la universidad. Una confusión, sin embargo, hace que todos los juguetes terminen donados a la guardería Sunnyside, una suerte de lugar de retiro para todos los juguetes olvidados. Sin embargo, muy pronto se descubrirá que el administrador de ese supuesto paraíso, el oso Lotso, es en realidad un desalmado carcelero en la mejor/peor tradición de las películas de prisión, por lo que Woody tendrá que planear El Gran Escape (Surges, 1963) para salvar a sus amigos y subrayar su leyenda, La Leyenda del Indomable (Rosenberg, 1967).

La gran diferencia entre el mejor cine de Pixar y, digamos, la saga Shrek de Dreamworks salta de inmediato: aquí las citas culteranas/cinefílicas –como las ya mencionadas o el discreto cameo del Totoro de Miyazaki- se hacen de pasada, sin presumirlas demasiado. Al final de cuentas, a Pixar le importa mucho menos los saqueos cinematográficos pusmodernos y mucho más emocionar genuinamente a su público. Es decir, a Pixar le interesa lo que cuenta, cómo lo hace y el destino de sus personajes, más que apantallar con los más nuevos chunches tecnológicos o jugar al check-list pseudo-tarantinesco de las citas citables. Vaya, los cineastas de Pixar son unos maestros a la antigüita: sólo quieren contarnos un cuento.

Y el director de Toy Story 3, Lee Unkrich (quien antes había codirigido Toy Story 2/1999, Monster, Inc./2001 y Buscando a Nemo/2003) es, por supuesto, un maestro más en el equipo. Logra hilvanar, sin mayor problema, las emocionantes escenas de acción del escape carcelario -¡ese horrendo chango vigilante!-, con el desternillante roller-gag del Ken metrosexual -¿es el modelaje de Ken al ritmo de “Le Freak” la más graciosa escena de la trilogía?-, con el cotorro doble cambio de personalidad de Buzz con todo y baile a lo Gypsy Kings, con el espléndido flashback que explica el origen del resentimiento de Lotso, con la impresionante secuencia del basurero y con la quieta, serena, devastadora escena final, que hizo llorar a mi hija y, ni modo, también a mí.

En esa eficazmente chantajista escena final, Andy presenta y se despide de cada uno de los juguetes que han formado parte de su vida. Lo hace frente a nosotros, así que no hay manera de voltear a otra parte: aquí está el señor Cara-de-Papa y su esposa, aquí están los tres extraterrestres verdes de un solo ojo, aquí está el villanesco cerdo alcancía, aquí el feroz T-Rex, aquí la indomable vaquerita Jessie… En la medida que avanza la escena, el nudo en la garganta se hace más grande.

¿Ya no habrá, entonces, más Buzz, más Woody? Por supuesto que no: Pixar sabe que la fuerza dramática de sus películas radica en eso: en recordarnos que si bien es cierto que la felicidad existe, ésta es acompañada siempre por la vejez, la separación e, incluso, la muerte. Por eso mismo Toy Story 3 es la cinta con mayor cantidad de gags visuales y verbales de la trilogía: había que balancear las lágrimas con las risas. Mejor dicho, con las carcajadas.

32 comentarios:

Tyler dijo...

Me quedo con la pregunta que te hacías hace unos días Ernesto,

Será Toy Story la mas grande trilogia de todos los tiempos?

me gusta pensar que si lo es...

Rimekim dijo...

Yo la verdad me aguanté como los machos, no iba a dejar que tanto mozalbete me viera con mis lagrimones... pero ni modo, si se me escapó una.


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*** SPOILER ***
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No se los demás, pero por un momento realmente creí que esa escena en el basurero con todos agarrados de las manos podría ser el final. Que en un blockbuster veraniego familiar (dicho sin ningún ánimo peyorativo) me hayan hecho creer que los protagonistas iban a morir quemados en un basurero creo que es un gran mérito a la realización de esa escena, ¿no?

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*** FIN DE SPOILER ***
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Joel Meza dijo...

Ese es el único pero que tengo a Toy Story 3: no está calibrada respecto a las dos primeras. Sólo por eso no puedo decir que es la mejor trilogía de todos los tiempos. Comparando rápidamente, El Señor de los Anillos es, por ejemplo y para nombrar la única otra trilogía excelente que se me ocurre, completamente consistente de película a película, sólo en el aspecto de público meta, que Toy Story.
Simplemente tengo de primera mano el escenario en casa: Un niño de cinco años que ve una tras otra Toy Story 1, 2 y 3. Se divierte de lo lindo con las primeras dos, pesca más más que menos la parte emotiva, sobre todo de la dos y luego se suelta llorando de miedo en medio de la 3. Quiere salirse del cine, medio se calma y al final sentencia: "No quiero ver otra vez esta película".
Claro, estoy seguro que en unos dos o tres años la podrá ver otra vez y le gustará mucho. Precisamente esa es mi pega.

Tyler dijo...

A mi me pasó igual Rimekim

por un momento pensé que ese era el fin...

no sé, a lo mejor es ese tono de despedida que tiene toda la película que lo lleva a uno a pensar eso.

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por otro lado, toda la película estuve esperando a Zurg y los de Pixar no me decepcionaron!!! si sale!

jajaja

Tyler dijo...

No puedes sesgar tu juicio por eso Joel

es como si yo dijera que Indiana Jones en el Templo de la Perdición es mala porque me hizo llorar la primera vez que ví que el señor ese le sacaba el corazón a otro

jajaja

Joel Meza dijo...

***SOLTANDO LA SOPA***
***SPOILERS***
Ese momento en el basurero que mencionan debe ser el más oscuro de toda la película pero por supuesto no sería el final; lo que a mí se me vino a la mente fue "hijos de su madre Lasseter y cía., esos chinches juguetes van a quedar traumados de por vida". Eso sí, tanta zarandeada no me dio tiempo de prever cuál sería el final y no pudo ser mejor. Recordando esa primera escena de Toy Story, donde Andy juega con su muñeco vaquero y de pronto cambia al punto de vista de Woody y podemos ver la cara casi de éxtasis del muñeco, el tener a Andy de 18 años jugando por última vez con Woody, igual que en esa primera escena... ese es el único final posible.
Y ya, porque ya no puedo ver las teclas ni lo que stoy escribiendo. Voy por un kleenex.

Joel Meza dijo...

Y sí: Pixar debe ser la compañía de animación que más respeto tiene por su público, acerca de esas diferencias que anotas ocn Dreamworks, Ernesto.
Dicho lo cual, no quiero pensar qué hubiera pasado si Pixar no hubiera aceptado la propuesta de Disney hace unos años y se hubieran separado. Disney tenía y tiene los derechos para hacer cuanta secuela se le antoje a las películas que había distribuido de Pixar. Ya me imagino la porquería que hubiera sido Toy Story 3.

Joel Meza dijo...

Tyler, pero no es un juicio sesgado. Es un hecho que la tercera película no es para niños pequeños, al menos no de la misma manera que las primeras dos.
No recuerdo haber oído llorar de miedo a ningún chamaco en el cine cuando las ví en su momento. Y eso que ambas las ví varias veces, en tres ciudades, en dos países y prácticamente con dos generaciones de niños distintas (incluyo el reestreno del otoño pasado).
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¿Lloraste cuando le sacaron el corazón al indio en El Templo de la Perdición? ... chillón...

el ojo en la cerradura dijo...

El personaje del muñeco-bebe desgastado, medio tuerto y mudo me pareció genial. Un detalle bastante obscuro, muy bien logrado en su dimensión casi terrorífica, inquietante.

Juan Carlos Sierra dijo...

Chale Ernesto, tu crítica me dejó muy incómodo, como espantado o triste, y eso que no he visto la película. Me chuté el review en "movie spoilers.com" y pues bueno, ya ví que final final tristón, pues no es. Ha de ser que me da ñáñaras la muerte, el fin de todo, y por eso me siscaste con tu crítica.
Y con respecto al debate por los demás usuarios aquí planteado: para mí, la mejor trilogía es la del señor de los anillos. Saludos cordiales a todos.

Tyler dijo...

pues tenía como 4 años y a mi papa se le hizo linda idea poner la mentada película en una videocasetera que tocaba unos como videocasetes vhs pero chiquitos

obvio salió esa escena y me puse a berrear como loco

a quien se le ocurre caray

jajaja

Tyler dijo...

Hablando de TS3, el payasito enojado no tiene agüela!

si sale en juguete me lo voy a comprar, me vale gorro!

jajaja

Joel Meza dijo...

... unos como videocasetes vhs pero chiquitos...

¿Beta? Chin, ya estoy viejo, para que un contemporáneo (pero más joven) no sepa de los Beta...

Joel Meza dijo...

Ah, sí, lo otro que quería decir: Sobre ese comentario en tuiter con el que abres tu reseña.

Ahora resulta que un crítico no puede publicar su admiración por el trabajo de un artista o grupo de artistas (Pixar en este caso). ¿Cuál es el problema? Sin saber más de lo que dice eljack13 (no uso tuiter ni he visto antes sus opiniones en este foro), supongo que él (o ella) piensa, como mucha gente, que la crítica tiene que ser objetiva.

Sé que lo has dicho más de una vez aquí y en otras partes, Ernesto, pero no está de más repetirlo. No hay tal cosa. La crítica por naturaleza es subjetiva. Es la opinión de una persona sobre una obra, basada en criterios que esa persona tiene. Punto.

Y la pregunta que sigue, generalmente: ¿En qué te basas para decir que una película es buena o mala? Es decir, ¿cuáles son los criterios? Cuando es genuina la pregunta, se contesta y hasta con gusto. Cuando es por joder... Ash.

Joel Meza dijo...

Perdón, un punto más. Esta cita del crítico Robert Warshow siempre me ha gustado. La leí hace algunos años por primera vez, de Roger Ebert, discutiendo el mismo tema de objetividad/subjetividad: "Un hombre va al cine. El crítico debe ser lo suficientemente honesto para admitir que él es ese hombre."

Diezmartinez dijo...

Tyler: ¿La mejor trilogía? Mmmm... Creo que sí. No lo sé. Creo que habría que dejar descansarla un poco. Tal vez El Señor de los Anillos, pero tiene ese laaaaaaaaaaargo final (más bien, esos 13 finales, uno por cada oscar que le dieron, citando a Billy Crystal).

Rimekin: Exacto. Ese final se pensó posible -o lo pensamos varios- porque estamos acostumbrados a que Pixar nos asombre. Es un gran mérito, en efecto, de que por un momento todos pensamos que así iba a acabar la cinta.

Joel: Entiendo tu argumento. Yo recuerdo que cuando vi Buscando a Nemo un niñito que estaba en una fila cercana berreó al inicio cuando mataron a la mamá de Nemo y los papás no tenían manera de consolarlo. No sé: a lo mejor las mejores películas de Pixar no se detienen en este tipo de situaciones dramáticas. Pero, ¿no son más violentos todos los cuentos infantiles clásicos de los Grimm y compañía?

Ojo: En efecto, el bebote es una suerte de zombie dominado por una mente maléfica que luego es liberado cuando descubre la verdad. Gran diseño de personaje.

Juan Carlos: Pues vela y luego platicamos. El final es feliz pero tristón, o tristón pero feliz.

Joel: Pues no es por defender a eljack 13- que él se defienda solito, total- pero él es un lector de mucho tiempo. Acostumbra comentar aquí de vez en cuando y enviar correos electrónicos con preguntas y comentarios. Y tiene el derecho, creo, en usar la ironía y hasta la mala leche. Se vale. La verdad, no lo tomo a mal: de hecho, por eso anoté la cita. Me parece graciosa y pertinente pues cualquiera que me lea sabe que prefiero a Pixar sobre Dreamworks, a Allen sobre Scorsese, a G. Kelly sobre F. Astaire, a Hitchcock o a Buñuel sobre casi cualquier otro cineasta vivo o muerto y así. El asunto es que tan buenas razones doy para sostener mis argumentos. Y si escribo en algo coherente, parecido al español. Como eljack13 me ha seguido leyendo a pesar de que puede que no comparta mi entusisamo por Pixar, supongo que de todas formas encuentra valioso lo que escribo. Habrá otros que no. Que entran, leen y no vuelven más. O que entran, leen, se vuelven seguidores y luego se van echando pestes sepa porqué. También están en su derecho, faltaba más. El espacio es libre para todos los que quieran compartir ideas sobre cine y otras cosas.

(Por cierto, con todo y mi admiración por Pixar, detesté Cars, no me gustó la segunda parte de Up y le puse varios peros a Los Increíbles. Y de Allen, con todo y que me gusta todo lo que hace, dirigió una cosa espantosa llamada Celebrity, cuyo único segmento valioso fue el cameo de DiCaprio, paradójicamente... O sea, me entusiasman Pixar o Allen pero tampoco estoy ciego).

Joel Meza dijo...

Ernesto, para aclarar mi argumento sobre las diferencias entre Toy Story 1 y 2 y la 3, y para usar el mismo ejemplo de los hermanos Grimm, así es como lo veo:
Noche 1 (corresponde a Toy Story 1 y 2): Le cuento a mi hijo de cinco años el cuento de la Caperucita Roja.
Noche 2 (corresponde a Toy Story 3): Le cuento el chiste de la Caperucita Roja que le dice al cazador, "Nada de Caperucita Roja: ¡Señora de Feroz!"
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De lo otro, sí, veo cómo usaste la cita del lector para iniciar tu argumento en la reseña, sobre tu gusto por Pixar. Sí es gracioso el tuit pero pos es como esas notas de la prensa con declaraciones de Manlio Fabio, Creel, la Maistra o Flavio Sosa cuando luego se quejan de que los citan fuera de contexto.

Anónimo dijo...

Es interesante lo que se dice respecto a que Pixar no se detiene en situaciones dramáticas que quizá atemoricen o confundan al publico infantil. Y quizá por eso me agradan tanto las películas de Pixar (incluidas CARS y BICHOS que me parecen las menos logradas).

De TOY STORY 3 me encantó que se hayan decidido por hacer lo más difícil en el cine: lo lógico. Es decir, Andy crece y el destino de los juguetes es el normal: la basura, una caja en el cuarto de cachivaches o regalados a alquien más.

De ahí surge un pretexto para entretenernos a raudales (el thriller carcelario) y desemboca en un emotivo final. La historia crece, se pone turbia y oscura (gran parte del nudo sucede en la noche y además unos juguetes manipulan y le hacen daño a otros), madura y cierra de manera natural.

Saludos!!

Javier C.

Nabile dijo...

Yo también me pregunté que pondrías en tu reseña acerca de Toy Story conociendo que no dejarías de verla por tu hija y se que gracias a ella también tienes un punto débil por pixar.

Es la primera vez que dejo un comentario acerca de tu columna que es mi favorita de Noroeste y es porque TS3 se lo mereció.

Brillante queda corto, es impresionante el manejo de emociones que los guionistas logran en Pixar, sin duda es una de las productoras que siempre dejan mensajes que pueden no ser captados por los niños de la manera que un adulto lo logra cual El Principito de Saint-Exupéry, pero ahí están. TS3 tiene una carga emocional llena de lecciones de vida, lealtad, amistad, amor, el miedo al cambio, la aceptación y adaptación a las nuevas circustancias, mis respetos para la película.

Yo lloré desde el principio con el flashback, reí como nunca con: Ken, Buzz versión castellana,sr. cara de tortilla y volví a llorar desde la escena del basurero -que en lo personal hubiera sido un muy buen final para la saga de TS, lo siento si hubiera sido demasiado trágico para niños, pero no le hubiera quitado la genialidad de ese final-.

Pero el final estuvo hermoso, como lo mencionaste una verdadera despedida no solo para Andy sino también para el auditorio que le fue fiel a la saga y también a Pixar, ya que TS fue su primera película y ademas los catapulcó como la máxima productora en animación -fundamento completamente parcial-.

PD. Yo si estoy esperando la 4, a como están los juguetes de buenos, no dudo que durén otros 10 años para los hijos de Andy ;)

Joel Meza dijo...

¿Y el corto previo no va a merecer mención de nadie?
A mí me pareció muy ingenioso y absorbente.

Juan Carlos Romero dijo...

Yo nomás reitero que los únicos que chillamos en el cine con Toy Story 3 somos los adultos, pero como hacemos todo lo posible por ocultar el lagrimón, ni nos enteramos de los niños.

eljack13 dijo...

Ernesto, hasta hoy ví Toy Story 3 y me parece un estupendo telón de la trilogía PixaRiana, aunque es una gran trilogía no es la mejor de la historia, tampoco...(Me quedo con El Padrino y la primer trilogia de Star Wars, hahaha). Yo siempre he creído que Toy Story no es para niños, su argumento ( de las 3) no es infantil, de hecho creo que un niño no las capta, es para que las vean muchas veces y vayan descubriendo conforme crecen, los pormenores de sus detalles; de hecho hay algunos juguetes que despliegan a lo largo de las 3 peliculas que nosotros en MX no los conocimos, juguetes que algunos gringos si tuvieron como nosotros con los muñecos de sololoy y los luchadores de una sola figura.

Joel, las críticas de Ernesto son de lo más objetivas y distinguidas que haya yo leído y en algunas de ellas le disculpa todo a los creadores que él mismo menciona tanto, PixaR es de sus preferidos y claro que uso el sarcasmo para referirme a sus críticas.

Y si no usas twitter, te lo recomiendo.

Nos vemos en el futuro, por cierto Ernesto, tienes reseña de Ravenous de Antonia Bird, 1999 ?

eljack13 dijo...

Sí, de hecho los niños no le entienden al 100, solo se ríen de las piruetas, los llorones fuimos los peludos.

Diezmartinez dijo...

Nabile: bienvenido a los comentarios. ¿Una cuarta parte? Híjole: sería jugar con fuego.

Joel: Tienes razón. El corto es formidable. Y ese sí vale la pena verlo en 3-D, para que veas.

Eljack13: Sí, creo que tengo por ahí algo escrito de esa cinta, de Antonia Bird, una cineasta criminalmente desconocida en México. Deja busco la reseña.

Joel Meza dijo...

Me imaginé que el corto previo estaba bien manejado en 3D. No creo que llegue a verlo así. Espero ver la película otra vez al otro lado, para verla en Inglés, pero también la veré en 2D.

eljack13, intenté usar tuiter pero no le agarré el gusto. Así que nos veremos por aquí, en los blogs. Salud.

Lo que dice Nabile es algo que se me ocurrió en algún momento de la película y después también: qué buenos le salieron los juguetes a Andy, ni siquiera están despintados. Por cierto, ¿se fijaron que el brazo de Woody que Andy había arreglado en la segunda, que le había quedado muy abultado, en la tercera se ve normal y no se nota el remiendo?

Taquero Narcosatánico dijo...

Muy buena manera de terminar la trilogia.

El que no tuvo madre es el corto de al principio, "dia y noche". Gran, gran corto, por su animación tradicional/computarizada y por su contenido. Además, es el único momento que realmente aprovecha el 3d y por lo que no me sentí estafado por los lentes esos.

Esos de Pixar estan modificando poco a poco lo que se puede esperar de una pelicula "para niñis" (o familiar para más precisión). En un futuro cercano, ya no se exigirá menos.

Joel Meza dijo...

Ernesto, los tres extraterrestres verdes tienen tres ojos. Cada uno.
Y yo creí que de veras habías visto la película...

Diezmartinez dijo...

Ash... Ya me descubrieron.

Diezmartinez dijo...

Taquero: Sí, en efecto. Si vale la pena la función de 3-D es sólo por el corto.

Anónimo dijo...

"Tyler: ¿La mejor trilogía? Mmmm... Creo que sí. No lo sé. Creo que habría que dejar descansarla un poco. Tal vez El Señor de los Anillos, pero tiene ese laaaaaaaaaaargo final (más bien, esos 13 finales, uno por cada oscar que le dieron, citando a Billy Crystal)."

bueno, los que han leido el libro sabrán que Jackson lo compactó lo mas posible debido a que en el todavia suceden demasiadas cosas posteriores a lo que debería considerarse el final. Y es comprensible que Jackson haya tratado de ser fiel a lo que Tolkien escribió.

Paola Monter Uribe dijo...

Yo también había estado esperando con ansias la película de Toy Story 3 del director Lee Unkrich, pues crecí viendo las aventuras de estos juguetes, y si considero que es la mejor trilogía de todos los tiempos, aunque he leído en varios lugares que habrá una cuarta parte de esta saga.

Ernesto Diezmartinez dijo...

Paola: Sí, se habla de una cuarta parte. Ya veremos.