viernes, 10 de septiembre de 2010

Pasión en el Cairo


Al ver Pasión en el Cairo (Cairo Time, Canadá-Irlanda-Egipto, 2009), cuarto largometraje -aunque primero estrenado en México- de la cineasta canadiense Ruba Nadda, me pregunté cuándo me había percatado de la existencia de Patricia Clarkson que, como de costumbre, está impecable en esta cinta.
Entré a la Internet Movie Database a ver su resumé fílmico y televisivo -casi 70 apariciones desde fines de los 80- y me di cuenta que el lento pero seguro ascenso de la señora Clarkson inició en 2003, con su participación en tres cintas indies, pequeñas pero más o menos apreciables: Tú y Yo (Gordon Green, 2003), Momentos de Perdón (Hedges, 2003) y, especialmente, Descubriendo la Amistad (McCarthy, 2003). A partir de entonces -sin olvidar sus sólidas apariciones televisivas en Six Feet Under-, Clarkson se convirtió en una de las figuras emblemáticas del cine independiente americano del nuevo siglo.
Lo cierto es que, a estas alturas del juego y para bien, ya le tocó a a la señora Clarkson protagonizar su primera película, un sobrio y sensible filme pasional/romántico que algunos han dicho que está al nivel de Perdidos en Tokio (Coppola, 2003) -no, no es para tanto- o, incluso, del clásico reciente Deseando Amar (Wong, 2001) -¿pues qué fumaron? En realidad, el guión original, escrito por la propia cineasta Nadda, sí nos remite inevitablemente a estas cintas -y a la abuelita de todas ellas, Breve Encuentro (Lean, 1945)-, en su delicada trama amorosa, interrumpida antes de iniciar, toda ella enmarcada en un paseo turístico envidiable -fotografía de Luc Montpellier- por la milenaria ciudad del Cairo.
La tan románticamente llamada Juliette -Clarkson- llega al Cairo a pasar un par de semanas de vacaciones con su marido, un alto funcionario de la ONU que trabaja en los campos de refugiados de Gaza. Como el buen hombre no puede salir de ese atolladero, el encargado de lidiar con la rubia y curiosa Juliette será Tareq (Alexander Siddig), un antiguo colega del marido que ahora, retirado, posee un idílico café-ajedrez en alguno de los callejones de la ciudad.
Como en las cintas ya mencionadas, la atracción entre el delgado árabe cristiano y la guapa mujer de gestos lángidos, irá creciendo casi imperceptiblemente pero también, como la fórmula obliga, esta atracción se detendrá ¿para bien de los dos?, pues en tierras egipcias todos tienen un destino qué cumplir. Así, la frase con la que Juliette recibe a su marido (Tom McCamus) cuando éste llega finalmente a El Cairo, tiene más de un significado: "Me alegro haberte esperado". Claro que sí: sólo así pudo conocer la ciudad, conocer a Tareq, conocerse a ella misma.

21 comentarios:

Tyler dijo...

"pues que fumaron?"

jajaja

me pude imaginar tu cara ante tal afirmación...

El Duende Callejero dijo...

¿Y no hay ni una sana referencia a "Before the Sunrise" de Richard Linklater? Bueno, cierto, por lo que leo aquí se trata de una mujer y el hombre con su propia vida que se encuentran y, citando a ese incomprendido artista todoterreno de estos tiempos: shalalá, shalalá, pero sin encuerarse... No como en aquella, que los dos andaban de valedores y que nada más por emoción no se quedaron juntos más que esas horas (y eso que después le hicieron algo así como una segunda parte-extensión o como quiera llamarse).

Sería bueno hacer una listita sobre esas películas que por ahí definieron: cintas sobre cómo se enamoran, no cómo se quedan juntos (no recuerdo quién lo dijo, pero la cita fue de una crítica precisamente a Lost in Translation cuando se dijo). Ya que andamos en eso...

Tyler dijo...

'Los Puentes de Madison' con Mr Eastwood cuenta?

Joel Meza dijo...

-"El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra."
¡¡¡ZOC!!!
-"¡'ora, 'ora! ¿Tú estás libre de pecado, hijo mío?"
-"No, pos no, pero soy el marido y cuando me acuerdo, me da un coraje..."

Joel Meza dijo...

Yo digo que los puentes de Madison cuenta a medias, porque ahí sí hubo elotes.

Diezmartinez dijo...

Duende: Tienes razón. Aunque, en el caso de Before... se trata de una seducción intelectual, y no sólo pasional/amorosa. Pero, bueno, sí, creo que debí haberla anotado. Además, si mal no recuerdo, está en mi top-algo del año en el que la vi. Estaría bien hacer esa lista.

Joel: ¿Sí, verdad? Ahí sí Clint y Meryl le pusieron Jorge al niño. Nada de que te sobo la mano ni nada de eso...

Joel Meza dijo...

Seducción intelectual... existencia de elotes, ponerle Jorge al niño... eso me recuerda otra: Une liaison pornographic también cuenta en la categoría de que el romance se acaba antes de que empiece. Aunque primero le dieron vuelo a la hilacha, el asunto se acaba al llegar al corazón y al intelecto de los contendientes.

Diezmartinez dijo...

Exacto, Duende. Esa fue una buena premisa. El amor se acaba antes de que inicie... Se hubieran quedado en las cogidas.

Ricardo Malacon dijo...

Hablando de que la cartelera en Culiacan es muy pobre, y que las peliculas tardan mucho en llegar, estoy leyendo sobre los estrenos aqui este fin de semana.

Uno de ellos es La edad del deseo (Cheri) con Michelle Pfeiffer, quisiera saber Sr. Diezmartinez si tiene alguna opinion sobre esta pelicula.

Aprovecho para comentarle en relacion a los estrenos que llegan a Culiacan, me pregunto donde estan peliculas que no han llegado, ejemplos: Loco corazon, El secreto de sus ojos, Chicogrande, ya ni hablar de El Silencio de Lorna, Los hombres que no amaban a las mujeres, inclusive la misma que hoy reseña en este blog, Pasion en el Cairo, quien sabe si se estrene en Culiacan y para cuando.

Saludos

Diezmartinez dijo...

Don Ricardo: Mañana, en Noroeste, aparece la reseña de Chéri.

En cuanto a la programación comercial en Culiacán -y en el resto del país que no se llama Ciudad de México- no es más que un decepcionante hoyo negro sin fin (albureros: abstenerse). No queda más que refugiarse en el DVD mientras llegan a cada ciudad "provinciana" -suena feo: lo hago a propósito- todas esas cintas que menciona y otras muchas más que sólo se pueden ver en festivales.

Un saludo y gracias por el comentario.

Ricardo Malacon dijo...

Gracias por la informacion.

Un saludo

Guillermo dijo...

¿Otra película de una guera que se enamora de un arabe? Ya chole con ese genero.

El Duende Callejero dijo...

¿Pos cuántas hay como para ser un género? Jo...

Guillermo dijo...

"¿Pos cuántas hay como para ser un género? Jo..."


Pues que yo recuerde: ésta, Ali: el miedo devora el alma, Yes de Sally Potter, hasta El Sheik y creo que si le rascamos encontramos algunas más. Y siempre la moraleja es la misma: la güera superficial e ignorante conoce a un hombre exótico que le proporciona toda la sabiduría necesaria para comprender-que-Occidente-necesita-tolerar-y-conocer-a-otras-culturas, etc. Trilladísimo.

En vez de que Occidente se dé tantos golpes de pecho con este tipo de películas, deberían dejar que Will Smith haga una escena de cama con una mujer blanca. Eso les daría un poquito de credibilidad.

El Duende Callejero dijo...

¿Ali y Yes son del mismo calibre? Órale... ¿Género por seis películas, más o menos? Ehm... Yeah! Sigo leyendo.

Guillermo dijo...

"Género por seis películas"


Bueno, de esa fórmula o como sea. Pa' qué alegar tanto, ni que estuviéramos en Internet...

El Duende Callejero dijo...

¿Por qué alegar tanto? ¿Alguien está alegando? Yo sólo lanzo preguntas, porque que ya chole algo que no sé qué sea y, sí, quiero saber...

Joel Meza dijo...

Por mi parte, a mí me gustaría ver una película donde una mujer de medio oriente se enamora de un gringo surfo sandieguino, se quita la burka (o por lo menos se la arremanga) un ratito y se despide de la relación, no sin antes reacomodarse la burka, con la nueva sabiduría de que los gringos surfos son la onda.

El Duende Callejero dijo...

Joel: Gus Van Sant leyó tu comentario y espera hacer la película el próximo 2012. De momento, ya está en facebook buscando protagonistas.

Guillermo dijo...

"a mí me gustaría ver una película donde una mujer de medio oriente se enamora de un gringo surfo sandieguino"

Tendría que ser una mujer con algo de lana, porque la cirugía de restauración del himen cuesta cara.


"Yo sólo lanzo preguntas, porque que ya chole algo que no sé qué sea y, sí, quiero saber..."

Está bien que pregunte y pregunte, mi estimado, pero de vez en cuando también compre algo.

El Duende Callejero dijo...

¿Uh? (y que conste, es pregunta)