miércoles, 3 de noviembre de 2010

Try Harder


Vadim Rizov ha publicado hace unos días, en Green Cine Daily, un notable texto acerca del nuevo libro de Jonathan Rosenbaum, Goodbye Cinema, Hello Cinephilia. El artículo está aquí completo, pero quisiera compartir con ustedes un argumento más que convincente: en cuestión de conocimiento cinefílico/cinematográfico, ser un tanto cuanto escéptico de nuestros propios gustos e inclinaciones, es saludable.
Me explico: todo conocedor del cine, todo cinéfilo que se precie de serlo, tiene que confesar que tal o cual canónico autor "no me dice nada". Y conste que por autores canónicos no me refiero a cineastas consagrados y en activo, con su filmografía en construcción (Scorsese, Polanski, Allen, Leigh, Ozon...) sino a esa vacas sagradas que libros, enciclopedias, historiadores y críticos subieron al altar hace mucho tiempo. Es decir, gente como Keaton, Ozu, Lean, Renoir, Antonioni, Bergman...
El argumento de Rizov -que es el de Rosenbaum en su libro- es que aunque cierto gran autor fílmico en particular no nos diga nada -Rosenbaum usa el ejemplo de Chaplin, Rizov el de Kurosawa- habría que hacer un intento de entender por qué es tan importante ese cineasta para (casi) todos los que saben de cine, aunque no lo sea tanto para uno. Vamos, si hay un consenso histórico en la importancia de Chaplin, no es sensato ver un par de cortos de Charlot para luego decir: "Nah, Chaplin está sobrevalorado porque lo digo yo".
Tampoco se trata, dice Rizov, de inclinarse perrunamente ante el canon -la vida es demasiado corta para ver un tipo de cine que no te interesa, digan lo que digan Bordwell, Ayala Blanco, Agee o Thomson- pero tampoco es muy inteligente hacer juicios condenatorios sin hacer, primero, la tarea, es decir, el intento de entender ese cine que hemos rechazado sin conocerlo. Ser, pues, más escépticos y menos fanáticos. O, si se quiere, amar más al cine que nuestros prejuicios.

4 comentarios:

Duque Blanco dijo...

En pocas palabras, hay que explorar, acercarse, conocer. Despues podra decir uno lo que quiera. Tener los pelos de la burra en la mano y no hablar al tanteo.

YobiOpen dijo...

Por amarlo podemos echar a perderlo....

Anónimo dijo...

También es cuestion de generaciones, los autores les dicen mas a los de su propia generacion y los siguientes tienen que juzgar sus peliculas en retrospectiva, que no es lo mismo. Y el cine vanguardista es el que se hace viejo mas rapido.

Leo

Joel Meza dijo...

No me ha pasado todavía, pero todavía me faltan muchos por conocer...