sábado, 22 de enero de 2011

Homenaje a Chabrol/IV


Pocos días después de que murió Claude Chabrol, el historiador, crítico y enciclopedista fílmico David Thomson publicó un texto sobre el prolífico cineasta galo en el que afirma que, en el peor de los casos, el cine de Chabrol podía caer en la rutina. En efecto: si bien es cierto que el director de Los Primos no hacía una obra maestra cada año (pero, ¿algún cineasta lo hace?), también es cierto que nunca entregaba un filme que careciera por completo de interés.
Este es el caso de En el Corazón de la Mentira (Au Coeur de Mensonge, Francia, 1999), que hoy se exhibe en la Cineteca Nacional. No se trata, ni de lejos, de lo mejor de Chabrol, pero tampoco es una basura. Cuando se exhibió en México, dentro del 4to. Tour de Cine Francés, escribí lo siguiente de esta cinta:
Como es común en Chabrol, la trama gira sobre un terrible crimen cometido en un pequeño pueblo francés. Una niña de 10 años es violada y asesinada y el primer sospechoso resulta ser un taciturno pintor fracasado, René (Jacques Gamblin), quien le daba clases de dibujo a la víctima. René está casado con Vivienne (una de las actrices favoritas de Chabrol, Sandrine Bonnaire), quien es asediada por la “celebridad” que vive en el pueblo, un pedante periodista y conductor televisivo llamado Desmot (Antoine de Caunes).
Como es habitual en el universo chabroliano, nadie es inocente y todos son culpables de algo. Y como siempre, lo importante no es tanto conocer la identidad del culpable, sino acercarnos a las tortuosas vidas de estos personajes atrapados, como el título lo dice, “en el corazón de mentira".
Chabrol siempre ha sido un director práctico y en este filme su limpieza narrativa es llevada al extremo. Los actores se mueven cómodamente en el encuadre y la cámara los sigue con movimientos sencillos y funcionales. El reparto hace su trabajo como se debe (en especial Gamblin y Bonnaire) y la producción cumple con todos los estándares de un cine industrial de calidad. El problema es que todo esto lo hemos visto antes (y mejor) en otros filmes de Chabrol. De hecho, da la impresión que el guión –escrito por el propio cineasta y Odile Baroki— necesitaba un tratamiento que le quitara el exceso de diálogos y que hiciera más compacta la trama. En todo caso, estamos ante un filme interesante pero muy menor en el contexto de la filmografía chabroliana. Pero no seamos tan exigentes: ni siquiera Chabrol puede hacer puras obras maestras.

En el Corazón de la Mentira se exhibe hoy sábado en la Cineteca Nacional, a las 18:15 y 20:30 horas.

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