viernes, 17 de junio de 2011

Cine erótico silente: La Caja de Pandora



La Cineteca Nacional  ha iniciado desde ayer un ciclo sobre cine erótico silente (la programación está aquí) y el día de hoy se exhibe, a las 19:30 de la noche, con el acompañamiento en el piano de la maestra Deborah Silberer, La Caja de Pandora. Esto escribí hace años de este irrepetible clásico silente: 


La Caja de Pandora (Die Büchse der Pandora, Alemania, 1929), del cineasta austriaco Georg Wilhelm Pabst (1885-1967), no es tanto una película expresionista, como algunos despistados afirman, sino más bien pertenece a la corriente realista de "La Nueva Objetividad", que emergió a mediados de los años 20 como respuesta al romanticismo expresionista. Según los cineastas de "La Nueva Objetividad" -y con ellos Pabst a la cabeza-, lo importante era plantear las relaciones humanas en términos directos y materiales, dejando de lado toda especulación psicológica ("¿Para qué necesitamos un enfoque romántico? La vida real es, de hecho, más romántica e inquietante que cualquier ficción", Pabst dixit).
Georg Wilhelm Pabst había iniciado su carrera artística en el teatro, como actor y luego como director, y había entrado al cine como guionista e intérprete a principios de los 20. En 1923 ya había dirigido su primera cinta expresionista, El Tesoro, aunque casi de inmediato abandonaría esa corriente para trabajar el mencionado realismo de "La Nueva Objetividad". En 1924 dirigiría su primera gran cinta, La Calle sin Alegría, un filme de corte naturalista que presentaría al público alemán a una tal Greta Garbo, una joven actriz que Pabst había descubierto viendo una modesta cinta sueca.
Después de dirigir varios éxitos -de crítica, de taquilla o de los dos- en la etapa silente, entre ellos La Caja de Pandora, Pabst se adaptó con relativa facilidad al cine sonoro y trabajó con asiduidad en diferente géneros en el cine alemán de los 30. Sin embargo, problemas con la censura a raíz del filme antibélico Camaradas (1931), provocó que el austriaco decidiera mudarse a Francia, donde hizo tres películas -entre ellas una versión de Don Quijote que, por cierto, no he visto-, aunque ninguna tan importante como las que realizara años atrás. Invitado por la Warner Brothers, Pabst viajó a Hollywood a dirigir Un Héroe Moderno (1933), filme que no funcionó en taquilla y que hizo que regresara a Francia a dirigir un trío de películas ms. En 1939 Pabst viajó a su natal Viena y al poco tiempo empezó a trabajar para la industria fílmica nazi, para la cual hizo un par de cintas. El hecho de que Pabst fuera el único gran cineasta austriaco-alemán de la entreguerra que trabajara para los nazis manchó para siempre su filmografía, aun cuando no hay evidencia alguna que Pabst colaborara directamente con el nacionalsocialismo. Después de la guerra, Pabst seguiría dirigiendo cine hasta 1957, aunque nunca logró rozar la grandeza de sus primeros años.
La Caja de Pandora -si no su obra maestra por lo menos su película más conocida- está basada en un par de obras teatrales de Frank Wedekin que giran alrededor de Lulú, uno de los más fascinantes personajes femeninos del cine de todos los tiempos, encarnado aquí por la bellísima Louise Brooks, en su papel definitivo.
La americana Brooks había hecho alguna película para Howard Hawks en Hollywood (A Girl in Every Port/1928) que Pabst había visto en Alemania. Fascinado por su belleza y su presencia fílmica, el austriaco le ofreció el rol estelar de La Caja de Pandora, un sombrío melodrama erótico sobre una devoradora, Lulú, que atrae la desgracia sobre todo hombre que llega a interesarse en ella.
El filme está dirigido de forma deslumbrante por Pabst. Son notables, por ejemplo, la secuencia perfectamente coordinada de la acezante actividad detrás del escenario en donde Lulú aparecerá como corista, el oscuro montaje del decadente casino donde Lulú se esconde de sus perseguidores, o la ya legendaria escena final, en donde la infatigable Lulú se topa con el mismísimo Jack "el destripador".
Aunque en el tono general de la cinta domina el naturalismo proveniente de "La Nueva Objetividad", Pabst usa sin mayor problema algunos elementos estilísticos expresionistas, sobre todo en la iluminación, dominada por las manchas y los claroscuros. Sin embargo, en donde algún cineasta expresionista hubiera caído en la tentación de expresar a través del escenario estilizado o de las actuaciones desbordadas, la actitud diríase depredadora de Lulú, Pabst, por el contrario, opta por mostrar con neutralidad distanciada las actitudes de su heroína. A diferencia de la típica devoradora fílmica (Dietrich, Félix et al), la Lulú de Pabst (y de Brooks, por supuesto) es más bien un primitivo animal sexual, más ingenuo y libre que perverso, lo que lo hace más peligroso y más inquietante a la vez, pues no es un instrumento del mal sino una simple fuerza de la naturaleza.
Por supuesto que Lulú sería impensable -e imposible- sin Louise Brooks, sin esa mirada, sin esa sonrisa, sin ese peinado (que luego, por cierto, sería imitado/homenajeado por varias divas y aprendices de ello). Y, finalmente, Brooks no existiría como icono definitivo del cine mudo sin Pabst y el retrato perturbadoramente erótico que realizó de ella: su espalda larga y desnuda, el imponente inicio de sus senos, sus hombros lisos y redondeados...Uf...

16 comentarios:

Tyler dijo...

me lleva el tren se ve espectacular y no voy a llegar ni a fregadazos carajo...

con piano en vivo y toda la cosa.

nooooooooo llevame a miiiiii...!

Tyler dijo...

woohooo! los astros se alinearon y parece que si podré ir a verla...

:D

Champy dijo...

Yo no se si sea clásico u obra maestra u que, pero la enorme influencia sobre filmografias pesasas alrededor de todo el globo es imposible de reconocer.... desde Days of being wild yo sospeché en ésta Lulú como homenada por la de WKW, en 2046 lo confirmé.
En la Berlinale 2010 vi Jud Suss, me parece inspirada en éste director.

2046

Diezmartinez dijo...

Tyler: Ah, qué bien... Es de las películas que sí merecen verse en pantalla grande.

Champy: ¿Jud Suss? La voy a buscar...

Champy dijo...

Si. De Oskar Roehler, con Tobias Moretti, Martina Gedeck y Moritz Bleibtreu. Tus colegas la apalearon...obvio que a mi me encantó.

2046

Tyler dijo...

G U O U !!

Diezmartinez dijo...

Tyler: Qué gusto que te haya gustado.

Joel Meza dijo...

Pos como yo no estoy cerca de la Cineteca, me estoy echando Young and Innocent, de Hitch. Qué delicia de primeros 10 minutos.
Atte.
El fanb... digo, co-no-ce-dor.
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A ver si consigo esta de Pandora. Tengo que ver esa espalda en movimiento.

Tyler dijo...

Es que la película es un prodigio Ernesto. Para empezar está Louise Brooks cuyo primer plano sonriendo paga el boleto por sí mismo. Es bellísima que bárbara.

Luego está la escena del teatro de variedades donde vemos la acción tras bambalinas y esa sola secuencia también paga el boleto caray. Es impresionante la coordinación de todos los actores y extras para que todo salga "naturalmente bien" como si todo fuera de verdad y la cámara no estuviera ahí, wow!

Luego está toda la situación entre ella y la otra mujer con la que baila en su boda, uorale!

...y los censores se la armaban de tos a Hitchcock porque Grant y Bergman se daban un besito inocente en Notorious, ay que exagerados! No, esto de acá, es decir, la relación abiertamente lesbica entre ellas dos es asombroso y mas considerando la época. Supongo que más de uno se habrá escandalizado no?

Digo, no es que fuera muy gráfico pero es que no solo bailan en su boda, la otra chica esta completamente enamorada de Brooks no? Y eso está presente a lo largo de todo el film. Para la época seguro que eso fue un escándalo... Pero es maravilloso. Pobrecita de Alice Roberts, también le va como en feria.

Y luego el final! Con suspense Hitchcockiano!

no no no, salí deslumbrao'

Ah y otra cosa, la función tenía música de piano en vivo y eso también estuvo muy bien. Le aplaudieron mucho a la pianista, Deborah Silberer. Ella muy modesta simplemente decía, "la estrella es la película"

Gran velada.

Tyler dijo...

Otra cosa notable es que no parece una película tan antigua, la edición, el ritmo, la calidad de la fotografía, todo hace parecer como si fuera mucho mas "actual".

Tyler dijo...

Ya aparté el próximo miércoles para ver la de Lubitsch.

Tyler dijo...

Exacto! Es que estaba releyendo tu análisis Ernesto y pienso igual

Como que ella no era "mala" por ser mala, simplemente era una fuerza de la naturaleza, como un huracán.

Es que terminando la cinta traíamos ese debate mi esposa y yo. Ella dice que Lulú es una "bitch" en pocas palabras, pero yo le decía que si, pero no. ja

O sea, si era una canija, pero no lo hacía tan concientemente, simplemente estaba en su naturaleza y nada ni nadie podía hacer algo para remediarlo.

Ya estoy elucubrando...

Mejor ya me voy a dormir jajaja

Tyler dijo...

Joel,

ah Young & Innocent! Muy buena. Solo el tracking shot que termina con el rostro del malo, le tomó dos días al Maestro. Y con lo codo* que era ya te podrás imaginar si no es mucho decir...

*seguramente Ernesto va decir "ahorrativo Tyler, aho rra ti vo"

jajaja

Diezmartinez dijo...

Joel: Joven e Inocentes es una maravilla. Y llena de humor, además.

Tyler: Qué bien que te entusiasmó tanto Louise Brooks como Lulú. Eso es lo que provoca esa mujer. Es natural.

Joel Meza dijo...

Al final todo se reduce a la calentura.
Y supongo que ese es el buen cine erótico, ¿no?
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Ah, Young and Innocent, efectivamente fue una delicia. Y un excelente ejercicio sobre la amistad con lo verosímil. Y casualmente anoche ví El Origien de la mitad para adelante, en la pantalla de un bar (sin sonido). No puedo entender cómo se convirtió en lo mejor del año pasado.

Tyler dijo...

Tanto hablamos de ella (de Inception pues) que ayer la puse para verla por 5a ocasión y yo lo que no entiendo es como no le dieron el Oscar a mejor guión original.

Chale con esos viejitos de la academia...

Pero está bien, es el destino de los grandes, no subir nunca a ese mítico estrado a recoger un Oscar.

Bueno si, ya cuando están a punto de morir les dan un premio de consolación... ppfffff