jueves, 21 de julio de 2011

The Musketeers of Pig Alley



Reputado como el primer filme de gangsters realizado en Estados Unidos -que no en Hollywood, porque fue filmado en Fort Lee, NJ, el sitio en donde la mayor parte de las casas productoras americanas trabajaron antes de mudarse a California-, The Musketeers of Pig Alley (EU, 1912) fue dirigido por "el padre del cine" David Wark Griffith en 1912 para la Biograph.
Un two-reeler de 17 minutos de duración, The Musketeers... es uno de los ejemplos más sólidos e interesantes del primer Griffith en escenarios urbanos. Además del vivo retrato de las calles neoyorkinas repletas de inmigrantes -el público cautivo en los albores de la industria fílmica estadounidense- esta película se destaca por un elemento narrativo-visual que, si no fue "creado" por Griffith, por lo menos sí fue usado con una pertinencia estilística indudable: se trata de la escena en la que nuestro protagonista, el mafioso identificado en los créditos como Snapper Kid (Elmer Booth) y su achichincle (Harry Carey) se acercan sigilosamente frente a la cámara, que tiene que cambiar su foco en la medida que ellos van avanzando (esto sucede, para ser exactos, en el minuto 13 del filme).
Hay otro elemento en The Musketeers...: la ambivalencia del cineasta -autor él mismo del guión, con la colaboración de la actriz Anita Loos- ante el protagonista, un mafioso violento y caprichoso pero que aún tiene algo parecido a una conciencia: evita que la virginal Lilian Gish sea narcotizada por un mafioso rival (Alfred Paget) y cuando Miss Gish lo rechaza porque le dice que está enamorado de un músico muerto-de-hambre (Walter Miller), el gangster resulta ser un generoso perdedor. Esta admiración mal disfrazada por este tipo de carismáticos delincuentes sería una de las características centrales del cine de gangsters en los años por venir.
Un par de detalles finales: la actuación de Booth como el mafioso protagonista me hizo recordar al futuro gangster James Cagney, violento, impulsivo, descarado. Vaya: Booth hasta saluda del mismo modo que Cagney, 20 años después. ¿Mera casualidad o James Cagney vio, en su adolescencia, The Musketeers of Pig Alley?
El que estoy seguro que sí ha visto esta película es Martin Scorsese: ¿será también casualidad que alguna escena me haya recordado alguna película scorsesiana? Por ejemplo, en el minuto 6, cuando Snapper Kid y su compinche entran a un salón de baile, dos tipos se levantan para darles los asientos, en señal de temor, en muestra de respeto. Como si se trataran de los mafiosos de Buenos Muchachos (1990). Bueno, podrían ser sus bisabuelos.

The Musketeers of Pig Alley, aquí abajito:



3 comentarios:

J Luis Rivera dijo...

Me encantan los cortos de Griffith pre-Birth of Nation. Casi siento como esta experimentando en cada uno de ellos.

Pregunta: Hay algún libro que recomiendes sobre cine mexicano de los 30s? Digamos, de entre "Santa" y "Ahi esta el detalle".

Diezmartinez dijo...

Pues el primer tomo de Historia Documental del Cine Mexicano, de García Riera. Si puedes, busca el tomo original, de los años 60s, en librerías de viejo. Si no, pues la nueva edición, que no está tan completa.

Darkcritic dijo...

Siempre me sorprende ver este tipo de cortometrajes. Se siente el aprendizaje en cada uno de ellos. Ya sea de Méliès, Griffith, Keaton o Chaplin; en todos se ve un gran nivel de experimentación. Cada uno forjando lo que vendría muchos años después e influenciando incluso lo de su momento. Tanto me gusto este corto y tan buenos recuerdos me trajo que hasta imagen de perfil cambie (Le Voyage dans la Lune fue el primer cortometraje de este tipo que tuve el gusto de ver). Y ya entrados en este tema, ¿no sabe usted dónde podría conseguir una copia de The Brith of a Nation aquí en Culiacán? La única versión que he podido encontrar es una que trae el filme en 90 minutos y hasta donde se la completa dura el doble de eso.