miércoles, 19 de octubre de 2011

Morelia 2011/V


 Ayer expresaba aquí mismo mis quejas sobre el slow-cinema y una de sus más recientes expresiones, la cinta española-germana Naufragio (Aguilera, 2010). Ahora tengo que enlazar varios elogios por una slow-movie llamada Las Acacias (Argentina-España, 2011), multipremiada -y con toda justicia- opera prima de Pablo Giorgelli. El estilo de Giorgelli es minimalista, la trama es sencillísima, prácticamente no sucede nada importante y, sin embargo, tiene un desenlace tan genuinamente emocionante -por lo menos para mí- que su desenlace ya está anotado entre lo mejor que he visto en el año.
A Rubén (Germán de Silva), un seco y silencioso chofer que lleva un cargamento de troncos del Paraguay a Buenos Aires, su patrón le asigna la tarea de llevar en el camión a la joven guaraní Jacinta (Herbe Duarte), que lleva cargando a su hijta de cinco meses Anahí (Nayra Calle Mamani, robándose impunemente la película). No sabemos gran cosade Rubén -no está casado, tiene un hijo que prácticamente no conoce- y menos aún de Jacinta -en algún momento habla por teléfono con alguien y llora- pero entre los dos va naciendo una relación construida a través de una serie de reticencias derribadas. Insisto: el desenlace es de lo más emocionante y conmovedor que he visto en el año. O será que ando chipil, me está dando el síndrome del Jamaicón y extraño a mi familia. 
A propósito de familia, una muy excéntrica y particular es la que descubrimos en El Hombre que Vivió en un Zapato (México, 2011), opera prima documental -y en concurso- de Gabriella Gómez-Mont. Los primeros minutos del documental están centrados en Sonia, una mujer de unos cincuenta años que confiesa que sigue enamorada de su marido, José Luis, un hombre que la encerró durante un año para luego casarse con ella y llevarla a vivir a un basurero -no es metáfora: la llevó a vivir a un basurero. 
Uno, desde la butaca, comparte el mismo gesto de estupefacción de las mujeres que escuchan el testimonio de Sonia en cierto salón de belleza. La estupefacción será mayor cuando conozcamos a José Luis, el tipo que, como dice el título, llegó a vivir alguna vez en un zapato holandés enorme, del tamaño de un auto grande. "El Güero" José Luis, sin embargo, no será el único extravagante: prácticamente todos los miembros de la familia tienen alguna particularidad -un hermano padece obsesión/compulsión por el orden y la higiene, otro hermano guarda toda la publicidad que recibe, la anciana madre encamada (nieta del porfiriano gobernador sinaloense Francisco Cañedo, nada menos) fue prostituida por su marido sadomasoca, el hijo de José Luis tiene delirios de grandeza- de tal forma que, en el desenlace, el paranoico José Luis que está inventando una "nueva forma de ver el universo", no parece tan excéntrico. 
El documental linda con la explotación morbosa de sus "freaks" pero creo que se queda del lado correcto. Hay empatía, curiosidad y respeto por parte de la cineasta debutante.
Otra cineasta debutante fue Kenya Márquez, exdirectora del Festival de Guadalajara, quien presentó Fecha de Caducidad (México, 2011), una fallida comedia de humor negro en la que una anciana madre (Ana Ofelia Murguía, sobreactuada) pierde a su único hijo (Eduardo España). La vida de esta mujer, la de un pobre diablo fascinado por la medicina forense (Damián Alcázar) y la de una muchacha que ha huido de su pueblo para ocultarse en Guadalajara se cruzan y entrecruzan en ooootra película de narrativa asincrónica a la Arriaga/Iñárritu sin el indudable vigor de esa pareja tronada y con múltiples problemas en el ritmo del filme, en la caracterización de Alcázar -ojo a sus dientes: al inicio están blancos; luego, amarillentos; al principio, no cecea; al final, cecea exageradamente-, en su gratuito desenlace que no des-enlaza nada y hasta con errores de continuidad que, me dijeron los defensores de la cinta -porque vaya que los tiene-, se justifican narrativamente. Yo no estoy tan seguro de eso, la verdad sea dicha. 

5 comentarios:

Joel Meza dijo...

¿Jamaicón?
Corundas. Yo sé lo que te digo.

Carl Zand dijo...

Es la edad, chingao... Ahora es tu cumpleaños. Un abrazo, hermano, póngase a ver Cantando bajo la lluvia pa´ no aguitarse. Luego nos ponemos a mano con unos tragos. Felicidades de nuevo y ¡salud!

David C. dijo...

Wow, que ganas me han entrado de ver "Las Acacias". Gracias por el dato.

Diezmartinez dijo...

Carl: Salú...

David: De nada.

Abraham dijo...

No sea falaz!!!!

A mi me cuentan mis fuentes sobre Fecha de Caducidad que no hay narrativa asincrónica a la Arriaga Iñárritu sino thriller rocambolesco a los hermanos Coen.

Renuncia Diezmartínez, ¿dónde cancelo mi subscripción al Reforma?.

Bueno, ya me voy. Si decido volver ya la comentaremos y por supuesto, lo regañaremos. Pos este.