martes, 14 de febrero de 2012

Ambulante 2012/V



Bombay Beach (Ídem, EU, 2011), opera prima de la directora de videoclips y comerciales de origen israelí Alma Har'el, se sostiene precariamente entre la observación de la vida cotidiana de sus personas/personajes elegidos y la desbordada estilización de ellos y su entorno. Gracias a que la duración de este documental no pasa de los 80 minutos, la cinta logra llegar a buen término al final, aunque es inevitable terminar preguntándose cuánto de interés genuino en estos individuos y cuánto de mera explotación morbosa/turística hay en la cineasta debutante, encargada también de la cámara y del montaje de este documental, ganador en el Tribeca 2011.
Estamos en Salton Sea, un agujero "white-trash" al sur californiano, suficientemente cerca de, digamos, la frontera con Calexico/Mexicali (a 60 millas) y lo suficientemente lejos de la gran metrópolis de California, a 173 millas de Los Ángeles. Har'el centra su atención en el inquieto niño bipolar Benny Parrish, educado -es un decir- entre dosis de Risperdal, Ritalín y hasta Litio; en el adolescente afroamericano CeeJay Thompson, que salió huyendo del South Central angelino cuando un primo murió ejecutado a balazos; y en el alegre anciano racista Dorran "Red" Forgy, quien sobrevive en un decrépito trailer-park revendiendo cigarrillos que compra a precios más baratos en alguna reservación india.
La intrusión en las vidas de esta personas está contrapunteada por una serie de bailes que, al inicio, parecen espontáneos pero que, en la medida que avanza la cinta, es evidente que han sido preparados y coreografiados con todo cuidado, tal como la fantasía infantil que ve cumplida Benny al final: montarse en un enorme carro de bomberos. Sin embargo, hay momentos en los que la cinta roza la franca explotación de estos individuos -los arranques alcohólicos del papá de Benny, los monólogos del anciano Forgy, el romance interracial entre el negro CeeJay y la hermana caucásica de un compañero de la escuela- sin que lleguemos a entender cuál es la razón de haber realizado esta cinta que, por lo demás, está muy bien hecha. Como ejercicio visual/musical, por lo menos -con todo y música de Bob Dylan y Beirut en la banda sonora. 

Bombay Beach se exhibe martes en Cinépolis Diana a las 19:10 horas y a las 22 horas en Cinépolis Perisur.

6 comentarios:

Joel Meza dijo...

A mí me da miedo pasar tarde por Salton City (a la orilla de Salton Sea). Chinche pueblo fantasma atorado en los 50s. Y el Salton Sea apesta deamadres.

Joel Meza dijo...

Por cierto hay varios documentales recientes sobre este charco maloliente. Uno de ellos, me entero, narrado por John Waters.

Joel Meza dijo...

Ah, este minidocumental de 6 minutos sobre el Salton Sea está bueno:
http://www.youtube.com/watch?v=otIU6Py4K_A

Diezmartinez dijo...

Joel: Sí, ha sido un tema recurrente del cine documental/experimental. Y te creo: por las imágenes, ha de apestar deamadres por ahí.

Carl Zand dijo...

Bueno, Joel, ya que andas por ahí, en el tema, busca la pel "The Salton Sea, un film noir con Val Kilmer" y Vincent D´Onfrio. En español, pa´variar, un título encantador "Venganza amarga".

Joel Meza dijo...

Zand, fuck with the Mexicali boys, that's what you get...

No la he visto (pensarías que se hubiera estrenado en su momento con bombo y platillo acá, en los ranchos de ambos lados del cerco, por ser una película "local", pero no ocurrió). Hace unos 5 años un compañero de trabajo gringo (de Boston, pa' ser exactos pero avecindado en este desierto) que sí la vio (en el cable), repetía la cita de arriba cada vez que nos veíamos obligados a contestar las broncas que nos echaban los patrones de Nueva Inglaterra.