domingo, 9 de diciembre de 2012

El cine de Kiju Yoshida y Mariko Okada


Desde fines de los años 50 hasta inicios de los años 70, iniciando en Francia y continuando en otras latitudes -la Gran Bretaña, Alemania, México, Checoslovaquia, incluso Hollywood- las industrias cinematográficas de buena parte del mundo se tambalearon por la llegada de la televisión, la irrupción de la contracultura literaria/musical/plástica, los innumerables movimientos político-sociales de los 60s y la inevitable la muerte y/o el avejentamiento de los grandes cineastas de la Segunda Guerra Mundial. En este escenario, la industria fílmica nipona no fue la excepción. Tuvieron su propia nouvelle vague o, para decirlo en japonés, su nubaru bagu.
El contexto fue el siguiente: a partir del fin de la ocupación gringa en Japón en 1951, empezó a forjarse un nuevo rostro -social, político, económico, cultural, artístico, cinematográfico- del país, algo que emergió con mayor claridad a partir de mayo de 1960, a raíz de las masivas protestas populares por la renovación del Tratado de Seguridad Mutua con Estados Unidos, lo que condenaba a Japón a seguir bajo la tutela militar americana aunque, al mismo tiempo -algo que no tomaban en cuenta los opositores-, esta "vergonzosa" dependencia le estaba permitendo al gobierno nipón ahorrar todo el gasto militar para dirigirlo a infraestructura, industria y educación, lo que haría que Japón se convirtiera en unos cuantos años en una potencia económica... Pero, bueno, esta es otra historia.
Durante estos años emergió una nueva generación de cineastas que reflejarían este conflictivo estado de cosas, comandada por Nagisa Oshima, Masahiro Shinoda y, el pretexto para esta entrada, Yoshishige (Kiju) Yoshida. De las tres cabezas de la efímera nubaru bagu, Yoshida es la menos conocida. En el muy personal "The New Biographical Dictionary of Film" (2009), de David Thomson, no hay una sola entrada para Yoshida; en el canónico -y, ay, tan plagiado- "Worl Film Directors" (1988) tampoco hay un ensayo sobre él -aunque sí sobre Oshima y Shinoda-; y en "The Film Encyclopedia" de Ephraim Katz, hay una mini-biografía de él que se extiende... durante cinco líneas. En el archivo de Sight and Sound que poseo -todas las revistas de 1990 a la fecha- no hay un solo análisis in extenso de su cine, ni tampoco en el de Film Comment -aunque en este caso no lo tengo completo, debo aceptar. En cuanto a México, por lo menos según la exhaustiva cartelera cinematográfica de Jorge Ayala Blanco y Maria Luisa Amador, sólo una cinta de Yoshida se ha presentado en nuestro país: La Promesa (1986), exhibida en la lejana XIX Muestra Internacional de Cine.
Por todo lo anterior, la programación del 6 al 20 diciembre del ciclo de cine de Kiju Yoshida y su actriz y esposa Mariko Okada, en la Cineteca Nacional, es todo un acontecimiento cinefílico. El ciclo está formado por una docena de cintas -10 dirigidas por Yoshida y otras dos por Kozaburo Yoshimura, pero protagonizadas por Okada- y la programación puede consultarse aquí. 
Si tengo oportunidad y el cierre de diciembre con sus listas de lo mejor/peor del año me deja algo de tiempo, escribiré aquí mismo de algunas de las cintas que conozco de Yoshida. Por lo pronto, hay que conocer su cine. No habrá muchas otras oportunidades.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

eros plus massacre es un peliculon

Darkcritic dijo...

Yoshishige Yoshida es un increible director desconocido en muy buena parte de America, como me encantaria vivir en el DF para tener la oportunidad de conocer en mayor extension su obra (De la cual no he visto demasiado a falta de la misma). Eros Plus Massacre, como comentan arriba, es una de las mas importantes peliculas japonesas que he llegado a conocer. Para quien sepa ingles y tenga poco mas de tres horas de su tiempo, la pelicula esta disponible completa en versión original en Youtube (Como he aprendido a apreciar a Youtube como herramienta del cinefilo). A mi en lo personal me gusta mas Oshima, quizás mi director favorito y mayor inspiración como cineasta aspirante, pero es imposible negar la importancia de Yoshida en el canon del cine japones.

Darkcritic dijo...

Otra cosa de la cual me acabo de acordar. Nunca tuvimos una lista de sus películas favoritas de Almodovar!

Diezmartinez dijo...

Anónimo: Sí, y en más de un sentido. Dura más de tres horas, si mal no recuerdo.

Darkcritic: He ahí un tema para desarrollar: el éxito de Oshima frente al (relativo) fracaso internacional de Yoshida. Pero para eso habría que conocer más de Yoshida. Yo he visto muy poco de él. ¿Almodovarómetro? Mmmmm... Ok, deja programarlo.