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viernes, 30 de noviembre de 2012

54 Muestra Internacional de Cine/VIII




Con El Romance y la Culpa (Koi no tsumi, Japón, 2011), el veterano y prolífico cineasta japonés Shion Sono ha cerrado una trilogía que él mismo ha bautizado como “del odio”. Así pues, luego de la inédita en México Ai no mukidashi (2008) –conocida internacionalmente como Love Exposure- y de Pez Mortal (2010) –exhibida en nuestro país en el 31 Foro de la Cineteca-, he aquí otra provocadora historia no tanto de odio sino, en todo caso, de pasiones reprimidas...

La crítica completa, en la sección cultural de Reforma del día de hoy. 


jueves, 29 de noviembre de 2012

El cliché que yo ya vi/CIX





Joel Meza propone el siguiente cliché (con spoiler incluido, por si no han visto Skyfall):


"Aunque la jaula sea de oro...": En las películas, cuando se necesita aislar a un criminal de alta peligrosidad, siempre se tendrá a la mano una pequeña celda solitaria, generalmente de alta tecnología y paredes transparentes, colocada en medio de una gran habitación totalmente oscura, excepto por la luz que ilumina la celda. Además, es requisito que se asigne a uno o dos guardias para vigilancia "permanente": el trabajo de estos guardias siempre consiste en estar muy seriecitos mientras el héroe hace su visita de rigor al prisionero y tan pronto como el héroe se retira, a los guardias les gana la risa y el resultado es, obviamente, que el criminal se escapa.
Hannibal Lecter, Magneto y recientemente Hulk han gozado de este tratamiento; en estos días el ejemplo más reciente, en Skyfall.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

¿Tú le crees a los cineastas? ¡Yo tampoco!.../XII



Gracias al camarada Joel Meza, cuya obsesión por Supermán es harto conocida por sus amigos -como el que esto escribe-, me entero de una entrevista que acaba de dar Zack Snyder (sí, el mismo de los 300 gritones) acerca de la nueva versión de Supermán dirigida por él y producida por (hínquense, por favor) Christopher Nolan. 
Según Snyder, la nueva versión de Supermán es más seria porque el Hombre de Acero no llevará calzones rojos, en aras, supuestamente, de mayor seriedad y mayor realismo (¿?). La cita directa es la siguiente: "El traje fue un asunto muy serio para mí y lo estuvimos analizando durante mucho tiempo... Debo haber revisado cerca de mil 500 versiones de trajes con los calzoncillos en ellos" .
Así, pues, de acuerdo con Snyder, el nuevo Supermán será muy serio porque no va a llevar calzoncillos rojos. La influencia es de Nolan, claro, porque, otra vez según Snyder, "hay una lógica y materialidad que debe existir con Chris (Nolan). Con él no puedes hacer las cosas simplemente porque son ‘cool'. Exige que detrás de todo, esté el personaje y la historia, algo de lo que soy un gran fan". Se... 
Parafraseando a Joel, ya estoy creyendo que Nolan tiene estipulado en su contrato para la casa Warner que los cineastas y actores a su cargo deben declarar que él y nadie más que él inventó las películas de súper-héroes, el film-noir, los blockbusters y, de pasada, el cine mismo. 
El asunto es que, me dice Joel, eso de que Supermán ya no lleva calzoncillos rojos no es novedad alguna y no se debe a Snyder ni a Nolan. Desde hace rato, el Hombre de Acero ya no lleva chones rojos, como puede notarse en la imagen de esta entrada, que proviene de un cómic que apareció... hace año y medio.

lunes, 26 de noviembre de 2012

54 Muestra Internacional de Cine/VII





Con su más reciente película, Gebo y la Sombra (Gebo et l’ombre, Francia-Portugal, 2012), el centenario cineasta portugués Manoel de Oliveira consolida su posición como el venerable dinosaurio fílmico que es. No sólo por su edad –casi 104 primaveras- ni por los muchos años de trabajo a cuestas -81, para ser exactos-, sino por un tipo de puesta en imágenes que nos remite a los años 10 y 20 del siglo pasado, cuando se empezó a desarrollar el estilo que David Bordwell ha calificado como “la estética tableau”...

Mi crítica completa, en la sección cultural de Reforma del día de hoy. 

DVD Verse: Hijos de las Nubes, la Última Colonia



Debo confesar que la primera vez que supe de la ocupación del antiguo Sahara Español por parte de Marruecos fue a través de un documental mexicano bastante convencional pero muy informativo llamado Cerca del Olvido (Bouchot, 2007), que vi en Guadalajara 2008. Varios años después, a inicios de 2012 y en el FICUNAM, pude revisar el mucho más interesante y logrado documental Territorio Perdido (Vandeweerd, 2011), una suerte de rompecabezas visual/auditivo sobre ese conflicto que está a punto de cumplir las cuatro décadas. 
Y, ahora, gracias al productor vuelto documentalista debutante Álvaro Longoria (productor de una veintena de películas de los dos lados del Atlántico) y al actor transformado en apasionado militante de la causa saharaui Javier Bardem, he aquí Hijos de las Nubes, la Última Colonia (España, 2012), que en estos días acaba de salir a la venta/renta en Estados Unidos en DVD, iTunes y Vimeo.
Hijos de las Nubes se parece más a Cerca del Olvido que Territorio Perdido, pues priviligia la explicación histórica del problema internacional, sus dinámicas político-económicas, las innumerables cabezas parlantes que dan su opinión -refugiados saharauis, especialistas de distintas nacionalidades, embajadores de la ONU y decdiferentes paíes, y políticos de la talla de Felipe González- y, además, permite el lucimiento de su productor, Javier Bardem, quien no puede resistir la tentación de jugar a convertirse en una versión española de Michael Moore, como cuando va al Palacio de la Moncloa a dejar más de 200 mil firmas de ciudadanos españoles que le piden al gobierno español ayudar a resolver el conflicto saharaui, solo para que no lo dejen cruzar la puerta.
Con todo, el lucimiento de Bardem es explicable y hasta debe justificarse: ¿de qué otra forma un documental informativo/militante de esta naturaleza podría recibir cierto interés de los medios de comunicación mundiales? Vamos, para acabar pronto, es un hecho que sin Bardem, la cinta no merecería la distribución que está teniendo en estos momentos en nuestro vecino del norte. 
Por lo demás, el documental de Longoria merece esa difusión. Es cierto, es todo lo convencional que se quiera, pero logra transmitir en menos de hora y media una buena cantidad de datos históricos, políticos y económicos, de tal forma que nos queda claro el origen del conflicto, las culpas de las distintas potencias -España, Francia y USA- para mantener el criminal status quo y el papel que han jugado Marruecos y Argelia para mantener la guerra, abierta o embozada, durante más de tres décadas.
El conflicto, por cierto, se resume a lo siguiente: después de su independencia de España, en 1976, el antiguo Sahara Español fue invadido "pacíficamente" por Marruecos, pues el Rey Hassan II aseguraba que esas tierras siempre fueron marroquíes. A partir de entonces, la lucha de los ocupados para liberarse de sus opresores se intensificó y más cuando el país fue dividido por una cerca de más de dos mil kilómetros de largo que separa la parte "más bonita" del país con el inhóspito desierto del Sahara. 
Más de 200 mil refugidos viviendo y sobreviviendo en Argelia, esperan regresan a sus tierras, mientras centenares de jóvenes se preparan en la guerrilla, los militantes civiles prosaharauis -como Bardem y Longoria- dan a conocer el problema en los medios de comunicación y las élites políticas de todo el mundo se cruzan cínicamente de brazos, pues como dice cierto exMinistro de Relaciones Exteriores de Francia, lo mejor es no dejar que las cosas empeoren. Y a eso él le llama real-politik: un descarnado pensamiento colonial en pleno siglo XXI.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCLVIII



Post Tenebrax Lux (México-Francia-Holanda-Alemania, 2012), de Carlos Reygadas. La cinta con la que el eterno enfant terrible Reygadas ganó el Premio a la Mejor Dirección en Cannes 2012 no es esa película inexplicable que algunos decían. Ni, de lejos, merece esos sonoros abucheos que, afirman las crónicas, le recetó una parte de la prensa especializada en Cannes. A bote pronto -en estos días tengo que empezar a confeccionar mis listas de fin de año-, creo que se trata de la mejor cinta mexicana del 2012. En fin: como pienso escribir largo y tendido de este filme en los próximos días, aquí lo dejo por lo pronto. 

La Entrega Inmediata (Premium Rush, EU, 2102), de David Koepp. Un palomazo de esos que Hollywood (casi) no sabe hacer ya. Una comedia de acción con ribetes de rivalidad/profesionalismo hakwskiano y buena voluntad y solidaridad capriana. Joseph Gordon-Levitt y Michael Shannon encarnan con suficiencia al héroe y villano, respectivamente. Mi crítica, en el Primera Fila del viernes pasado en Reforma.

jueves, 22 de noviembre de 2012

007 Operación Skyfall




¿Es 007 Operación Skyfall (Skyfall, EU-GB, 2012) la aventura número 23 de “Bond, James Bond”, la mejor de toda la saga, como algunos han escrito por ahí y por allá? Caray, no lo creo: aunque he visto todas y cada una de las películas jamesbondescas –incluyendo las no oficiales-, no podría afirmar que la tercera cinta protagonizada por el inglés Daniel Craig es la mejor de todos los tiempos.
En todo caso, creo que sí resiste la comparación con algunas de las películas de la era Connery, con la injustamente olvidada Al Servicio Secreto de su Majestad (Hunt, 1969) y con el primer filme de la época Craig, 007 CasinoRoyale (Campbell, 2006) que, para algunos, es aun más logrado que 007 Operación Skyfall.
Skyfall explota al máximo una situación ya explorada en la exageradamente solemne cinta anterior 007 Quantum (Forster, 2008): la relación de Bond con su maternal jefa de carácter de hierro, “M” (Dame Judi Dench). De hecho, el centro del filme es una suerte de triángulo amoroso freudiano en el que dos hijos luchan por la atención de su distante y fría mamá.
Vea si no: el villano de 007 Operación Skyfall  no es cualquier megalómano cerebro del mal, sino el exespía renegado Raoul Silva (formidable Javier Bardem) que, después de haber sido abandonado y entregado a los chinos por “M”, ha regresado a poner en jaque a todo el M.I.6 en general y a su jefecita chula en particular. Parafraseando al Padrino pero al revés, “no son negocios, el asunto es estrictamente personal”.  Así pues, para defender a la Mamá Grande del Hijo Desobediente, entra en escena el Hijo Pródigo Bond, quien regresa a Londres después de haber sido dado por muerto en una operación que salió mal.
Aunque 007 Operación Skyfall sufre del mismo problema de las dos cintas anteriores protagonizadas por Craig –una inclinación hacia una solemnidad exagerada-, creo que esta tercera película de la era Craig podría ser la transición hacia un Bond más cercano al original: el rudo, el violento, el mujeriego, el bebedor, el jugador, el ingenioso –que no chistoso, aclaro. Es decir, en esta película aparece ya más claramente el espía bon vivant al que todos nos habíamos acostumbrado: el que sabe degustar vinos, que gana fortunas en la ruleta, que pide su trago “shaken, not stirred”, que cabe a la perfección en su tuxedo, que se escabecha a cuanto malandro se le pone enfrente y que, ahí nomás pa’l gasto, se lleva a la cama a las mujeres más bellas que tiene a la vista. La última línea del filme apunta hacia esa dirección precisamente: hacia un Bond que mira sus próximas aventuras “con placer”.
Curiosamente, 007 Operación Skyfall parece la primera película de una nueva serie: hay una transición fundamental –que no diré, aunque supongo que a estas alturas del juego ya todo mundo sabe de qué se trata-, aparece el nuevo Q (un eficaz Ben Whishaw), recuperamos a la extrañada Moneypenny y hasta sale del baúl de trebejos el Aston Martin con la música emblemática orquestada por John Barry como telón de fondo. Lo que nos lleva a preguntarnos: si esta cinta tiene el formato de la presentación de un nuevo James Bond, ¿para qué sirvieron las dos cintas anteriores de Craig?
En fin. Lo cierto es que Sam Mendes dirige con prestancia las escenas de acción –la secuencia inicial pre-créditos es digna de lo mejor de la serie, la persecución en las entrañas del metro londinense es emocionante- y se luce aún más manejando un reparto que parece sobrado para una cinta de Bond, pues a los actores ya mencionados hay que sumarle a Ralph Fiennes en un papel que será clave en los filmes que siguen, y al siempre bienvenido Albert Finney en una suerte de cameo extendido.
Entonces, ¿007 Operación Skyfall es la mejor cinta jamesbondesca de la historia? No, no lo creo: le falta más “placer”, como diría el propio Bond al final. En todo caso, sí se trata de una de las mejores películas de la serie y, acaso, la más redonda de la era Craig. Y conste que digo acaso. Con el canon Bond hay que irse con cuidado. Merece respeto. Mucho. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

El evangelio del 2012... según Cahiers du Cinéma/I



Pues el juego empezó. Cahiers du Cinéma se adelantó a todos -ah, estos franceses- y liberó su top-10 del 2012 como sigue:

1. Holy Motors (Leos Carax). Mi crítica, próximamente en Reforma. 

2. Cosmópolis (David Cronenberg). Mi crítica, en Reforma.

3. Twixt (Francis Ford Coppola)

4. 4:44 Last Day On Earth (Abel Ferrara)

4. En Otro País (Hong Sang-Soo). Mi crítica, en Reforma.

4. Take Shelter (Jeff Nichols)

7. Go Go Tales (Abel Ferrara)

8. Tabú (Miguel Gomes). Mi crítica, aquí.

8. Fausto (Alexadre Sokourov). Mi crítica, en Reforma.

10. Keep The Lights On (Ira Sachs) 

54 Muestra Internacional de Cine/VI





En más de una ocasión, el cineasta sudcoreano Hong Sang-soo –o Sang-soo Hong, si se quiere escribir su nombre al modo occidental- ha sido comparado, negativamente, con Woody Allen. Las quejas hacia Hong son las mismas que se dirigen al cineasta neoyorkino por antonomasia: que siempre hace la misma película, que usa más o menos el mismo tipo de personajes, que no se preocupa por otra cosa que los banales problemas amorosos de sus criaturas, que ya se le acabó el gas porque no hace más que repetirse…
En lo personal, todas estas jeremiadas me importan lo que se le unta al queso: sí, es cierto, Hong se repite y hace más o menos el mismo tipo de película siempre. ¿Y qué?: eso hacen los grandes autores fílmicos. Y Hong es uno de ellos. Como Woody Allen, por cierto.
En Otro País (Da-reun na-ra-e-suh, Corea del Sur, 2012), el décimo-tercer largometraje de Hong, se ubica en la playa sudcoreana de Mohang...

La crítica completa, en la sección cultural de Reforma del día de hoy. 

lunes, 19 de noviembre de 2012

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCLV, CCLVI y CCLVII



Tres por uno. Después de tres semanas de no revisar en el blog la cartelera comercial por estar en Morelia 2012, ver algunos documentales del DOCSDF 2012 y escribir varias críticas de la 54 Muestra Internacional de Cine para Reforma (uff: y luego dicen que esto no es trabajo) he aquí una revisión de lo que se ha estrenado comercialmente en los últimos 21 días.

007 Operación Skyfall (Skyfall, GB-EU, 2012), de Sam Mendes. ¿La mejor película de Bond de toda la historia, como algunos dicen? Caray, no lo sé: tendría que volver a ver toda la serie y no me alcanza el tiempo ni la vida para tal ejercicio. En todo caso, sí es la mejor cinta de la época Craig y rivaliza con cualquiera de las mejores de la era Connery. Por supuesto, volveré a ella en los próximos días. 

La Chispa de la Vida (España-Francia-EU, 2011), de Alex de la Iglesia. Predispuesto por el trailer a encontrarme una amarga comedia cínica al estilo de Billy Wilder (Cadenas de Roca, 1951), me pasé buena parte de esta película lamentándome lo bajo que había caído de la Iglesia. Sin embargo, en algún momento me di cuenta que La Chispa de la Vida estaba funcionando, y muy bien, como melodrama social militante más que como cualquier otra cosa. A partir de este momento, empecé a disfrutar el filme. O, mejor dicho, a sufrir como se debe. Acaso la cinta más pertinente que haya realizado de la Iglesia en toda su carrera.

Argo (Ídem, EU, 2012), de Ben Affleck. Un thriller político con tintes de comedia de enredos que funciona mucho mejor como lo segundo que como lo primero. En todo caso, Affleck confirma que es un gran director -tres cintas logradas consecutivas no pueden ser ya una coincidencia- aunque aquí está lejos de su temprana obra mayor Desapareció una Noche (2007). Otra película a la que volveré in extenso en algún momento de los próximos días.

El Sueño de Lu (México, 2011), de Hari Sama. Una valiosa cinta mexicana que no me he cansado de recomendar por twitter. Aquí mi crítica in extenso.

No (Chile-México-EU, 2012), de Pablo Larraín. En un tono mucho más alegre que sus filmes anteriores, el maestro Larraín -ya es hora de empezar a llamarlo así- nos entrega acaso su película más provocadora e insidiosa. La trama gira alrededor del triunfo de la campaña publicitaria del "No" a Pinochet a fines de 1988. Gael García esta excelente y la puesta en imágenes, tan rigurosa como es de esperar tratándose de una cinta de Larraín. Mi crítica en el Primera Fila de Reforma del 9 de noviembre.

Más Profundo que el Infierno (Urban Explorer, Alemania, 2011), de Andy Fetscher. Los cinco "exploradores urbanos" del título original bajan al sistema subterráneo de Berlín quién sabe a qué, pero si no hicieran tan estupidez no se encontrarían con un maniaco exguardia fronterizo que empezará a escabechárselo uno tras otro. Una eficaz cinta de horror gore que hará las delicias sanguinolentas de los amantes del género. Mi crítica, en el Primera Fila de Reforma del 9 de noviembre.

Morelos (México, 2012), de Antonio Serrano. Y yo que creía que Hidalgo, la Historia Jamás Contada (Serrano, 2010) era fallida. Morelos le dice: "quítate que ahí te voy". Una cinta declamatoria, sin contexto histórico-político alguno bien desarrollado y con actuaciones que no pasan de la pobre ilustración de la estampita escolar. Eso sí, en general los recursos de producción se notan, aunque no hay una sola batalla emocionante en toda la película. Lo dicho: el cine épico-histórico no se nos da.

El Velador (México, 2011), de Natalia Almada. El tercer largometraje documental de la cineasta de orígenes sinaloenses/sonorenses Natalia Almada busca no caer en los convencionalismos típicos del documental -que los testimonios, que las cabezas parlantes, que la voz en off explicativa- pero, en el camino, escamotea toda información necesaria para aprehender el fenómeno que está retratando. 
La cámara de la propia cineasta se instala en el celebérrimo -por lo menos para los sinaloenses, como quien esto escribe- panteón Jardines del Humaya, en donde sus deudos suelen enterrar a los "buchones" más famosos del condado y a sus muchos achichincles -claro que ahí también hay gente decente sepultada, pero eso a quién le interesa. 
Durante los 72 minutos de duración del documental vemos a familiares rendir tributo a sus caídos, a una joven mujer que afanosamente limpia y limpia la tumba de alguien, los grandes retratos de los fallecidos que adornan esos enormes mausoleos -uno supone que más amplios que las casas en las que viven las decenas de albañiles que trabajan de sol a sol levantando tumbas un día sí y otro también- y seguimos los trabajos del velador del título, un hombrón de edad madura y pocas palabras que se entera del mundo exterior -por ejemplo, la muerte del "jefe de jefes" Arturo Beltrán Leyva- a través de una pequeña televisión que apenas recibe la señal del canal 3 de Culiacán. No es que el tipo no sea interesante; el problema es que Almada no lo hace interesante.
Para quien conozca ese fenómenos de cerca, el asunto resultará redundante y aburrido; para quien no sepa nada de Jardines del Humaya y la narcocultura funeral que ahí se enseñorea, solamente aburrido... e inexplicable. Entiendo que los documentalistas quieren reinventar diferentes formas de acercarse a sus temas, pero en el camino terminan matando el interés del espectador. 
Hay dos momentos, sin embargo, en los que Almada reaparece como la buena cineasta que ha demostrado ser antes: la escena en la que un grupo de albañiles trabajan concentradamente en el colado de unas tumbas mientras, al fondo, escuchamos los llantos de una madre que se duele de su hijo recién fallecido. Y la irónica cereza del pastel: la joven mujer que hemos visto varias veces limpiar la lujosa tumba de alguien (¿quién será?, ¿una criada?), termina subiéndose a un lujoso Audi del año.

DOCSDF 2012... en un vistazo.



Finalizó el DOCSDF 2012 y aquí está, en orden de preferencia, lo que pude de este cada vez más valioso festival.
Como de costumbre en esta sección, las calificaciones positivas van de uno a cuatro astericos; las negativas, de una a dos cruces. 

Carrière, 250 Metros (México, 2011), de Juan Carlos Rulfo y Natalia Gil Torner. Largometraje Mexicano: ***

El Paciente Interno (México, 2012), de Alejandro Solar. Hecho en México: ** 3/4

Cuates de Australia (México, 2011), de Everardo González. Hecho en México: ** 1/2

Palabras Mágicas. Para Romper un Encantamiento (México-Guatemala-Nicaragua, 2012): Largometraje Mexicano: ** 1/2

Buscando a Larisa (México, 2011), de Andrés Pardo. Hecho en México: **

Celso Piña, el Rebelde del Acordeón (México, 2012), de Alfredo Marrón. Largometraje Mexicano: ** 

El ingeniero (México, 2011), de Alejandro Lubezki. Hecho en México: **

Los Ginger Ninjas. Rodando México (México, 2012), de Sergio Morkin. Largometraje Mexicano: * 1/2

Félix: Autoficciones de un Traficante (México, 2011), de Adriana Trujillo. Largometraje Mexicano: * 1/2

Canícula (México, 2011), de José Álvarez. Hecho en México: *

La Revolución de los Alcatraces (México, 2012), de Luciana Kaplan. Largometraje Mexicano: *

Diario a Tres Voces (México, 2012), de Otilia Portillo. Largometraje Mexicano: *

El Salvavidas (Chile, 2011), de Maite Alberdi. Largometraje Iberoamericano: *

Hasta Ahí Te Mueves (México, 2012), de Mariela Zunino. Largometraje Mexicano: + 

Memorias del Futuro (México, 2012), de Rodrigo Reyes. Hecho en México: ++


domingo, 18 de noviembre de 2012

DOCSDF 2012/Ganadores



Y los ganadores del DOCSDF 2012 fueron: 

Premio AMC (Asociación Mexicana de Cinefotógrafos
| Mejor Fotografía de Largometraje
Palabras Mágicas. Para romper un encantamiento
Dir. Mercedes Moncada
Fotografía: Carlos Rossini y Cuco Villarías
| Mejor Fotografía de Cortometraje 
Paal
Dir. Christoph Muller y Víctor Vargas
Fotografía: Víctor Vargas

Premio DOCS 360º presentado por OnceTV México
El paciente interno
Dir. Alejandro Solar

Doctubre
| Premio del Público
Five Broken Cameras
Dir. Guy Davidi y Emad Burnat | Francia, Israel, Palestina

Mejor Largometraje Documental Internacional
| Jurado: Pawel Lozinski, Sergio Olhovich y Teddy Grouya
Kniga Tundry. Povest o Vukvukaye – Malenkom Kamme
Dir. Aleksei Vakhrushev | Rusia

Mejor Largometraje Documental Iberoamericano
| Jurado: Adolfo García-Videla, Alejandra Islas y Luis Estrada
Os úlitmos cangaçeiros
Dir. Wolney Oliveira | Brasil

Mejor Largometraje Documental para Televisión
| Jurado: Benjamín Contreras, Eugenia Montiel y Sandino Saravia
Italia, ámala o déjala
Dir. Gustav Hoter, Luca Ragazzi | Italia

Mejor Largometraje Documental Mexicano
| Jurado: Carmen Guarani, Diego Briceño y Lorena Rossette
Mi amiga Bety
Dir. Diana Garay

Mejor Cortometraje Documental Internacional
| Jurado: Froylán Ramón Rascón, Ricardo Girlado y Taco Ruighaver
La historia de Leonida
Dir. Rainer Ludwigs | Alemania, Ucrania

Mejor Cortometraje Documental Mexicano
| Jurado: Antonio Labajo, Meghan Monsour y Ricardo Íscar
El tiempo y la memoria
Dir. Santiago Torres

54 Muestra Internacional de Cine/V





La Demora (México-Uruguay, 2011), tercer largometraje del uruguayo mexicanizado Rodrigo Plá (La Zona/2007, Desierto Adentro/2008), ganó el Premio Ecuménico del Jurado en Berlín 2012 y con toda razón. El dilema que se le presenta a la protagonista es dolorosamente real y la forma que tiene ella para lidiar con ese problema exige comprensión, no condena; compasión, no juicios terminantes...

La crítica completa, en El Ángel de Reforma del día de hoy. 

sábado, 17 de noviembre de 2012

54 Muestra Internacional de Cine/IV





He aquí algo que no se ve muy seguido: una cinta fallida de David Cronenberg, el maestro del horror orgánico y las mentes en conflicto. Es cierto,  Cosmópolis (Cosmopolis, Canadá-Francia-Portugal-Italia, 2012), su más reciente película, nunca deja de ser interesante y tiene un desenlace que nos remite a cierta legendaria escena de su temprana obra mayor Scanners: Mentes Destructoras (1981), pero la monotonía dramática y visual del filme terminan minándolo irremediablemente...

La crítica completa en la sección cultural de Reforma del día de hoy.