domingo, 17 de marzo de 2013

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCXXV



Un Mundo Secreto (México, 2012), de Gabriel Mariño. Después de haberse presentado en Guadalajara 2012, aparece en la cartelera comercial chilanga la meritoria opera prima de Mariño.
Una muchacha, María (notable Lucía Uribe), acaba de terminar su preparatoria y sin decir agua va toma su maleta y decide tomar la carretera hacia el norte. ¿De visita con alguien pariente? ¿Va hacia Estados Unidos? Ni ella lo sabe. En el camino, se topa con uno que otro personaje aunque, formulita obliga, a quien ha ido a encontrar es a sí misma.
Es curioso: contada así, la cinta parece una plasta. Y si además anoto que el filme privilegia las tomas extendidas con la cámara fija, que algún personaje se suelta un monólogo larguísimo, que la protagonista es de muy pocas palabras y que, en realidad, en el filme no suceden demasiadas cosas, uno podría decir que estamos ante una tediosa/pretenciosa slow-movie de esas que gustan mucho en algunos circuitos festivaleros. Pero no hay nada de eso.
Aunque, pensándolo mejor, sí es una slow-movie, pero una interesante slow-movie. El personaje interpetado por la señorita Uribe tiene vida propia: practica el sexo casual (¿o se prostituye?) acaso por mero aburrimiento, se inventa a sí mismo una vida que no ha podido alcanzar, se autoinculpa como "puta" en su propio cuaderno o en algún baño de un gasolinera, mientras la cámara de Iván Hernández sigue todas estas acciones a través de una controladísima puesta en imágenes que nunca parece forzada. 
 
Golpe y Fuga (Hit and Run, EU, 2012), de Dax Shepard y David Palmer. Para lo único que sirvió este churro irredento fue para que volviera a ver Dos Pícaros con Suerte (Needham, 1977), aquella exitosa road-comedy con Burt Reynolds y Sally Field que, después de esta revisión, emergió como una cinta más divertida y sofisticada de lo que recodaba. Lo que hace el paso del tiempo. Mi crítica, en el Primera Fila de Reforma del viernes pasado.

4 comentarios:

Joel Meza dijo...

Qué curioso, después de ver Lincoln y a Sally Field en el sketch que hizo con MacFarlane, me entraron unas ganas de ver Smokey and the Bandit (nunca la he visto completa). Pos me la aviento.
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Otra de las ideas que se me metieron en la cabeza fue ver cine argentino sobre las dictaduras y sus crímenes, a raíz de las notas que han salido por el Papa Francisco. Empecé por lo disponible en netflix y no hay realmente nada (unas cuantaas comedias recientes y un par de documentales sobre Eva Perón) pero me encontré El Hombre de al Lado, que habías reseñado hace un año. Bastante buena.
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Y, bueno, espero que antes de que te pongas a ver PR vs. Japón pongas tu reseña de Oz. No que te presione, pero sabiendo tu erudición sobre (y gusto por) El Mago de Oz, pues se me cuecen las habas.

Christian dijo...

Por acá no vimos nada en la cartelera comercial, Oz El Mago Maravilloso en 15 salas y Jack el Caza Gigantes Maravilloso en otras 12, me hicieron salir huyendo.

Peeeeeeeeero vi una maravilla: Kuroneko de Kaneto Shindô y WOOOOOOOOOOW!!

Me voló la cabeza. Historia de fantasmas al estilo Mizoguchi con una puesta en imágenes poética e hipnotizante. Ahora entiendo de donde se sacó Ang Lee algunas de sus escenas del Tigre y El Dragón...

También -un poco entusiasmado por esa maravilla de Metal y Hueso- me di a la tarea de revisar Un Profeta y mmmhhno lo sé... Si me pareció relevante e interesante pero me cansó un poco, dos horas y media se me hicieron demasiado. Unos 20 minutos extra, en la sala de edición no le hubieran venido mal a esta historia de ascenso criminal al mas puro estilo de Scarface y El Padrino.

La escena del aeropuerto se me hizo sensacional. Como un animal adiestrado, hasta saca la lengua, jo

En fin, pues me sigo quedando con Metal y Hueso y la Marion Cotillard cual Lillian Gish en 1920...

Saludos a todos.

Christian dijo...

Dado que fue fin de semana largo alcancé a ver otras dos cintas que no había visto:

La Gran Ilusión de Renoir, la cual, luego de una breve plática con Diezmartinez en twitter, entendí un poco más. Al principio me pareció menor en comparación a La Regla del Juego, pero ya, ya la voy entendiendo. La veré de nuevo para terminar de formar mi opinión.

y

Ordet de Dreyer: O.O!!!

Planos secuencias demenciales e hipnóticos en una historia de religión, fe y cuestionamientos. Me voló.

Me recordó a El Listón Blanco (por el manejo de interiores) a Bela Tarr por los planos secuencia y a El Séptimo Sello por los cuestionamientos religiosos.

Así de multifacética es. Creo.

El hijo que está "loquito" fue mi personaje favorito.

En fin, si a eso agregamos que también nos echamos por enésima vez The Birds y Psycho solo que ahora en bluray, creo que fue un gran fin de semana cinéfilo...

Ernesto Diezmartinez dijo...

Christian: Y, claro, Luz Silenciosa. Digo, con respecto a Ordet. Hay una clara infuencia de Dreyer sobre Reygadas en esa cinta.