lunes, 24 de junio de 2013

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCXXXIX



Ginger & Rosa (Ídem, GB-Canadá-Dinamarca-Croacia, 2012), de Sally Potter. El octavo largometraje de la cineasta inglesa Potter es la más accesible de todas sus obras y, también, la más claramente autobiográfica. Ellen Fanning está formidable como la adolescente que tiene que crecer con el mundo en llamas -estamos en Londres, en plena crisis de los misiles cubanos- y su familia derrumbándose. Mi crítica en el Primera Fila del Reforma del viernes pasado.

Monsters University (Ídem, EU, 2013), de Dan Scanlon. El décimo-cuarto largometraje de Pixar -y opera prima de Dan Scanlon- es la primera precuela de los genios de la animación digital y, aunque está lejos de lo mejor de la compañía, tampoco merece ninguneo. De hecho, se trata de la mejor cinta veraniega hollywoodense que he visto hasta el momento -claro que la competencia, con Aironmán, Esperanza y demas monsergas, tampoco es demasiado buena. Mañana escribiré de ella aquí mismo. 

La Chica del Sur (Argentina, 2012), de José Luis García. Ganadora de una Mención Especial en el BAFICI 2012, este documental argentino ha sido estrenado en el los circuitos culturales y merece mucho la pena ser revisado. Mi crítica la publiqué aquí ayer mismo. 

El Gerente de Recursos Humanos (Shlichuto Shel HaMemune Al Mashabei Enosh, Israel-Alemana-Francia-Rumania, 2010), de Eran Riklis. Un gerente de recursos humanos (Mark Ivanir) de una gran compañía panadera israelí es enviado por su jefa (Gila Almager) a acompañar el cuerpo de una empleada desconocida, muerta en un atentado terrorista, con el fin de disipar la mala imagen de la corporación. La muerta, llamada Yulia Petracke -único personaje identificado con nombre y apellido en todo el filme-, provenía de algún país exsoviético, así que el citado gerente -de pasado militar, divorciado, solitario, viviendo en un hotel, con una hija adolescente a la que casi no frecuenta- tiene que hacer de tripas corazón y lidiar con los laberínticos trámites burocráticos de ese país excomunista nunca identificado y con los malos modos del rebelde hijo adolescente (Noah Silver) de Yulia.
El israelí Riklis dirige con solvencia esta tragicómica y kafkiana road-movie centrada en reconocer la dignidad un cuerpo que nadie quiere recibir, al mismo tiempo que, durante el trayecto, el protagonista del filme, el alienado gerente sin nombre, encuentra su propio sentido de humanidad e integridad al hacer este viaje hasta el fin del mundo postcomunista. Sin la contundencia de sus anteriores cintas, El Limonero (2008) o La Novia Siria (2004), este nuevo largometraje de Riklis -estrenado con tres años de retraso y solo en el circuito cultural- no deja de tener cierto interés. 

7 comentarios:

Christian dijo...

En esa de Monsters University encontré varias partes que me recordaron que digo mucho, muchísimo, a Pitch Perfect.

Ejemplos: el típico paseo inicial donde los protagonistas se pasean por el campus y van viendo los puestecitos que ofrecen actividades extracurriculares

La típica frat-party

La típica primera reunión nocturna de los estudiantes de la facultad para hacer algún tipo de actividad

El típico grupo de underdogs...

El típico grupo de underdogs uniendo habilidades para derrotar a los no-underdogs

Y bueno, la cosa mas evidente de todas: en Pitch Perfect, hay una parte donde corren a las Barden Bellas de la competencia, por malas. Acá en Monsters U pasa igualito!!! (no es spoiler porque no he dicho que pasa después, aclaro)

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Luego me quedé pensando y llegué a la conclusión que mas bien asi han de ser todas las películas de personajes que llegan a la universidad, no solo Pitch Perfect.

Me falta ver los Porkys, y los Nerds y sepa dios cuanta cosa mas...

*recorta con tijeras fotos de revistas*

Christian dijo...

Me lleva!

Estaba viendo la web y al parecer no soy el único que detecta similitudes entre Monsters U y Pitch Perfect.

Me cachis, quería ser yo el de la primicia.

Christian dijo...

Por cierto:

Pitch Perfect > Monsters University

:D

Joel Meza dijo...

Monsters University es, en mi lista, la peor película de Pixar a la fecha.

1. Es la menos original: ya Christian anota una de las decenas de películas joligudenses sobre los universitarios que se crecen ante la adversidá. No te sientas mal, Christian, por no tener todas las referencias. La mayoría de esas películas se hicieron antes de que fueras por primera vez al cine. Pero cada tres, cuatro años, se vuelve a hacer una, como lo acabas de demostrar con Pitch Perfect y ahora esta.

2. Es la menos graciosa: aquí, para no extenderme, me limito a describir mi experiencia en una sala llena en domingo en la tarde, con niños y padres de familia. No oí risas de niños más de dos veces y alguna que otra de los adultos, por aquí y por allá.

3. Es la menos emotiva: ¿Y el momento Ratatouille, ´apá?

Christian dijo...

Además de la ya mencionada MU, este fin estuvo muy activo. En el ciclo personal e infinito el cual nunca acabaré, revisamos:

Anatomy of a Murder (Preminger): wow!
Le Feu Follet (Malle): wow!
Ensayo de un Crimen (Buñuel): ok
Killing Them Softly (Dominik): ok
Mademoiselle (Richardson): wow!
A Hen in the Wind (Ozu): ok

Comentarios: sensacional esa de Anatomy of a Murder, un super elenco.

Esa de A Hen in the Wind es un melodramón digno de Griffith. Nada mas faltaba Lillian Gish...

Ese Malle estaba impresionante. Qué fotografía se avienta en Feu Follet WOOOOW! Me dejó atónito.

Muy cotorra la de Buñuel, Ernesto Alonso muy simpático también.

Odié a Jeanne Moreau en Mademoiselle, bitch!

Killing Them Softly me pareció interesante. Hasta la mafia sufre por la crisis. jo...

Saludos

Christian dijo...

Fuertes declaraciones las de Joel!

O.O

Ernesto Diezmartinez dijo...

Christian: Creo que el formato viene, más bien, en este caso, de La Venganza de los Nerds. No exclusivamente, claro, pero ahí está un poco el molde general del planteamiento, sobre todo en el centro del filme.

Joel: No es ni de lejos lo mejor de Pixar pero tampoco la veo como la peor. Acaso sea Cars (Cars 2, por lo mismo, de plano me la salté). Curiosamente, a la función a la que fui había pocos niños. Más bien, había más veinteañeros, parejas de novios, grupos de amigos. Probablemente fueron a ver a Mike y Sulley porque los conocieron de niños. La estrategia le funcionó a Pixar, aparentemente, por los números en taquilla. A ver cómo resultan a partir de esta semana. Por lo pronto, el nombre de Pixar y la nostalgia por los personajes desbancó a Esperanza. Menos mal.