jueves, 24 de octubre de 2013

Morelia 2013/V



Morelia 2013 programó dos cintas que parten exactamente de la misma premisa: se trata de Pozitia Copilului (Rumania, 2013), ganadora del Oso de Oro y del FIPRESCI en Berlín 2013, exhibida en Morelia dentro de la sección de Estrenos Internacionales, y Mayor (Rusia, 2013), presentada como parte de la Semana de la Crítica de Cannes en Morelia 2013. En los dos filmes, un niño es atropellado por alguien que tiene el suficiente poder para salirse con la suya. En los dos casos, los homicidas imprudenciales demuestran que, de cualquier forma, tienen algo parecido a la conciencia. 
En Pozitia Copilului -Child's Pose su título en inglés- la adinerada mamá dominadora Cornelia Keneres (Luminita Gheorghiu) se entera que su único hijo, el treintón Barbu (Bogdan Dumitrache), ha atropellado y matado a un niño de 14 años en algún pueblito del interior rumano. Cornelia sale de Bucarest con el fin claro de que a su retoño -que no quiere verla, por cierto, ni en pintura- no le "arruine la vida" ese "lamentable accidente". Cornelia se muestra capaz de todo -amenazar, apabullar, sobornar, aplastar- aunque también pareciera que ni ella ni su malcriado hijo madurón son inmunes a los remordimientos. Un sólido drama realizado con incesante cámara en mano, alejada del cine contemplativo con el que se ha hecho famoso el cine rumano en la última década. Se trata del tercer largometraje de Calin Peter Natzer, de quien no hemos visto nada en México.
Mayor, por su parte, es el segundo largometraje de Yuri Bykov. Aquí también hay un atropellamiento: el mayor del título, el eficaz oficial de policía Sergey Sobolev (Denis Shvedov), mata a un niño de siete años cuando este se atraviesa en una carretera, en algún lugar del interior de Rusia. El hombre iba demasiado rápido pues le habían avisado que su mujer estaba a punto de parir. Cuando sucede el accidente, lo primero que hace Sergey es llamar a sus compañeros policías, encerrar a la histérica madre Irina (Irina Nizina) en su carro y, cuando llega un inescrupuloso colega (el director Bykov, muy en su papel), todo se arregla de tal forma que pareciera que nomás falta que la mamá y el niño muerto tengan que pedir disculpa al homicida imprudencial.
El problema es que Sergey tiene conciencia, no es un mal policía y, pasado el impulso de borrar toda evidencia de su culpa, trata de hacer lo correcto y enmendar su error. Demasiado tarde: el mecanismo de corrupción se ha iniciado y nadie está dispuesto -mucho menos sus jefes- a echarse para atrás. Mayor es un emocionante thriller policial que también funciona como desazonante crónica de la endémica corrupción en la Rusia contemporánea. 
Seguramente usted sabe que Quentin Tarantino vino a Morelia por tercera vez y, en esta ocasión, solamente de paseo. Es decir, no ha venido a dictar conferencias, a dar entrevistas, a presentar nada: llega al cine, se mete en él y, como cualquier hijo de vecino, disfruta lo que está viendo. He coincidido con él en dos funciones y las dos relacionadas con el homenaje que Morelia 2013 le ha organizado a Arturo de Córdova a 40 años de su muerte. Alguien escribió en twitter una verdad de a kilo: mientras muchos le sacan la vuelta a ver cine mexicano clásico, he aquí que Tarantino se tomó su tiempo para llegar a tiempo y ver La Zandunga (México, 1937), de Fernando de Fuentes; y Crepúsculo (México, 1945), de Julio Bracho. A esta segunda función, por cierto, también asistió el gran cineasta independiente gringo John Sayles. Yo había visto las dos películas hace muchos años en la televisión, pero nunca en la pantalla grande. (Y nunca a unas butacas de Tarantino).
La Zandunga es un simple triángulo amoroso en el que la bellísima Lupe (Lupe Vélez, nada menos) le rompe el corazón al pueblerino oaxaqueño Ramón (Rafael Falcón) aunque ella está enamorada del atractivo marinero jarocho Juancho (Arturo de Córdova con un curioso acento veracruzano). La historia está ubicada en el Istmo y eso le da la oportunidad a De Fuentes -y a sus fotógrafos Alex Phillips y Rox Fisher- para montar unos vistosos bailables oaxaqueños. Sin embargo, más allá de la vivacidad de la Vélez -al verla en pantalla uno entiende por qué dicen que enloquecieron con ella varios gringos- y la personalidad de un muy joven Arturo de Córdova, quienes terminan robándose el filme son Joaquín Pardavé y "el Chaflán" López, como el ridículo alcalde ("¡A callar!") y su borrachales secretario.
En cuanto a Crepúsculo, se trata de un melodramón psicológico típico de Bracho: solemne, verborreico, pero elegante, con una bellísima Lilia Michel, una despampanante Gloria Marín y un Arturo de Córdova perfectamente atormentado por su pasión hacia la Marín, que lo ha arrastrado a tener impulsos homicidas. Por supuesto, el estilo de Bracho, con esas interminables parrafadas dichas con emoción y enjundia por todos sus actores, es ahora completamente anacrónico, aunque cuando estaba viendo la película no pude dejar de pensar que Tarantino habría estado encantado dirigiendo, por ejemplo, a Julio Villarreal, que se echa un choro de aquellos en cierta escena climática. 
También vi otra película protagonizada por Arturo de Córdova: Cielito Lindo (México, 1936), dirigida a cuatro manos por Roberto O'Quigley y Roberto Gavaldón, fotografiada a cuatro manos por Jack Draper y Gabriel Figueroa, con la colaboración en el guión -y en la asistencia de dirección- de Emilio Fernández y con un cameo del propio codirector Gavaldón, quien interpreta a un personaje muy menor.
La historia es, para variar, otro triángulo amoroso en el México revolucionario, entre un Arturo de Córdova ¿cantarín?, un valiente Pepe Ortiz como el amigo/hermano de Arturo de Córdova y la guapa rancherita Lupita Gallardo que, sin querer, termina en medio de tan bragados muchachos revolucionarios. La película es una auténtica curiosidad, pero muy disfrutable y más aún cada vez que aparece "el Chaflán" López como el inseparable escudero de Arturo de Córdova.

6 comentarios:

Joel Meza dijo...

Yo voto por un homenaje al Chaflán.

Christian dijo...

Esas de los atropellados me recuerdan a aquella de La Muerte de un Ciclista...

Hey ese podría ser otro genero de cine: "las de atropellados"

:P

Champy dijo...

Creo que después de ésta entrada, Tarantino me cae menos gacho.
Solo un poco menos.

2046

Luis Bernardo Jaime Vázquez dijo...

Ernesto, nada más te comentó que la muy melodramática, pero interesante, "Perdón, María", ópera prima de Calin Peter Netzer fue exhibida en la Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional en noviembre de 2005 y está disponible en DVD región 4.
Luis Bernardo Jaime Vázquez
chuchotrucho@yahoo.com.mx

Joel Meza dijo...

De atropellados: Ese hombre debe morir.

Ernesto Diezmartinez dijo...

Joel: Yo también. O, dijera DiCaprio: "I concur":

Champy: A mí también.

Luis Bernando: Gracias por la información. Creí recordar algo cuando estaba escribiendo esta entrada pero lo deseché. No estaba tan errado. Gracias por la información.