domingo, 24 de agosto de 2014

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCLI



Guten Tag, Ramón (México-Alemania, 2013), de Jorge Ramírez-Suárez. Idílica fantasía migrante que se beneficia de una simpática interpretación de Krystian Ferrer. Se deja ver con extrema facilidad. Mi crítica en el Primera Fila del Reforma del viernes pasado.

Gran Piano (Grand Piano, España, 2013), de Eugenio Mira. El tercer largometraje del valenciano Eugenio Mira -inéditas en México The Birthday (2004) y Agnosia (2010)- es un implausible pero bien ejecutado thriller que podía haber sido dirigido por el Brian de Palma de los años 80. 
El virtuoso pianista Tom Selznick (Elijah Wood), recién salido de un forzado retiro de 5 años después de sufrir un ataque de pánico al intentar ejecutar cierta "pieza intocable" de su fallecido mentor, vuelve a los escenarios en Chicago a tocar frente a un ansioso público que quiere volver a ver al que alguna vez fue considerado "el nuevo Rachmaninoff". Sin embargo, al empezar el programa respectivo, Selznick es amenazado, primero vía telefónica y luego a través de un audífono: si no ejecuta a la perfección cierta maldita "pieza intocable" -"La Cinquette", de su mentor Patrick Godureaux-, el invisible tipo que le habla desde algún lugar en el teatro, lo matará a él y, antes, a su preciosa mujer actriz (Kerry Bishé), que está en ese mismo concierto. 
Así pues, Selznick tiene que tocar a la perfección la susodicha pieza no sólo para recuperar la confianza en sí mismo, sino para salvar la vida de su esposa y su propio pellejo. Y es claro que el misterioso villano (voz y luego presencia de John Cusack) no está bromeando, pues Selznick comprueba muy pronto que el misterioso tipo está dispuesto, en efecto, a escabecharse en quien se interponga en su camino. 
Aunque la razón para que el psicópata de marras tenga apuntando un arma a la humanidad de Selznick resulta ser bastante vulgar -el cochino dinero, como siempre-, la verdad es que esa justiticación no funciona más que como el inevitable McGuffin argumental para que el director Mira y su muy profesional equipo -el cinefotógrafo Unax Mendía, el editor José Luis Romeu y el actor protagónico Elijah Wood, muy convincente en su papel de pianista acorralado en un gran escenario teatral- nos entreguen un compulsivamente visible thriller que, además, tiene la virtud que ni siquiera llega a la hora y media de duración. Lo decente, si es breve, resulta doblemente decente.

6 comentarios:

Christian dijo...

A esa del piano le traigo ganas, a ver si la puedo ver en la semana.

Por acá vimos Modern Times de Chaplin en la pantallota. Esa me faltaba y qué maravilla. Se me escurrían las lagrimas de la risa en esa secuencia del elote loco, cuando le da de comer a su jefe y cuando no puede entregar el pato rostizado a su enojado comensal porque el bailongo no lo deja

Jajajajajajajajajaja

Y bueno, darse cuenta que Fellini unos 20 años despues homenajearía el final de Modern Times en su Noches de Cabiria, es de esos momentos cinéfilos invaluables. Se da uno cuenta que si va aprendiendo...

:P

Joel Meza dijo...

Ah, qué buena noticia por la de Guten Tag Ramón. Hace como un mes ví el corto y me pareció justo como dices: fácil de ver. Espero que algún día finalmente la traigan. Por ejemplo, hace como dos meses ví los cortos de Paraíso y apenas la estrenaron.

Christian, dichoso tú. Acá en el rancho las de Chaplin no las están exhibiendo en fines de semana, que es cuando tengo tiempo de ir, así que todas las he estado viendo en youtube. Hasta eso que muy buenas copias, pero sigo sin tener el placer de verlas en pantalla grande.

Joel Meza dijo...

Ah, y la otra buena noticia es que hace rato, mientras leía tu blog, el Román (9 años y con la mala costumbre de asomarse por encima de mi hombro cuando estoy leyendo) preguntó por qué es el blog que hace ¡ping!
Inmediatamente, netflix de por medio, a continuar con la buena educación: senté a los dos críos (la hermana tiene 7) frente a la tele y puse The Meaning Of Life. Intrigados y después muy risueños con el corto inicial de Terri Gilliam, pasamos a la escena del parto. Carcajadas estruendosas con la máquina que hace ¡ping! La lección fue un éxito y hasta ahí le paré, por las edades de los chamacos. To be continued...

Christian dijo...

Ah, tu comentario me hizo recordar, Joel, que en mi función de Modern Times, estaban junto a nosotros, dos niñas como de 10 y 8 años. Sus carcajadas a lo largo de toda la película eran contagiosas y daban gusto.

Si un día tengo hijos les voy a mostrar a Chaplin. Es infalible.

Travsam dijo...

Gran Piano, pues bien ejecutada, aunque Elijah Wood no sale del papel del personaje con ansiedad (su pobre rostro de ojos saltones no le da para otra cosa) y tras el McGuffin siento que la cinta pierde algo de intensidad... aun asi es un buen descanso de lo que Hollywood vende semana tras semana...

Ernesto Diezmartinez dijo...

Christian: Y cuando puedas, ver A Nous la Liberté, de Clair, para que veas de dónde sacó algunas ideas Chaplin para Tiempos Modernos. El chiste no es que no roben ideas, sino que lo hagan bien. Que las mejoren, pues.

Joel: Sí, bueno, la clase de John Cleese todavía no. Cuando estén en la secundaria.