martes, 16 de diciembre de 2014

El cliché que yo ya vi/CXXVI




Joel Meza propone:

El hábito, una cadena difícil de romper: En las películas, si se trata de abrir un cerco con candado, nadie necesita llaves ni cerrajero. No importa cuán sólidas sean las rejas o gruesas las cadenas y rudo el candado: los héroes tienen muy arraigado el hábito de golpear el cerco con el automóvil. El candado cederá, las cadenas caerán y las rejas se abrirán de par en par, de modo que el carro pase sin ningún rasguño. Por supuesto, a alguien, algún día, el hábito lo iba a traicionar: véase la escena correspondiente en Quiero Matar a Mi Jefe 2.