martes, 10 de marzo de 2015

Guadalajara 2015/IV



Un festival de cine es el lugar ideal para presentar material cinefílico: libros alusivos, colecciones de cintas y, por supuesto, documentales sobre el mismo cine. Este fue el caso de Tras Nazarín: el Eco de una Tierra en otra Tierra (México-España, 2014), tercer largometraje documental del especialista Javier Espada.
El director, también nacido en Calanda como Buñuel, nos muestra una aproximación novedosa al clásico Nazarín (1959), no solo a través de las típicas cabezas parlantes -algunas más pertinentes que otras, algunas más interesantes que otras-, sino a través de un prodigiosa colección de fotografías, algunas tomadas por el propio Buñuel cuando estaba preparando el rodaje de Nazarín, otras más tomadas por -nada menos- Manuel Álvarez Bravo en plena filmación.
Así, de los testimoniales ya descritos, pasamos a ver las fotografías de Buñuel y, de la mano de Espada y sus dos cinefotógrafos (Mario Guerrero y Rodrigo Morales), viajamos a la Ciudad de México y luego a los distintos pueblitos de Morelos donde se filmó Nazarín, en una suerte de fascinante periplo de scouting fílmico-histórico. 
Espada apela al amor que el espectador le pueda tener a la película, al propio Buñuel -hay unas muy divertidas citas de la autobiografía buñueliana Mi Último Suspiro, dichas por ancianos mexicanos y españoles; se escucha en varias ocasiones la voz de Buñuel hablando con Max Aub o en las famosas entrevistas que le otorgó a Pérez Turrent y José de la Colina- y, en especial, a ese final prodigioso, acaso el mejor desenlace de una cinta dirigida por el aragonés: Nazarín rechazando y luego recibiendo la inútil -y al mismo tiempo, humanamente necesaria- piña de la caridad. 
Un colega -seguramente menos buñueliano que un servidor- me comentó al salir de ver esta película que este documental de Espada no pasaba de ser un extra para una edición especial en DVD de Nazarín. Creo que trasciende, por mucho, ese tipo de material pero, en todo caso, si así fuera, sería un espléndido "extra". 
Otro documental, Historia del Grupo Nuevo Cine (México, 2015), producido por TV-UNAM y codirigido por Claudio Isaac y Jaime Kuri, rescata otro momento central de la cinefilia mexicana: la fundación, a inicios de los años 60, del grupo Nuevo Cine, del que formaron parte gente como Emilio García Riera, Jomi García Ascot, Salvador Elizondo, Gabriel Ramírez, Carlos Monsiváis y José de la Colina, entre otros. 
El documental, discreto, funcional y con las cabezas parlantes de rigor -algunas de ellas de archivo, como el caso de la presencia de Monsiváis-, nos ubica en el momento clave de la explosión cinefílica mundial, a fines de los años 50 e inicios de los 60, cuando surgió la Nueva Ola Francesa, los Cahiers du Cinema, el free-cinema inglés y, en México, el grupo Nuevo Cine que crearía la efímera revista homónima que se sostendría durante siete números. 
El documental da cuenta, además, de las películas que empezaron a surgir en México bajo el influjo del grupo Nuevo Cine -entre ellas, la emblemática En el Balcón Vacío (García Ascot, 1962)- y el papel que jugaron varios de los miembros del grupo en la expansión de la cinefilia nacional. 
La presentación del documental se coronó con un acto acaso más trascendente que el propio telefilme de 49 minutos de duración: la publicación, en forma de facsímil, de los sietes números de la revista original en un tiraje de 2 mil ejemplares. Este rescate hemerográfico es, sin duda, el acontecimiento cinefílico en Guadalajara 2015. 

1 comentario:

Jeremy Ocelotl dijo...

El documental lo vi en el Festival de la Memoria en Cuernavaca, y concuerdo con tu colega Ernesto, es palpable la labor de amor hacia Buñuel y Nazarín; pero como bien mencionas el éxito e impacto en el espectador dependerá mucho de que tan Buñueliano sea quien lo ve. No hay reproche en la ejecución, pero es tradicionalito a más no poder, y cumplidor a secas.