lunes, 1 de junio de 2015

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCXC



El Juicio de Viviane Amsalem (Gett, Israel-Francia-Alemania, 2014), de Ronit y Schlomi Elkabetz. El tercer largometraje de los hermanos Elkabetz es un desesperante drama de juzgado que se desarrolla a lo largo de varios años en el interior de un juzgado civil-religioso, pues en Israel el divorcio lo deciden los rabinos. La protagonista y codirectora Ronit Elkabetz está espléndida atrás y frente a la cámara. De lo mejor que vi el año pasado, como lo anoté en su momento en esta lista. Mi crítica en el Primera Fila de Reforma del viernes pasado.

Moebius (Moebiuseu, Corea del Sur, 2013), de Ki-duk Kim. Después de ese horror cinematográfico que fue Arirang (2011), me había prometido no volver a ver otra cinta de Kim, a menos que me pagaran por hacerlo. Falté a mi promesa y ahí te voy. Como en el caso de Arirang, no terminé de verla. Eso me pasa por no ser hombre de palabra. 

Caníbal (España-Rumania-Rusia-Francia, 2013), de Manuel Martín Cuenca. Vista hace año y medio en La Habana 2013, ha llegado a las salas de la ciudad de México el más reciente largometraje de Manuel Martín Cuenca, cuya carrera es prácticamente inédita en este lado del charco. Ante de la visita de este filme, acaso habría que ir a revisar sus anteriores películas. 
Carlos (mesurado Antonio de la Torre) es el mejor sastre de Granada. Un tipo solitario, silencioso, profesional. En algún momento alguien le dice que es de “los tíos que les gusta ver”. Y, en efecto, le gusta ver. O, mejor dicho, estudiar a su presa. Luego, cazarla. Y después, comérsela. En efecto, Carlos es el caníbal del título a quien vemos, en la secuencia inicia, ejecutar con precisión su modus operandi.
No hay una sola escena de violencia gráfica en el filme –todo sucede fuera de cuadro o en los intersticios narrativos- pero tampoco es necesario: basta ver cómo guisa sus filetitos de cristiano que engulle con toda parsimonia, acompañado de una buena copa de vino tinto, para sentirnos un poco mal.
La rutina perfecta de Carlos se rompe cuando se involucra con una vecina rumana y “masajista” llamada Alexandra, y, después con su hermana Nina (las dos, bien interpretadas por la guapa Olimpia Melinte), por quien empieza a sentir algo nuevo para él. No es que no quiera comérsela. El problema es que también quiere algo más de ella. 
Recuerdo que vi esta película en el cine Riviera de La Habana, con un público cinéfilo isleño común y corriente –el público festivalero estaba rumbo a la ceremonia de inauguración, chismes a los que siempre evito ir-, lo que resultó un plus. Los habaneros comentaban a voz en cuello, gritaban asombrados, reían de manera nerviosa, le advertían a algún personaje que no fuera para allá, etcétera. Todo un espectáculo aparte.
A la distancia, no estoy seguro que me haya convencido del todo el desenlace, pero la cinta merece la revisión  –el nivel de suspenso creado llega a resultar insoportable- y en cuanto a su director, Manuel Martín Cuenca, no hay que perderlo de vista e, insisto, acaso habría que ver lo que ha hecho antes de esta película.

9 comentarios:

Travsam dijo...

La antipelicula de la semana se lo lleva El Club de los Incomprendidos.. moraleja, si eres blogger y quieres escribir libros, agarra bien tus referencias para que no te acusen de plagiarte una pelicula de culto de los ochenta... espero que a ese tal Blue Jean lo metan a la carcel por tan horrible plagio... y de penitencia vere Kung Fury 5 veces...

Christian dijo...

Esa del Club de los Incomprendidos desde el trailer se ve que es un fusil directo de Las Ventajas de Ser Invisible + The Breakfast Club.

Joel Meza dijo...

Yo ví La Falla de San Andrés, mejor conocida como Terremoto: La Selfie.
Con todo lo churro que es la del 74, ya no los hacen como Charlton Heston.

Christian dijo...


También vi la del Terremoto con La Roca. Lei por ahí que si ya es una estrella y no sé qué. Yo creo que en las peliculas de desastres el protagonista es precisamente el desastre, así que no importa mucho a quien pongas ahí a dar marometas.

El verdadero poder de estrella de La Roca se verá cuando le den un protagónico en otro tipo de película.

Por lo demás, la película se deja ver, digo, no es cine de Marcel Carné, pero por lo menos no se aburre uno dentro de la sala, verdadTomorrowlaOOOOH QUE LA!!! jajaja

Saludos

Pd: lo que sí es que me dieron ganas de ver dos churritos setenteros tambien de desastres, The Towering Inferno y la del Terremoto con Charlton Heston, nada más que una dura casi tres horas y la otra dos. Pffffff

Joel Meza dijo...

Christian, sólo diré, sobre cine de desastres:
SELECCIONE A LA ESTRELLA QUE QUIERE VER EN LA PELICULA
a) Charlton Heston.
b) Steve McQueen (*genuflexión*).
c) The Rock.
d) Ya de plano, si siguió leyendo después de la (b), Sammy el de Derbez.

Travsam dijo...

o por lo menos en la cinta original de Terremoto cuando querian insertar un chiste lo hacian con estilo como el de Walter Matthau intentando tomarse su shot en medio del caos, creyendo que su propia temulencia le impide tomar..

Christian dijo...


Me voy a echar la de la Torre en Llamas Joel. Dicen que la de la Roca le hace un par de homenajes por ahí. A ver si es cierto.

Steve McQueen es LA onda. Bueno, él y Lee Marvin. Lo primero que voy a hacer cuando me muera es ir a visitarlos y darles mis saludos.

jajaja

Ernesto Diezmartínez dijo...

Travsam: Cualquier película mejoraba solo con la presencia de Matthau. Hasta Terremoto.

xtro dijo...

Infierno en la torre la vi el lunes y no le pude poner atencion a toda pero el final es lo entretenido y me moria de la risa improvisando canciones que Fred asteir cantaria en el caos de la cinta, jajajaja