domingo, 27 de septiembre de 2015

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCCVII



Los Ausentes (México-España-Francia, 2014), de Nicolás Pereda. La vi en Río 2014 y escribí de ella por acá.

Chuy, el Hombre Lobo (México, 2014), de Eva Aridjis. Un meritorio documental sobre el Chuy del título que, al igual que su extensa familia, sufre de hipertricosis, una condición genética que provoca que su rostro se llene de vello, cual si fuera licántropo de película de horror. Mi crítica, publicada en el Primera Fila del viernes pasado de Reforma, por acá.

Aurora (Chile, 2014), de Rodrigo Sepúlveda. El tercer largometraje de ficción de Rodrigo Sepúlveda -con varias series televisivas y documentales en su haber- está basado, dice la inevitable leyenda inicial, en un caso verdadero. 
Una profesora de primaria, Sofia Olivari (Amparo Noguera), lee en el diario que han encontrado una bebé muerta en el basurero de Ventanas, la pequeña ciudad costera en la que vive. Y ya que ella no puede tener hijos y por angas o por mangas no ha podido adoptar, decide hacerse cargo de la bebé muerta. Es decir: ya que no puede adoptar una "guagua" viva, por lo menos adoptar una muerta. Pero antes, hay que nombrarla: la "guagua" se llamaba Aurora. Y luego, enterrarla, porque lo "humano no es nacer; lo humano es el entierro". 
Sepúlveda dirige con la debida sobriedad estilística, usando de manera recurrente radicales elipsis escamoteadoras, mientras Amparo Noguera entrega una interpretación notable, sin exabruptos melodramáticos de ninguna especie y sin subrayar la ¿locura?, ¿obsesión?, ¿nobleza?, de su enigmático -y, al mismo tiempo, tan humano- personaje.