lunes, 25 de enero de 2016

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCXIV



Revenant: el Renacido (The Revenant, EU, 2015), de Alejandro González Iñárritu. Escribí largo y tendido de ella por acá.

Eisenstein en Guanajuato (México-Holanda-Finlandia-Bélgica-Francia, 2015), de Peter Greenaway. Hubo un tiempo en el que quien esto escribe se emocionaba al saber que alguien apellidado Greenaway había realizado otra película. Esa época pasó hace mucho tiempo... unos veinte años, por lo menos. Desde entonces, cada nueva cinta de Greenaway ha resultado ser un suplicio, más aún que sus cansinas declaraciones sobre la muerte del cine -ahora, en forma de gerundio: "el cine no está muerto... pero se está muriendo". 
En esta ocasión, el estilo sobrecargado de Greenaway -corregido y aumentado por el contagio del folclor nacional- se aplica a la ocasión en el que el cineasta ruso Serguei Eisenstein visitó nuestro país a inicios de los 30 para realizar la que sería su obra mayor inconclusa, ¡Que Viva México! Así, las dificultades para levantar el proyecto se entrecruzan con la intoxicación cultural/sexual que sufre Eisenstein (Elmer Back) quien, según el guión escrito por el propio Greenaway, pierde la virginidad en manos de su muy servicial guía mexicano (Luis Alberti). 
Encuadres en gran angular, pantalla dividida cual tríptico a la Abel Gance, diseño de producción vistoso, edición brusca, pantalla verde con imágenes digitalizadas, la puesta en escena es tan excesiva como inútil para sostener todo el filme. Poco sabemos de la truncada filmación de ¡Que Viva México! y menos aún de Eisenstein como artista cinematográfico. Eso sí, lo que sabemos es que el director de El Acorazado Potemkin (1925) se la pasó muy bien en Guanajuato, esa bravía tierra en la que los hombres se dan.

El Profeta (Khalil Gibran's The Prophet, EU-Francia-Canadá-Líbano-Qatar, 2014), de Roger Allers, Michal Sosa, Joann Sfar, Bill Plympton, Nina Paley, Tom Moore, Mohammed Saeed Harib, Joan C. Gratz, y Gaëtan y Paul Brizzi. Esta cinta producida por la actriz mexicana de origen libanés Salma Hayek rescata el celebérrimo libro homónimo del poeta libanés Khalil Gibrán para entregar un meritorio filme animado en el que todos los cineastas arriba listados dirigieron un segmento basado en algún fragmento del texto de Gibrán. Como suele suceder con este tipo de proyectos, el resultado es disparejo pero hay por lo menos tres segmentos notables: "Sobre los niños", de Nina Paley; "Sobre el matrimonio", de Joann Sfar; y "Sobre el trabajo", de Joan Gratz. Mi crítica en el Primera Fila de Reforma del viernes pasado.

El Americano: The Movie (México-EU, 2016), de Ricardo Arnaiz, Mike Kunkel y Raúl García. La casa Animex, responsable de las cintas animadas nacionales La Leyenda de la Nahuala (2007), Nikté (2009) y La Revolución de Juan Escopeta (2011), y Ricardo Arnaiz, guionista y/o productor de la trilogía de Las Leyendas -de la Nahuala, de la Llorona (2011) y de las Momias de Guanajuato (2014)- han realizado la primera coproducción animada entre México y Estados Unidos.
Más allá de la trivia, la película es un asunto menor pero consistentemente simpático: un periquito que vive en un arbolote poblano se niega a seguir la tradición de su papá cirquero (voz del productor y actor americano Edward James Olmos), pero cuando un carpintero maloso (voz de Paul Rodríguez) desafíe a su papá, el pajarito de marras llamado Cuco (Alex Syntek en la versión en español) decidirá ir a Hollywood para pedirle ayuda a su héroe favorito, El Americano (Héctor Suárez). Por supuesto, formulita obliga, en el camino, Cuco descubrirá que no necesita de la ayuda de nadie, pues ha crecido lo suficiente.
Esta road-movie animada -o sky-movie, porque los pájaros vuelan- tiene más de una conexión con El Rey León (Allers y Minkoff, 1994) en su historia del jovencito que tiene que madurar para reclamar la herencia del padre y en esos achichincles chistosones que ayudan al malvado (eco de las hienas de la cinta de Disney), pero su mejor momento -el más gracioso, en todo caso- sucede cuando Cuco y sus acompañantes llegan a Tijuana, en donde se encuentran con Trueno, un armadillo cegatón y dizque ídolo de la lucha libre. La voz de Trueno es de Adal Ramones y, ni modo, esa secuencia es genuinamente chistosa.

6 comentarios:

Christian dijo...

Tu frase final en el comentario de Eisenstein en Guanajuato me recordó el viejo chiste de los compadres donde uno llega con el otro azotando un tequila sobre la mesa y diciendo: "¿qué compadre? ¿nos la mamamos?" y el otro le contesta: "¿y qué la botella es pa' darnos valor o qué?!".

travsam dijo...

Greenaway perdio la brujula despues de El Libro de Cabecera... vi la cinta, y si, note las mismas reacciones que esperaria de una cinta de Greenaway, solo falto que la historia tuviera mas sentido... si quitaramos esas tomas sobrecargadas de impulso artistico y el fantasma de Eisenstein, la cinta no pasaria de ser una cinta pornografica..

Abraham dijo...

Intoxicación cultural, me imaginé yendo al doctor diciéndole: "Doctor, me acabó de intoxicar de cine mexicano, ¿me puede recetar algo para aliviar los síntomas?". Lo cual me pone triste, porque hubiera estado más divertido imaginarme con una intoxicación sexual.

Ese Luis Alberti siempre tan "servicial", que diferencia a "La jaula de oro", donde recibía a los extranjeros guatemaltecos con machete en mano. Como no he visto "Eisenstein en Guanajuato" me imaginé que pasaba lo que en "Carmín Tropical" o en "El lado oscuro de la luz", pero por lo que comenta usted parece más ligero el asunto en ésta. O bueno, supongo, porque eso de la intoxicacion sexual como que no me da mucha confianza sobre el devenir de todo el asunto. Y también lo acabo de ver en "Los parecidos" como un policía bien equis, yo pensé que iba a sacar la macana o algo, pero nada. A ver si en "La Caridad" regresa a las andadas.

Nada más una corrección a esa trivia oiga, la primer coproducción animada México-E.U.A. fue esa de "Los campeones de la lucha libre", coproducida entre Azteca Cine (TV Azteca como empresa mexicana poniendo lana) y Bouncynet Inc (animadores gringos poniendo los monitos) y dirigida por el creador de "Mucha lucha". Y la otra anterior fue "Kung Fu Magoo", que fue producida entre Ánima Estudios y Santo Domingo Films(empresas mexicanas) junto a Classic Media (empresa gringa), la cual no llegó a cines pero estrenó en Cartoon Network.

Y la del profeta yo la tengo anotada como película gringo-canadiense-libanesa-catarí porque por alguna extraña razón, los franceses la pusieron en su catálogo de cintas elegibles al César así, como película totalmente extranjera, ni siquiera como coproducción francesa, quiensabe que broncas tendrán con Salma Hayek o con su marido. De esa mi segmento favorito fue el de Tom Moore: "Sobre el Amor".

Optimistic dijo...

El greenaway de el contrato del dibujante al libro de cabecera fue algo que para mi no se ha vuelto a repetir. A cada pelicula yo creia verdaderamente que estaba atestiguando algo enorme. Su 8 y medio me dejo algo confuso, pero lo considere un pequeño tropiezo en su carrera, luego vino tulse luper que apuntaba a ser su obra mas grande y ... Para mi, ahi es donde definitivamente se perdio. El tipo sabia vender su obra, pero se agoto y ademas el tiempo ha bajado a algunas de sus obras varios escalones.
Fue una buena epoca. Siempre considere a lynch en paralelo y el crecia obra con obra hasta mullholland drive , a partir de la cual ta,bien se agoto, pero de un modo muy distinto.
Siempre crei que hubiera sido el director perfecto para el perfume, de suskind, una estetica como la del bebe de macon...

Y no he visto la de eisenstein en guanajuato y dudo verla, pero queria compartir esto.

La neta si fui fan... :p

Optimistic dijo...

Y si, a veces reniego del allen actual. Luego me acuerdo de greenaway... Y pienso que pudo haber sido peor... Mucho peor... Y pos si, se me pasa.

Ernesto Diezmartínez dijo...

Travsam: Sí, yo no he visto nada interesante de Greenawya desde Pillow Book, en efecto.

Abraham: Pues los productores presumen -y lo dicen en cada entrevista- que es la primera coproducción animada entre México y USA. O están echando pura boruca o tienen alguna regla que descalifica las otras. En fin.

Optimistic: No hay comparación: la más floja cinta de Allen es superior a esta de Greenaway.