lunes, 13 de junio de 2016

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCXXXIV



El niño y la bestia (Bakemono no ko, Japón, 2015), de Mamoru Hosoda. El más reciente largometraje animado del especialista Hosoda es una emotiva cinta de maduración juvenil/viril en el que un rebelde chamaco viviendo en Tokio escapa de su familia para entrar al mágico mundo de Juutengai, habitado por animales antropomórficos. Mi crítica en el Primera Fila de Reforma del viernes pasado. (** 1/2)

El conjuro 2: el caso Enfield (The Conjuring 2, EU, 2016), de James Wan. Una secuela muy menor pero, de todas formas, compulsivamente -y culposamente- visible. Wan sabe su negocio. Mi crítica, in extenso, acá. (* 1/2)

Malacrianza (México-El Salvador, 2014), de Arturo Menéndez. Don Cleo (Salvador Solís) es un viejo que medio sobrevive en las calles de San Salvador haciendo piñatas. Su precaria forma de vida se vuelve aún más precaria cuando de la nada recibe una amenaza de extorsión: debe entregar a unos malandros de por ahí 500 dólares en menos de 72 horas si quiere seguir (sobre)viviendo.
Supuestamente el primer filme de ficción realizado en El Salvador desde 1969, Malacrianza puede verse como una suerte de curiosidad cinefílica: un drama urbano ubicado en un lugar desconocido para las pantallas cinematográficas. Acaso este sea su mayor mérito. (-)