sábado, 12 de noviembre de 2016

Los Cabos 2016/II y última



Finalizó Los Cabos 2016 con una ceremonia de clausura en la que se entregaron los premios -y el dinero que va con ellos- de la siguiente manera:

En la sección Competencia Los Cabos
American honey de Andrea Arnold
Premio Cinemex a la Mejor Película Competencia Los Cabos – MXN$200, 000

En la sección México Primero
X500 de Juan Andrés Arango
Premio Cinemex a la Mejor Película México Primero - MXN$200, 000

Tamara y la Catarina de Lucía Carrera
Premio FIPRESCI a la Mejor Película Mexicana

Tamara y la Catarina de Lucía Carrera
Premio Tráiler Art Kingdom – Otorgado por Art Kingdom Showbiz Agency con un valor de USD$12,000 para la realización de un tráiler cinematográfico

Bellas de noche de María José Cuevas
Premio del Público Cinemex a Mejor Película Mexicana - MXN$200, 000


Aunque es obvio que soy parte interesada -fui parte del Jurado FIPRESCI- creo que, por fortuna, no hubo mariachazos en Los Cabos 2016.
Aunque no pude ver, por desgracia, American Honey, todo parece indicar -por lo menos eso es lo que he leído y no escuché ninguna voz disidente en el festival que diga lo contrario- que se trata de una película digna de ser premiada.
En cuanto a la ganadora de la sección oficial México Primero, la colombiana-mexicana-canadiense X500, entiendo por qué fue nombrada mejor película por el jurado, aunque no sea tan entusiasta de ella.
El premio del público a Bellas de noche se veía venir (espero que ese éxito de público en el festival se repita en el estreno comercial que será en pocas semanas) y en lo que respecta al premio FIPRESCI que otorgamos el estadounidense Gerald Peary, la española Chiara Arroyo y el que esto escribe, solo puedo decir que el resultado salió de una deliberación muy tersa. Sin caer en indiscreciones, anotaré que Tamara y la Catarina fue una de dos películas en las que los tres jurados coincidimos que valían la pena. Y, bueno, nomás a una cinta podíamos premiar. 
Como este ha sido la primera vez que asisto a Los Cabos, no puedo juzgar qué tanto ha evolucionado este festival en su aún muy breve historia. Solo diré que por su duración -solo cinco días-, por las espléndidas secciones fuera de competencia -los estrenos mundiales, las cintas indies americanas, sus documentales ambientalistas-, por sus secciones competitivas norteamericana y nacional, y por la avalancha de grandes presencias fílmicas mundiales -cineastas, actores, guionistas, fotógrafos, productores-, Los Cabos se ha convertido en un acontecimiento cinematográfico ineludible tanto en nuestro país como en el resto de América del norte. Esperemos que así se sostenga.