lunes, 6 de febrero de 2017

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCLXVIII




Nostalgia de luz (Chile-Francia-Alemania, 2010), de Patricio Guzmán. Vista en Guadalajara 2011 -una de las mejores películas que vi ese año, como puede verse en esta lista-, Nostalgia de la luz se ha estrenado finalmente en México, pero de manera limitadísima, es decir, en la Cineteca Nacional y salas afines.
Guzmán inicia su filme al estilo de la maestra Agnès Varda: el documental como una suerte de diario personal que, en la medida que avanza, se convierte en otra cosa. En este caso, en una reflexión sobre la ciencia, el origen del universo, el presente y el pasado, la arqueología, la historia, la dictadura, los desaparecidos... 
Sucede que Guzmán, aficionado a la astronomía desde un infante, ha viajado al inmenso desierto chileno de Atacama, en el que un puñado de astrónomos tratan de descifrar los misterios del universo. Sin embargo, ahí mismo, en ese enorme y seco desierto, hay unas mujeres tratado de descifrar otros secretos: dónde están los cuerpos de sus familiares que estuvieron prisioneros en un campo de concentración en ese sitio y que, después, fueron asesinados y enterrados en ese mismo desierto inabarcable.
Pocas veces un documental ofrece un grupo de cabezas parlantes tan fascinante. Pocas veces, también, se encuentra alguien como Patricio Guzmán haciendo preguntas, matizando respuestas, dirigiendo la conversación. (*** 1/2)

La La Land: una historia de amor (La La Land, EU, 2016), de Damian Chazelle. El segundo -y ahora resulta que polémico- segundo largometraje de Chazelle es un encantador y complejo homenaje al cine musical hollywoodense/francés clásico. Mi crítica in extenso por acá. (*** 1/2)

Talentos ocultos (Hidden Figures, EU, 2016), de Theodore Melfi. La historia real de un grupo de empleadas afroamericanas trabajando para la NASA a fines de los años 50 en el segregacionista estado de Virginia merecía una mejor película. En todo caso, mucho más compleja. El hecho de que la cinta haya tenido tanto éxito en USA -en nominaciones, premios y taquilla- se debe a que estamos ante un filme que busca más "inspirar" que confrontar. Eso sí, Kevin Costner se roba la película en cada escena en la que aparece. Mi crítica en el Primera Fila del Reforma del viernes pasado. (* 1/2)

6 comentarios:

Christian dijo...

No sería polémico si no fuera por toda la bola de haters que de repente salieron hasta por debajo de las piedras. Por lo que veo, ese Damien Chazelle va que vuela para ser el nuevo Nolan, es decir, el director que todo mundo ama odiar.

En fin, mejor disfruten, ¡es otro día de sol! :)

Joel Meza dijo...

Yo no odio a Nolan. Solamente me agüita que piensen que el bato es un genio del cine, cuando claramente no lo es. ¡Punto! (Dijera Sean Spicer.)

Christian dijo...

Joel: NOS VEMOS EN LA CORTE!

Joel Meza dijo...

No puedo creer que tengamos que pelear en la corte por el buen cine de este mundo.

Ernesto Diezmartínez dijo...

Christian, Joel: SAD!

Champy dijo...

Yo tampoco odio a Nolan, ni creo que sea el Mesias que todos estamos esperando...yo espero a muuuuchos otros y si de odiar se trata a nadie...El Negro como que cae gacho y es higadito y medio, pero tampoco odiarlo...

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